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Las personas que sufren algún tipo de discapacidad visual o con movilidad reducida que necesitan utilizar el coche para sus desplazamientos pueden solicitar facilidades para moverse, sobre todo en lo que respecta a aparcar, algo que ya de por sí es complicado en una ciudad. Los interesados pueden solicitar una tarjeta de aparcamiento especial. Con ella, pueden aparcar en zonas especialmente habilitadas y señalizadas o en las zonas de aparcamiento regulado. Te explicamos cómo solicitarla y los requisitos que te van a exigir.

La tarjeta de aparcamiento para personas con discapacidad también se llama Tarjeta Europea de Estacionamiento para personas con movilidad reducida. Si sufres de alguna discapacidad que reduce tu movilidad, puedes tener derecho a este servicio. Esta tarjeta es un certificado que permite a quien tiene problemas de movilidad o alguna deficiencia visual utilizar ciertas plazas de aparcamiento reservadas. La Tarjeta Europea de Estacionamiento para personas con movilidad reducida se puede pedir en cualquier país miembro de la Unión Europea y se puede utilizar en todo su territorio. Esta tarjeta tiene como finalidad facilitar los desplazamientos de aquellas personas que debido a su discapacidad tengan limitada su capacidad de movimiento y ello les dificulte la utilización de los medios de transporte público.
La autonomía personal, la independencia de las personas, la participación e inclusión en la sociedad, así como la igualdad de oportunidades y la accesibilidad, son principios reconocidos por la Convención Internacional de los derechos de las personas con discapacidad. La Tarjeta Europea de Estacionamiento para personas con movilidad reducida es una herramienta eficaz para cubrir ciertas necesidades de los conductores con movilidad reducida, para así igualar las posibilidades de circulación y accesibilidad con respecto al resto de conductores.
Todos los aspectos legales de este servicio vienen recogidos en el Real Decreto 1056/2014, de 12 de diciembre, por el que se regulan las condiciones básicas de emisión y uso de la tarjeta de estacionamiento para personas con discapacidad.
Dependiendo de la Comunidad Autónoma en la que residas, tendrás que acudir a una oficina u otra para solicitar la tarjeta de aparcamiento para personas con discapacidad. Si tomamos como ejemplo Madrid, hay que solicitar la tarjeta en el ayuntamiento. Por el contrario, si vives en Andalucía, hay que solicitarla en la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales. Por tanto, hay que informarse previamente de la oficina en la que solicitarla. En cualquier caso, puedes acudir al ayuntamiento de tu localidad, donde te informarán de los requisitos, documentación necesaria y forma de solicitud.
Este procedimiento puede variar en algunos detalles dependiendo de dónde se solicite la tarjeta, pero es muy parecido en lo básico. Por ejemplo, si lo solicitamos en Madrid, hay que seguir los siguientes pasos:
En líneas generales, será necesario tener reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33% y presentar graves problemas de movilidad reducida o deficiencia visual. La persona que realiza la solicitud de esta tarjeta debe estar considerada con dificultad de movilidad para utilizar transportes colectivos. Las personas invidentes o con deficiencia visual deben además justificar que tienen en cada ojo alguna de las siguientes características: una agudeza visual igual o inferior a 0’1 (1/10 en la escala de Wecker) obtenida con la mejor corrección óptica y un campo visual disminuido a 10 grados o menos.
La tarjeta de aparcamiento para personas con discapacidad es personal e intransferible. El interesado podrá utilizarla cuando conduzca, pero también cuando viaje como pasajero. Debe colocar la tarjeta en un lugar visible en el coche. Lo más indicado es ponerla en el parabrisas. Gracias a ella, el titular puede aparcar en espacios reservados, habitualmente señalizados con la imagen de una silla de ruedas.
Además, también puede estacionar en zonas de carga y descarga sin límite de tiempo, en zonas de O.R.A, esto es, de estacionamiento regulado, sin pagar. En algunas ciudades, la tarjeta también da derecho a acceder a zonas restringidas a la circulación. Eso sí, no se puede estacionar en pasos de peatones, zonas peatonales o en otros lugares donde el aparcamiento esté prohibido, como los vados.
Sí. Esta tarjeta es un documento público y utilizarla indebidamente está considerado un delito. Tanto si la usas incorrectamente como si la falsificas, podrás ser castigado con una pena de prisión de entre seis meses y tres años, además de con una sanción económica de seis y 12 meses, tal como recoge el Código Penal.
Definir el nivel de discapacidad, ya sea físico o intelectual, es fundamental para acceder a las ayudas que cada persona necesita. A través de un diagnóstico preciso, se establecen cinco grados de discapacidad que determinan el tipo de subvención disponible:
De esta forma, la legislación española se adapta a la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas. El baremo para calibrar los grados de discapacidad consta de cinco elementos:
La obtención de un Certificado de Discapacidad es el paso clave para establecer el grado de discapacidad. Este proceso se realiza a través del Centro Base más cercano a tu domicilio.
El certificado de discapacidad es un documento oficial que otorga el reconocimiento legal a aquellas personas que tienen una discapacidad. Este certificado surge a partir de un proceso de evaluación administrativa de la discapacidad, que busca determinar el grado y la naturaleza de la limitación.
La tarjeta de estacionamiento para personas con discapacidad no es para siempre, debe renovarse de manera periódica, incluso aunque la persona con movilidad reducida la tenga de manera permanente.
El periodo de vigencia máximo de esta tarjeta es de cinco años. Pasado este tiempo, será obligatoria su renovación. De lo contrario, habrá perdido la vigencia y las personas que la sigan usando podrán ser multadas si estacionan en aparcamientos reservados.
A pesar de que, como hemos comentado anteriormente, el procedimiento puede variar en función de nuestro lugar de residencia, en general, para renovar la tarjeta de estacionamiento se requiere:
Los tres últimos documentos solo serán necesarios si han variado desde la última renovación de la tarjeta. Es decir, si hemos renovado el carnet de conducir, el DNI y si ha variado o caducado también en estos últimos cinco años la tarjeta de discapacidad. Aun así, es recomendable dirigirse antes al ayuntamiento para confirmar la documentación y requisitos necesarios.
También deberemos renovarla o volver a solicitarla en las mismas condiciones si hemos perdido la tarjeta, nos la han robado o se ha deteriorado.
Para hacer uso de las plazas reservadas para personas con movilidad reducida necesitarás disponer de la tarjeta de aparcamiento para personas con discapacidad, la cual es personal e intransferible. Esto no significa que el usuario de la tarjeta debe ser siempre el conductor, también funciona si viajas como pasajero.
En el caso de que alguien haga uso de la tarjeta válida, pero sin ser el titular de la misma ni llevar a la persona con la minusvalía reconocida como pasajero, se considera un delito ordenado en el Código Penal que puede conllevar una pena de prisión de 6 meses a 3 años y una sanción de 6 a 12 meses. También se enfrentan a la misma pena si se realiza una falsificación de la tarjeta de aparcamiento para personas con discapacidad.
Por otra parte, la multa por estacionar en un lugar reservado al aparcamiento de una persona con tarjeta de discapacidad puede alcanzar los 200€, sin contar que también puede venir la grúa municipal, con el supuesto cargo económico que ello conlleva.
Lo más recomendable es informarse bien de los requisitos necesarios para solicitar la tarjeta de estacionamiento para personas con movilidad reducida. Aunque la oficina para realizar la solicitud puede variar dependiendo de la Comunidad Autónoma, en el ayuntamiento de nuestra localidad nos van a informar de todos los requisitos y nos van a indicar cómo solicitarla.
Sin embargo, si se denegase la concesión de la tarjeta de estacionamiento por no cumplir algún requisito, no se podrá realizar una nueva solicitud en el plazo de un año desde la solicitud inicial, salvo que el requisito por el cual se denegó haya cambiado.
Existe la posibilidad, en circunstancias excepcionales, de conseguir una tarjeta temporal de aparcamiento para personas con movilidad reducida. Atendiendo a razones humanitarias, excepcionalmente se concederá una tarjeta de estacionamiento de carácter provisional a las personas que presenten movilidad reducida, aunque esta no haya sido dictaminada oficialmente, por causa de una enfermedad o patología de extrema gravedad que suponga una importante reducción sustancial de la esperanza de vida que se considera normal para su edad y demás condiciones personales, y que razonablemente no permita tramitar en tiempo la solicitud ordinaria de la tarjeta de estacionamiento.
Este tipo de tarjeta tendrá una duración máxima de un año, pudiendo renovarse sólo por un periodo de tiempo igual, siempre que se mantengan las condiciones iniciales requeridas para su otorgamiento.
Para la obtención de la tarjeta de estacionamiento provisional, la acreditación se efectuará mediante la emisión del correspondiente certificado por el personal médico facultativo de los servicios públicos de salud, que deberá contar con la validación de la inspección de los servicios sanitarios competentes.
Las personas que dispongan de la tarjeta europea de estacionamiento tienen derecho a:
Estas ventajas son más o menos generales, pero muchas comunidades autónomas, municipios o localidades otorgan beneficios adicionales. Para aprovechar bien todas estas ventajas, deberemos consultar la normativa del lugar en el que nos encontremos con nuestro vehículo.
Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid se permite estacionar más tiempo del permitido en las zonas de aparcamientos de tiempo limitado. También podemos aparcar en lugares no permitidos si no alteran el tráfico. En el caso de Castilla-La Mancha podremos estacionar, con limitación de horario, en pasos de peatones o vías públicas, siempre que ello no entorpezca la libre circulación de vehículos y peatones. En Andalucía, además, podemos aparcar de forma gratuita y sin limitaciones de tiempo en las áreas verdes y azules.
Infórmate bien en tu lugar de residencia para conocer los detalles concretos de la solicitud de la tarjeta de estacionamiento para personas con discapacidad y de los servicios que incluye, ya que pueden variar un poco de un lugar a otro. Además, si es una tarjeta de aparcamiento de transporte colectivo para personas con discapacidad, debes saber que solo puede utilizarla el titular de la tarjeta en ese coche con su matrícula coincidente. Por otro lado, la consulta es importante porque puedes requerir a tu consistorio que te instale un aparcamiento especial cerca de tu casa o lugar de trabajo, en el caso de que no haya ninguno o el espacio asignado sea insuficiente. Esto es así porque las tarjetas se regulan por ordenanzas municipales en los puntos donde se están otorgando. De esta forma, dispones de esta ayuda en multitud de zonas públicas y privadas.
Para solicitar la tarjeta de aparcamiento, para una persona con discapacidad, hay que presentar la documentación en el Ayuntamiento de tu ciudad o en las oficinas de la comunidad autónoma. Por ejemplo, en Andalucía es la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales la que lleva la solicitud de la tarjeta.
La tarjeta de aparcamiento para personas con discapacidad es un derecho importante para quienes necesitan utilizar su coche. El aparcamiento es uno de los problemas más acentuados y todavía más grave si tienes una discapacidad, porque es frecuente que necesites aparcar cerca del lugar al que te diriges. Por esta razón, la Unión Europea recomendó, en 1998, que se regularan las tarjetas de aparcamiento para personas con problemas de movilidad.
Una discapacidad es una condición que produce una limitación a la hora de desarrollar nuestra vida diaria de forma autónoma. La discapacidad se valora por grados, que van desde una discapacidad cero a una discapacidad muy grave. Una discapacidad del 33% es el umbral para obtener ciertas ventajas, que compensen las limitaciones.
La valoración del grado de discapacidad la desarrollan los Equipos de Valoración y Orientación (EVO), en los que trabajan de forma conjuntamente profesionales formados en discapacidad formados, tanto médicos, como psicólogos y trabajadores sociales. Estos equipos suelen depender de las Comunidades Autónomas.