En la mayoría de los accidentes de tráfico suele ser sencillo identificar al responsable de los daños si atendemos a las normas recogidas en el Reglamento General de Circulación. Sin embargo, en los accidentes que se producen al tratar de esquivar a otro vehículo que se acerca peligrosamente hacia nuestra posición, de modo que la única manera de salvar el choque, es cambiar tu trayectoria, hay espacio para la duda. Esta reacción puede provocar la salida de tu coche de la vía o incluso un accidente con un tercer vehículo que circulaba a tu lado. Quizás evitas el golpe, pero has ocasionado otro diferente. Entonces, ¿quién tiene la culpa?

En este artículo encontrarás:

¿Cómo se puede demostrar la culpa tras esquivar un vehículo y provocar un accidente con otro?

Aunque no ha habido impacto entre el vehículo que se aproximaba hacia tu posición y tu coche, ha sido la imprudencia del primero la que ha provocado tu reacción evasiva. No se habría producido el accidente si el otro conductor no hubiera interferido en tu trayectoria, por lo que tienes claro que la culpa ha sido de él. Ahora, lo realmente complicado es que demuestres que esto ha sido así. Cuando el conductor imprudente reconozca su culpa, basta con realizar un parte de accidente donde así lo notifique. En caso contrario, llama a la policía o a la guardia civil para que recoja las declaraciones de los implicados.

¿Qué debo hacer hasta que llegue la policía?

En la medida de lo posible y siempre que no entorpezca la circulación, no muevas los vehículos hasta la llegada de la autoridad al lugar del accidente para facilitar la reconstrucción de los hechos. La importancia de contar con pruebas o con la declaración de testigos es clave para determinar responsabilidades.

¿Quién pagará los daños?

Será el seguro de quien resulte culpable el que se haga cargo de pagar todos los daños ocasionados a terceros a través de la cobertura de responsabilidad civil y, si finalmente no consigues probar la culpa del contrario, sólo a través de la garantía de daños propios tu compañía pagará los daños de tu vehículo.

¿Y qué pasa si el culpable se da a la fuga?

Para los casos en los que el culpable de un accidente se da a la fuga el encargado de indemnizarte es el Consorcio de Compensación de Seguros, pero para ello deberás acreditar, con pruebas o testigos, la existencia de un tercero responsable o tomar los datos del vehículo infractor.

¿Puede haber una culpa compartida?

Es posible que las aseguradoras traten de solucionar el siniestro repartiendo la culpa entre ambos conductores, es decir, entienden que la maniobra de evasión no era la más adecuada según las circunstancias del siniestro y por lo tanto determinan que tienes un porcentaje de responsabilidad en el siniestro. En tal caso, la aseguradora del vehículo contrario te indemniza con la parte proporcional a su culpa mediante la cobertura de responsabilidad civil. El resto lo paga tu seguro si tienes contratado una póliza a todo riesgo o bien sale de tu bolsillo si tienes el coche asegurado a terceros.

¿Qué pasa si es muy difícil demostrar la culpabilidad del contrario?

Cuando no ha habido colisión puede resultar muy complicado demostrar la responsabilidad del que comete la imprudencia que deriva en el accidente, por lo que las aseguradoras no defenderán tus intereses si no tienen la certeza y las pruebas fehacientes de que el culpable es un tercero imprudente. Por ello es imprescindible incluir en la póliza una buena garantía de defensa jurídica y reclamación de daños que cubra los gastos de contratar un abogado de tu confianza, que te asesore de forma eficaz y personal y te ayude a reclamar judicialmente la indemnización que te pertenece. Contrata en Arpem tu seguro de coche con las mejores garantías para que nada te suceda en caso de accidente.

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¿Cómo debo hacer la maniobra para esquivar un peligro?

En una situación en la que nos vemos obligados a esquivar a otro vehículo o un obstáculo inesperado, si estamos frenando, debemos disminuir ligeramente la presión sobre el pedal del freno, si queremos que el vehículo nos obedezca y así conseguiremos controlar la dirección del vehículo. A continuación, manteniendo firmemente el volante, realizaremos un giro progresivo, aumentando la velocidad. A continuación, realizaremos un giro rápido y corto del volante en sentido contrario par situarlo en su posición inicial, con lo que conseguiremos que el vehículo se estabilice.

¿Sabías que…?

La indemnización, si el culpable se da a la fuga, podemos solicitarla el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS), una entidad pública que pertenece al Ministerio de Economía y que funciona como fondo de garantía y asegurador para cubrir las indemnizaciones que no pueden obtenerse de otra forma. Este organismo tiene la función de completar los seguros privados y compensar a sus clientes igual que lo haría su compañía.

Resumen

  • En ocasiones, nos vemos obligados a hacer una maniobra brusca para evitar a otro vehículo y que no se produzca un accidente. Sin embargo, puede ocurrir que provoquemos otro siniestro con nuestra maniobra.
  • La dificultad de una situación como esa es la de demostrar la culpabilidad del conductor del coche que nos hemos visto obligados a evitar. Si este conductor reconoce su culpa, no hay problema. Si no, hay que llamar a la policía.
  • Hay que evitar mover los coches y recabar todas las pruebas y testimonios posibles.
  • Será el seguro del culpable el que pague los daños, a través de la cobertura de responsabilidad civil.
  • Si no consigues probar la culpa del contrario, sólo a través de la garantía de daños propios tu compañía pagará los daños de tu vehículo.
  • En ocasiones, las aseguradoras resuelven la situación haciendo responsables a los dos conductores del accidente. Y los gastos se reparten de forma proporcional.

FAQ – Preguntas frecuentes

¿Cómo demuestro la culpabilidad de un coche al que he tenido que evitar, pero me ha llevado a provocar otro accidente?

Si el conductor se declara culpable, no hay problema, y se realiza un parte de accidente que así lo constata. Pero, a menudo, esto es objeto de controversia. Lo que hay que hacer es recabar la mayor cantidad posible de pruebas y testimonios.

¿Qué hago para recabar pruebas?

Lo fundamental es no tocar los coches, en la medida que lo permita el tráfico, hasta que llegue la policía.

¿Quién es responsable y debe pagar los daños en una situación así?

Será el seguro de quien resulte culpable el que se haga cargo de pagar todos los daños ocasionados a terceros a través de la cobertura de responsabilidad civil.

¿Qué pasa si no consigo demostrar la culpabilidad del contrario?

Sólo a través de la garantía de daños propios tu compañía pagará los daños de tu vehículo.

Fuentes