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La unión hace la fuerza No cabe duda, la unión hace la fuerza. Y en el mundo de los scooters, la unión entre un chasis ágil y un motor con chispa, produce un éxito seguro. Y más todavía si ese scooter es el resultado de la unión comercial entre dos grandes marcas
No se si lo sabías, pero este Peugeot que ves aquí es uno de los resultantes del acuerdo entre los franceses de la marca del león rampante y los taiwaneses de Sym y cuyo resultado nos ha agradado mucho. El scooter en sí es el mismo que el Sym Symphony 125, con una estética más cercana a lo que Peugeot nos acostumbra, cierto look “de familia” que le dan los faros rasgados hacia arriba y sobre todo, con la calidad que la marca Peugeot representa. Tiene, a la vez, cierto “toque retro” en su estética, y más las unidades en el color beige, como la que nosotros hemos probado y puedes ver en las fotos. Se trata de un scooter bastante básico, barato de adquisición y mantenimientos, sin grandes “historietas”, pero muy ágil, cómodo, bien terminado y con algunos detalles dignos de un scooter de mayor nivel de precio, tales como la apertura del asiento desde la llave de contacto o, si tienes el contacto dado, mediante un interruptor en el lado izquierdo del manillar. El cuadro es bastante simple, suficiente para un scooter básico y tiene un diseño agradable. Para cargar, tiene suelo plano, un cofre grande bajo el asiento, para lo que suelen tener los rueda alta, en el que cabe bien un casco tipo jet. El depósito de gasolina tiene su acceso por aquí, bajo el asiento y tras el cofre. También tiene una práctica guantera en el escudo interior, con cierre con llave. Y otro detalle de agradecer es que lleva caballete y pata de cabra, aunque esta es de retorno automático con muelle, lo que la hace poco segura. Aunque también es cierto que el caballete se usa con facilidad: es un scooter ligero y el caballete tiene suficiente palanca para que no cueste ningún esfuerzo subir el scooter.
En cuanto a su parte ciclo, sin tener tampoco ningún elemento especialmente destacable, si es un rueda alta muy compacto de tamaño, por lo que aúna la estabilidad de la rueda de 16” con la agilidad de los scooters urbanos. Muy conseguido. Una horquilla de tan sólo 30 mm de diámetro cuyas barras quedan escondidas dentro del guardabarros delantero y dos amortiguadores muy sencillos, sin reglajes ni regulaciones se encargan de la suspensión del Tweet. Y lo hacen bien, no resulta incómodo ni muy rebotón, pero permiten notar el suelo y conducir con confianza. Para detenerse emplea dos discos de 226mm. Buen tacto en las manetas que permiten dosificar la frenada y suficiente potencia para los poco más de 100Kgs de este Peugeot. ¿CÓMO VA? La verdad es que resulta bastante sorprendente desde el primer momento. Es muy ligero, se nota a simple vista por su contenido tamaño y esto se confirma en cuanto te subes a él y lo mueves. Gira bastante y además, con su ligereza es fácil inclinarlo un poco, hasta a muy baja velocidad para que gire aún más. El asiento es cómodo, la posición de conducción, agradable, y aunque para los conductores de más talla quizás sea un poco pequeño, lo cierto es que el buen tamaño del asiento y el suelo plano ayudan a encontrar una posición cómoda. El manillar es algo estrecho, algo que se agradece en ciudad cuando te metes entre coches, pero suficiente para mantener buena sensación de control.
Se agarra bien, y aunque no tiene ninguna pretensión deportiva, su nobleza y el poco peso lo convierten en un scooter divertido de conducir, con el que es fácil meterse en curvas y rotondas “buscándole” los límites. Frena bien y las suspensiones realizan su trabajo sin deficiencias y como el motor tiene buen par, la posición de conducción permite moverte encima de él, pues resulta divertido “apretarle” al gas. En cualquier carretera el Tweet cumple. No es que sea un scooters para batir récords de velocidad en autovía, pero en trayectos cortos cumple más que sobradamente. Sobre suelos bacheados saca buena nota, gracias sobre todo a las ruedas de 16” y unas suspensiones bien conseguidas. Pero se le nota “cabecear” si vas deprisa sobre asfalto algo rugoso, con algún bache. El suelo plano, comodísimo para los pies o para llevar bultos voluminosos tiene ese efecto: el chasis pierde algo de rigidez y en este caso se “ve” en los movimientos del manillar hacia delante y detrás, como si el chasis del scooter tuviera cierta flexibilidad. Pero como te digo, tendrás que verlo al mirar al cuadro, por que esto no supone ningún movimiento extraño del scooter. Ni siquiera te das cuenta al principio. Y cuando entras en la ciudad, el ágil Tweet se convierte en “un campeón” de los recados rápidos: se mete por cualquier sitio, se aparca con facilidad, se maneja el contacto y el cierre del baúl desde el mismo sitio, pata de cabra si tienes mucha prisa o caballete si puedes perder los cinco segundos que se tarda en colocarlo. El motor, con buen par, empuja en la salida de los semáforos con ganas y sus ruedas de 16” dan confianza en nuestras bacheadas calles. En resumen, por menos de 1.800€, Peugeot ofrece un scooter muy ágil y ciudadano, con cierta capacidad de desplazarse por el extrarradio, con una estética cuidada y con detalles de calidad. Y todo ello, gracias a su unión comercial con Sym. Lo que te decía: la unión hace la fuerza. Lo destacable: -Precio -Agilidad -Equipamiento Lo mejorable: -Pata de cabra -Flexiones del chasis
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing” Fotos: Miguel Méndez Junio 2010
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