Uno
de los preguntas más comunes para el usuario a la hora de contratar un seguro
es:
Sin
embargo, al hablar del mundo de las bonificaciones hay que hacer muchos matices,
TODOS importantes, incluso más que si nos respetarán o no la bonificación,
por lo que vamos a tratar los siguientes aspectos:
1.-
Concepto
y origen
2.-
Sistema
bonus-malus
3.-
Sistema
de bonificación
4.-
Sistema
de penalización
5.-
Respeto
de las bonificaciones
6.-
Conclusiones
7.-
Desglose
de la prima y aplicación de la bonificación
1.-
CONCEPTO Y ORIGEN
Una
bonificación es un descuento sobre la tarifa base que posee una compañía. Por
el contrario, una penalización es un recargo sobre dicha tarifa base, o bien,
un menor descuento del que existía al principio.
El
origen y concepto de este mecanismo no es otro que poder particularizar en cada
conductor, en función de su historial de siniestralidad, el precio final a
pagar por un seguro. Porque no es justo que todos paguen lo mismo si todos los
conductores no son iguales de "conflictivos".
De
ahí que las compañías idearan un sistema basado en la accidentalidad de los
asegurados, para premiar/castigar a los conductores.
2.-
SISTEMA BONUS-MALUS
Al
mirar el sistema por el cual las compañías aplican bonificaciones y penalizan
(llamado sistema bonus-malus), hay varias zonas diferenciadas:
-
Una
zona neutra, es decir, zona donde ni se aplica bonificaciones ni recargos
sobre la tarifa normal.
-
Zona
de "buenos", donde se muestra como va a evolucionar la prima a
pagar si el asegurado es buen conductor.
-
Zona
de "malos", donde se muestran la evolución de la prima si el
asegurado es mal conductor.
Lo
habitual es que existan niveles de descuento (bonificación) o incremento
(penalización) que se aplican sobre la póliza a pagar. Normalmente están
expresados en porcentaje, y la variación entre unos y otros es de un 5% o un
10%. Así, por cada año sin dar ningún parte como culpable de accidente, el
descuento aumentará, del 0% al 10%, al 20%, etc., e igualmente, cuando el
usuario presente partes de accidente culpables, el descuento disminuirá: del
30% al 20%, etc. Lógicamente, estos tramos o niveles varían de una compañía
a otra.
Aunque
en la "zona de malos" existe una gran variedad entre las compañías,
estimamos que no es precisa ninguna explicación al respecto, ya que si ocurre
que en la póliza, por ejemplo, sobre la tarifa normal se aplica un recargo del
30%, simplemente el asegurado buscará otra compañía, ya que el precio sería
demasiado elevado; Además, en la forma en que evoluciona este mundo hoy en
día, lo más normales que la compañía no renueve la póliza de aquellos
asegurados que no demuestran ser buenos conductores.
La
"zona neutra" es aquella donde no hay ni bonificaciones ni hay
recargos, es decir, 0% de bonificación. Esta es la zona donde normalmente
empiezan todos los usuarios, pues es la que se aplica cuando el usuario no trae
bonificación de otra compañía, o bien no puede demostrarla, o se ha ido de
otra por mal conductor, etc.
La
"zona de bonificación" es la más interesante, y la que se va a
estudiar a continuación en sus diferentes aspectos.
3.-
SISTEMA DE BONIFICACIÓN
Para
analizar correctamente el sistema de bonificación hay que analizar dos aspectos
muy importantes, que son:
-
¿Cual
es la máxima bonificación?.
Este tope máximo suele ser desde el 40% hasta el 60% de bonificación. Como
es evidente, será mejor cuanto mayor sea la posible bonificación, ya que
significa que la prima a pagar es menor. Pero CUIDADO, porque hay compañías
en las que si el seguro es a todo riesgo aplican una bonificación máxima
(por ejemplo del 60%), y si es a terceros aplican otra distinta (por ejemplo
el 30%). Y este aspecto es importante saberlo, porque en la vida del coche, lo
usual es tenerlo a todo riesgo durante los primeros años, y luego pasar a un
seguro a terceros. Así, es posible que esa bonificación máxima sirviera
para elegir la compañía en el momento de asegurar el coche, pero al cabo de
unos años, al cambiar a terceros, la bonificación baja mucho. Y este aspecto
repercute cuando se cambie de coche, ya que el usuario no partirá de,
supongamos, ese 60% de inicio, sino del 30%, por ejemplo.
-
¿Cuantos
años son necesarios para conseguir la máxima bonificación?.
Si las compañías anuncian a "bombo y platillo" cual es la máxima
bonificación, pocas dicen cuantos son los años en conseguirlo. Existe la
posibilidad de que una compañía ofrezca un valor muy alto de bonificación
máxima, pero con el problema de que sean necesarios muchos años para
conseguirla. En la práctica, hay de todo, desde compañías en las que se
necesitan 5/6 años para alcanzar una bonificación del 50%, a otras en las
que se emplean 10/12 o incluso ¡20 años! en conseguir ese mismo 50%. Hay
desde compañías que trabajan a intervalos de 10%, a las que van a intervalos
de 2/3%, u otras que utilizan otros sistemas.
-
¿Sobre
que coberturas se aplica la bonificación?.
Es importante saber si la bonificación se aplica a TODAS o solo a unas
determinadas coberturas. De nada sirve que anuncien una bonificación del 60%,
si ésta sólo se va a producir sobre una/s determinadas coberturas, dejando
el resto sin bonificación (que casualmente serán las mas caras de
contratar). Para eso, es preferible tener menos bonificación, pero que se
aplique a TODO.
Por
ello, al mirar el sistema de bonificación de una compañía, no hay que
conformarse con la típica frase de "hasta un 60% de bonificación",
sino que hay que considerar si vale igual para todo riesgo o a terceros, y sobre
todo, LOS AÑOS EN CONSEGUIRLO, y si se aplica o no a todas las coberturas.
4.-
SISTEMA DE PENALIZACIÓN
Aún
a pesar de estar en la zona de los buenos conductores (con bonificación), nadie
está exento de tener una accidente. Al recurrir al seguro para que cubra los
desperfectos que se han originado en un accidente (a uno mismo o a otros) el
seguro responderá, pero sucederá que, al siguiente año, la prima a pagar se
verá aumentada, por la variación en las condiciones de bonificación o recargo
que disfrutaba el usuario. Es, pues, necesario, conocer el sistema de
penalización de la compañía, para lo que hay que observar los siguientes
aspectos:
-
¿Cuál
es la penalización por cada parte en que el usuario sea culpable?
.
Las compañías suelen anunciar el magnífico sistema de bonificación que
tienen, pero por regla general, no dicen nada sobre el sistema de
penalización. Y muchas veces esto esconde sistemas verdaderamente leoninos
para el usuario. Se puede dar el caso de que con un sólo parte dado se
desciendan dos o tres niveles de bonificación (cuando para conseguirlos
seguramente se emplearon tres o más años), incluso que se pierda toda la
bonificación, o que no se pierda nada. Es decir, hay que mirar la LETRA
PEQUEÑA, ya que ¿quién no ha dado o está exento de dar un parte nunca?.
Incluso se puede dar el caso de que dando mas de una cierta cantidad de partes
(por ejemplo tres) al año siguiente la aseguradora no quiera renovar la
póliza al usuario.
-
¿Penalizan
por todos los partes?.
Una
póliza está compuesta por diferentes coberturas, por ejemplo: robo,
incendio, asistencia en viaje, defensa jurídica, etc. Hay compañías que
sólo penalizan en los partes de daños a terceros o daños propios, pero
también hay otras que penalizan por TODO, desde solicitar una grúa hasta dar
un parte por lunas.-
¿Afecta
a toda la bonificación, o solo a una parte?
.
Un ejemplo para explicarlo: se rompe una luna del coche, y el usuario presenta
un parte a su compañía. Se supone que disfruta de una bonificación del 20%.
Analicemos dos posibles formas de penalizar:
La
compañía X tiene la política de que dicho parte afecta a TODA la póliza,
con lo cual al año siguiente aplica la penalización y la bonificación se
rebaja al 10%.
La
compañía Y tiene la política de dividir las coberturas en dos o mas
conceptos diferentes, de tal manera que en el concepto 1 entra las lunas, pero
en el concepto 2, no están incluidas. Así pues, al año siguiente, en el
concepto 1 la bonificación habrá bajado al 10%, ya que las lunas entraban en
ese apartado, pero en el concepto 2 se mantendrá (y aumentará un nivel) la
bonificación, que llegaría al 30%, ya que las lunas no entraban en ese
apartado.
Está
claro que en una compañía el usuario sale más perjudicado que en la otra.
5.-
RESPETAR LAS BONIFICACIONES
A
lo largo de los años con un mismo coche, y, por lo tanto, con un seguro de
automóviles, el usuario va acumulando bonificaciones. Si desde el primer día
se mantiene en una compañía, sin cambiar (por buen trato, buen precio, etc.),
lo habitual es que al final alcance la máxima bonificación.
Pero
también puede ocurrir que el usuario desee cambiar de compañía, o de coche,
caso en el que hay que preguntarse:
-
¿La
nueva compañía respeta las bonificaciones conseguidas?
.
Pues depende: hay compañías que sí que respetan la bonificación, sea cual
sea la que uno tenga y siempre que no sea superior a la máxima que aplica la
nueva compañía. Hay otras que no la respetan, en las no aplican su máxima
bonificación a clientes nuevos, y fijan un tope máximo para empezar. Por
ejemplo, si en la actual compañía se ha conseguido el 40% de bonificación y
el usuario se cambia a otra, puede que esta nueva aseguradora sólo ofrezca a
los nuevos clientes un máximo del 20%. En cualquier caso, al cambiar de
compañía no hay que mirar principalmente la bonificación que ofrece, sino
el precio que hay que pagar por el servicio que tiene; si es bueno, y además
la bonificación es pequeña al entrar, será una situación muy buena, pues
se podrán conseguir aún mas bonificación y mejor precio.
-
Si
se cambia el coche ¿respetan la bonificación?
.
Por regla general, si SOLO se cambia el coche todas las aseguradoras respetan
la bonificación (no conocemos caso que no lo respeten). Y esto en sí es
lógico, ya que no cambia el riesgo que uno asegura, pues el conductor es el
mismo, con la misma edad y la misma experiencia al volante.
-
Al
comprar un segundo coche ¿que bonificación aplicarán?
.
Esto es otro concepto que no tiene una respuesta uniforme. Hay compañías que
obligan a empezar de cero, y otras, en atención a la fidelidad y confianza en
la compañía, aplican de entrada bonificaciones, todas o parte de las que ya
tenía el usuario.
6.-
CONCLUSIONES
Cuando
se mire el apartado de las bonificaciones en la LETRA PEQUEÑA, tanto o más
importante es saber cual es la máxima bonificación como saber los niveles para
conseguirla (años en obtenerla), y además, cuales son los partes que penalizan
y el sistema de penalización. Y sin olvidar si es posible conseguir la misma y
máxima bonificación tanto si es un seguro a todo riesgo como a terceros.
De
esta manera, una bonificación del 40-60% no es buena si a la hora de la verdad
se necesitan muchos años para conseguirla, o si hay penalización por TODOS los
partes, y además por cada penalización la bonificación baja varios tramos de
una vez.
Y
muy importante es saber si al dar un parte se eliminará TODA la bonificación,
o si solo afectará a la cobertura afectada del parte dado.
7.-
"DESGLOSE" DE LA PRIMA, Y APLICACIÓN DE LA BONIFICACIÓN
Para
terminar, es preciso explicar un aspecto que normalmente pasa desapercibido, y
es sobre qué aspectos se hace la bonificación.
Todo
el mundo suele pensar que la bonificación afecta a TODA la póliza, cuando en
realidad no es cierto, ya que la prima de la póliza consta de:
-
Dinero
a pagar por las coberturas contratadas.
-
Dinero
a pagar al Consorcio de Compensación de seguros
-
Dinero
a pagar por impuestos.
Pues
bien, ni los impuestos ni el Consorcio aceptan bonificaciones, es decir, que
sobre esos conceptos no existe rebaja en el precio. Por lo que la bonificación
se aplica solamente al dinero a pagar por las coberturas contratadas de la
compañía, eso sí, siempre que se aplique bonificación a TODAS las
coberturas, que no siempre ocurre.
El
dinero que se destina al Consorcio de Compensación de Seguros vale para que
puedan cubrir riesgos especiales que ninguna póliza de seguros ampara, como por
ejemplo los que provocan los desastres naturales (inundaciones, etc.), y
también se emplean en pagar los siniestros de personas insolventes sin seguro.
El
dinero que se destina a impuestos... se destina a..., bueno, que cada uno piense
lo que desee.