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Tras un siniestro leve ¿es mejor arreglarlo por tu cuenta o dar parte al seguro?

Última actualización: 06/08/2019

Tras un siniestro leve ¿es mejor arreglarlo por tu cuenta o dar parte al seguro?

Ilustración: Víctor López

Cuando eres responsable de un siniestro con tu coche o moto, la única forma de tener derecho a la reparación de los daños del vehículo o a una indemnización por siniestro total -independientemente de si existen terceros implicados o si has sido tú solo- es que tengas contratada una póliza de seguro a todo riesgo, ya que es la única que incluye la cobertura de daños propios.

Muchas veces los percances son de tan poca consideración y los daños solo afectan a piezas superficiales del vehículo, como la carrocería, los faros o los pilotos de los intermitentes. Desperfectos estéticos cuyos costes de reparación no son tan altos como cuando resultan dañadas las partes mecánicas, como pueden ser los ejes de las ruedas, el radiador o el motor.

Antes de dar parte al seguro por un daño de estas características es recomendable valorar previamente el coste de la reparación, ya que en función de la modalidad de seguro que tengas contratada (con o sin franquicia), puede que te convenga hacerte cargo de llevar el vehículo al taller y pagar la factura.

Seguro con franquicia

Contratar el seguro con franquicia significa que decides asumir la primera parte de cada reparación del coche hasta el importe de dicha franquicia. Es decir, si tienes una franquicia de 250 euros, te haces un pequeño roce al aparcar y llevarlo al taller de chapa y pintura te cuesta 280 euros, debes hacer frente a los primeros 250 euros correspondientes a la franquicia, de los 30 euros restantes se hace cargo la aseguradora.

Como has dado un parte de accidente, la aseguradora puede penalizarte y poner una huella en tu historial de siniestralidad que te señala como conductor con riesgo, por lo que puede subirte la prima del seguro en la siguiente renovación y ponerte en mayores dificultades para encontrar un mejor precio al cambiar de compañía.

En este sentido, si el coste de la reparación es similar al importe de la franquicia que has contratado, puede resultar conveniente reparar el siniestro por tu cuenta antes que dar parte al seguro, lo que además te permite reparar el coche sin tener que esperar a que un perito de la aseguradora pase a valorar los daños del vehículo.

Seguro sin franquicia

Si tomamos como referencia el mismo ejemplo anterior, donde la reparación del roce cuesta 280 euros, el seguro a todo riesgo sin franquicia en este caso se haría cargo del coste total de la factura.

Lo que sí debes tener en cuenta es que la compañía puede subirte el precio del seguro en la siguiente renovación. En caso de que te suban el precio de forma excesiva, puedes tratar de negociar una rebaja o, de lo contrario, puedes comparar precios con otras compañías para la siguiente anualidad.

Las compañías de seguros son reservadas con su sistema de bonificaciones y penalizaciones (sistema bonus-malus), de manera que no puedes prever con antelación la subida en la prima que puede implicar para ti dar un parte de daños. Sin embargo, en arpem.com hicimos un estudio sobre cómo penalizan las aseguradoras tras un parte de accidente que, si bien son precios que corresponden a altas de nuevos clientes tras un siniestro con otra compañía y no de renovación, sí puede servirte de orientación para comprar la posible penalización con el coste de la reparación.

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06 de Agosto de 2019
Daniel Bañares