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Tarifas de seguros a la carta - 'Hacia el futuro'

Última actualización: 01/06/2010

Una historia corriente de una familia corriente de cualquier lugar corriente...

Juan y José son hermanos gemelos. Ya están casados, con hijos, y regentan el negocio familiar que puso en marcha su padre años atrás. Al salir del trabajo suelen quedar con los amigos del pueblo para tomar una cerveza, y como muchas familias, los domingos quedan todos en la casa del padre a la hora de comer. Comparten la pasión del fútbol, e incluso suelen ir de vacaciones juntos en verano, mas aún, tienen el mismo coche porque se lo compraron a su amigo, y fueron a la misma autoescuela (la única que hay en el pueblo)...

Juan se quedó a vivir en Valderrobres (Teruel), de donde es oriunda toda la familia, y José (el amor es lo que tiene...) tiene su casa en Ames (Castellón), a escasos 10 km.

Pero José sabe que cada año, el seguro de su coche es mas caro que el de Juan, y no sabe muy bien porqué, pero es mas caro.

Y ahora... la misma historia, pero ''traducida'' al mundo asegurador corriente, de una aseguradora corriente de cualquier país corriente...

Juan y José (mismo sexo) son hermanos gemelos (misma fecha de nacimiento). Ya están casados (misma condición civil), con hijos, y regentan el negocio familiar que puso en marcha su padre años atrás (misma profesión). Al salir del trabajo suelen quedar con los amigos del pueblo para tomar una cerveza, y como muchas familias, los domingos quedan todos en la casa del padre a la hora de comer. Comparten la pasión del fútbol, e incluso suelen ir de vacaciones juntos en verano (mismo uso del vehículo), mas aún, tienen el mismo coche porque se lo compraron a su amigo (mismo riesgo a asegurar), y fueron a la misma autoescuela (la única que hay en el pueblo) (misma fecha de carné de conducir)...

Juan se quedó a vivir en Valderrobres (código postal 44XXX), de donde es oriunda toda la familia, y José (el amor es lo que tiene...) tiene su casa en Ames (código postal 15XXX), a escasos 10 km.

Para el mundo asegurador corriente, de cualquier país corriente, José tiene mas riesgo de sufrir un accidente que Juan, porque su código postal es diferente.

¿y cuánto mas debería pagar José que Juan?. Según una prueba en el comparador de seguros, utilizando los mismos datos en todo el proceso y solo cambiando el código postal (44580 frente a 15864), tenemos que la prima mas baja por cada tipo de póliza es:

     
 
  Tipo de póliza TERUEL
(prima mas baja)
CASTELLÓN
(prima mas baja)
  Todo riesgo 455 684
  Todo riesgo con franquicia 284 411
  Terceros +lunas +robo +incendio 240 336
  Terceros + lunas 212 223
  Terceros 169 169
 
     

 

UN MUY BUEN SISTEMA DE TARIFAS, PERO CORRIENTE

El sistema que utilizan las aseguradoras a día de hoy para calcular las tarifas de seguros es ''del siglo pasado''. Es un buen sistema, muy bueno, porque se utilizan todos los datos que tienen a su alcance para establecer el sistema tarifario mas justo. Y son muchos datos, de muchos asegurados, durante muchos años, que les permite ajustar las tarifas al máximo para cada caso concreto.

Las compañías tienen datos para saber que un hombre tiene mas riesgo que una mujer, que tener menos edad es un agravante que genera mas siniestros y mas graves, que la falta de experiencia es peor que con muchos años al volante, que conducir 20.000 km al año no es lo mismo que conducir 50.000 km porque se está mas expuesto, que... Hay mas de 20 variables diferentes para establecer una tarifa del coche.

Es mas, incluso para hacer una tarifa ajustada a cada persona, se inventó el sistema de bonificación, de tal manera que dos personas en igual de condiciones, su precio podría variar en función de su historial de siniestralidad.

Y se mejoró tanto que las compañías comparten un fichero común de siniestralidad llamado SINCO.

Ahora bien... en el siglo XXI, será un sistema corriente, para un sector corriente.

TARIFAS A LA CARTA

El sector asegurador deberá evolucionar también en este sentido, tanto como la tecnología se lo pueda permitir. Y a día de hoy ya se lo permite. Se debe evolucionar a la ''tarifa a la carta''.

Se debe pasar del concepto de ''estadística general'' a ''estadística personal'', por decirlo de alguna manera, se pasaría de un sistema ''frío'' donde la persona particular no cuenta, a uno ''caliente'' donde el protagonista es cada persona.

En la ''estadística general'' se tiene en cuenta el comportamiento de miles de asegurados para establecer una tarifa particular de un conductor concreto, de tal manera que con los datos de muchos se confecciona el precio de una persona.

Utilizando un sistema de ''estadística personal'' se tendría que dar la situación que Juan y José pagaran lo mismo, si su comportamiento al volante es el mismo.

Cada persona tiene su factor de riesgo, independientemente del resto de asegurados. Y su comportamiento al volante determina el valor de su seguro.

Ya hay proyectos en marcha para hacer las ''tarifas a la carta''. En varios países, y con distintos formatos. En España ha sido Mapfre la que ha empezado en una prueba piloto, en lo que se conoce como Generación Y. No será el único, ya que hay otros proyectos en diferentes fases de avance.

AVANZAR HACIA EL FUTURO

Conseguir hacer funcionar un nuevo sistema de tarifas orientado a la ''tarifa a la carta'' es un enorme reto porque:

  1. Hay que inventarlo, probarlo y que funcione. El sector no puede inventar de la noche a la mañana una nueva forma de tarificar riesgos.
  2. Hay que hacer una enorme inversión, tanto en sistemas que recojan la información (colocados en cada vehículo), como en equipo humano y tecnología que analice dicha información y establezcan los factores de riesgo. Y dicha inversión debe estar unificada y que los sistemas sean compatibles.
  3. La sociedad tiene que admitirlo. Los usuarios no queremos estar controlados y que un tercero sepa qué es lo que hacemos, máxime si el tercero no es de nuestra confianza (y la percepción del usuario del sector asegurador no ha sido siempre buena).

 

Bajo estas tres premisas, si se quiere avanzar, es preciso tener claro varios aspectos. De no hacerlo, es un sistema que ya nace casi muerto desde su inicio.

INVENTARLO

Actualmente se está haciendo de manera ''independiente'', cada uno por su cuenta.

Y hacerlo de manera independiente es un error, por dos motivos:

  1. Para ponerlo en marcha, no es lo mismo tener una base estadística de unos miles de usuarios (los que pueda tener una aseguradora), a unos millones (los que puedan tener la unión de varias aseguradoras). Hacerlo de forma común acelera mucho el proceso, es decir, se llega antes, y mejor. Pero este problema no deja de ser un problema de tiempos. Se tardará mas, solo eso.
  2. El verdadero inconveniente es que una vez puesto en marcha, si cada aseguradora utiliza un sistema diferente, una metodología diferente, implicaría que NO ES VÁLIDO. Por ejemplo, si la aseguradora X utiliza su propia forma de medir el riesgo, y no es coincidente con el que utiliza la aseguradora Y, será un sistema imperfecto en el mejor de los casos, o un desastre, porque un usuario no podrá cambiar de una aseguradora a otra con su ''tarifa a la carta''.

Y un sistema de ''tarifas a la carta'' necesita y exige que se haga de forma mancomunada, en el que participen, cuantas mas aseguradoras, mejor.

En este sentido, UNESPA podría ser un punto de encuentro donde aglutinar esfuerzos.

Actualmente el sistema de tarifas es común, es decir, todas las aseguradoras utilizan casi los mismos parámetros para calcular las tarifas. Edad, carné de conducir, vehículo, km's al año, garaje, residencia, bonificación, etc...

Del análisis y desarrollo del nuevo sistema SEGURO que acaban apareciendo parámetros comunes de la conducta de un conductor que permitan hacer tarifas (forma de acelerar, velocidad, trayectos utilizados, tipos de vías, días y horas que se conduce...). Luego será cada compañía la que establezca la tarifa base a cada parámetro.

UNIFORMIDAD

Un sistema de ''tarifas a la carta'' requiere, ineludiblemente, un sistema común, donde exista uniformidad.

Si no hay uniformidad en los equipos instalados en los vehículos, se necesitaría que por cada aseguradora hay que instalara un equipo diferente, no es viable. La inversión no es viable.

Si no hay uniformidad en recepción y tratamiento de la información, se necesitaría un sistema diferente por cada aseguradora, y la inversión tampoco sería viable.

Pero sobre todo, si dicha información no se ''vuelca'' en una base de datos común, no valdría de nada, ya que es imprescindible que la información de la conducta del conductor se comparta entre todas las aseguradoras, y vendría a ser lo que hoy es SINCO, es decir, que cada aseguradora pudiera acceder al historial del asegurado para ofrecerle su propia tarifa.

Si la información no se puede compartir, la ''tarifa a la carta'' no se podría poner en marcha de forma definitiva como modelo de futuro.

De nuevo, UNESPA podría ser un punto de encuentro donde aglutinar esfuerzos.

LA SOCIEDAD TIENE QUE ADMITIRLO

Uno de los principales problemas del sistema de ''tarifas a la carta'' es que exige controlar la forma de conducir del usuario.

Se puede hacer de dos formas:

  1. Mediante ''decreto'', es decir, obligar a que todos los coches tengan un sistema que mida el comportamiento del usuario, como se hace con tacómetros de los camiones.
  2. Mediante ''necesidad y amistad'', es decir, que no sea obligatorio, pero que los usuarios lo pidamos porque veamos que tiene mas ventajas que inconvenientes.

Hacerlo mediante ''decreto'' es la manera mas sencilla. Las aseguradoras y el Estado tienen intereses comunes. Por un lado las aseguradoras querrían tener un sistema que mida el comportamiento del conductor para hacer tarifas a la carta. Y por otro lado el Estado también querría tener este sistema para denunciar conductas delictivas frente al volante. Hacerlo así sería un error, porque una vez mas la sociedad percibiría al sector asegurador como ''el enemigo''.

En este sentido, ES EL MOMENTO, para que los usuarios pasen de ''desconfiar'' del sector asegurador a ser un aliado.

¿y cómo hacerlo?. Ofreciendo un ''servicio''. El seguro debe ser ''algo mas'' que simplemente asegurar un riesgo.

Por ejemplo... los conductores necesitan que el sistema garantizase la privacidad de cada asegurado, sin juzgarles mas allá de lo que es estrictamente necesario para tener una tarifa en función de su forma de conducir, y al mismo tiempo, ofrecer servicios que a día de hoy no tenemos, o bien, hay que pagarlos a otros proveedores y son mas caros, y que son buenos para nuestras vidas. Por ejemplo:

  1. El sistema garantizaría que al producirse un accidente grave, automáticamente, se llama automáticamente a la Policía y asistencias sanitarias (la tecnología permite saber si han saltado airbags, la desaceleración del vehículo, etc). Esto mejora la calidad de vida, y evita muertes.
  2. El sistema garantizaría que de producirse una parada no prevista (avería), pulsando un botón, en vez de llamar el cliente a la aseguradora, sería esta quién se pusiera en contacto con el cliente. Ahorro de costes, y ahorro de tiempo.
  3. El sistema garantizaría que no habrá ni un solo vehículo sin seguro contratado, lo que repercute en un menor coste en la tarifa, porque no habría que pagar la parte que corresponde al Consorcio de Compensación de Seguros para estos fines.
  4. El sistema garantizaría la recuperación del vehículo en caso de robo, porque una vez denunciado por el asegurado, se puede hacer un seguimiento instantáneo de su paradero.
  5. El sistema podría estar conectado 24h a un gestor de tráfico, e indicaría donde están los atascos, y rutas alternativas para evitarlo. Muchas veces cuando salimos de casa con destino al trabajo, no sabemos si sería mejor coger la ruta A, o la B, por el atasco que pueda haber, y vamos a ciegas. Ahorro de tiempo en una sociedad cada día mas estresada es mejorar la calidad de vida, y un ahorro de costes económicos, laborales y sociales.
  6. El sistema podría incorporar un sistema de gestor de parking, para una vez en el destino, que nos diga qué parkings hay disponibles con plazas libres, o incluso, si hay zonas de aparcamiento gratis donde ir (esto sería mucho mas complicado).
  7. El sistema podría incorporar un sistema de navegación, para indicarnos la ruta. El sistema GPS hoy en día es un éxito, entre otras cosas, porque se puede incorporar los radares fijos :-)
  8. El sistema dispone de un sistema de comunicaciones para llamadas telefónicas. La facturación de llamadas habría que pagarlo aparte.
  9. El sistema incorpora conexión a internet. Ocio para la familia que viaja en el coche (el conductor no lo necesitaría, pero seguramente a su hijo le gustaría jugar online a la Play durante el viaje, o conectarse al chat con sus amigos).

Seguramente todos estos servicios no sean suficientes, y habrá que inventar mas, muchos mas, tantos como haga falta para que los usuarios vean la utilidad, EL SERVICIO, y perciban que que tenerlo es mejor que no tenerlo.

Si la venta del sistema se hace solamente sobre la base de obtener una ''tarifa a la carta'', no todos lo aceptaremos, porque para muchos es preferible pagar un poco mas y tener la libertad de no estar controlados. ''Ir a 200 cuando me de la gana'', o que no me controlen donde he estado (porque no me interesa que lo sepa nadie).

01 de Junio de 2010
www.arpem.com

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