Los desplazamientos que realizas con tu vehículo privado, lo sabes bien, están asegurados con tu póliza de automóviles. En función de las coberturas que tengas contratadas te cubre los daños del propio coche, las lesiones del conductor y, de manera general, los que causes a terceros al circular con tu vehículo. Pero ¿qué ocurre si viajas en el transporte público? ¿Estás asegurado en caso de accidente? Te lo contamos.

En este artículo encontrarás:

Tipos de accidentes en el transporte público

El uso de transporte público no impide que puedas sufrir daños personales como pasajero. En este caso, ¿quién es el encargado de pagarte la asistencia sanitaria o de indemnizarte por lesiones o fallecimiento? Te lo vamos a contar todo, pero antes te diremos que existen dos tipos principales de accidentes en un transporte público. El primero es cuando se producen daños materiales y el segundo, cuando existen lesiones físicas o, incluso, fallecimiento.

Cuando solo se producen daños materiales en los bienes de las personas, el pasajero tiene que permanecer dentro del vehículo hasta que llegue la autoridad competente y redacte los informes correspondientes.

Cuando se produzcan lesiones o fatalidad, hay que llamar a la autoridad competente para que realice la investigación oportuna. Además, tienes que solicitar un parte de daños para hacer la reclamación al Seguro Obligatorio de Viajeros (SOV) o a la compañía de seguros del responsable del accidente.

¿Qué hacer en caso de accidente en el transporte público?

Independientemente de la gravedad del accidente, un pasajero de autobús, tren, taxi o cualquier otro medio de transporte público tiene derecho a ser indemnizado si existen daños o lesiones.

En caso de un percance, lo más importante es la asistencia médica y solicitar un parte médico, porque muchas veces las lesiones están ocultas. Si no puede acercarse un médico al lugar del accidente, siempre puedes ir al hospital más cercano y solicitar un parte de daños. Este documento es la base de toda la acción legal para reclamar posibles indemnizaciones.

El conductor o responsable del medio de transporte donde se ha producido el accidente también tiene que estar al tanto de tu situación para informar a la empresa de transportes y detallar todo lo ocurrido. El documento que te proporcionará el conductor es muy útil para avalar la reclamación.

Es muy importante la participación de la Policía o la Guardia Civil, porque ellos son los encargados de determinar las causas del accidente y saber quién es el culpable. También les puedes pedir una copia del informe del peritaje, porque muchas compañías de seguros se guían por documentos oficiales.

Otro dato importante es que tienes que conservar el ticket de viaje o billete de autobús para optar al seguro de pasajeros. O al menos, presentar testigos que demuestren la veracidad de lo ocurrido.

Accidentes cuya responsabilidad es del conductor o propietario

Todos los vehículos a motor, incluidos los trenes y autobuses, están obligados a tener contratado un seguro obligatorio de responsabilidad civil (SOA) para cubrir los daños causados a terceros con motivo de la circulación y cuya responsabilidad recaiga sobre el conductor asegurado o el propietario del vehículo.

¿Qué cubre el seguro del transporte público?

El seguro de transporte público está obligado a satisfacer los gastos de asistencia sanitaria que necesites y te indemniza por tus lesiones o por el fallecimiento, además de pagarte una cantidad diaria por el tiempo que estés de baja en tu trabajo. Las indemnizaciones están establecidas en el baremo de autos y varían en función de tu edad, de la gravedad de las lesiones, de tu situación laboral o de las personas que tengas a tu cargo.

SOV, un seguro de accidentes complementario

Cuando adquieres un billete de autobús, tren o metro, indirectamente te suscribes a un seguro de viajeros (SOV) que es obligatorio para los vehículos de nueve o más plazas y cuya finalidad es protegerte de las lesiones que sufras por “un choque, vuelco, alcance, salida de vía o calzada, rotura, explosión, incendio, reacción, golpe exterior o cualquier otra avería o anormalidad que afecte o proceda del vehículo”.

A diferencia del SOA, el riesgo que cubre este seguro no tiene en cuenta la culpa del conductor o del propietario, sino que estarás protegido ante cualquier tipo de accidente, ya sea durante el trayecto, al acceder o salir del vehículo, durante la entrega y recogida del equipaje, etc. Esto incluye, por ejemplo, las caídas en las escaleras del metro o autobús, en los pasillos del tren o tras el cierre de puertas al abandonar el vehículo.

El SOV alcanza a todos los pasajeros en los viajes que tengan origen en el territorio español, aunque el destino sea otro país, y es complementario del SOA. Es decir, en un accidente cuya culpa es del conductor tienes derecho a la indemnización por responsabilidad civil más la que te corresponda por el seguro de viajeros.

Indemnizaciones por accidente en el transporte público

Todos los asegurados por el SOV tienen derecho a la asistencia sanitaria hasta un máximo de 72 horas después del accidente y a una indemnización pecuniaria cuando se produzca el fallecimiento o la incapacidad (permanente o temporal) del asegurado.

A diferencia del SOA, el seguro de viajeros no tiene en cuenta la edad del perjudicado, su situación laboral ni el número personas que tenga a su cargo, sino que establece una indemnización fija por fallecimiento de 36.060,73 € para cada pasajero. Para la invalidez permanente o temporal se tiene en cuenta la categoría de la lesión, según lo establecido en el baremo de indemnizaciones del SOV, donde las lesiones más leves se indemnizan con 1.202,02 € (por ejemplo, un brazo roto) y las más graves con 42.070,85 €.

¿Cuándo no funciona el seguro?

Lo que no cubre el Seguro Obligatorio de Viajeros son los daños provocados por accidentes que tengan que ver con problemas del conductor vinculados con el consumo de alcohol, drogas o estupefacientes o que sean intencionados. Sin embargo, esto no significa que los pasajeros no tengan derecho a la asistencia médica ni a una indemnización, pero, en este caso, no hay que reclamar al Seguro Obligatorio de Viajeros

Te interesa

Siempre tienes que conservar el billete de compra del trayecto de tu viaje en transporte público para demostrar tu condición de viajero ante posibles reclamaciones o indemnizaciones.

RESUMEN

  • Si tienes un accidente en el transporte público, tienes derecho a asistencia médica e indemnización por lesiones, baja laboral o fallecimiento. También puedes reclamar los bienes materiales que han sufrido daños a causa del accidente.
  • En caso de lesiones físicas, es necesaria la asistencia de un médico y solicitar un parte de daños. Es conveniente tener el atestado de la autoridad competente para tener un documento oficial.
  • El Seguro Obligatorio de Viajeros es una cobertura complementaria al seguro de responsabilidad civil del transporte público que aumenta la cobertura de los viajeros.
  • La responsabilidad civil en el transporte público se rige por la Ley de Responsabilidad Civil y seguro en la circulación de vehículos a motor.

FAQs. Preguntas frecuentes

¿Estamos asegurados si viajamos en transporte público? Sí, porque viajamos siempre como pasajeros y, por tanto, tendremos derecho a una indemnización cuando se produzcan daños o lesiones físicas.
¿Qué cubre el Seguro Obligatorio de Viajeros? Cubre los accidentes que deriven en muerte o incapacidad permanente o temporal del viajero “a consecuencia directa de un choque, vuelco, alcance, salida de vía o calzada, rotura, explosión, incendio, reacción, golpe exterior y cualquier otra avenía o anormalidad que afecte o proceda del vehículo”, independientemente de si es responsabilidad del vehículo en el que viajas o de un tercero.
¿Qué diferencias hay entre el Seguro Obligatorio de Viajeros y el de Responsabilidad Civil? El Seguro Obligatorio de Viajeros ampara a todos los usuarios del transporte público por el hecho de comprar un billete y sirve para reclamar indemnizaciones por daños corporales. Este seguro no excluye ser indemnizado también por el seguro de responsabilidad civil.

Fuentes: