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¡PIRATAS A LA VISTA! Harley ha sido históricamente, aparte de la principal creadora y “alma mater” del segmento custom, la moto por excelencia de los “chicos malos” y rebeldes. A nadie se le escapa que uno de los principales iconos de libertad son dos melenudos “hippies” rodando en sus Harleys choperizadas con unas inacabables horquillas en las carreteras americanas hacia donde el horizonte les lleve. Por supuesto estamos hablando de “Easy Rider”, la película más icónica sobre el movimiento hippie y la libertad que este supuso. Efectivamente, durante décadas las motos americanas eran prácticamente coto privado de dos grandes grupos: por un lado aquellos que paseaban por el filo de la ilegalidad, muchos de los cuales se movían en bandas consideradas hasta peligrosas y criminales, mientras que irónicamente por el otro era usada por los cuerpos de policía y el ejército de los Estados Unidos. Cuando en los 80 Harley Davidson fue comprada a su anterior dueño-AMF, un “superholding” que fabricaba y comercializaba desde productos químicos hasta maquinaria pesada-, y se instauró la compañía tal y como la conocemos hoy día, se aprovechó esta leyenda para crear toda una cultura de rebeldía y libertad para usuarios llamémosles “normales” y la nueva directiva se ocupó de limpiar la imagen dejarle atrayendo a su mundo a famosos de todo tipo, desde actores a cantantes pasando por deportistas mundialmente conocidos. Esto llevó con el tiempo a un cierto “aburguesamiento” de su imagen para los usuarios más puristas. Por ello, en los últimos años se están sacando modelos que recuerdan aún más a ese mito de motoristas “Bad Boys”, verdaderos lobos solitarios del asfalto que ya no son ni mucho menos criminales ni gente de mal vivir sino, por el contrario, usuarios de buen nivel económico que se pueden permitir tener un vehículo con que destacar y ser admirados allá por donde ruedan. Hace unos años fue la radical e impactante Street Bob, más recientemente la algo más domesticada y urbana (a pesar de lo cual también era monoplaza) Nightster 1200, y para esta temporada ha desarrollado la versión más oscura, impresionante y radical que se ha podido ver en las últimas décadas de la siempre admirada Springer. NADA QUE VER CON LA PRIMAVERA
Como es fácil de entender, esto constituye uno de los elementos más característicos y atractivos de la moto. De hecho, nada más ver su frontal comprendes inmediatamente que estás ante una obra de la fábrica de Milwaukee. Es algo tan característico que ninguna otra fábrica ha podido montarla sus motos. Como curiosidad, podemos citar algunas lo intentaron, como el caso de Honda Steed VLS en el ´98, pero los chicos de Harley (que conocen como nadie la importancia de eso llamado “temperamento propio”) denunciaron a los japoneses por plagio puesto que ellos tienen la patente del invento. Esto demuestra bien a las claras la importancia de este modelo para la fábrica americana que este año, aparte de la aparición de este modelo “Huesos Cruzados”, recuerda que también era conducida por el hijo de Indiana Jones en la última entrega de la película. Ya sabes, si hay una empresa que sabe hacer buen marketing, esa es Harley Davidson.
Más detalles. Como no puede ser otra manera en una moto para “chicos malotes”, el asiento es monoplaza tipo “Sprug”. Tiene un diseño encantadoramente retro, al estilo de las bicicletas antiguas, con dos muelles que sirven de amortiguación puesto que este modelo es aparentemente un “hardtail “ (cuya traducción viene a ser algo así como “cola rígida”) y originariamente estos modelos no tenían amortiguación detrás, por lo que la absorción de los impactos se dejaba solamente a estos dos breves muelles. No obstante, claro está, sin duda es muy importante aparentar ser un tipo duro, pero no tanto como para romperte la espalda al primer bache que te encuentres. Por eso, esta Harley tiene la amortiguación trasera colocada horizontalmente al suelo debajo del motor.
Sigamos. Otro elemento que distingue a este modelo en concreto es el
manillar
tipo “Ape Hanger”. ¡Si, sé que todas las piezas tienen nombres
especiales que parecen salidos de una película de vaqueros, pero qué
quieres que te diga! En
Harley son americanos y les encantan estos nombres.
El depósito es ancho con una tira de cuero que la cruza de arriba abajo por el centro y con el (precioso) cuadro de relojes encastrado en medio con los indicadores tipo “Cat Eye”, que en cristiano sería “ojos de gato”. Los dos escapes laterales independientes con la terminación estilo recortado, refuerzan esa imagen de “outsider”. MOTOR EMBLEMÁTICO
Y otra gran novedad relativamente reciente es que incorpora
seis marchas
en el cambio, por lo que rodar en largos viajes o excursiones
resulta ahora mucho más descansado, disminuyendo el consumo y las
vibraciones al rodar a menos revoluciones. Cuando metes la sexta
marcha, te lo indica en la consola para que sepas que estás usando
el “overdrive”, que al contrario que en otras motos aquí se puede
usar muy pronto puesto que el par motor es digno de una locomotora…
lo que por otra parte es habitual de estas
Harley
grandes. Nunca declaran potencia, aunque este propulsor hemos podido
saber que proporciona algo más de 70 caballos a prácticamente 5000
revoluciones, por lo que en la práctica te encuentras rodando
bastante por debajo de este régimen por una mera cuestión de
aerodinámica.
Por último, no podemos olvidar que, como toda las Harley, la transmisión de la potencia a la rueda trasera no se hace con una tradicional cadena, sino por una correa dentada que ayuda (y mucho) a que este gigantesco motor refrigerado por aire sea más suave y dosificable de lo que te esperas en un principio. LEVANDO ANCLAS
Intentas plegar la pata de cabra, lo que te cuesta bastante trabajo si no tiene las piernas muy largas porque está anclada muy delante y apenas puede llegar con el pie. Bien, una vez lo has conseguido giras el mando del arranque en posición ON, puesto que como en toda la Harley basta con desbloquear este conmutador con la pintoresca llave circular habitual de la marca y metértela en el bolsillo. Por cierto, el llavero que te dan junto con la llave actúa de cortacorrientes que, al alejarte más de 10 metros de la moto, bloquea todo el sistema electrónico. Excelente antirrobo, os lo aseguro. Sigamos con lo que estábamos. El motor cobra vida retumbando como no puede ser de otra manera en un Big Twin. Metes primera con una suavidad sorprendente en un motor de estas características (excelente trabajo realizado en los últimos años sobre la mecanización y aligeramiento interno de este propulsor, desde luego), sueltas el embrague mediante una maneta tan ancha y alejada del puño como siempre, y ya te sientes embriagado por el espíritu Harley.
La posición, como hemos dicho, es increíblemente cómoda para rodar
en carretera, pero según pasan los kilómetros el llevar los brazos
tan abiertos logra un claro efecto vela que termina cansando como
sobrepases las velocidades legales. Esto, por cierto, resulta
posible y fácil con un motor no muy potente, pero sí con un par
excelente y con unas prestaciones perfectamente adecuadas a la
filosofía de esta moto.
En ciudad, el peso del conjunto y el trabajo de brazos que te exige el “cuelgamonos” no la convierte precisamente en una buena moto urbana, sobre todo si hablamos de atascos. Pero, claro, sobre todo en verano no podrás aguantarte las ganas de pasearte con ella sobre todo por las noches de terraza en terraza siendo el objetivo de todas las miradas porque, no nos engañemos, si quieres pasar desapercibido no te comprarías una moto tan masiva, musculosa e impresionante como esta. A pesar del discretísimo color de la unidad de pruebas (dark blue Denia, para más señas) era casi imposible pasar por ningún sitio en que las cabezas no se girasen y un murmullo de admiración inundase el ambiente. Definitivamente, no apta para tímidos. CONCLUSION
Personalmente, os puedo asegurar que pocas motos me gustan más
estéticamente que las Springer. Desde un punto de vista dinámico,
puede que prefiera el modelo normal por su
manillar
más lógico y el pequeño plus de agilidad que proporciona su rueda
delantera algo más estrecha, pero reconozco que esta
Cross Bones es
sencillamente impresionante. No en vano es una de las estrellas de
la gama
Harley
de este año. No pude hablar con nadie que no se quedase
absolutamente prendado y que no me hiciese más que comentarios de
admiración sobre ella. Sin duda, algo tienen las
Harley que subyugan a gente de todas las edades y
generaciones, pero el caso de esta Springer ese “algo” es todavía
mayor. Echa un vistazo a las
fotos y sabrás
por qué, aunque no lo puedas explicar. Lo destacable: - Estética personal, atractiva y arrolladora - Par Motor - Consumos - Sonido Inconfundible - Es una Harley
Lo mejorable: - Aerodinámica - Uso urbano - Los brazos se cansan con los kilómetros - Frenos delanteros algo justos - Precio al nivel de lo que te ofrece: nada discreto
Precio:
20.150 € Julio 2008 Prueba y Redacción: D.G.N . |
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