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¡Viva la ciudad! No se si lo de Vivacity podrá entenderse también en francés como “viva la ciudad” pero desde luego a mi es la frase que me viene a la cabeza cuando veo este scooter de Peugeot. Un scooter básico y de buen precio pero con un “look” algo más sofisticado que lo normal en estos scooters. No podrás encontrar muchos scooters 125cc que no
sean chinos por debajo de los “dos mil pavos”. Sólo algunos scooters
básicos de origen asiático (no chino) y en casi todo esos casos se
ha buscado precio y utilidad, dejando el aspecto estético en un
segundo plano. Por eso
este Peugeot es algo distinto. Un scooter de
una marca europea de primera línea, con un diseño moderno y un
aspecto muy agradable y urbano no suele costar por debajo de los
2.000€. Sin embargo este
Peugeot es así. Lógicamente, esto no se
consigue “así por que sí” y
En el caso del Vivacity, el scooter es un Peugeot y la calidad de la fabricación es la normal en la marca. Si se ha recurrido al motor de aire Qingqi que ya empleaban en la Sum-Up pero se ha “metido” en una carrocería del Vivacity 50cc que ya conocíamos. Con ello se ha pretendido un scooter que si mecánicamente es similar al Sum-Up, y por tanto, igual de básico en sus prestaciones, tiene un look mucho más “currado”. Además, al mantener el tamaño del 50cc se convierte en un scooter ciudadano, ágil y útil. Suelo plano, doble hueco para objetos, gancho para colgar bolsas, 118 kgs de scooter, con sólo 790mm de altura al suelo son buenas razones para considerar su utilidad y agilidad como dos de sus virtudes más importantes. Lleva un cuadro bastante simple, con un
cuentakilómetros analógico y una
pantalla digital, como el del 50cc.
Sin embargo, resulta agradable a la vista y denota cuidado en el
diseño. Para aparcarlo tiene un caballete central, muy fácil de
utilizar, con buena palanca y una pata de cabra “de las malditas”,
con muelle automático en cuanto levantas un poco el scooter. Pero lo
más curioso del
Viva es su doble hueco.
Bajo el asiento, como es
habitual en todos los scooters hay un hueco para el casco, de buen
tamaño para un scooter de su nivel. Cabe un integral, un poco justo
y dependerá del tamaño del modelo de casco que tengas, pero deja
hueco por delante de él para unos guantes o el antirrobo. Pero
además de este hueco, No convence tanto, sin embargo, los mandos de luces y demás. Si bien son los normales en cuanto a disposición y situación, son de plástico de poca calidad y aunque durante esta prueba no han fallado, si que es cierto es que el mando de los intermitentes se atascaba algo de vez en cuando y el tacto de todos ellos si que es de “scooter chino”, algo que debería ser revisado en el futuro. En marcha
La parte ciclo, directamente “traída” del Vivacity 50cc no pasa apuros con esta mecánica. El hecho de llevar ese motor y de que el Viva 50 tenga buen chasis hace que este sea suficiente para el incremento de prestaciones. Las suspensiones trabajan bien, son algo duras pero no incómodas y los frenos paran de sobra la masa del Peugeot. El delantero, de disco, tiene potencia de frenada y es dosificable. Su tacto, sin ser ningún prodigio, es correcto. Detrás lleva un tambor, suficientemente potente y capaz de bloquear la rueda pero, lógicamente, el tacto es algo más de “muelle”, un tanto raro, pero te acostumbrarás a él y no supone mayor problema.
En conclusión
Lo destacable: -Un scooter elegante y moderno, muy ágil y con buena capacidad de carga a precio de scooter básico. Lo mejorable: -Se queda un poco escaso de prestaciones en carretera.
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing” Diciembre 2010
Equipamiento Probador: Chaqueta: A-Pro Guantes: Hebo Botas: Axo |
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