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Prueba MV AGUSTA Brutale 990 R

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Desde la presentación de la primera Brutale, una 750 cc a principios
del 2001 hasta ahora, han ido apareciendo muchas actualizaciones,
siempre ocupando un sitio de honor entre las deportivas sin carenado
y manteniendo todo su carisma y carácter a lo largo de estos 10
años.
La 1090 RR es 3.000 euros más cara que esta 990 R que te presento
hoy, además tiene 5 CV más de potencia y más sofisticada todavía.
Pero he elegido esta versión de 990 porque es la última novedad de
la marca y con ella pretenden acercar un poco más un modelo tan
exclusivo a los “simples mortales” que solo nos atrevíamos a
admirarla, ajustando el precio en 16.500 euros puesta en la calle.
También nos consta que en MV Agusta, están preparando un futuro
lanzamiento en Italia de una 920 “económica”, con un motor menos
potente y equipamiento más básico que esperan vender por debajo de
los 12.000 euros. Pero por el momento, esta es la Brutale más
accesible que se comercializa en la actualidad.
Recuerdo aquella primera 750 que posteriormente creció hasta 910,
luego 982, 998 y los 1090 cc de la comentada RR. También he visto
aparecer diferentes ediciones especiales conmemorativas, que han
permitido a la marca de Varese vender casi 16.000 unidades de
“Brutales”, toda una cifra para tratarse de una maquina cara y tan
especial como esta.
Al igual que sus predecesoras, la 990 R tiene un talante deportivo
muy acentuado, un diseño súper cuidado y componentes de primera
calidad. Pero los ingenieros de la marca han trabajado para que esta
nueva criatura sea una moto menos exigente, más dócil y más amable
con el conductor.
La elección
Hace relativamente poco vi en una película de ciencia ficción, que
los habitantes de un planeta en el que las piedras volaban, se
conectaban a través de una especie de enchufe que tenían al final de
su larga melena, a animales que domesticaban “uniendose” a ellos.
Uno de estos animales que volaba, decían que era él el que elegía a
su jinete, pero que primero trataba de matarle. No te voy a decir
que sea eso lo que haga esta MV Agusta, pero desde luego estas motos
siempre han sido motos muy radicales, sin compromisos, diseñadas
para especialistas que saben lo que tienen entre manos, saben lo que
quieren y no son tibios en sus decisiones. Moto y piloto se eligen y
se aceptan uno a otro.
No obstante y como te decía un poco más arriba, esta nueva Brutale
990 R, se ha refinado y domesticado un poco, sin dejar de ser
“brutale” resulta menos agresiva y tiene un tacto algo más japonés.
Tal vez la culpa de ello la tenga un nuevo eje secundario situado en
la parte delantera del motor que sirve para anular vibraciones,
también utiliza anclajes elásticos para sujetar el motor al chasis y
una nueva electrónica. En ella han trabajado de verdad, lleva mando
de acelerador sin cable y la inyección esta tan bien ajustada y es
la responsable principal de suavizar el temperamento de su siempre
agresivo propulsor. Además el comportamiento de las suspensiones
también ha sufrido el “efecto suavizante”, con un tarado mas dulce
en su inicio pero sin perder aplomo y rigidez a alta velocidad.
Con todo esto y como te puedes imaginar, la Brutale 990 R es un
modelo que lo podríamos calificar casi como una moto nueva, sin
embargo exteriormente se aprecian muy pocas diferencias con sus
antecesoras. La razón es que el diseño de esta moto sigue siendo
toda una referencia, concebida por la brillante e inagotable mente
del maestro de maestros, el mago Tamburini.
Han intentado mantenerla inalterada exteriormente lo máximo posible,
trabajando y mejorando “lo que no se ve”. A pesar de todo se ha
retocado el faro ahora con leds integrados, retrovisores más grandes
con los intermitentes encastrados, los relojes, el escape y el colín
trasero de la moto.
La Mecánica
El motor sigue con su arquitectura habitual. Es un cuatro cilindros
en línea, llevado a 998 cc, con los ejes superpuestos, refrigerado
por agua, culata de 16 válvulas e inyección Magneti Marelli 5SM con
cuerpos Mikuni de 46 mm de diámetro. Esta electrónica incorpora un
control de tracción con ocho niveles de actuación y dos modos de
curva de potencia a elegir, la sport (la marca en el cuadro) y la
normal (no marca nada). La potencia máxima es igual en las dos pero
varia la forma de entregarla.
Se ha mejorado el generador eléctrico construido con tierras raras
(de neodimio-acero al boro), va refrigerado por aceite a presión e
igualmente se han mejorado los sistemas de lubricación y
refrigeración. El motor ha perdido 2,5 kg en todo su conjunto,
exteriormente resulta muy compacto y se encastra perfectamente
dentro del bastidor. Rinde una potencia declarada de 139 CV a 10.600
vueltas y arroja un par motor de 10.8 kgm a 8.000 rpm, pero donde
más se nota el trabajo y la evolución es en su respuesta, sigue
siendo directa pero más aterciopelada y silenciosa. El cambio de 6
marchas también es nuevo, tiene algo más de recorrido y es más suave
de accionamiento, la transmisión final utiliza la clásica cadena.
La parte ciclo la forma un bastidor de estructura mixta, tiene una
sección construida en tubos de acero soldados entre si que unen la
pipa de la dirección, con dos pletinas posteriores de aluminio que
sujetan el motor, el eje del basculante y el semichasis trasero.
Todo ello fabricado bajo el sello de la casa, buscando conseguir
ligereza y una rigidez controlada. Monta un basculante 20 mm más
largo, más rígido torsionalmente y 1 kg más ligero, con un nuevo
cubrecadena y un protector anticaídas. Las suspensiones tienen
diferentes reglajes de serie y el amortiguador trasero va anclado a
un tirante regulable para poder variar la altura de la parte de
atrás de la moto. Las llantas lucen un nuevo diseño, son más
ligeras, ahorran 350 g. la delantera y 700 g. la trasera.
Una moto que podría tener cualquiera
Eso si, salvando el pequeño escollo de disfrutar de una cuenta
bancaria lo suficientemente saneada. Lo que quiero decir es que aún
siendo esta MV Agusta una moto muy especial, pilotarla no representa
ninguna complicación ni requiere de una habilidad especial.
Nada más subirme en ella me sentí a gusto. Como viene siendo
habitual, es una moto relativamente alta, pero con mi 1.70 medidos
de forma optimista, llego bien al suelo y me siento cómodo y seguro.
Los mandos están muy bien ubicados y al arrancar, todo funciona con
una suavidad que me sorprende en una MV. Meto primera y en marcha.
A mi particularmente esto de las curvas optativas de potencia me
pareció una chorrada cuando salió. ¿Para que quiero una moto que
corra menos? ¿Para que parezca que está estropeada? Siempre me ha
parecido que la moto tiene que correr lo que el piloto quiera que
corra, y también desde un punto de vista personal siempre me ha
gustado que cuanto más corra… ¡pues mejor!
Siempre he pensado así, pero claro yo soy de un tipo de motorista
criado a la antigua, donde mi primera moto tenía 2 CV. Luego tuve
una de 6 CV; luego otra de 12; después muchas entre 20 y 30 CV.
Después de 50 CV, de 70… y así hasta las de 200 CV de ahora. Para
mi, cualquier incremento de potencia era bienvenido, me gustaba
aprovecharlo y aprendía a dosificarlo. Ahora la cosa es distinta. De
pronto te encuentras encima de una moto con 180 “jacos” y lo mismo
el que va encima no ha tenido una escuela como la mía. Entonces
tiene que recurrir a alguna ayuda y la técnica y la electrónica
están ahí para socorrerle.
En esta Brutale 990 R en los dos modos el motor rinde la misma
potencia, es decir los 139 caballos que promete. Pero en el modo
sport su entrega es más directa, más instantánea y hasta más
agresiva que en el normal. Yo he probado los dos y al final siempre
me decidía por llevarla en el sport. Me gusta más.
Otro de los gadgets que incorpora es el control de tracción con 8
posibilidades de graduación, siendo el 1 el menos intrusivo y 8 el
máximo. Para cambiarlo tiene que estar la moto parada, y has de
estudiar casi un curso de contraseñas, ¡es complicadísimo!, pero con
paciencia y método lo consigues. Tienes que pulsar el botón de set
un segundo, parpadea el indicador del TC, luego pulsar set cinco
segundos y empiezan a parpadear los distintos niveles. Después
tienes que presionar el botón ok para elegir el nivel deseado, luego
tener pulsado el ok otros cinco segundos para confirmar… ¡en fin un
follón de narices! Yo lo cambié una vez para probar, pero lo volví a
dejar en el 1 que era el que más me gustaba. Así que la mayoría del
tiempo la prueba la hice en el modo sport la curva de potencia (se
nota que en normal la entrega es más suave y más progresiva) y el
control de tracción en el 1, donde nunca sentí que actuara (a lo
mejor lo hizo pero yo no me di cuenta).
He probado esta moto un poco por ciudad y por mis carreteras
habituales y la impresión general que me ha causado es francamente
positiva. Es una de las naked cañeras más deportiva y más divertida
en la que me he montado, es rápida, intuitiva, frena muy bien y
corre mucho (casi 260 km/h de punta reales). Y por si fuera poco la
he utilizado en alguna ocasión con pasajero y me ha sorprendido lo
cómoda que nos ha resultado, tanto para mi, como para mi
acompañante.
En ciudad se desenvuelve dignamente, es una moto relativamente
ligera, pesa 213 kg con los llenos hechos pero hay que tener en
cuenta que al depósito le entran nada menos que 23 litros por lo que
tiene con diferencia la mejor autonomía de su categoría, 270 km
(consume de media 8,5 a los 100 km), lo único que no tiene es mucho
radio de giro y eso se nota a la hora de maniobrar entre coches.
En autopista y autovía, como en todas las naked, penaliza su
protección, a velocidades legales no hay problema, pero el aire te
propicia un buen masaje como te empeñes en aumentar el ritmo. Así
que lo mejor es tomar la primera salida y elegir un buen trazado con
virajes de todo tipo; ese es su terreno ideal.
Esta MV Agusta Brutale 990 R, lleva en la sangre, como todos los
productos salidos de la factoría de Meccanica de Verghara (MV), sus
genes de campeona. Continúa siendo la marca más laureada de la
historia del motociclismo, con 37 títulos Mundiales de fabricante y
270 victorias en grandes premios. La deportividad corre por sus
venas y eso lo notas cuando empiezas a afrontar los primeros
virajes. Antes te he dicho que han suavizado las suspensiones, pero
han logrado un equilibrio magnifico entre confort y firmeza. Te
aproximas a la curva, tocas los frenos, la moto se hunde con
suavidad. Fijas la vista en el ápice de la curva y hacia allí
diriges la moto… va como una flecha, perfecta, sin variar la
trayectoria ni un milímetro pasa por encima del punto elegido y
abres gas con decisión. El motor respira fuerte y empuja con
alegría, sube de vueltas rápido y cambia el sonido. Frenas y cierras
gas para negociar el siguiente viraje… petardea un poco por los
escapes. Las motos de ahora con las normas anticontaminación tan
estrictas, van muy escasas de gasolina y al cortar es normal que
tiren algunas pedorretas, además eso les da carácter. Vuelves a
frenar y a inscribir la moto en el viraje, y otra vez la misma
operación.
Donde más me gustó y donde más disfruté de su comportamiento fue en
carreteras muy reviradas, la Brutale frena perfecta, la metes en el
viraje, la levantas con facilidad y cambia de dirección con mucha
rapidez. En todas estas circunstancias el tren delantero me
transmite un aplomo excelente y tiene buena tracción a la hora de
abrir el gas.
Como conclusión te diré que la MV Agusta Brutale 990 R es una moto
que me ha gustado, es preciosa, pero además es excitante, divertida
y con un componente deportivo que engancha. Pero a pesar de todo eso
estoy convencido que nunca será una moto de multitudes, y nadie
quiere que lo sea. Su precio la diferenciará de sus competidoras y
en cierto modo puede ser un escollo, aunque pilotar una genuina MV
Agusta con su glamour y su historia, también se debe pagar por ello.
Lo +:
- Su exquisito diseño.
Lo -:
- El precio en términos absolutos.
Prueba y Redacción: Mariano Urdin
Fotografía: Paloma Soria
Enero 2011
Equipamiento Probador:
Casco: Shoei
Chaqueta: RS Taichi
Pantalon: BMW
Botas: BMW
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