|
|
|
|
Dicen los entendidos en esto que en la evolución de las especies, la
naturaleza busca la mejor adaptación posible al medio de cada ser
vivo. En Sym han bautizado al GTS 300i con el apellido “Evo”, por
que supone una evolución sobre sus predecesores. Y esta evolución ha
llegado cargada de ventajas.
Ventaja evolutiva
Sym es una marca con larga experiencia y una gran capacidad
industrial. No es una de las grandes japonesas, desde luego, pero
esta marca de Taiwán lleva fabricando y vendiendo motos desde los
años 40. Es un gran conglomerado industrial, con subsidiarias en
China, Vietnam, Indonesia e incluso Italia y no sólo fabrica motos,
si no que hace años tuvieron acuerdos con Honda, con quienes
fabricaron motos y coches. Hoy en día, su capacidad de fabricar
coches está al servicio de Hyundai, para quien fabrica algunos
modelos de su gama.
Pero en los últimos años su negocio para Europa se está centrando en
los scooters -aparte de los coches, claro- que es uno de los
segmentos que, dentro del mercado de la moto, está capeando de mejor
manera el temporal. Y con el tiempo han ido afinando sus productos,
acercándose a lo que Europa quiere de los scooters en cuanto a
calidad, prestaciones, diseño y sobre todo, precio.
Hace ya un tiempo presentaron el Citycom, un rueda alta, con cúpula,
del estilo del Yamaha X-City o el Peugeot Geopolis. Y en este nuevo
Citycom estrenaron un motor de 300cc. De hecho fueron la tercera
marca en adoptar la cilindrada, tras Honda y Piaggio y antes que
Kymco. Y es este motor el que “da vida” al GTS Evo que hoy probamos.
El resto del scooter es una evolución, como su propio nombre indica,
del GTS anterior. Se ha cambiado el frontal y se ha añadido más
equipamiento, amén de cambiar el motor del modelo grande, que antes
era un 250. Así, este GTS 300i Evo es ahora uno de los scooters más
equipados del mercado. Detalles que sólo puedes encontrar aquí, como
el exclusivo cortacorrientes antirrobo dentro del hueco del casco
(una buena idea que llevan todos los Sym) o lo nunca visto en
scooters: unos faros cuneteros (o antiniebla, si prefieres) a los
lados del faro principal. Por supuesto, lleva un cuadro completo,
pata de cabra y caballete, toma de corriente, apertura eléctrica del
asiento desde un botón en la piña izquierda (sólo con contacto dado,
si no tienes que abrir con una cerradura en un lateral de la
carrocería) o el “panel de mando” de la cerradura de contacto, desde
donde pones el contacto, bloqueas la dirección y abres el tapón de
la gasolina. Tiene bloqueo de esta cerradura mediante sistema
magnético: con la parte trasera de la llave insertada en el
mecanismo accionas un obturador que tapa el agujero de la llave.
Bajo el asiento cabe un casco integral y un jet, algo justo hoy día,
donde muchos de los maxiscooters actuales aceptan guardar dos cascos
integrales. El asiento se mantiene abierto con la ayuda de un
amortiguador hidráulico y, por supuesto, tiene luz de cortesía.
Tiene tres guanteras, por lo que en este aspecto va muy bine
servido. Una bajo la punta derecha del manillar, no muy grande y sin
llave, otra en el escudo interior, esta si cierra con llave y es
grande. De hecho la batería del scooter va aquí, por lo que ante una
posible descarga de la batería poner los cables de arranque será
fácil. Y la tercera va encima del túnel del suelo, bien camuflada y
cómoda para dejar cosas y vaciar los bolsillos.
El cuadro es bastante completo, aporta toda la información que
necesitas. Con dos esferas principales y una pantalla digital, se
lee bien, a pesar de no ser muy grande. En cuanto a su diseño, será
cuestión de gustos, pero a mi no me convence: da cierta sensación de
juguete moderno, más que de cuadro sofisticado. Por último, los
espejos, grandes y montados sobre unos soportes fijos desde los
lados de la cúpula se regulan desde su cristal, por lo que puedes
plegarlos para pasar por sitios estrechos sin que pierdan su
regulación. Eso es cómodo, desde luego, pero van un poco cerrados y
con ellos bien regulados te ves demasiado los hombros.
La mecánica
En esto de hacer crecer los motores de 250cc hasta los 300cc está
habiendo dos “filosofías”. Por un lado Kymco y Honda, que han
aprovechado para, con el aumento de cilindrada, aumentar la potencia
y las prestaciones de sus scooters y llevarlos más cerca, en este
sentido, de los 400cc. Otros, como Piaggio y la propia Sym, ante la
lógica de que un vehículo con transmisión automática “funciona” a
base de par y no de caballos han preferido emplear esa mayor
cilindrada en mejorar el par y la respuesta a todo régimen del
motor. Todos los scooters automáticos de hoy día tienen transmisión
por variador. El variador “abre” del todo cuando el motor llega al
régimen de par motor máximo y es cuando es capaz de empujar al
scooter con decisión. Por ello es tan importante disponer de buen
par motor. Sym, con este 300cc (264cc reales) ha trabajado en este
sentido y el GTS se conforma con 23 Cv, algo al alcance de un buen
250 pero con un par de 25NM a 5.500 rpm, lo que si que es una buena
cifra.
Y en este apartado hay que destacar también el uso de unos frenos
combinados, de los que cuando tiras de la maneta de freno trasera
envías también presión de freno al tren delantero. Es un tipo de
frenada que aporta ciertas ventajas, pero también tiene sus
inconvenientes. En general, se puede decir que su mejor “baza” es
asegurar la frenada si al piloto (por falta de experiencia en moto,
generalmente) le “asusta” frenar fuerte con el freno delantero. De
este modo, al repartir frenada entre los dos trenes cuando usas el
trasero el scooter frenará correctamente. El inconveniente viene
cuando si estás acostumbrado a frenar con los frenos delanteros o
mejor aún, con los dos, ya que se pierde el tacto que tienes con dos
circuitos de frenos independientes. Hace muchos años, cuando
empezaron a verse estos sistemas se llegaba al punto de que si
llegabas a un sitio resbaladizo frenando de atrás y cogías después
el freno delantero, ese aumento de frenada delante hacía deslizar la
rueda delantera, con el consiguiente riesgo. Hoy en día están mejor
tarados y ya no pasa, pero en mi opinión, este sistema está muy bien
en scooters de 125cc, en los que mucha gente sin experiencia en moto
se sube y aprende pero en scooters más grandes es, cuando menos,
discutible, ya que lo normal es que antes de comprarte un 300cc
hayas adquirido la experiencia necesaria para frenar bien.
En el caso del Sym GTS hay que decir, en su defensa, que el sistema
combinado de frenos está muy bien tarado. No tienes todo el tacto ni
la potencia de frenado en el tren delantero que quieres, pero si
frenas con ambas manetas el scooter frena muy bien y el tacto en
general del sistema es bueno.
Cómo va
La anterior generación de Sym GTS ya era un buen scooter. Ágil y
cómodo, no era especialmente rápido. Su mejor argumento era su
precio, unido a un equipamiento y un funcionamiento correctos. Con
este Evo 300 se han mejorado justo esos dos aspectos. Ahora el
equipamiento es muy alto y bien terminado y con el motor de 300cc el
scooter es más rápido y más suave que el anterior. Esto unido a que
mantiene un buen precio hará que el Sym GTS 300i Evo sea un scooter
que encuentre sin problemas un hueco en este mercado tan competido.
Siguen sin mejorar el aspecto de sus plásticos. No es que sea malo,
pero tampoco dan el aspecto que los scooters de primer nivel
ofrecen.
En marcha el Sym se muestra silencioso y suave. No hay ni mucho
ruido ni vibraciones. S e pone en marcha con facilidad y todos los
mandos están en buena posición. De asiento es bajito y estrecho, muy
recomendable para cualquier talla, ya que a pesar de eso hay hueco
para las piernas de pilotos de cualquier altura. Aun así, sus
dimensiones están muy conseguidas, por que tienes la sensación de
que es un scooter bastante compacto pero tienes espacio para todo,
tanto en el sentido de meterle carga como en cuanto a la comodidad
de piloto y pasajero. En ciudad, gracias a esto, se muestra
manejable, nada pesado a pesar de sus 190 Kgs y suficientemente ágil
como para considerarlo una buena opción en los atascos urbanos.
En carretera es un scooter cómodo. La pantalla cumple su función,
cubre de las inclemencias sin estorbar a la vista y te quita el aire
de la cara si vas deprisa. Es estable y tiene buen agarre. Las
suspensiones tienen un tarado tirando a blandito, muy cómodas, pero
suficientemente firmes como para sujetar bien al Sym. Bien
conseguidas. Frena bien, aunque, como te decía antes, no soy muy
partidario de los sistemas de frenos combinados, reconozco que sin
abusar de ellos ni pretender frenadas de “MotoGp”, los frenos del
Sym funcionan bien.
No es rápido, comparado con otros 300 como el SuperDink. Su motor de
23 Cv está lejos de los 30 del Kymco y se le nota. Sin embargo tiene
un desarrollo de transmisión algo largo, lo que le permite,
estirando el motor en llano o con algo de bajada, pasar bien de los
140 Km/h. Pero a esa velocidad metes al motor de lleno en su zona
roja. Mantiene bien, sin embargo, cruceros en torno a los 120-130
Km/h de marcador, suficiente en casi todos los desplazamientos
interurbanos y por supuesto, sobrado en ciudad. Es muy suave a la
hora de acelerar y abrir gas a tope es fácil, gracias a esa
suavidad, en parte debida a ese desarrollo un poco largo.
En conclusión
El Sym GTS 300i Evo es, en resumen, un buen scooter para diario, con
mucho hueco para llevar cosas, cómodo, ágil y noble, capaz de
desenvolverse muy bien en ciudad y capaz de salir a la carretera con
garantías de que que el tráfico no te pase al lado disparado y
mantener la velocidad media de los coches que lleves alrededor. Un
precio promocional ahora de poco más de 3.500€ es uno de los GT de
300cc más económicos del mercado y encima, por este precio,
seguramente el de mayor nivel de equipamiento. Tiene sus cosas,
podrían mejorarse la calidad de algunos plásticos o las prestaciones
del motor, siendo un 300, pero desde luego, por el precio que tiene
es un scooter muy conseguido y aconsejable.

Lo destacable:
- Todo un 300cc, muy equipado, al precio de un 125 de menor
equipamiento.
Lo mejorable:
- Sobre todo, las prestaciones: 23Cv para un 300cc es algo justo.
Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing”
Fotografías: Miguel Méndez
Enero 2011
Equipamiento Probador:
Casco: LS2
Chaqueta: A-Pro
Guantes: Hebo
Botas: Axo
|
|