Qué tipo elegir según mi perfil
Según el tipo de interés, las hipotecas pueden clasificarse entre fijas, variables o mixtas. Decantarse entre una u otra dependerá de tu perfil y de tu tolerancia al riesgo.
Si buscas seguridad y tienes un presupuesto ajustado, lo más recomendable suele ser una hipoteca fija, ya que la cuota se mantendrá estable durante toda la vida del préstamo. Ahorrarás sobresaltos si suben los tipos de interés.
En cambio, si tienes ingresos altos, capacidad de ahorro y toleras la volatilidad del mercado, una hipoteca variable puede ser la más interesante a largo plazo. Suele ser más barata en escenarios de tipos bajos, pero debes estar preparado para asumir subidas en la cuota si el euríbor aumenta.
Las hipotecas mixtas, por su parte, son ideales si cuentas con ingresos estables, cierto margen de ahorro y puedes asumir algo de variación en la cuota. Empiezas con estabilidad durante los primeros años y, después, puedes beneficiarte de posibles bajadas del euríbor, equilibrando riesgo y ahorro.