Ilustración: Víctor López

El atestado es un informe elaborado por la Policía o la Guardia Civil tras un accidente, que tiene la consideración de denuncia. En él se recogen los hechos, la declaración de los testigos e implicados y todas aquellas circunstancias que los agentes determinen de interés después de analizar el lugar y los daños ocasionados.

Las compañías de seguros y los jueces tienen muy en cuenta este informe a la hora de determinar responsabilidades, ya que se trata de un documento de la autoridad que se basa, en teoría, en la reconstrucción real del accidente. Sin embargo, a veces los agentes pueden errar en su redacción o no ser todo lo específicos que crees que deberían haber sido, alterando la culpabilidad del siniestro y haciéndola recaer sobre ti, cuando a tu juicio eras tú el perjudicado.

Solicitud del atestado policial

En el supuesto de que la compañía de seguros te haya considerado culpable del accidente basándose en la redacción del atestado policial, puedes solicitar una copia del mismo rellenando una solicitud en el ayuntamiento, en las dependencias de la policía, o a través de la página web de tu propio ayuntamiento, como en el caso de Madrid o Barcelona.

Para realizar esta solicitud debes pagar una tasa que varía en función de cada localidad, pero hay otras formas de conseguir dicho informe: solicitándolo a tu aseguradora o, en caso de que te digan que ha sido entregado al juzgado, personándote en la instrucción en compañía de un abogado para que te hagan entrega de una copia.

Impugna el atestado

Una vez que tengas la copia del atestado policial en tu poder, revisa la redacción de este y comprueba que la interpretación que hacen los agentes sobre la dinámica del accidente es correcta, que no falte ningún dato relevante que demuestre la culpa de la parte contraria o que, por el contrario, haya alguna anotación en la que te culpen por algún motivo con el que no estás de acuerdo o no está demostrado.

Aunque puedes pedir ayuda a tu compañía de seguros para que defienda tus intereses, en estos casos suele ser complicado que tome parte en una posible reclamación de daños a terceros, ya que tendrá en cuenta la redacción del atestado y, por lo tanto, la dificultad de desmontar la versión de la autoridad y de demostrar tu inocencia, aunque siempre puedes acudir por tu cuenta con la ayuda de un abogado de confianza.

Para impugnar el atestado debes aportar una prueba pericial que permita una reconstrucción del accidente y con la que puedas convencer al juez de que la conclusión efectuada por los agentes de la autoridad es errónea, aunque ten en cuenta que este tipo de pruebas técnicas suele tener un coste muy alto, por lo que tienes que valorar con tu abogado si este gasto es rentable teniendo en cuenta la indemnización que puedas reclamar.

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