Ilustración: Arpem.com

La Agencia Estatal de Meteorología ha alertado que desde el 6 hasta el 10 de enero se prevén nevadas copiosas, que comenzarán en zonas del interior sureste de la Península y se extenderán a zonas del centro y este peninsular. En el transcurso del fin de semana irá afectado cada vez más a zonas septentrionales.

La climatología adversa tiene una influencia notable en la conducción y en el aumento de los accidentes de tráfico que suele dejarnos multitud de imágenes de vehículos atrapados en la carretera durante y colisiones múltiples, en gran parte motivados por la pérdida de adherencia de los neumáticos con el asfalto.

En una situación así, ¿puede hacer algo por ti el seguro de tu coche

Daños en el vehículo tras un accidente en la nieve

En cuanto a los golpes entre vehículos o contra el quitamiedos a consecuencia de las condiciones de la nieve, el seguro responde de la misma manera que de no existir tal nevada, es decir, sólo si tienes contratada una póliza a todo riesgo te reparará los daños del coche hasta los límites establecidos en la cobertura de daños propios y, a través de la cobertura de responsabilidad civil, pagará a los terceros perjudicados en los siniestros en los que resultes responsable.

Al tratarse de un riesgo extraordinario, cabe preguntarse si el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) podría pagar los daños que se hayan podido originar a consecuencia de la nevada. Sin embargo, el Consorcio no cubre los daños directos causados por los fenómenos meteorológicos, tales como la lluvia, el granizo o la nieve, por lo que tendrás que remitirte a tu póliza de seguros.

Asistencia por falta de combustible, vuelco o caída a desnivel

Las bajas temperaturas que acompañan este tipo de eventos y el estado de las carreteras puede obligarte a encender y apagar el motor del coche una y otra vez para tratar de mantener el calor en el interrior, pero esto puede provocar daños e incluso que llegues a vaciar el depósito de gasolina.

En este tipo de casos, así como en caso de agotar el combustible durante un trayecto y no estar cerca de alguna estación de servicio, puedes contactar con tu aseguradora para que te preste ayuda y continuar tu camino hasta la estación más cercana, siempre y cuando tengas contratada la cobertura de asistencia en viaje en tu póliza. Esta cobertura está disponible en la mayoría de compañías de seguros y podrás hacer uso de ella siempre que, por una mala previsión, te quedes tirado en la carretera.

En el caso de que el vehículo quede encallado en alguna cuneta, vuelca o cae por un desnivel y no puedes sacarlo, será necesaria la asistencia de una grúa para rescatarlo. El rescate es un servicio incluido dentro de la asistencia en viaje que ofrecen las compañías por una cantidad generalmente limitada, que suele oscilar entre los 300 y los 1000 €.

En estos casos, debido al colapso o bloqueo que pueda haber en la carretera, inevitablemente tendrás que esperar a que se restablezca la circulación para recibir asistencia.

Daños y perjuicios patrimoniales por una nevada

Cuando un conductor queda atrapado en la carretera durante varias horas por una nevada, podría tratar de pedir indemnización por los perjuicios ocasionados tras una nevada, pero solo si las medidas tomadas por el propietario de la vía para evitar las consecuencias finales han sido deficientes.

Sin embargo, el seguro solo cubre la reclamación de daños cuando se produce un accidente de tráfico en el que se existen daños materiales o personales, por lo tanto, en este caso la aseguradora no se hace cargo.

Son las asociaciones de consumidores quienes pueden emprender acciones legales colectivas para que los afectados reciban una indemnización por los daños sufridos. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y FACUA-Consumidores en Acción pueden ayudarte a reclamar los daños morales, al igual que los gastos patrimoniales que puedas acreditar, tales como alojamiento, comidas, pérdida de día de trabajo, tique de gasolina, etc., a quienes considera responsables, que suele la empresa concesionaria de la vía que tiene la obligación de garantizar sus óptimas condiciones de seguridad.