«He tenido un siniestro con mi vehículo de ocho años de antigüedad en el que he sido responsable ya que golpeé a un vehículo por no guardar la distancia de seguridad.

Me gustaría saber si mi seguro (todo riesgo sin franquicia) debe hacerse cargo obligatoriamente de la factura de reparación y entregarme el vehículo en perfecto estado sin ningún coste adicional para mí, aún a sabiendas de que dicha factura supera el valor venal del coche según la compañía o, por el contrario, si lo declaran siniestro total, deben entregarme el importe referido del valor venal que aparece en la póliza.

En este último caso ¿podría quedarme con el vehículo para hacer frente a la reparación aportando de mi bolsillo la diferencia?»

Respuesta de Arpem

La compañía de seguros solo pagará el importe de la reparación cuando el valor de esta no supere el valor venal del vehículo, tal y como establecen las condiciones generales de la póliza.

Si tu primera opción es luchar por la reparación del vehículo en vez de la indemnización, puedes luchar por ello si pides ayuda a un perito profesional, pero solo hazlo si la diferencia entre el coste de reparación y el valor venal no es manifiestamente desproporcionada.

Para conocer cuál es la diferencia aproximada entre ambos conceptos, puedes acudir a un mecánico de confianza que te haga un presupuesto de reparación y, posteriormente, comprueba cuál es el valor venal aproximado a través de esta calculadora de valor venal.

Si finalmente el vehículo es declarado siniestro total, tendrás derecho a la indemnización del valor venal, tal como marca el contrato, es decir, el valor de venta del vehículo en el momento anterior al siniestro.

En este caso tienes la opción de aceptar la cantidad total y que el vehículo quede en poder de la compañía, o pedir que te descuenten de la indemnización el valor de los restos y quedarte con el vehículo en tu poder para poder repararlo o venderlo por tu cuenta a un desguace.