Ilustración: Arpem.com

Cuando un accidente de tráfico tiene lugar mientras el conductor circula de camino al trabajo o de regreso a su casa tras la jornada laboral, se dice que ha sido in itinere (en camino en latín). Este hecho está reconocido como un accidente laboral, excepto en caso de que se produzca un desvío atípico durante el trayecto.

De esta manera, si eres responsable de un accidente al ir o al volver del trabajo y sufres daños personales que implican asistencia médica, no será tu seguro de coche o moto, sino la Mutua de Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional de la Seguridad Social con la que trabaje tu empresa la que pague el tratamiento necesario para tu recuperación.

¿Y si eres autónomo? Hasta octubre de 2017 sólo los trabajadores por cuenta ajena estaban amparados por esta cobertura, tal y como recoge el artículo 156 de la Ley de Seguridad Social. Sin embargo, en dicha fecha se publicó en el BOE una modificación en el segundo apartado del artículo 316, en el que se incorporó la figura del trabajador autónomo a los efectos de cobertura de accidentes in itinere por parte de las mutuas de accidentes.

Para el resto de daños producidos en el siniestro, tu seguro de coche actuará en función de las coberturas contratadas. Así, si tienes una póliza a todo riesgo con cobertura de daños propios, la compañía te pagará hasta el límite pactado, y si existen terceros perjudicados, les indemnizarán por los daños producidos a través de la cobertura de responsabilidad civil.