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Presentación DAELIM S3 125 Fi
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Tercero en discordia
Daelim llegó hace ya muchos años a España. Trajeron, entonces, el
NS,
un súper ventas durante muchos años. Con el tiempo llegó el
S1, un
nuevo modelo que venia a sustituir a los ya
“viejos” NS. Después, un
GT,
el S2. Ahora, por fin,
el S3, que llega no sólo con la intención
de ser el tercero de esta familia, si no el tercer “boom” del año
del mercado del scooter 125cc.
Hace ya más de una año que
Kymco presentó su
SuperDink. Al poco
quedó claro que habían acertado de pleno y en un momento de crisis
como aquél (que sigue siendo este) resultó y resulta un éxito de
ventas. Y hace unos meses,
Honda, con un scooter 125cc de otro
segmento, no un GT, si no una “cosa” nueva y llamativa que ahora
conocemos como
PCX está triunfando por todo lo alto. Se ve que en
Daelim también gusta esto de vender scooters y han echado toda la
carne en el asador para hacer este
S3, un nuevo scooter que
incorpora tres (otra vez “3”: es el número mágico de
este Daelim) de
las cosas que han hecho
del Kymco y
del Honda un éxito: el look
moderno y agresivo
del Kymco, algún “gadget” tecnológico como
el
Honda y un buen precio, como los dos.
El
look moderno y agresivo no hay más que verlo. El
triple faro
delantero, con
leds de posición es muy llamativo; también son de
leds los pilotos traseros. La línea
lateral es llamativa, con el
manillar muy alto, un gran
asiento y una cierta “descompensación”
entre un morro ancho y grande y una
zaga más estilizada. En cuanto a
sus “juguetes” en el campo de la tecnología, sus
llaves:
inexistentes salvo la de abrir la guantera. Para poder arrancarlo,
abrir la
tapa de gasolina o el asiento sólo tienes que acercarte a
menos de un metro de él con el mando de proximidad en el bolsillo,
como en los coches “modernos”. El
S3 reconoce el mando y entonces te
permite girar el mando del contacto, desbloquear la dirección, poner
el contacto y arrancar, al tiempo que activa el botón del asiento
(mando electrónico) bajo el contacto para que puedas abrirlo.
Lógicamente viene con dos mandos, por si uno falla y además trae
algún sistema de seguridad más para poder abrir el asiento (bajo el
que está la batería) por si esta se viene abajo, fallando todo el
sistema eléctrico del mando. Y en cuanto al precio, 2.649€, por todo
un “señor” scooter GT, no está nada mal.
¿Cómo es?
Indudablemente
es llamativo, eso, a la vista está. Y es más pequeño de lo que en
las fotos te puede parecer. En cuanto a tamaño recuerda bastante al
“pequeño”
Burgman 125, algo que se agradecerá en ciudad, por que
además gira muy bien. Por el lado derecho
Daelim ha optado por darle
una cierta imagen sport con un escape de salida doble, estrecho y
alto, muy original. El suelo plano, algo muy apreciado por todos los
que tengan que llevar algo de cuando en cuando entre los pies. Eso,
que Daelim lo sabe, quiere convertirlo en una de las “señas de
identidad” de la marca y por ello repite este sistema en este scooter. Pero para evitar la excesiva flexibilidad de chasis
inherente a este tipo de suelo en los scooters, en
Daelim “se han
inventado” un chasis de tres largueros, uniendo el suelo a la pipa
de la dirección no sólo con los dos tubos normales que bajan desde
esa pipa, si no también con un tercero de refuerzo que baja por el
centro. En el resto de la parte ciclo, una
horquilla estándar y
dos
amortiguadores conforman las suspensiones y los
frenos se confían a
un sistema combinado, en el que con la maneta de freno izquierda
mandas presión de frenado a la rueda trasera y a uno de los juegos
de pistones (el inferior, más pequeño) de la pinza del freno
delantero. Una llanta delantera de 14” y trasera de 13” aseguran una
buena estabilidad.
El motor es otra de las novedades de este
S3. Con la parte
termodinámica (culata, cilindro, pistón, biela y sus componentes) de
la
Roadwin 125R y unos nuevos cárteres se ha creado este nuevo 125
de cuatro válvulas con doble árbol de levas y refrigeración líquida,
un motor que se puede considerar de última generación, aunque en
cuanto a potencia se les ha quedado “un pelín” corto: 14 Cv, a falta
de uno sólo del límite legal que se marca para el carnet B y que
muchos de sus competidores alcanzan. Por supuesto, es un motor de
inyección electrónica y para ello se emplea la misma que ya tiene
probada la marca en otros modelos y que fabrica el mismo proveedor
que hace las de Hyundai. También son de nuevo diseño los soportes
del motor, lo que redunda en un bajo nivel (bajísimo, realmente) de
vibraciones que llegan al conductor.
En
cuanto al resto del
S3, es un scooter bien acabado. El
cuadro es muy
completo y legible, los mandos suaves y con buen tacto,
pata de
cabra y caballete, guantera central con llave y
una lateral, más
pequeña y muy a mano...todo está bien hecho en este
S3. La
cúpula
resulta algo baja si buscas una protección 100%, pero queda muy bien
y no molesta en absoluto a la vista, ya que miras muy por encima. El
respaldo del conductor es regulable en tres posiciones de forma
sencilla.
Bajo el asiento, que se soporta elevado mediante un
amortiguador hidráulico, cabe un casco integral y uno jet. No caben
dos integrales, como en otros maxis de la cilindrada. Sin embargo si
que es destacable la trampilla de acceso al motor en el suelo del
hueco, algo muy cómodo para el para mantenimiento y la batería, en
la parte delantera del hueco, donde es fácilmente accesible en caso
de fallo.
¿Cómo va?
Bien,
en marcha. Te subes con el mando en el bolsillo (o cerca) y pulsas
el mando del contacto. Te saluda con una luz azul en su cerco y ya
lo puedes girar y poner el contacto. A partir de aquí, como con
cualquier scooter, con un freno cogido y apretando el botón de
arranque, lo pones en marcha. Llama la atención que su
doble escape
(por lo menos doble en apariencia) emite un sonido más agudo que
otros de sus “congéneres” de 125cc. Suena bien, no vibra mucho y el
asiento es muy cómodo. Enroscas el gas y es un poco lento de
reacciones. No es malo, simplemente en
Daelim han decidido primar su
capacidad de rodar deprisa en carretera y lo han dotado de una
transmisión algo larga. Esto beneficia su velocidad punta (y más si
pillas algo de cuesta a favor) pero penaliza un poco las salidas. De
hecho Daelim declara 113km/h en llano, que no está mal y nos
aseguran que con algo de cuesta, sorprende. Es ágil y parece muy
maniobrable. Resulta un scooter agradable, poco ruidoso y cómodo.
Los frenos actúan bien. A pesar de que el sistema de frenos
combinado no suele ser de mi agrado, reconozco que para los futuros
conductores de este scooter que vengan del coche les resultará más
fácil y seguro frenar con este sistema, por que además está bien
tarado y el uso del freno “doble” en la maneta del trasero no
interfiere demasiado en el tacto de la otra maneta. Aun así,
conductores más experimentados pueden llegar a desear un freno más
potente y de tacto más seco, menos esponjoso.
La amortiguación trabaja bien, algo dura, puede parecer un poco rebotón de atrás en baches muy bruscos, como si te “comes” un badén
de velocidad o “guardia acostado”, que dicen en mi tierra. Pero
gracias a esta suspensión “algo dura” el
S3 se agarra bien y
transmite lo que tiene bajo sus ruedas de 14” (delantera) y
13”
(trasera) Los neumáticos, sin embargo, no acaban de convencerme. No
es que deslicen no mucho menos, agarran bien. Pero no llegas a
“captar sus intenciones”, no notas el nivel de agarre y eso
desconcierta un poco a la hora de tumbar fuerte. Claro, que esto es
algo grave en una moto súper deportiva, pero relativamente poco
importante en un scooter de 125cc.
Accesorios
Daelim
quiere cubrir todos los flancos: clientes que le quieren dar un aire
más touring, más sport, más carga, etc. Por ello ha diseñado algunos
accesorios muy interesante para este
S3. Destaca un
top case trasero
fabricado por Shad de 37 litros y personalizado con la marca y
perfectamente acoplable al
soporte que el
S3 trae preparado (y
escondido bajo una moldura) en el centro del
asa trasera. En este
mismo soporte también puedes montar (en vez del baúl, no a la vez)
un
respaldo para el pasajero. Por supuesto, y como buen scooter GT,
hay una
pantalla más elevada disponible. Y el más llamativo y
original de los accesorios presentados: un
portaobjetos que,
atornillado al suelo entre el asiento y el contra escudo interior
proporciona un hueco para guardar cosas bajo llave y le da un aire
más sport, al parecer el típico travesaño central del chasis de
otros maxis. Muy original.
Lo +:
- Tecnología e imagen a un precio atractivo
Lo -:
-El tacto de los frenos y la calidad de los neumáticos
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing”
Fotografía: Daelim, Miguel Méndez, Israel
Medranoz
Octubre
2010
Equipamiento probador:
Casco:
LS2 Comtact
Modular
Chaqueta:
A-Pro
Pantalón:
Hebo
Guantes:
Hebo
Botas: Axo
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