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COMO SIEMPRE PERO MEJOR En constante progresión el Clase C muestra como Mercedes entiende los automóviles. Confortables, rápidos y seguros y sin que ningún apartado condicione a los otros. De esta armonía de alto nivel hay que destacar las bondades del comportamiento y de la mecánica. Y también cuestionar alguna de las soluciones aportadas al maletero.
La perfección no es pasional En primavera el Clase C recibió una serie de retoques que solo los muy observadores de la marca detectaran pero que suponen una actualización el producto. Sin convulsiones como le gusta a Mercedes, uno de los fabricantes más continuistas a la hora de realizar y renovar sus modelos. Una actitud que parece muy lógica cuando sus automóviles suelen bordear la perfección. Ciertamente los hay mejores en algunos apartados, pero muchas veces eso genera desequilibrios en otras áreas. Y es precisamente el equilibrio y la homogeneidad lo que mejor define a los productos de la marca alemana. Este Clase C es un buen ejemplo de ello. Todo funciona a la perfección, nada desentona. Tampoco hay nada que deslumbre, que apasione. No estamos por lo tanto ante un coche pasional, pero si estamos ante un gran coche.
Acabados, habitabilidad, asientos... En el interior, y nada más entrar, se respira un ambiente de calidad y hasta de distinción. Es la consecuencia de unos acabados óptimos, tanto por la perfección de los ajustes como por la bondad de los materiales empleados. Si los comparamos con sus dos rivales naturales se podría matizar que no son tan austeros como las de un BMW pero tampoco alcanzan el nivel de “decoración” de un Audi.
En este entorno un quinto pasajero será un problema: No hay mucho espacio transversal, el voluminoso túnel de transmisión obliga a sentarse “a caballo” del mismo y la espalda no agradece un respaldo poco mullido por el efecto del descansabrazos central plegable. Además ocupar esa plaza supone desplazar a los otros dos pasajeros hacia el exterior y entonces estos verán disminuida considerablemente su comodidad porque el asiento tiene un abultamiento en esa zona por culpa del paso de rueda. Por supuesto las plazas delanteras no tienen el menor problema de espacio y solo hay que hacer algún matiz. Porque el respaldo sujeta adecuadamente la espalda en las curvas pero no se puede decir lo mismo de la banqueta que resulta muy plana. Tampoco convence la regulación del apoyo lumbar del conductor muy incómodo de manejar. A su vez la postura de conducción esta bien resuelta por lo que respecta al acceso a todos los mandos, pero resulta, sorprendentemente, alta incluso en la posición mas baja del asiento, lo que puede no ser del agrado de todos los conductores y aun menos de los que tengan talla XL.
En cambio, de los faros inteligentes bixenon, opción de 1.739 euros, que incluyen, entre otras cosas, regulación dinámica de altura del haz de luz y cambio automático cortas/largas, no nos ha gustado que, una vez conectada la función, no deje hacer el cambio a largas de manera manual. Porque en ocasiones “lee” otras luces del entorno de la carretera como si fueran coches circulando de frente o delante y el conductor no puede corregir la situación, viéndose “obligado” a circular con las cortas.
Maletero Con 475 litros de capacidad (datos oficiales) el maletero es muy amplio. Y ello a pesar de unas bisagras en U que siempre restan algo de espacio al cerrar la tapa e introducirse en el mismo. La sorpresa es que la tapa no cuenta con amortiguador y al abrir sale disparada hacia arriba, algo impropio de un vehículo de este nivel y de este segmento. Por el mismo motivo también sorprende la falta de moqueta que recubra la parte alta del maletero, un hecho muy común pero no por ello justificable. También es cada vez más habitual prescindir de la rueda de repuesto de verdad, como es el caso. Bajo la moqueta del maletero hay sitio, de hecho las versiones destinadas a taxi si la llevan, pero en su lugar solo encontraremos una de emergencia.
Motor poderoso y cambio automático de 7 velocidades
La unidad que probamos montaba el cambio automático de 7 velocidades denominado 7G-Tronic Plus. Ni la más mínima objeción se le puede poner cuando mantenemos la palanca en posición D y dejamos que él sólo gestione todo. O incluso accionando el interruptor Sport que activa la respuesta y realiza los cambios a más revoluciones. Es suave y rápido, y el resbalamiento del convertidor de par parece ya una cosa “de otro siglo”. Desafortunadamente no está pensado para un uso también manual, como es cada vez más habitual, y se nota. Porque la función de la palanca de selección manual de las relaciones (curiosamente de accionamiento secuencial trasversal como acostumbra la marca) no resulta rápida ni obediente. De hecho su cometido esta orientado más a bloquear relaciones concretas (por ejemplo para retener bajando un puerto o en zonas de curvas) que a contentar a los amantes del “todo lo hago yo”.
Prestaciones y consumos
A esa velocidad el motor gira a casi 3.600 revoluciones dado el largísimo desarrollo de la 7ª velocidad. Y traducido a la velocidad máxima permitida en España, supone que a 120 km/h la aguja del cuentarrevoluciones no alcanza por poco las 1.900 vueltas. Un régimen muy tranquilo que trae aparejado poco ruido y sobre todo un consumo bajo circulando por autovías y autopistas. En esas condiciones se llega a conformar con 6 litros, subiendo dos litros más en condiciones poco favorables como puertos de montaña o en ciudad, donde el eficaz sistema Stop&Start que para y arranca el motor en las detenciones, impide que los consumos se disparen.
Comportamiento impecable Nada más que alabanzas merece el comportamiento de este Mercedes. Tiene un chasis equilibradísimo, unas suspensiones de geometrías perfectas y el eje delantero es ejemplar. Además, tracciona muy bien y su condición de propulsión (tracción posterior) tampoco es un inconveniente porque la electrónica, en caso de algún exceso, lo controla todo, bien vía control de tracción, bien a través del ESP (Control Electrónico de Estabilidad), ambos muy eficaces. Hemos probado a desconectarlo (sin que sea recomendable) y se mantenían intactas las virtudes mencionadas.
Los frenos se suman a este festín de halagos debido a su buena resistencia a la fatiga y a unas deceleraciones y un tacto de pedal a los que tampoco se le pueden poner pegas. La guinda la pone un eficacísimo ABS (sistema antibloqueo de frenos) capaz de detener el coche en situaciones muy comprometidas. En resumen: seguridad, eficacia, confort y buen tacto a partes iguales y con un equilibrio difícil de igualar.
Rivales Rivales potenciales de este Mercedes hay teóricamente muchos. Porque berlinas de este tamaño con motores turbodiesel de entre 160 y 180 caballos hay bastantes. Si añadimos la variante del cambio automático ya hay alguna que se cae de la lista. Y si nos atenemos a los dictámenes del mercado la realidad es que prácticamente sólo encuentra réplica válida en los otros dos fabricantes alemanes de referencia: Audi y BMW. La primera con el A4 de 177 CV y cambio Multitronic (automático mediante un sistema de poleas) y la segunda con el 320d en versión EfficientDynamic Edition de 163 CV o con el 320d a secas que rinde 184 CV. Estos dos últimos son más baratos, sobre todo el primero que resulta además imbatible en consumos, y dinámicamente más deportivos, en especial el segundo que es inalcanzable en prestaciones. El Audi es algo más caro, tiene tracción delantera, un maletero similar y plazas traseras menos espaciosas.
Hay más modelos de marcas generalistas que por tamaño y mecánica encajan en el concepto: Volkswagen Passat 2.0 TDI de 170 CV, Ford Mondeo 2.0 TDCi de 163 CV, Citroën C5 y Peugeot 508, ambos 2.0 HDI de 160 CV, y Renault Laguna dCi 175 de 173 CV. Este último con la singularidad de poder disponer, en la versión GT 4Control, de dirección a las cuatro ruedas. Más baratos pero bien equipados y en algunos casos superando en apartados puntuales al Mercedes (como el C5 que es un prodigio en confort), no son sin embargo percibidos como rivales “naturales” del vehículo alemán.
¿Cuanto cuesta asegurarlo? En nuestro comparador de seguros, en la fecha que hemos realizado la prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar un Mercedes Clase C Berlina 220 CDi 170 Cv. Hemos tomado como referencia un hombre de 41 años, con mas 10 de antigüedad de carné, que vive en Bilbao, guarda el coche en garaje individual y recorre hasta 25.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece un precio mas competitivo con un seguro a todo riesgo es Direct Seguros con un precio de 815.08 euros, además esta compañía si contratas el seguro online hace un descuento de un 15%.
Conclusión Estamos ante uno de esos coches que están en la élite de su categoría. No es un sitio fácil de alcanzar y es por ello que los defectos encontrados son minúsculos comparados con las virtudes. Cualidades dinámicas, mecánica, calidad de realización, o comodidad, son algunos de los apartados mas destacables de éste automóvil. Y como las bondades, la tecnología y también la marca hay que pagarlas, pues la tarifa no resulta barata. Por ello son criticable esos fallos achacables a la obsesión de todas las marcas por aquilatar los costes, pero que en un Mercedes resultan excesivamente llamativos.
¿te ha gustado?
Lo destacable - Comportamiento intachable (Chasis equilibrado, suspensiones bien reguladas, buen tacto, y seguridad electrónica). - Confort de marcha (Todo, salvo la rumorosidad del motor en aceleración, brilla a buen nivel) - Mecánica eficaz (Motor poderoso, utilizable y poco gastón. Cambio agradable en uso automático) - Prestaciones (Muy ágil y capaz de desenvolverse con soltura en cualquier circunstancia)
Lo mejorable - Cambio sin posibilidad de uso manual (Con lo que hay en el mercado seria interesante que Mercedes lo contemplara) - Detalles de ahorro (La falta de rueda de repuesto -de verdad-, de moqueta en la zona alta del maletero y de amortiguador en la tapa, son impropios de un coche de este nivel) - Equipamiento en función del precio (Las marcas generalistas acosan con equipamientos más completos y precios más contenidos, pero la estrella solo la monta Mercedes)
Texto: Luís Villamil Fotografías: Alex Blanco Enero 2012 |
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