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MUCHO MEJOR La Reina de la Carretera. Su nombre lo dice todo, y es que los americanos son los reyes de los nombres impactantes y atractivos, porque no me digas que entre decir “tengo una Road King”, o “me he comprado una Softail” a soltar “Mi HZR es muy bonita” ó ”me voy a dar una vuelta en mi KSXR” no hay una diferencia importante. Los nombres de las Harley dejan bien a las claras ante qué nos encontramos. Si las Sporster con las “sport” de la marca, las Springer las que tienes los dos preciosos muelles bajo el faro en lugar de horquilla convencional, las Road King son las que han dominado las largas cintas de asfalto que recorren Estados Unidos desde hace décadas. Bueno, las de los “States” y las de todo el mundo, porque la fiebre custom se ha extendido por todo el globo más que la porcina. Como siempre en Harley, la estética es fundamental, y si hablamos de las grandes Big Twin, mantener las líneas retro que parecen no haber cambiado desde los 50 es la pieza clave para ganarse y continuar con su estatus de clásica. En cambio, la técnica es otra cosa. Los tiempos evolucionan, los gobernantes hacen cada vez más severas reglamentaciones anti emisiones por lo que no queda más remedio que, efectivamente, seguir con ese clasicismo inherente al modelo, pero bien entendido. Es decir, continuar con la estética y las bases clásicas, pero aplicando tecnología para que sea cada vez más segura, más efectiva y más “ecológica”. RETROTECNOLOGÍA Este es el nombre que le podremos dar a la tecnología aplicada a elementos que deben seguir pareciendo antiguos o clásicos, pero que en realidad deben disponer de la última tecnología para poder seguir siendo válidos el mercado actual. Y de eso, esta Road King sabe mucho. Comencemos por el motor. Por supuesto, tratándose de todo una gran Touring de Harley Davidson, no podía equipar otro motor que no fuera el actual Big Twin. Con su clásica estructura V2 a 45° y su ya reconocida y casi legendaria estampa con los dos cilindros aleteados, sus bruñidas culatas sobre ellos y la caja de filtro en un lateral, cobra vida con un retumbar registrado por la marca y que supone uno de los máximos alicientes de cualquier usuario de una HD. Sus pistonazos producen unas vibraciones tan evidente es que a simple vista de “palpitar” el motor, algo que tampoco puede perder ninguna Harley para poder seguir siéndolo, sobre los “silent blocks” sobre los que está montado. En su última evolución, este propulsor se denomina Twin Cam 96, en que la cifra refleja su cubicaje en pulgadas cúbicas, que para que todos los enteremos son equivalentes a 1.584 cm³. O sea, que cuando ruedas con ella estás siendo impulsado por un gigantesco bicilíndrico americano refrigerado por aire que tiene, en cada una de sus pistones, casi el cubicaje de una CBR 600. O de una ZX, o una R6, o de cualquier otra 600 del mercado, vamos. Lo que ocurre es que todo se cubicaje se concentra en un solo cilindro, por lo que uno de sus grandes retos históricos ha sido controlar las vibraciones y lograr una entrega de potencia contundente pero aceptablemente dosificable. Reto conseguido, porque gracias al gran trabajo de mecanización y ajuste conseguido en los últimos años, junto con la evolución de la inyección electrónica y un embrague cada vez más suave y efectivo (aunque sigue teniendo unas manetas anchas y alejadas del puño que necesitan unas manos de cazador de búfalos para poder presionarlas bien) motos gigantescas, aparatosas y pesadas como esta Road King son perfectamente usables y con una entrega de par incluso diríamos que suave. Notas las poderosas palpitaciones-o coces de caballo salvaje, que queda más americano- pero con una buena tracción y con las vibraciones bien controladas, que básicamente nunca llegan a molestar. Como bien sabrás, las custom en general y las Harley en especial son reconocidas más por su entrega de potencia que por los caballos que consigue. Así, esta Harley tiene un par de 13,4 kgm a 3.500 revoluciones y 80 caballos de máxima, que pueden parecer pocos pero que una vez más probados te das cuenta de que son suficientes- es más, diría que perfectos-para una megacustom así, gracias evidentemente a su contundencia en bajos y medios. Además, la verdad es que los consumos se controlan bastante. Con más de 350 kilos en vacío, que en orden de marcha pueden llegar casi a los 380, y su aerodinámica nada aerodinámica- valga la redundancia- junto con su gran pantalla frontal estilo policía de carretera, hace poco tiempo una moto así gastaba más de 10 l con mucha facilidad. Pero de nuevo esa “retro tecnología” de la que hablábamos antes llega en su ayuda, y a un ritmo medio se mantienen entre 7 l y medio y 8.
También tiene un sistema de control de crucero para mantener la velocidad que necesites (siempre que ruedes por encima de la tercera marcha) sin necesidad de estar agarrado al acelerador, y en las últimas generaciones este motor incorpora una sexta velocidad que funciona como un verdadero “over drive” que se te indica mediante un 6 iluminado en el cuadro. Por algo la llaman la reina de la carretera. EN BUSCA DE LA ESTABILIDAD
Bueno, todos estos datos técnicos pueden parecer superfluos a lo largo de una custom, pero como digo, se buscaba la estabilidad y este es el camino. Se ha conseguido, puesto que aún recuerdo cómo el verano pasado volvía de una concentración Harley del sur de España con un modelo (lógicamente) 2008, y esas flotaciones en tramos rápidos de autopista eran realmente molestas y evidentes. En cambio, ahora se ha ganado en manejabilidad, pero sobre todo en una estabilidad que antes no podía ni soñar. Y eso que este modelo es el único de toda la familia que mantiene una llanta delantera 16 pulgadas de radios, cuando en todas las demás la medida crecido hasta las 17. Y, como verás en las fotos, equipando los preciosos neumáticos Dunlop Multi-Tread de banda lateral blanca, como en la época de los gángsters. Los dos amortiguadores traseros tienen unas válvulas superiores que te permiten regular la precarga por un sistema de aire comprimido. El problema es que como tecnología está muy bien, pero al situarse detrás de las maletas y estar las válvulas situadas horizontalmente, el acceso a ellas es realmente complicado. RONRONEANDO EN LA CARRETERA
Lógicamente, con este peso y una longitud entre ejes descomunal de 1.625 mm no es ni mucho menos una moto adecuada para usarla a diario. Ahora, eso sí, vas a ser el más relajado y vacilón de toda la ciudad.
Como algo valioso que es, también incorpora una excelente medida de seguridad fácil de usar. Como en toda la Harley, la llave sólo sirve para desbloquear un conmutador central (después te la puedes guardar en un bolsillo) que colocándolo en la posición “off” ya te permite arrancar la moto presionando el botón. Por otro lado, el mismo llavero que te dan en el concesionario junto con la llave no es sólo decorativo, sino un bloqueador del sistema electrónico que cuando te alejas de la moto evita que sea arrancada y además activa la alarma si alguien la mueve.
Porque… ¿tú conoces a alguien que no le hubiese gustado alguna vez en su vida poder viajar una Harley Davidson? Yo tampoco.
Lo destacable: -Es una Harley Davidson-Estabilidad muy mejorada -Motor carismático, y además eficaz -Comodidad -Diseño impresionante y atractivo Lo mejorable: -Alforjas traseras poco útiles -Peso -Manejabilidad a baja velocidad -Necesita experiencia en motos grandes -No apta para tímidos y amantes de la discreción Precio: 23.500 € Junio 2009 Prueba y Redacción: David García de Navarrete
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