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SUZUKI BURGMAN 650 Executive

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BURGMAN AN 650 EXECUTIVE
"EL REY DE LOS SCOOTERS GRAN TURISMO"
Una de las mejores máquinas en concepto de gran
turismo ( por no decir la mejor) que existe hoy en día en el mercado
de la megascooter es la Burgman AN 650. Avalado por el volumen de
ventas y sin competencia en su sector Turismo. Mas orientada a
realizar rutas y largos viajes, que a movernos por ciudad, aunque
nos defenderemos en buena medida en la urbe. Con una filosofía
diferente a la otra estrella del mercado la Yamaha Tmax dirigida al
sector más racing del mundo scooter. Pero ambas sin duda, bien
definidas y diferenciadas a la hora de elegir un tipo de conducción.

Nuestra Suzuki atrae a primera vista por su
atractivo diseño,
con una línea sobria y elegante sus buenos acabados, plásticos bien
encajados, elegante tubo
de escape cromado. La marca nipona ha conseguido que desde el
año 2001 que hizo la AN su aparición en el mercado, haya
evolucionado estéticamente poco (cambios de color, pequeños detalles
en general), añadiendo a lo largo de los años opciones para ir
diferenciando un modelo de una temporada a otra, y hacerlo más
funcional; como los
espejos retrovisores replegados eléctricamente sin necesidad de
apartar las manos del manillar, subir y bajar la
pantalla eléctricamente
con un recorrido de 95mm, que permite adaptarse a todas las tallas
sobre todo a los gustos y condiciones de viaje. Pero en definitiva,
pocas modificaciones en seis años, con un nivel de acabados y
equipamiento muy alto que hacen a Suzuki sabedor del éxito de su
producto, no teniendo competidores fuertes en su sector.
Primer contacto
Subimos a la moto, y encontramos una
tapa magnética que
nos impide introducir la llave de contacto, tendremos que utilizar
su parte posterior magnética para poder abrir la tapa y dejar paso
libre para introducirla, elemento de seguridad antirrobo que integra
Suzuki para evitar en la medida de lo posible que nos llevemos algún
susto, por culpa de los amantes de lo ajeno y con su propia llave
nos permite desactivar el inmovilizador electrónico con llave
codificada. Al ubicarla y dar un suave giro a la derecha, su enorme
cuadro de instrumentos
orientado más en los automóviles que los habituales relojes de las
motos, nos proporciona multitud de información con infinidad de
luces que no deja indiferente al que lo mira, mientras la
electrónica hace un chequeo de todo el sistema de la moto. El cuadro
de instrumentos está compuesto por una enorme pantalla central de
cristal líquido (LCD) que comprende velocímetro, indicador de cambio
de aceite, testigo de nivel de aceite y un panel indicador de la
marcha utilizada, termómetro de temperatura exterior, indicador de
consumo de combustible y un testigo de inmovilizador antirrobo,
además del indicador de la hora, marcador de kilómetros totales y
dos indicadores parciales que nos informan de los litros consumidos
a los 100km, o kilómetros que podemos hacer por cada litro de
combustible. En definitiva Suzuki, se ha esforzado, para darnos la
mayor información posible de la situación y estado de nuestra
máquina en todo momento.
Mientras me acoplo en el enorme y mullido asiento del conductor,
pulso el botón de
arranque y suavemente al freno, para dar vida a los 638 cc de
nuestra máquina. Un sonido peculiar distingue a esta máquina, siendo
uno de los pocos bicilíndricos cuatro tiempos refrigerado por agua
del mercado megascooter. No escucharemos un sonido rugiente a
potente moto, y aunque para los gustos los colores, tendiendo más a
un sonido a “diesel”, siendo distintivo de este megascooter. La
altura total para esta máquina, no es acusada 1.435mm, y del asiento
al suelo, tan solo tenemos una distancia de 750mm, permitiendo a
conductores sin mucha altura (1’60/1’65) poderla manejar sin ninguna
dificultad, llegando con los pies perfectamente al suelo. Para
mejorar nuestro confort, encontramos un
cómodo respaldo para
nosotros, pudiendo ajustarlo en varias posiciones a nuestro gusto,
sin necesidad de echar mano a la caja de herramientas. El pasajero
no es menos para la marca japonesa, para él, otro amplio respaldo,
para descansar en los largos recorridos de la carretera, pero no tan
bien conseguido como el del piloto, la inclinación hacia delante que
le han dado, no nos deja encajar la zona lumbar cómodamente,
teniendo que forzar la posición, sin poder aprovechar el mullido
respaldo como si lo tuviésemos recto.
Unas plataformas
amplias, largas, y un espacio considerablemente holgado entre las
rodillas y los plásticos delanteros, nos dará la sensación de
amplitud (a no ser que nuestra altura sea considerable, por encima
del 1’90, que más bien será un espacio justito) , con lo que
seguramente, podremos aliviar la tensión en las piernas cuando
llevemos bastante tiempo conduciendo.
Cuando agarramos el manillar un montón de botones adornan sus dos
piñas, en la izquierda,
una multitud de ellos (que iremos descubriendo poco a poco), indica
que esta máquina no es un simple scooter. En la
piña derecha,
pulsamos la palanca que acciona el sistema de la pantalla y la
elevamos a tope, para que ni siquiera nos despeine el aire, pongo
con fuerza los pies en el suelo, un fuerte empujón hacia delante y
la libero del caballete central. Lo que notaremos en
parado es su gran
peso con 243 kg en vacío (con poco, cerca de los 265 kg cuando nos
movamos con ella), un suave giro de muñeca y nos ponemos en marcha.
UN PASEO EN LA CIUDAD
Termino de acoplarme en el asiento,
descansando los riñones en su amplio respaldo mientras sin problemas
alcanzo al manillar. Las
plataformas para
los pies son confortables, permite relajar ampliamente las piernas
en cualquier posición a la hora de conducir. Lo primero que notamos
es su gran aplomo, con un arranque suave, muy suave, de manera que
cuando nos movemos en bajas velocidades o maniobramos con el motor
en marcha la conducción se torna fácil y sencilla, siendo igual de
suave la salida, sin intentar desbocarse cada vez que abrimos un
poco de gas, ahora su gran peso nos pasara totalmente desapercibido,
como si deslizásemos una pluma dibujando el cielo, su tacto ligero
hace que pronto tengamos confianza en ella, conduciendo con
comodidad.
Su enorme frontal,
nos protege perfectamente el cuerpo del aire, del
fuerte frío del invierno
(hoy marca el indicador de temperatura menos seis bajo cero)
protegiéndonos el cuerpo y las piernas, pero las manos sufren el
fuerte frío, y sobre todo de la lluvia, que a penas nos afectará en
esos días de agua, llegando casi intactos a la puerta del trabajo.
Los giros para
acceder a las calles los haremos sin problemas, entra a ellas con
comodidad sin casi obligarla a ello. La dificultad la tendremos a la
hora de ratonear entre los vehículos de cuatro ruedas, que viene
dada por su gran volumen, ya que su ancho de 810 mm, nos obliga a
llevar precaución, sobre todo cuando tengamos desplegados los
enormes espejos retrovisores, handicap a tener presente a la hora de
desplazarnos por la ciudad, pues llevan casi la misma altura de los
coches, y algún golpe con los espejos de los vehículos es fácil de
tener al sobresalir de su enorme frontal.
Un buen detalle que ha tenido la marca con los
espejos ha sido poder abatirlos desde el botón azul de la piña
izquierda del manillar, que en marcha nos permite plegar y
replegarlos para ganar espacio ante las estrecheces, favoreciendo la
maniobrabilidad entre las filas de coches para poder abordar sin
problemas cualquier hueco libre que encontramos entre la infinidad
de los enlatados en esos multitudinarios atascos que a diario
tenemos en la ciudad , o en el semáforo en rojo de turno para
adelantarnos a las primeras posiciones, el problema que perdemos la
visión de lo que ocurre a espaldas nuestras. A tanta movilidad
contribuye el disponer de un manillar alto, perfectamente estudiado
su posición, que facilita poder desplazar cómodamente tantos kilos,
gracias a tener el peso de la moto bajo y bien repartido, ayudando a
pasar desapercibido tantos kilos cuando estamos en movimiento.
Cuando vamos circulando y dejamos de acelerar retiene fuertemente,
disminuyendo la velocidad considerablemente, y si no tenemos un
tacto fino al volver a acelerar vamos dando tirones, pero cuando
consigamos pillar el tacto del puño, evitaremos los movimientos
bruscos. En las salidas en parado, con un suave giro de puño de
acelerador, los bajos responden potentemente sin dormirse, dándonos
la máquina respuesta rápida a nuestra demanda. Se mueve esta moto,
bastante cómoda para maniobrar con ella, y ante las irregularidades
del asfalto, la moto viene preparada con cinco posiciones de
suspensión en cada uno de los dos
amortiguadores
hidráulicos traseros, muy fácil de manipular, simplemente con la
mano podemos elegir la posición ideal para nuestra forma de
conducción, aunque la posición más adaptada para la conducción en
ciudad y carretera para los dos ocupantes, es ajustarla en posición
de precarga tres o cuatro.
A la hora de buscar aparcamiento, en las
típicas rampas de los centros comerciales o en las ciudades con
pendientes, nos será bastante útil el freno de mano, situado en la
parte inferior derecha del frontal, nos tenemos que agachar un poco
para llegar a ella y poder accionarla tirando hacia arriba, si la
ciudad es llana, no tendremos muchos quebraderos de cabeza, buscando
un espacio, eso sí, amplio para aparcar sus 2.260 mm de largo si lo
hacemos como si fuera un vehículo si no nos queremos arriesgar a que
un enlatado nos la tire, pero si vamos más apurados de tiempo y la
podemos dejar pegada a la puerta de la oficina, sin olvidar que
hablamos de un scooter sus ruedas altas (delantero de 15 y
trasero de 14
pulgadas) nos proporciona una altura de 130 mm libres desde el suelo
a la moto, suficiente para solventar la mayoría de los bordillos que
encontramos en la urbe. Ahora que como aparquemos en pendiente,
tendremos serios problemas, debemos saber bien donde vamos a
estacionar nuestra moto, si lo hacemos cuesta arriba, para colocar
el caballete central fenomenal, el propio peso de la moto nos ayuda
a levantarla sin nada de trabajo, pero cuando vayamos a bajarla del
caballete, sudaremos lo nuestro, tendremos que buscar ayuda para que
consigamos colocar las dos ruedas en el suelo. Seremos incapaces de
liberarla del caballete central por mucho que empujemos con nuestro
cuerpo. Su alto peso nos condicionará a la hora de aparcar en
cuesta, ¡no vale cualquier sitio!.
En el momento de buscar hueco para nuestro casco, el maletín de
trabajo o guardar la cazadora, encontramos un amplio
espacio bajo el asiento
de la moto, los 56 litros de capacidad nos subsana los problemas de
tener que llevarnos algo en la mano a la oficina o lugar de trabajo,
podremos dejarlo todo guardado en su maletero, y si nos encontramos
en zonas oscuras como en garajes, una luz de cortesía muy bien
situada en la parte central del asiento que ilumina todo el hueco
del maletero, sin que nos merme la luz al meter la cabeza para
buscar algún objeto que tengamos guardado, o encontrar alguna
herramienta, en el hueco reservado para ellas.
En la parte delantera podemos disponer de otros tres compartimentos,
el principal y
más amplio de los tres se encuentra en el centro, donde además se ha
colocado una toma de corriente de 12v, ideal para cargar el teléfono
móvil, llevar conectado el GPS, u otro dispositivo, mientras estamos
conduciendo, teniendo acceso a este compartimento por medio de la
llave de contacto, los
otros dos situados encima con tapa y apertura sin llave,
proporcionando en total diez litros de capacidad, suficiente para
guardar algún que otro objeto.
DE RUTA
Salimos a carretera para poder
disfrutar de todas sus prestaciones. Empiezo a rodar por la autovía,
a horas tempranas, se nota la poca circulación que encuentro ideal
para poner a prueba nuestra máquina. En vías rápidas se comporta de
manera exquisita. Al girar el puño derecho, sus 55 cv, empiezan a
desplegar toda su potencia. Progresivamente la suavidad de su motor
va empujando con contundencia, y aunque no es comparable a sus
hermanas motocicletas, no tendremos quejas a la hora de pedirla
respuesta. Según giramos el puño, el
panel de instrumentos
nos muestra en unos grandes números en formato digital los
kilómetros hora a los que llevamos la moto. Sin apenas esfuerzo el
marcador nos muestra los 130km/h sin llegar a las 5000 rpm, y aún
nos queda recorrido en el puño, antes de acercarnos a la zona roja
de las 8.000 rpm teniendo una franja máxima marcada de 10.000 rpm.
Una velocidad cómoda de crucero sin empezar a exigir al motor está
entre los 130 y 150 km/h, pero estaremos más preocupados de mirar de
vez en cuando el velocímetro, ya que sin darnos cuenta estaremos en
velocidades poco recomendables para estar a merced de alguno de los
multitudinarios radares. La velocidad máxima que podemos obtener de
esta máquina está rondando los 190 km/h en llano después de dejar
estirar el motor y en condiciones optimas. Los 145 km/h de marcador
reflejan en el navegador 133 km/h reales (desfase considerable entre
velocidad de marcador y la real), ritmo suficiente para recorrer
largas distancias, sobrándonos aun mucho puño y potencia para salir
de algún apuro e ir sin problemas para no ser multados.
Voy devorando asfalto, según te adaptas a la
máquina, mucho más suave se hace su conducción, el alto peso que
tanto se nota al conducir despacio en ciudad, en parado y condiciona
en el momento de aparcar, va en beneficio de su gran estabilidad en
conducción. En largos recorridos, su comodidad nos permite realizar
kilómetros y kilómetros sin necesidad de descansar, aunque antes de
consumir sus 15 litros de combustible, nos veremos obligados hacer
una parada para estirar el cuerpo, pero irremediablemente antes o
después pisaremos una estación de servicio. Para acceder al
depósito de combustible,
nos tendremos que acercar a la parte trasera de la moto, en el
lateral izquierdo, encontramos la tapa del depósito, justamente
donde tenemos el indicativo de 650 de nuestra mega. Abrimos la tapa,
como si fuera la de un coche, y con la llave de contacto abrimos el
tapón. Cuando introduzcamos la manguera del surtidor, en el momento
que salte la pistola no es conveniente seguir rellenando, enseguida
llegará a rebosar la gasolina.
A pesar de los kilómetros el asiento sigue
siendo confortable, pero cuando llevemos dos horas en él toca
descansar, lo que sí utilizaremos en nuestras largas salidas es el
amplio respaldo lumbar que nos permite descansar perfectamente los
riñones mientras nos perdemos por la infinidad de rutas que podremos
realizar a través de nuestra amplia geografía. Me pierdo por la
Nacional V dirección a Extremadura, muchos kilómetros en el cuerpo y
por ahora nada de cansancio, las plataformas en las que descansan
los pies, al ser amplias y largas puedo llevarlos en posición plana
al suelo o adelantarlos, lo que me permite levar la postura de
conducción lo suficientemente relajada como para no acusar el
cansancio en la carretera. Aprovecho para probar la frenada de esta
máquina para ello contamos con doble disco y pinzas de doble pistón
de 260 mm para la rueda
delantera, disco simple de 250 mm en la
rueda trasera, lo
que se supone nos ha de proporcionar una fuerte frenada, pero cuando
llevamos altas velocidades, al apretar la maneta derecha, notamos
falta de fuerza a la hora de morder el disco y tiraremos del freno
trasero para recortar la frenada, lo bueno es el ABS que acoplada en
cada una de las ruedas, por si en algún apuro tenemos que frenar
bruscamente evitaremos bloquear las ruedas. Voy dejando las rectas
de la autovía de Extremadura, para perderme por las curvas que
esconden los encantos de la Sierra de Gredos. Los primeros tramos
con carreteras comarcales, el asfalto se resiente empezando a
trabajar la suspensión fuertemente, sin aminorar mucho la marcha, el
comportamiento que nos da es muy aceptable (claro que como dice mi
amigo Gregorio, estos tractores no se pueden llevar por ciertos
sitios, ¡pero no os lo creáis!), las barras de 41 mm con una
suspensión telescópica con muelle de 105 mm de recorrido para la
delantera y en la
trasera suspensión
basculante doble amortiguador con 100 mm de recorrido (amortiguación
hidráulica en ambas horquillas), y si le añadimos las dimensiones de
sus neumáticos (delantero
120/70R15” trasero
160/60R14”) absorben con contundencia las irregularidades de la vía.
Pasado Arenas de San Pedro, el asfalto se retuerce para adentrarnos
en la provincia de Ávila. Dejo la conducción automática de la
Burgman identificada con una letra “D” en el cuadro de mandos para
pasar a forma manual, para ello tenemos que apretar de la
piña izquierda del
manillar el botón amarillo identificado con las letras “D” y “M”,
indistintamente cuando los pulsemos, en el instrumental nos
aparecerá la letra “D” o “M” de manual.
El paso es limpio cuando estamos en manual al pasar
a automático, el sistema funciona como un variador convencional
controlado por un ordenador, de manera que adapta de la mejor forma
posible la velocidad que llevamos a la marcha más adecuada en ese
momento, pero con el tacto suficiente para evitarnos sorpresas, de
fuertes reducciones o dejar la moto ahogada al seguir dando gas.
Ahora debemos seguir usando mas botones de la piña izquierda, dos de
color naranja UP (para subir de marcha) y DOWN (para disminuir de
marcha). Controlaremos con ellas 5 marchas y una sexta llamada
Overdraid “OD”, que utilizaremos para largos recorridos. En manual
la máxima marcha que puede llevar es la 5, para pasar al overdraid
en automático, tenemos que ir a una velocidad mínima de 100/110 km
pulsar a manual donde nos muestra la marcha quinta en el cuadro de
instrumentos y luego pulsar a “up” y subir a la velocidad “od”, que
nos permite bajar las revoluciones en unas 1.000 vueltas, utilizada
esta sexta velocidad para cuando vayamos en autovía a buen ritmo
llevando la moto más relajada en vueltas y reducir consumos de
gasolina.
Los impresionantes paisajes que envuelven a Gredos me hacen
relajarme disfrutando al mismo tiempo de esta megascooter, pero
ahora empieza la parte mas entretenida, la subida al Puerto del
Pico, lugar adecuado para probar nuestra máquina, en condiciones de
conducción más agresiva. Ahora seremos nosotros los que decidimos
como pedir rendimiento a nuestra moto, pudiendo apurar la marcha que
llevemos , para subir a otra mas larga, o ir reduciendo con ellas
como si llevásemos una moto, la única diferencia, es que dejamos de
utilizar el pie, para utilizar el dedo gordo de la mano izquierda
para introducir la velocidad deseada en nuestra scooter. Notaremos
como ahora la conducción es infinitamente diferente a la manual,
disfrutaremos de la AN como niños con juguete nuevo, no querremos
que las carreteras reviradas terminen nunca y cuando controlemos el
jugueteo de las marchas, nos será difícil volver a la manual por
este tipo de carreteras. El motor es muy progresivo, al cortar gas
retiene la moto, lo cual se agradece cuando entramos en carreteras
reviradas, proporcionando una mayor seguridad en la conducción.
Subimos poco a poco el puerto, cuando tomo las
curvas, el comportamiento de la máquina es muy noble, es ella quien
me pide que aborde la curva,
sigo inclinando, y
me sigue respondiendo, dándome una seguridad tremenda, nos transmite
en todo momento el estado del asfalto, su motor progresivo, permite
que la rueda trasera se agarre al asfalto a la hora de abrir puño, y
sobre él nos da información de hasta que punto podemos exigir a la
moto en las tumbadas y trazadas de curvas. Al pisar el freno nos
sigue respetando la trazada sin llevarnos sustos desagradables.
Disfrutaremos de este juguete como no podremos imaginar,
descargaremos adrenalina, sin necesidad de conducir una R. Ahora en
invierno las horas con luz se reducen considerablemente, parte buena
para probar la moto en la oscuridad. La autovía se torna más
movidita de vehículos, y algunos enlatados te adelantan, disminuyen
la velocidad, los pasas, te pasan..., pues para dar un poco de gas a
nuestro motor y alejarnos de estos “conductores”, Suzuki a colocado
en la piña izquierda otro botón más con el identificativo de POWER,
lo que nos permite al pulsarlo es subir el rendimiento de la máquina
en unas 1.000 vueltas, aumentando la potencia y el reprís
considerablemente (claro que el consumo también sube
considerablemente), para esos adelantamientos apurados o salir con
velocidad de alguna situación, sólo lo podemos activar cuando vamos
en conducción automática. Su iluminación es excelente, la luz
emitida por sus dos
faros, nos dan una visión muy buena de la carretera en esas
noches cerradas, lo peor, que a la hora de tener que usar algún
botón de la piñas del manillar lo tenemos complicado si no intuimos
por donde pueden estar los botones, porque es bastante difícil
acertar con ellos, lo mismo das a las largas pensando que estas
subiendo de marchas.
EL PASAJERO
Un lugar especial en esta moto tiene el
pasajero, lo primero es un cómodo y amplio asiento, la verdad que
demasiado amplio y largo, el espacio entre el piloto y el
acompañante es grande entrando los rebujos de aire entre los dos.
Irá por encima el conductor, al estar el asiento algo más alto que
el del piloto. Lo peor es el respaldo algo incómodo al igual que
llevar las piernas algo abiertas por la anchura del asiento. Las
plataformas son lo suficientemente anchas y largas para descansar
los pies y poder moverlos para ir cambiando la posición en ruta. Las
largas agarraderas para las manos dan más sensación de seguridad en
carretera.
En definitiva estamos ante una moto rutera, capaz de hacernos
disfrutar en carretera y sobre todo en curvas con su cambio
secuencial, para disfrutar de ella en largos viajes, que si añadimos
una maleta vendrá de lujo es nuestras escapadas, dándonos más
capacidad de carga y mayor comodidad para el conductor al descansar
la espalda en el respaldo de la maleta. Los consumos dependen mucho
del tipo de conducción que llevemos: manual, automático, mixto, Pero
para tener un indicativo, en ciudad nos acercamos a los 6’3 litros a
los 100km; en autovía usando la sexta marcha a 120 km/h llegamos a
los 5 litros a los 100. Usando la posición manual o el power, hacer
variar el consumo dependiendo de cómo tratemos al motor.

Para acceder al rey de los megascooter tendremos que hacer una seria
inversión los 9.499 € de su precio nos puede frenar a la hora de
comprar esta moto, pero los acabados, diseño, tecnología y
prestaciones pueden recompensarnos.
Lo destacable
* Retrovisores eléctricos
* Pantalla eléctrica
* Espacio del cofre
* Freno de mano
* Aplomo en la conducción
* Frenada ABS
* Conducción manual o automática
* Sexta marcha
* Potencia añadida con el botón power
* Protección aerodinámica
Lo mejorable
• Respaldo del pasajero
• Alto peso
• Iluminación en las piñas del manillar
• Mayor potencia de frenada
• Alto precio
Precio: 9.499 €
Diciembre 2007
Prueba y Redacción: Pedro Carlos
(MegascooterclubToledo)
Fotografía:
Alvaro
Diaz Vazquez
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