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SUTER
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Al máximo nivel
Ya no hay más. Si te gustan las motos
deportivas, si te “mola” la velocidad y los circuitos, estarás de
acuerdo conmigo: lo “más” a lo que puedes aspirar, en lo que a moto
se refiere es una moto de GP. Y dentro de estás, ¿lo mejor es una
MotoGP? No. Según todos los que han tenido la suerte de probar de
todo, lo más excitante, lo más radical y lo más bestial que puedes
montarte es en una 500cc 2T de GP. Ahora puedes tener la tuya
propia.
Puedes, si tienes “la pasta” que vale el aparato,
que no es precisamente barata. Pero si tus problemas no vienen por
la parte económica o tienes la casa pagada y puedes pedir una
hipoteca para gastarte “la tela” en una moto, Suter, la empresa
suiza de ingeniería que conoces por sus chasis de Moto2 y sus
famosos embragues antirrebote está trabajando en un proyecto que
quizá te interese: la SRT V4 GP580. Tal y como su nombre indica, es
una moto de carreras, construida como una GP, con motor de más de
500cc V4 de 2T, como las antiguas y añoradas 500 oficiales de la
época dorada, pero con tecnología y soluciones del siglo XXI y
pensada para “seres humanos”, de forma que no hace falta que te
llames Mike Doohan, Valentino Rossi o Freddie Spencer para
divertirte con ella.
¿Porqué una SRT 580?
Para que te vayas haciendo una idea, el proyecto se
presenta sólo con estas cifras: 580cc 2T, 200cv, 129kgs. La idea de
Suter es poner en las manos de algunos afortunados aficionados una
moto lo más similar posible a aquellas 500cc que “quitaban el hipo”
a los mejores pilotos del mundo hace 10 años. Hasta ahora sólo
algunas de aquellas 500 “oficiales” han llegado al mercado, motos de
colección, cuya utilización resultaba casi imposible, aunque
tuvieses el dinero para comprarla: ¿cómo vas a rodar con una Honda
NSR 500 ex-mundial, si un pistón, por ejemplo, dura 8 horas? ¿Donde
compras el recambio necesario para mantenerla? Es muy difícil (por
no decir imposible) mantener aquellas motos en la pista.
Sin embargo hay aficionados a las 2T, mucha gente
apasionada y con ganas de probar esa “fruta prohibida”. Y de ahí, la
multitud de inventos, preparaciones y hasta réplicas que puedes
encontrar por el mundo que, basándose en lo que se podía comprar se
han desarrollado y ruedan por los circuitos. Motores de RD500 en
chasis modernos, motores de RG 500 de los 80 en chasis de RGV 250 de
los 90...¡hasta un motor CR 500 en el chasis de una TZR 50 he
llegado a ver yo! Algunos de estos “inventos” tienen algo de
fiabilidad detrás y, al menos en apariencia, parece que hasta te
puedes subir sin matarte: Mike Costin (MiCo Products), en Australia
fabrica y vende réplicas de GP 500 (con la carrocería que quieras)
con motores reconstruidos de RD 500 y algo preparados (puedes
“negociar” con él cómo quieres tu moto), chasis artesanal hecho por
él, suspensiones, frenos y carrocería “traídos” de motos modernas.
Son realmente espectaculares...pero son RD 500 “mejoradas”. También
desde Australia, los de TSS (Two Stroke Shop) fabrican las piezas
necesarias para convertir un motor RD 350 en un 500 bicilíndrico de
más de 110Cv y todos los “accesorios” necesarios para meter ese
motor en un chasis de una Aprilia RS 250: la idea es “modular” ya
que puedes emplear tu vieja RD y meterle el motor de 500cc o hacerte
una Aprilia RD 350 o el “top”: motor 500 en chasis Aprilia.
Esos inventos, en el fondo, son sólo una forma de
acercarte a lo que era una 500cc de aquellas, pero en el fondo, ni
el motor ni los chasis empleados son realmente lo que el siglo XXI
podría ofrecerte si hubiese continuado el desarrollo de las 2T. Y
por supuesto, muy lejos, tanto en prestaciones como en
comportamiento, de aquellas míticas 500 de nuestros sueños. La SRT
es el proyecto más serio, hasta el momento, de una verdadera GP
similar a aquellas pero con una ventaja: está diseñada y construida
ahora, con toda la tecnología que a día de hoy se puede emplear y
para que los aficionados puedan rodar en pista.
El proyecto comenzó en el 2005 en las instalaciones
de Moto Paton, unos italianos especialistas en fabricar réplicas de
motos antiguas para carreras de clásicas. A finales de los 90 Paton
construyó una 500 con la que participó en el mundial. Aquella moto
no llegó muy lejos en las carreras y, lógicamente, desapareció con
el final de la categoría, pero Paton tenía la moto desarrollada y
podía construir más. Por eso, en el 2005 la llevaron al Salón de
Milán: allí se presentó como un proyecto de “track day bike” que
dicen los ingleses, es decir, una moto para tandas libres en circuito, las más sofisticada y emocionante “track day bike” que
podías comprar. Hace un par de años el proyecto s e cedió a Suter
después de que Paton, por problemas diversos, lo tuviera “atascado”
durante un tiempo. Suter lo ha devuelto a la vida. Cambiaron las
formas de la carrocería (muy redondeadas y “noventeras” en la
primera Paton), introdujeron cambios en el diseño, un motor de más
cilindrada (580cc) y un sistema de inyección electrónica que acabará
con eso de tener que carburar en función de la meteorología (típico
de los 2T de pista) y la moto ha entrado ya en fabricación
(prácticamente artesanal, como puedes imaginar) para tener rodando
en las pistas algunas unidades a finales de este año.
El chasis es un doble viga fabricado a partir de
piezas torneadas y como buena GP es regulable en altura, posición de
la pipa de dirección, distancia entre ejes y, por supuesto, posición
de conducción. El basculante, del mismo material también es
ajustable desde su anclaje. Las suspensiones son Öhlins del máximo
nivel y hay diferentes juegos de bieletas para regular el tren
trasero. Las llantas puedes elegir entre Marchesini y OZ, de 17” con
una garganta detrás de 6,5” para un slick 205/75 R 17. Enormes
frenos Brembo también del mayor nivel, pero de acero (emplear
carbono encarecería y complicaría la conducción para los que no
estén acostumbrados. La carrocería, incluyendo el depósito de
gasolina son de fibra carbono. Con todo esto, la SRT pesa 129 Kgs en
orden de marcha.
El motor es un V4 con dos cigüeñales
contrarrotantes y, con un diámetro por carrera de 54x58,5 da una
cilindrada de 580cc. Se ha elegido esta cilindrada para, sin
aumentar el peso conseguir las prestaciones de una GP500 con un
mejor rango de utilización de la banda de potencia. Se declara
“mínimo 200Cv” y llama la atención que se va a emplear como
alimentación un sistema de inyección electrónica con cuatro cuerpos
y válvulas de admisión por láminas. En el escape hay válvulas
gestionadas electrónicamente y cuatro escapes de acero,
opcionalmente, de titanio. Por supuesto, el embrague es Suter y el
cambio es extraíble (tipo cassette) de seis velocidades. ¿Tú crees
que te puede faltar algo para divertirte en el circuito? Pues
tendrás que buscar “ sólo” 156.000 Francos suizos (unos 123.000€) y
si lo haces, ya sabes...llámame, aunque sólo sea para verla en la
pista.
SRT 580 Challenge
Bien, me convence la moto. Me gusta la idea de montarme en un
aparato que supone el absoluto tope de la moto deportiva y tengo los
más de 120.000 “pavos” que hay que poner encima de la mesa. Lo
primero, tendrás que esperar entre 6 y 8 meses a que te llegue la
moto: en Suter tienen que fabricarla, no las tienen allí guardadas.
Una vez consumidas tus reservas de paciencia esperando esos meses,
tienes tu SRT 580 V4. Puedes ir a cualquier rodada, por supuesto,
pero, ¿vivir una parrilla de una carrera de 500?. Es el siguiente
paso, por supuesto, y como en Suter lo saben, en paralelo están
trabajando en crear la SRT 580 Challenge, un “campeonato” para sus
clientes, donde puedan enfrentarse sus motos, al estilo (y salvando
las distancias) de la Ferrari Challenge. Así que ya sabes, si lo que
te retenía de “rascarte el bolsillo” era que con la SRT no podías
correr, ya no tienes excusa.
 
Reportaje: Daniel Navarro “Dani Racing”
Fotografías: Suter
Junio 2011
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