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YAMAHA V MAX

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ADRENALINA

Estas prestaciones de infarto, francamente, ya nos las esperábamos. Lo que no era tan fácil de suponer es que la amortiguación fuera multiregulable, de bastante calidad y, además, de fácil acceso. Cuando la mayoría de estas motos apenas admiten regulación de la amortiguación y, en caso de ser así, no hay forma de poder “meterle mano”, en Yamaha sabían que una moto de esta potencia y calibre debe facilitar las cosas para dejar las suspensiones a gusto del usuario. Por eso encontramos sobre la horquilla una ruedecita que nos permite regular la precarga, al igual que la amortiguación trasera que también hace lo mismo con el hidráulico. Nosotros lo apretamos puesto que, especialmente de atrás, iba bastante blanda.

yamaha v max

Sorprende lo bien y firme que es capaz de frenar una moto de este tipo, y no porque no debiera hacerlo sino porque sus rivales directas no le llegan, al menos a este respecto, a la suela del neumático. La bomba y las pinzas de anclaje radial funcionan perfectamente y muerden con fuerza y buen tacto los espectaculares discos “wave”. Como moto larga y pesada que es (más de 300 kilos), exige llegar a una curva con todo el trabajo hecho y no salirte de la trazada porque no permitiría muchos errores. Además, la longitud total y el excesivo ancho del neumático trasero le da un tacto poco exacto la dirección, algo similar a lo que ocurre con la Suzuki B-King. Al igual que ésta, es posible que cambiándolo por un 190 la direccionabilidad y la agilidad mejoren abismalmente sin perder agarre. Por otro lado, este exceso de goma junto con su peso la convierte en una moto realmente exigente de manejar en parado o a baja velocidad.

Como la parte ciclo va realmente bien, en carretera abierta las estriberas rozan pronto y te encuentras rascando el asfalto casi en cualquier curva, pero… ¡qué más da! Lo que tienes que hacer es tomar la curva muy tranquilo, poner la moto recta y roscar el puño derecho. Sentirás como la caja de los truenos se abre y te catapulta hacia el infinito mientras una sonrisa como pocas veces habrás disfrutado en la vida se dibuja en tu cara. Es lo que tiene poder montar sobre una moto que ya era una leyenda incluso antes de que llegase a las tiendas.

 

Febrero 2009

Prueba y Redacción: David Garcia de Navarrete