Prueba FIAT 500
1.3 Multijet II 95 CV Lounge

EL COCHE DEL PUEBLO ITALIANO

En sus comienzos fue desarrollado con el fin de motorizar a toda Italia con un vehiculo económico. En la actualidad la reencarnación del antiguo 500 es un despliegue de diseño que pretende enamorar a los nostálgicos y convertirse en objeto de culto para los que buscan algo mas que un simple medio de transporte urbano.

  

SU HISTORIA

En sus comienzos fue desarrollado con el fin de motorizar a toda Italia con un vehiculo económico. En la actualidad la reencarnación del antiguo 500 es un despliegue de diseño que pretende enamorar a los nostálgicos y convertirse en objeto de culto para los que buscan algo mas que un simple medio de transporte urbano. 

En Alemania tienen al escarabajo, en Gran Bretaña el Mini, en Francia el Citroën 2CV y en Italia es el FIAT 500 el que ejerce con su renacimiento, de opción retro de la marca. Aún en la actualidad resulta frecuente ver circulando por numerosas ciudades italianas unidades del antiguo 500. Como se puede apreciar por las fotos el diseño del 500 moderno es bastante fiel a la apariencia de su anciano antecesor aunque por supuesto el motor ya no va colocado en la parte trasera y el tamaño aumenta considerablemente en todas sus cotas.

El nuevo modelo es un utilitario de tres puertas y cuatro plazas que mide 3,54 metros y está disponible también con carrocería descapotable. Lo cierto es que junto con el MINI, su gran rival, son los revival de modelos del pasado que más han acertado tanto por su diseño como por sus sensaciones al volante. Ahora que FIAT cuenta con una participación en la marca americana Chrysler, el 500 se vende también en el mercado americano, en el que FIAT ya estuvo presente con el deportivo X1-9 en los años 80.



LA GAMA

Está formada por tres motores de gasolina y dos diésel. En gasolina tenemos cilindradas de 0.9, 1.2 y 1.4 litros con potencias de 85, 69 y 100 caballos respectivamente. En cuanto a las mecánicas diésel las dos cubican lo mismo, 1.3 litros, pero sus potencias son de 75 y 95 caballos respectivamente. Los motores de gasolina pueden disponer en opción de una caja de cambios automática de cinco velocidades por 310 euros, 322 euros en la versión de 100 caballos. Como curiosidad tecnológica el motor de 0,9 litros turboalimentado, cuenta con solo dos cilindros y se beneficia de la eficaz tecnología denominada Multiair que consigue más potencia específica sin incrementar los consumos. 

Casualmente en la época en la que se lanzó el 500 original, a comienzos de 1957, también existió una mecánica de dos cilindros. Para acceder a versiones más potentes del 500 tendremos que elegir la versión que fabrica Abarth con carrocería cerrada o cabrio que ofrece 135 caballos o 160 si elegimos la potenciada bajo la denominación essesse.

Los acabados son tres: Pop, Sport y Lounge, aunque existen también varias series limitadas con acabados específicos: BlackJack y Diesel.

La versión básica, Pop, incluye siete airbags, ABS, dirección asistida eléctrica, retrovisores eléctricos, cierre centralizado y elevalunas eléctrico, llave con mando a distancia y radio CD que puede reproducir MP3. Las llantas en este acabado son de chapa con tapacubos y en medida 175/65 R14. En el siguiente acabado, Sport, ya cuenta con el aire acondicionado de serie. Ambos acabados pueden llevar ESP con un coste de 490 euros, faros de xenón por 690 euros, sensores de aparcamiento por 310 euros y el sistema Start/Stop por 320 euros. Prácticamente todas las opciones están disponibles para todos los modelos y acabados.

El más equipado se denomina Lounge, cuenta con detalles cromados en el exterior y en el interior y las llantas son de aleación en medida 185/55 R15. Además de unos tejidos de tapicería con una estética mucho más elegante y cuidada. Lleva volante de cuero, climatizador, el equipo de audio incluye el sistema de Bluetooth de FIAT denominado Blue&me. La personalización en el 500 es un apartado al que se le ha prestado especial atención. Existen diez tipos de llantas diferentes de 15 y 16 pulgadas, faldones laterales y paragolpes de aspecto más deportivo, cromados para la parrilla delantera, paragolpes y carcasa de los retrovisores exteriores y hasta 31 tipos distintos de adhesivos para el exterior de la carrocería. Incluso se pueden escoger hasta 24 tipos de carcasas para las llaves distintos a la de serie.



INTERIOR COLORIDO Y CON PERSONALIDAD

Es una de las virtudes de este acabado, el gran colorido y cuidado diseño desplegado por todas partes. El interior del 500 huye de los colores negros y oscuros habituales para ofrecer multitud de coloridas combinaciones posibles a elección del comprador. Por ello las posibilidades de encontrar dos FIAT 500 aparcados en la calle con el mismo interior son realmente muy escasas. Este modelo no destaca por ser muy amplio pero gracias a sus grandes ventanales la sensación en el interior no es nunca claustrofóbica algo que si les ocurre a otros modelos de tamaño similar. 

En la parte superior del salpicadero se encuentra el hueco donde se conecta el navegador de la firma Tom Tom, opcional por 289.04 euros. Los interruptores son fáciles de encontrar y usar pero no tienen la precisión alemana, por ejemplo para apagar o encender la radio hay que estar demasiados segundos pulsando el botón.

En FIAT han sabido combinar los detalles retro con los elementos funcionales y prácticos. Los ajustes son buenos, también los materiales aunque quizás podría mejorarse el plástico superior del salpicadero, el resto está al nivel de los mejores de la categoría. Los asientos no son envolventes pero son cómodos y la tapicería, en nuestra unidad de pruebas, tiene un diseño muy cuidado. El volante tapizado en cuero color crema y con mandos sobre él tiene un acabado impecable, es regulable en altura pero no en profundidad. La palanca de cambios queda muy a mano gracias a su posición elevada en el salpicadero central.

El cuadro de mandos está presidido por un único gran reloj que combina las funciones de velocímetro y cuenta vueltas. La lectura de estos dos relojes resulta algo compleja porque el baile agujas en ambos sentidos, en ocasiones hace dudar sobre que estamos leyendo. En el interior de las dos esferas encontramos, según acabado, un display con las funciones habituales de ordenador. El espacio en lo que altura y anchura se refiere es correcto en las dos plazas delanteras. Para acceder a las plazas traseras, abatimos los asientos de la forma habitual y comprobamos encantados como al plegarlos, vuelven de nuevo a su posición original. Las dos plazas traseras tienen un acceso complicado, anchura y espacio correctos para las piernas pero al coincidir la parte descendente del techo con el hueco donde deberían estar las cabezas de los pasajeros, deja a éstos con escasa altura. Las personas que midan más de 1,70 metros tocarán con la cabeza en los laterales y en el techo. La visibilidad hacia atrás no es brillante en los cuartos traseros por el diseño de los montantes, en la delantera es buena con relación al resto del tráfico pero el diseño del capó con caída hacia abajo impide completamente ver el “morro” del coche.



EN CARRETERA

Al ponerlo en marcha resulta ruidoso, sobre todo en frío aunque no desde el interior que está bastante bien aislado acústicamente. La respuesta de su motor es escasa o casi nula hasta las 1.500 revoluciones, a partir de aquí comienza a empujar progresivamente aunque siempre con mucha suavidad. Esta falta de “vida” por debajo de las 1.500 vueltas hace que en las pendientes pronunciadas, salidas de algunos parking subterráneos o calles empinadas, tengamos que estar atentos a jugar con el embrague ya que si no se termina por calar. La caja de cambios es de cinco velocidades y su uso resulta muy agradable, no solo como comentábamos anteriormente por su posición en el salpicadero si no por la suavidad y precisión de su manejo. 

Al rodar por autovía, la suspensión resulta algo “rebotona” si el firme esta rugoso, sin embargo los baches pronunciados los asimila bastante bien. En conducción extrema la respuesta es bastante noble, aunque existe cierto balanceo siempre es muy progresivo y resulta muy predecible. En ningún momento da sustos y como tiene reacciones muy previsibles llega a ser divertido forzar el apoyo para trazar la curva. No es un coche deportivo ni eficaz pero tampoco es torpe. Lo mejor de todo es que en carretera y a velocidad elevada no se siente como un coche pequeño, las sensaciones al volante son de seguridad y aplomo.

La dirección asistida tiene un tacto acertado en carretera y con la opción City activada, y su incremento de asistencia podemos mejorar la rapidez y la comodidad de manejo en aparcamientos y callejeando.



LOS RIVALES

Por tamaño, precio o prestaciones existen varios modelos que se pueden comparar al 500 pero la realidad es que por su diseño y filosofía el más parecido de todos ellos es el MINI. Casualidades del destino ambos modelos, 500 y MINI, han sido diseñados por la misma persona; Frank Stephenson quién se marchó de BMW a FIAT después de crear el MINI en 2002. Comparado con éste, el FIAT tiene un precio más favorable y un maletero ligeramente más capaz, 25 litros. También es ligeramente más corto, estrecho y un poco más alto que el MINI. Ambos tienen tracción delantera y son capaces de llevar a cuatro ocupantes. Una de las mayores diferencias entre ambos es que el MINI es un desarrollo completamente nuevo y el 500 nació a partir del FIAT Panda. En cuanto a la calidad de acabados ambos ponen el listón muy alto ya que sus aspiraciones van más allá que las de ser simples utilitarios de ciudad. A falta de probar las versiones más potentes y deportivas del 500, dinámicamente el Mini se encuentra por encima tanto por efectividad como por sensaciones. Toyota Yaris y Aygo, KIA Picanto, Ford Ka o Renault Twingo son otros posibles rivales. Hay un FIAT 500 disponible desde 11.650 euros y la unidad de esta prueba incluyendo extras como xenón o techo cuesta cerca de 18.000 euros, en general el 500 es más caro que el resto. El atractivo duradero del 500 o del MINI les permitirá asimilar el paso de los años con bastante más frescura que sus rivales ya que cuentan con unos diseños cargados de personalidad.



A favor

- Estética exclusiva (Con claras reminiscencias del pasado y muy acertada, tanto en el exterior como en el interior)

- Acabados (Muy buenos ajustes y materiales en el acabado Lounge)

- Precio (Aunque es más caro que la mayoría de utilitarios, ofrece más calidad y sigue siendo más barato que el MINI)

- Consumos (Contenidos en ciudad y muy reducidos en carretera)

En contra

- Respuesta a pocas vueltas (Como no comienza a empujar hasta que llega a 1.500 revoluciones, tenemos que utilizar el cambio más frecuentemente para evitar que se quede sin fuerza).

- Altura plazas traseras (Para un uso casual no plantea ningún problema, en viaje los pasajeros que midan más de 1,70 se sentirán incómodos).

- Suspensión (El balanceo y los rebotes hacen que no sea tan eficaz y divertido como un MINI)

- Sonoridad (En frío y en la zona alta del cuentavueltas resulta más ruidoso que otros rivales)

Prueba y Redacción: arpem.com
Fotos: Alex Blanco
Marzo 2011

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