En los últimos años han sido muy sonados algunos casos de futbolistas famosos fotografiados mientras conducían sus vehículos con un brazo escayolado, como Iker Casillas en 2013 o, más recientemente, el francés Karim Benzema. Una práctica que en su día levantó críticas sobre la conveniencia y el riesgo de circular en estas condiciones. ¿Sabes qué pasa si conduces con un brazo escayolado?

En este artículo encontrarás:

¿Se puede conducir un coche con el brazo escayolado?

El Reglamento General de Circulación no prohíbe de forma expresa la conducción con un brazo escayolado, pero sí que existen apartados donde encuadrar esta falta de responsabilidad que analizamos a continuación y que nos llevan a preguntarnos si podría implicar algún tipo de problema relacionado con el seguro de nuestro vehículo en caso de accidente de tráfico.

Comparar seguros de coche

Sanciones administrativas

Resulta obvio que conducir con un brazo escayolado o con alguna de tus articulaciones inmovilizada limita considerablemente tus capacidades anatómicas, restando movilidad y dificultando la capacidad de control que requiere la conducción de un vehículo.

Esta pérdida de control y de movilidad choca de lleno con los artículos 17 y 18 del Reglamento General de Circulación, en los que se especifica que ”los conductores deberán estar en todo momento en condiciones de controlar sus vehículos” y están obligados a “mantener su propia libertad de movimientos” para garantizar “su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía“.

Por otra parte, entre los criterios de aptitud necesarios para la conducción de un vehículo que figuran en el Anexo IV del Reglamento General de Conductores, se especifica que “no debe existir ninguna alteración que impida la posición sedente normal o un manejo eficaz de los mandos y dispositivos del vehículo, o que requiera para ello de posiciones atípicas o fatigosas, ni afecciones o anomalías que precisen adaptaciones, restricciones u otras limitaciones en personas, vehículos o de circulación“.

A este artículo se puede añadir el 18.1 del Real Decreto 1428/2003 del 21 de noviembre del Reglamento General de Circulación, donde se establece que “el conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía”.

Queda claro, por lo tanto, que conducir con un brazo escayolado está prohibido y debes saber que las autoridades pueden sancionarte con multas de 150 a 300 euros y con la retirada de entre tres y seis puntos del carné de conducir, ya que esta infracción tiene una consideración de grave o muy grave. La sanción más suave no incurriría en una retirada del carné de conducir, pero, en caso de ser multado con la más gravosa, sí podría conllevar dicha retirada, ya que podría haber sido sancionado con una falta de conducción temeraria, una de las sanciones más graves del reglamento.

¿Cuándo no se debe conducir con un brazo roto?

Nunca, porque, según la Dirección General de Tráfico (DGT), “no se puede conducir con dispositivos que producen inmovilización, como escayolas, vendajes, collarines o cualquier otro tipo de mecanismo que reduzca la movilidad de las articulaciones”.

Fuentes de la DGT también avisan de que “aspectos como las características de la fractura, el lado implicado, el tipo de tratamiento, la afección o no de articulaciones, la respuesta al tratamiento farmacológico y rehabilitador, etc., así como la existencia o no de secuelas o discapacidades tras la factura, van a condicionar el momento y las circunstancias en las que la persona va a poder incorporarse a la conducción de un vehículo”.

Te interesa

Existe la posibilidad de conducir con algún tipo de venda, escayola o collarín siempre que el conductor aporte un certificado médico que justifique que estos remedios no ocasionan imposibilidad o impedimento para realizar una conducción completamente segura y no pone en riesgo su integridad ni la del resto de conductores o pasajeros que viajan con él.

Recomendaciones si has sufrido una fractura de un brazo

La DGT señala cuatro recomendaciones básica si has sufrido una fractura en alguno de tus brazos:

  • Paciencia. Hay que tener paciencia y no conducir hasta estar totalmente recuperado.
  • No conducir estando de baja médica. Como norma general, las personas que han sufrido una fractura no deben conducir, sobre todo si ésta afecta a su movilidad y ha generado una baja médica.
  • No conducir nunca con escayola. No hay excepciones a esta recomendación.
  • Vigilar las secuelas de la fractura. La influencia de las secuelas de una fractura pueden ser leves y no impedir la conducción de vehículos, o generar una discapacidad, lo que supone que debe ir a un Centro de Reconocimiento de Conductores para valorar su aptitud para conducir y la necesidad de usar ayudas o adaptaciones en el vehículo.

¿Quién paga los daños?

La práctica irresponsable de conducir con un brazo escayolado aumenta el riesgo de sufrir un accidente debido a la evidente pérdida de capacidades que supone. En este aspecto, cabe plantearse si las compañías de seguros de coche lo pueden esgrimir como argumento para rechazar el siniestro y evitar el pago de indemnizaciones en caso de accidente.

Para dar respuesta a esto, bastaría con revisar nuestro contrato del seguro y comprobar si existe algún apartado que excluya la cobertura por conducir con escayola u otros elementos que impidan o limiten la movilidad, pero te adelantamos que actualmente no hay ninguna aseguradora que mencione de forma expresa esta actuación en las exclusiones generales de la póliza.

Por lo tanto, la compañía no podrá negarse a pagar los desperfectos de tu vehículo si están asegurados con la cobertura de daños propios y, de la misma manera, no podrá reclamar el gasto en el que incurra por indemnizar a los terceros que se vean involucrados en el accidente.

Comparar seguros de coche

RESUMEN

  • Está totalmente prohibido conducir con escayolas, vendajes, collarines o cualquier tipo de mecanismo que reduzca la movilidad de las articulaciones.
  • Las autoridades pueden sancionar el hecho de conducir con un brazo escayolado con multas de 150 a 300 euros y con la retirada de entre tres y seis puntos del carné de conducir.
  • Existe la posibilidad de conducir con algún tipo de venda, escayola o collarín siempre que el conductor aporte un certificado médico que justifique que estos remedios no son impedimento para realizar una conducción segura.

FAQs – Preguntas frecuentes

¿Está permitido conducir con un brazo escayolado?
Rotundamente no. Solo hay una eximente a esta norma: aportar un certificado médico que justifique que el vendaje no es impedimento para una conducción segura.

¿Qué ocurre si te pillan conduciendo con una escayola?
Al ser considerada una infracción grave o muy grave, pueden sancionarte con una multa de 150 a 300 euros y pueden retirarte entre tres y seis puntos del carné de conducir.

¿Conducir con un brazo escayolado aumenta el riesgo de accidente?
Sí. La práctica irresponsable de conducir con un brazo escayolado aumenta el riesgo de sufrir un accidente debido a la evidente pérdida de capacidades que supone.

¿Puedo empezar a conducir cuando me quiten la escayola?
Para responder a esta pregunta lo más sensato es tener en cuenta las indicaciones que te haga tu traumatólogo o el fisioterapeuta que llevará a cabo tu rehabilitación después de que te retiren la escayola. Es posible que durante los primeros días después de quitarte la escayola tengas una movilidad muy reducida de las articulaciones, por lo que atiende a las recomendaciones del especialista.

Fuentes:

  • https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2003-23514
  • https://www.boe.es/buscar/pdf/2009/BOE-A-2009-9481-consolidado.pdf