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DE PASEO POR LA CIUDAD Con el casco en la mano y un maletín para ir a trabajar, espero a mi nueva invitada, una Peugeot Geopolis 125 4V de inyección con un motor 124,8cc, que proporcionan 15CV de potencia, cumpliendo ya, la normativa euro3. Que a la hora establecida me la acerca Gregorio, para disfrutar de ella unos cuantos días. Acostumbrado a moverme con scooter de superior cilindrada, tiene que ser divertido disfrutar de un scooter del cuarto de litro.
Nada más verla, se aprecia un scooter robusto, con un bonito diseño, buenos acabados y buena pinta en general, ideal para movernos con él en traje, y sobre todo para no despeinarnos moviéndonos en dos ruedas. Contacto
Mi cartera habitual que llevo al trabajo, consigo introducirla por los pelos, por ser flexible (si fuera rígida ni se me pasaría por la imaginación intentar guardarla en el hueco que tenemos debajo del asiento). Podríamos usar para ello el gancho portabultos que encontramos en la parte frontal, pero para conducir, toparía con nuestras piernas. Continuando observando su parte frontal, tenemos una guantera con cierre, donde podemos dejar pequeñas cosas, como unos guantes, la documentación, y si queremos recargar nuestro móvil, accedemos a una toma de corriente de 12v, y también al depósito de agua. Me pongo en funcionamiento, y a poco que doy gas, sin problemas me da una excelente respuesta a mi exigencia, nerviosa en bajos, no tendremos pegas para que reaccione cuando el semáforo se ponga en verde.
En pocos kilómetros llego a la puerta del trabajo, al aparcar, para dejarla preparada para luego salir más cómodamente, conduzco en parado marcha atrás, al ser tan alta, tengo que clavar fuerte las puntillas en el suelo para moverla (aunque no es muy pesada, unos 150kg en seco), y si estamos en algo de cuesta, como en mi caso, lo pasaremos peor, tendremos que tirar de ella con fuerza. No nos ayuda la amplia distancia del sillín al suelo para manejarla subida encima de ella en parado. Al poner el caballete central, y por fin dejarla bien aparcada, mientras me alejo para rematar la jornada laboral, lo que más hecho de menos, es la falta de espacio en el hueco que hay debajo del asiento, ¡pues nada!, toca llevarme el caso a cuesta, incluso una cazadora de invierno, será difícil guardarla, ¡es el sacrificio de llevar una rueda alta!. En mi caminar miro hacia atrás, contemplando su llamativo frontal, y me pregunto , como será su respuesta al hacerle una prueba más dura en ciudad y ¿por qué no?, en carretera. En Carretera Preparado con mejor equipación, salimos a carretera. Poco a poco dando gas progresivamente, va estirando, hasta conseguir en llano los 113km de marcador, (106 Km./h reales), y en algunos repechos a favor, poco más de los 120km, donde la inyección empieza a cortar, a parte de que notaremos a alta velocidad, como la rueda delantera vibra, transmitiendo algo de inseguridad en su conducción.
Las vibraciones del motor, se transmiten por los plásticos a los pies y las piernas, que con el tiempo, tiendes a mover los dedos, para contrarrestar la sensación de hormigueo de las plantas de los pies, y eso si sin olvidarnos de lo molesto que es el motor cuando aceleramos ya que transmite mucho ruido. En carretera, las curvas no son su fuerte, tendremos que introducirla en ella nosotros, inclinando nuestro cuerpo; de esta forma el trazado conseguiremos que lo haga más suave. Cuando llevas muchos kilómetros en el scooter, al no poder cambiar la posición de conducción, al formar el cuerpo un ángulo recto con el asiento, se acusa la fatiga y el asiento se nos hace incómodo, y por mucho que buscas la posición, el trasero y nuestros riñones terminan resintiéndose. Con pasajero, en carretera, la velocidad la reducimos considerablemente, tendremos que ir con cuidado si vamos por vías rápidas, ya que los coches no suelen respetarnos mucho. Uno de los aspectos buenos es que nos veremos bien protegidos del aire y de la lluvia gracias a su alta pantalla, que depende de nuestra altura iremos viendo la carretera por encima o a través de ella. Su doble óptica halógena proporciona una excelente iluminación en las noches oscuras donde solo podemos confiar en la potente luz que nos proporciona nuestra scooter En Ciudad
Si vamos con pasajero, debemos tener siempre presente, la longitud de las estriberas, que sobresalen del ancho de la moto, y si no vamos con cuidado a la hora de ratonear entre los coches, arañaremos con ellas a los coches que adelantemos o rozaremos al girar por las calles estrechas.
Mientras conducimos, al pasar por la multitud de baches y badenes tan habituales hoy en día por cualquier urbe que nos movamos, sus ruedas altas nos harán salir airoso de cualquier imprevisto, lo que encontraremos dura es la suspensión que por lo menos nos da opción de poder cambiar gracias a las cuatro posiciones que tiene cada uno de los dos amortiguadores hidráulicos traseros. El frenesí de la circulación nos hace acelerar, frenar…, el coche que sale sin mirar…, se agradece tener una buena frenada, y en este caso la tenemos. Los dos frenos de disco, el delantero de 260 mm, y otro trasero de 226 mm, ambos con pinza flotante de doble pistón muerden con fuerza cuando apretamos las manetas del freno, produciendo una buena frenada, y para los más nuevos en el mundo de las dos ruedas, Peugeot ha añadido la frenada combinada, de tal forma que al accionar la maneta izquierda se acciona la frenada en el disco trasero y el delantero, que si no estamos familiarizados en la moto nos aporta confianza a la hora de frenar. Los consumos medios de gasolina que nos ha proporcionado la Geopolis han sido en carretera de poco más de 3 litros a los 100 Km. y en ciudad unos 4,3 litros a los 100km, que con su depósito de 13,5 litros tendremos depósito para hacer un montón de kilómetros antes de volver a visitar el surtidor. El pasajero también tiene un apartado, pues perfectamente podremos llevar acompañante para compartir las ventajas de las dos ruedas.
El cuadro de instrumentos que nos proporciona este scooter nos proporciona gran cantidad de información. Tres relojes lo visten, el primero nos informa de los kilómetros totales y realizados por parcial, la hora, y el estado de gasolina. Su segunda esfera, nos muestra el cuadro de velocidad y el de la batería, y el tercero de la temperatura y el aceite, las luces e intermitentes, la pena es ya puestos, hubiera un indicativo de la temperatura ambiental. Un buen detalle, es que lleva en la piña derecha un botón para las luces de emergencias. En Resumen Nunca debemos perder de vista que estamos ante un bonito scooter de 125cc, donde la carretera, con sus 15CV no es su fuerte, aunque hagamos alguna excursión (descansado el trasero alguna vez que otra), pero en cambio; en ciudad, se desenvuelve como pez en el agua. Teniendo presente la filosofía de este tipo de motos; espacio en su interior, simple en su funcionamiento, manejo sin complicarnos la vida metiendo marchas, limpio cuando nos desplacemos con él, el Geopolis no cumple del todo los indicativos de scooter, pero para los que queremos dejar del coche en casa ahorrando tiempo y dinero, nos aportará beneficios que nunca imaginaríamos.
Lo mejor - Iluminación. - Frenos. - Rueda alta. - Protección del aire. Lo peor - Lo más acusado, es la falta de espacio en el cofre para guardar un casco que no sea un mini jet; en invierno lo acusaremos - La posición estática de los pies - Lo que le cuesta recuperar en altos - En bajos y medios, al cortar y dar seguidamente gas, se nota que se ahoga - Estriberas del pasajero un poco largas - Posición del respaldo del conductor - Ubicación de la llave en la tapa, para acceder al depósito de gasolina - Altura del asiento Si queremos hacernos con la calidad de esta moto, no será una decisión que tomemos a la ligera, tendremos que desembolsarnos una cantidad nada despreciable de 3.349 en la versión Premium, 3.499 en la City, y en la más exclusiva de todas, 3.949 en su versión Executive. Octubre 2007 Prueba y Redacción: Pedro Carlos (MegascooterclubToledo) Fotografía: Roberto Ramos y Alvaro García Rojo |
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