ALOIS RUF (I)

 

 

ALOIS RUF, LA HISTORIA DE UN HOMBRE APASIONADO

 

En 1939, Alois Ruf (padre), fundo Auto Ruf, un taller de servicios generales para el automóvil en la tranquila ciudad de Pfaffenhausen, en Alemania. En aquella época, no existía una gran demanda de vehículos ultra rápidos, y el Gobierno Alemán hacia hincapié en las ventajas de los medios de transporte prácticos. Pero Ruf no era el tipo de persona a la que le gustase quedarse sentado, limitándose a reparar automóviles. Ruf  tenía un talento natural para la resolución de problemas, y pronto se encontró asimismo metido de lleno en el estudio de soluciones para los problemas de la industria del automóvil. Este talento del que estaba dotado le hizo ganarse una reputación como un hombre innovador, y con gran coraje para solucionar los problemas, lo que hizo que la popularidad de su negocio aumentase rápidamente.

 

A pesar de la profunda crisis económica en la que Alemania se vio sumida tras la Segunda Guerra Mundial, Ruf, que tuvo que alistarse como soldado mientras su negocio empezaba a funcionar, volvió de la guerra con pobres recursos económicos, así que pensó que al igual que el, se encontrarían otros muchos, y decidió centrar sus esfuerzos en el desarrollo de un coche sencillo y económico, así que desarrollo un Volskwagen Käfer (mas conocido como Escarabajo) y le modifico el cubicaje, limitando su potencia, pero ganando en consumos. Esta variante del Käfer tuvo muy buena acogida entre sus compatriotas, ya que todas las unidades del “Ruf Käfer” que eran fabricadas, eran vendidas rápidamente. Esto permitió a Ruf recuperarse económicamente, y centrar su mente en otros asuntos.

 

Durante los últimos años de la década de los 50 y los primeros años de la década de los 60, Ruf expandió su negocio, convirtiéndose en distribuidor de marcas extranjeras. Primero fue distribuidor de FIAT, en 1958, y, en 1963, Ruf añadió BMW a las marcas que formaban parte de su distribución. Aunque, en lo mas profundo de su ser, Ruf era un apasionado de las marcas alemanas, y, especialmente, del Porsche 356. Siguiendo adelante con su pasión, Ruf consiguió convertirse en distribuidor especializado designado por la firma de Stuttgart para el modelo 356.

 

En 1974, Alois Ruf (padre) cede el testigo de una empresa de servicios e innovaciones automovilísticas a su hijo, Alois Ruf.

 

Ruf hijo, un brillante ingeniero de oficio, que soñaba con la idea de convertir la empresa de su padre en una marca de verdaderos automóviles deportivos. Contaba con los medios para llevar su idea a buen puerto: un taller bien equipado y con capacidad para gestionar la chapa y la pintura, un entusiasmado equipo de profesionales, y, por supuesto, los suficientes conocimientos de ingeniería y experiencia (con una reputación mucho mayor que la de su padre) para ejecutar todos los aspectos técnicos necesarios para la fabricación de un coche. Ruf, sabía que la plataforma para el coche de sus sueños tenia que transmitir carácter, fuerza, y un verdadero espíritu deportivo. El Porsche 911 era el coche que cumplía con todos los requisitos.

 

El primer Ruf 911 modificado hizo su debut en 1977, con  un motor de 3.3 litros sobrealimentado mediante turbo que rendía cerca de 300 CV (frente a los 260 CV que rendía el 911 original con un motor 3.0 turbo). A este primer modelo le siguió en 1978 un 3.2 atmosférico que rendía 217 CV (frente a los 180 CV que tenia el 3.0 original de Porsche). De esta manera tan curiosa, Ruf preparo el camino para Porsche, que, en 1978, sacaría de fabrica una versión de 3.3 litros Turbo con 300 CV. Seis años después de que Ruf hubiese desarrollado su 3.2, Porsche introducía un motor 3.2 en su Carrera de 1984. Estas solamente fueron dos de las muchas innovaciones de Ruf que harían que esta marca demostrase todo su potencial tecnológico.