CONCEPTO

En el mundo de los seguros de automóviles se utiliza siniestro total o pérdida total cuando se considera que el coste de la reparación del vehículo excede del valor que tenía en el momento anterior al siniestro. Un siniestro total puede ocurrir por los siguientes motivos:

  • Te roban el vehículo y nunca aparece.
  • El vehículo se incendia y queda calcinado.
  • Ocurre un accidente y el coche sufre graves daños.

En el primero de los casos, no hay lugar a la interpretación, ya que el coche desaparece y no queda nada de sus restos, por lo tanto, se ha producido un siniestro total sin ningún género de dudas.

La incertidumbre aparece cuando el vehículo sufre daños con motivo de un incendio o, sobre todo, cuando a causa de un accidente queda dañado en menor o mayor medida, es decir, cómo sabemos cuándo se considera siniestro total.

¿Cuándo se considera siniestro total?

Cuando aseguras los daños del coche, lo que realmente estás haciendo es asegurar el valor del vehículo, es decir, una cantidad económica. Por lo tanto, lo que la compañía de seguros garantiza es la suma de dicho valor, como máximo.

La suma asegurada depende de varios factores: antigüedad del vehículo, características, tipo de póliza contratada, etc. Esto lo explicamos de forma más detallada en otro artículo: valor de nuevo / venal / venal mejorado.

Así, para que una aseguradora declare un vehículo como siniestro total, lo habitual es que sea necesario que el valor de la reparación es superior al valor del vehículo, es decir, cuando sea superior al 100% de su valor en el momento anterior al siniestro. Sin embargo, puedes encontrar algunas compañías que consideren el siniestro total cuando el coste de la reparación supere el 75% de su valor. Este es un aspecto que podría parecer que no tiene importancia, sí que la tiene, tal y como vamos a mostrarte a continuación.

¿Qué es mejor, el 70 / 80 / 90 / 100% …?

Esta respuesta depende de dos factores principales que determinan la indemnización en caso de siniestro total:

  • Antigüedad del vehículo
  • Valor asegurado: valor de nuevo, valor venal, valor de mercado…

La relación entre los términos “pérdida total”, “antigüedad del bien asegurado”, “valor de nuevo”, “valor venal”, etc., es muy estrecha y van ligados unos con otros, puesto que determinan la cantidad máxima que la aseguradora abonará tras un siniestro.

Comparar seguros de coche

Para entenderlo, nada mejor como analizar algunos supuestos prácticos:

SITUACIÓN 1: “SINIESTRO TOTAL = VALOR A NUEVO”

Cuando la póliza del seguro establece que la suma de la indemnización es el valor de nuevo de vehículo, no hay ninguna duda, ya que en todos los casos será conveniente que el coche sea declarado como siniestro total, ya que recibirás el valor de compra del vehículo, es decir, lo que pagaste para sacarlo del concesionario.

Así, cuanto más baja sea la barrera que determina el vehículo como siniestro total, mejor para el propietario del vehículo, ya que le pagarán un vehículo completamente nuevo en vez pagarle la reparación por los daños ocasionados, es decir, si la aseguradora determina el siniestro total cuando el valor de la reparación es superior al 60% del valor del coche, tendrás un coche nuevo siempre que supere esta cantidad.

Ejemplo: Tienes un siniestro con un coche nuevo cuyo valor es de 18.000 €. La reparación del coche asciende a 15.000 €.

Lógicamente, será mucho mejor que la compañía declare el coche como siniestro total, puesto que un vehículo nuevo será mejor que arreglarlo. Nunca es deseable reparar un coche que ha sufrido graves daños, ya que a la larga esto puede generar otro tipo de problemas adicionales.

De esta manera, si la compañía de seguros establece que para que un vehículo sea declarado como siniestro total, es necesario que el valor de la reparación supere el 100% del valor del vehículo, tomando como referencia el ejemplo anterior, las opciones se verían reducidas a reparar el coche o que te paguen el valor de la reparación (15.000 €) y comprando uno coche nuevo. En ambos casos saldrás perjudicado, ya que te quedarás con un vehículo reparado, pero con un siniestro grave a sus espaldas, o perderás 3.000 €.

Por el contrario, si la compañía declara el siniestro total cuando el valor de la reparación supera el 75% del valor del vehículo, entonces la compañía te pagara el valor de nuevo del coche, o lo que es lo mismo, 18.000 €.

SITUACIÓN 2: “SINIESTRO TOTAL = VALOR DE MERCADO / VENAL…”

Los coches pierden valor con el paso de los años, independientemente de su estado de conservación. Casi la totalidad de las compañías de seguros suelen dejar de indemnizar con el valor de nuevo cuando el coche asegurado tiene más de dos años de antigüedad. A partir de entonces, pagan con el valor venal o de venta, con el valor de mercado, etc. Cuando se produce un siniestro total con un coche de varios años, la aseguradora probablemente te pagará una cantidad inferior al importe de adquirir un coche similar en el mercado de segunda mano, por lo que en estos casos podría ser conveniente reparar el coche, y que no sea declarado siniestro total.

Como ya hemos comentado anteriormente, un coche reparado de un daño importante ya no tiene el mismo valor, sino que se deprecia. No en vano, cuando tratas de vender un coche que ya ha tenido uno o varios accidentes, es mucho más complicado que encuentres un comprador.

Aún con todo esto, casi siempre es mejor lograr que declaren el vehículo como pérdida total, y por ello, es esta situación, será mejor que la barrera para considerarlo como tal sea inferior, tal y como puedes comprobar con en el siguiente ejemplo.

Ejemplo: Tienes un siniestro de mediana intensidad con un vehículo de varios años de antigüedad cuyo valor actual está en torno a los 1.800 €. El coste de repararlo seguramente será mayor que esos 1.800 € y aún más si se considera como siniestro total cuando supera el 75%, es decir, 1.350 €.

Pero incluso en este caso es mejor tener ese 75%, porque si la reparación cuesta más de 1.350 €, la compensación será de 1.800 €, y luego, el conductor podrá arreglar el coche por su cuenta o bien adquirir otro de similares características. En cualquier caso, no será necesario que la reparación llegue a los 1.800 €, sino que a partir de un valor de reparación de 1.350 €, el conductor ya podrá decidir si quiere repararlo o no, y además, recibiendo los 1.800 €.

La ventaja es que el conductor tiene todas opciones para elegir, ya que de otra manera podría darse el caso que solo exista la opción de reparar el vehículo y que no interese.

EL VALOR DE LOS RESTOS

Cuando un vehículo es declarado siniestro total tras un accidente, las compañías de seguros proceden a pagar la indemnización según las condiciones estipuladas en el contrato de seguro.

Ahora bien, el coche, aún cuando es declarado siniestro total, tiene todavía un valor, el cual se le denomina valor de los restos. El valor de los restos no es más que el valor de “la chatarra” y es lo que te pagaría un desguace por llevarlo a achatarrar.

Pero, ¿Quién se queda con ese valor de los restos?

En las condiciones generales de la póliza puede indicarse de dos maneras:

  • Los restos quedan en poder del asegurado y es él quien decide qué hacer con ellos. En este caso, la aseguradora descontará el valor de los restos de la indemnización final.
  • Los restos quedan en poder de la compañía. En cuyo caso, la indemnización será igual al valor que indique la póliza (valor de nuevo, valor venal, etc.).

De una u otra forma, el propietario del vehículo debería recibir la misma cantidad, lo único que lo diferencia es la molestia de tener que hacer los papeleos de entregar el coche a un desguace, como dar de baja el vehículo, etc.

EL IVA

Otro aspecto que incide en la indemnización, es el IVA.

Esto ocurre cuando la aseguradora acepta la reparación del vehículo, pero el propietario no está interesado en repararlo, ya sea porque es un coche muy antiguo, por desconfianza en la reparación, etc. En tal caso, solicita a la compañía que en vez de pagarle la reparación, le entreguen el importe de la misma.

Sin embargo, en caso de que la compañía acepte la propuesta, no te pagará el valor total de la reparación, sino que descontará el IVA que hubiera correspondido de haber llevado el coche al taller. Esto tiene toda lógica, ya que al no generarse un impuesto, la compañía no tiene que pagarlo. Por lo tanto, si posteriormente el propietario decide reparar el coche por su cuenta, será él quien se encargue de pagar el IVA.

¿UN ENGAÑO O UNA SUBVENCIÓN?

Contratar un seguro a todo riesgo con coberturas de robo, o incendio, o daños propios en muchas ocasiones tiene un coste parecido, independientemente de la antigüedad del vehículo.

Por su parte, cuando la aseguradora tiene que indemnizar por un siniestro total, la cantidad que pagará será muy inferior cuando un vehículo tiene diez años de antigüedad, a cuando tiene solo un año. Entonces, ¿por qué cuesta lo mismo la póliza si la indemnización varía?

Lo más sensato sería se pagara según el importe que se va a percibir en caso de siniestro total, sin embargo, no ocurre así, por lo que cabría pensar que los coches con mayor antigüedad están subvencionando, de alguna forma, a los vehículos más nuevos. Ahora ya tienes un motivo más para cambiar de póliza a terceros, cuando tu coche tiene varios años de antigüedad.

Ejemplo

Tenemos dos vehículos iguales, de la misma marca y mismo modelo, con la única diferencia de la fecha de matriculación. El primero está recién comprado y el segundo tiene 6 años, La póliza del seguro incluye la cobertura de incendio. Esta garantía cuesta casi lo mismo para ambos vehículos pero, sin embargo, sobreviene un incendio, la compensación que te pertenece en un caso será mucho menor que en el otro, es decir, que con primas muy similares, las indemnizaciones son muy diferentes.

Existe otro elemento importante, y es que, en el caso de una reparación, los recambios que le pondrán al coche serán nuevos, independientemente de los años del vehículo. En este caso el beneficiado es el asegurado, ya que estará pagando lo mismo y, sin embargo, recibirá piezas nuevas en cualquiera de los dos casos.