Ilustración: Víctor López

Los seguros de coche están concebidos principalmente para garantizar los daños causados en un accidente fortuito y ajeno a la voluntad del conductor asegurado a través de la cobertura de daños propios, pero en ningún caso están aseguradas las averías mecánicas que puedan producirse en el vehículo, ya sea en el motor, el sistema de dirección, la caja de cambios, etc.

Cuando compras un vehículo nuevo el fabricante suele incluir una garantía que cubre las averías mecánicas durante los primeros años, pero cuando acaba el periodo de dicha garantía, tienes que hacer frente a las reparaciones que resulten de cualquier fallo del coche, salvo que hayas contratado un seguro adicional de averías.

Qué averías cubre un seguro de garantía mecánica

De forma general este tipo de seguros garantiza los fallos mecánicos, hidráulicos, electrónicos y eléctricos que se produzcan en el vehículo, pero tal y como ocurre con los seguros de coche, cada compañía tiene unas limitaciones diferentes y antes de lanzarte a la contratación es aconsejable que revises los elementos que quieres tener asegurados.

Más concretamente, las averías que suelen estar incluidas en un seguro de garantía mecánica son las que afectan a componentes del motor (bloque de motor, la culata, el cigüeñal, el árbol de levas, la rotura de la correa de la distribución, la caja de cambios, etc.) de la caja de cambios, del sistema de dirección, del sistema de alimentación (turbo, escape, depósito, encendido, etc.), del sistema de refrigeración (ventilación, calefacción, termostato, bomba de agua, etc.) o del sistema eléctrico (alternador, interruptores de elevalunas o luces, motores de asiento, etc. ), entre otros.

Algo que debes saber es que este tipo de seguros no cubre la sustitución de los elementos que puedan sufrir desgaste por el uso del vehículo, tales como las pastillas o los discos de freno, los líquidos, el embrague, etc.

Cómo contratar un seguro de garantía mecánica

A excepción de Mutua Madrileña, ninguna aseguradora oferta este tipo de seguros para contratarlos de manera conjunta con tu póliza de automóviles, aunque existen numerosas alternativas que puedes emplear para hacerlo por separado, como son los seguros de garantía mecánica de MAPFRE, RACE, Seguropordías o Allianz, que podrás contratar directamente con la aseguradora.

Puedes contratar este tipo de seguros una vez que ha vencido la garantía que te ofrece el concesionario donde lo compraste o cuando adquieres un coche de segunda mano a un particular, ya sea por prevención o porque temes que el vendedor quiera deshacerse de él para no pagar los gastos de reparación por una avería grave que le han detectado.

Ten en cuenta que algunas compañías te pueden exigir que el vehículo cumpla con una serie requisitos mínimos, como una determinada antigüedad, un número de kilómetros máximo o incluso te obligan a hacer, previamente, una revisión completa para valorar el estado del vehículo y descartar posibles fraudes.

Más información de seguros aquí