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Viajar en coche por Bélgica es una buena alternativa. El país está muy bien comunicado y tiene una señalización muy buena. Es fácil conducir por las carreteras belgas, muy parecidas a las españolas. Pero conviene que hayas estudiado la ruta con antelación, para saber dónde hay peajes y dónde aparcamientos, si se puede ir en coche por el centro de las ciudades, así como las distancias entre las distintas localidades que quieres conocer.

Lo más importante que debes saber es que Bélgica está dividida en tres territorios: la zona flamenca, la Valonia y Bruselas capital. En Flandes, el idioma oficial es el neerlandés, con lo que verás todas las indicaciones en ese idioma. Valonia es la zona del sur y la lengua principal es el francés, aunque hay un pequeño territorio donde se habla alemán. En todo este territorio, la señalización es en francés.
En la capital, Bruselas, y en sus alrededores, la señalización está en ambos idiomas. Es importante tenerlo en cuenta porque los nombres de las ciudades pueden cambiar mucho de un idioma a otro. Por ejemplo, Amberes es Antwerpen en neerlandés y Anvers en francés, mientras Gante es Gent en neerlandés y Gand en francés.
Si eres ciudadano europeo puedes viajar únicamente con tu DNI y conducir con el carnet de conducir de tu país. Eso sí, no olvides la documentación de tu coche. Las principales ciudades están conectadas por buenas autopistas. En Bélgica también es muy buena la red de carreteras nacionales y secundarias, todas muy cuidadas. La señalización es también de gran calidad, solo hay que estar pendiente de los cambios de nombre de las distintas ciudades en cada idioma.
Si viajas con tu coche a Bélgica, no olvides llevarte el último recibo de tu seguro de coche. Además, revisa en tu póliza si la compañía te cubrirá la asistencia sanitaria y el remolque fuera de España, ya que algunas entidades limitan la asistencia en territorio nacional. Por su parte, en el caso de ocasionar daños a terceros, el seguro del coche cubrirá los daños, en todo caso, con la garantía obligatoria de responsabilidad civil.
Al ser Bélgica un país muy pequeño, apenas del tamaño de una provincia española, es importante prestar atención al tráfico en carretera, especialmente en la circunvalación de la capital, Bruselas. La circunvalación de Bruselas se conoce como Ring y suele soportar una densidad de tráfico muy elevada y, por tanto, suelen producirse muchos atascos.
También hay que fijarse en el tráfico de la autovía que va a Amberes, con mucho tráfico de vehículos pesados, ya que es uno de los puertos con más tráfico de Europa. Por las carreteras secundarias se va más lento, pero se pueden descubrir paisajes maravillosos. También hay que tener en cuenta que las carreteras del sur están ligeramente en peor estado que las demás.
Los diferentes límites de velocidad en Bélgica quedan de la siguiente manera:
En las carreteras belgas también es obligatorio llevar las luces del coche encendidas incluso de día. Tampoco hay que pagar ningún peaje.
En las autovías hay estaciones de servicio cada cierto número de kilómetros y algunas tienen restaurantes, como en España. Las estaciones de servicio de las carreteras secundarias son más baratas. Un detalle a tener en cuenta es que casi todas son de autoservicio. El precio de la gasolina es, aproximadamente, de 1.6 euros, y 1.865 euros el del diésel.
En Bélgica existe una fórmula de aparcamiento denominada “Park and Ride” (P+R) . Se trata de unos aparcamientos ubicados a las afueras de las ciudades en los que se puede aparcar por un precio muy barato y viajar al centro de la ciudad en transporte público (autobús, metro o tranvía), cuyo precio está incluido en el ticket de aparcamiento. Estos aparcamientos son fáciles de localizar. En algunas ciudades se puede aparcar en la calle, pero en la mayoría hay zona azul, de pago, aunque los domingos son gratis.
Las reglas de tráfico en Bélgica son las mismas que en el resto de la Unión Europea y, como hemos visto, los límites de velocidad son como en España. Sin embargo, hay que tener en cuenta algunas peculiaridades. En Flandes, por ejemplo, la bicicleta es el medio de transporte más utilizado para desplazarse entre poblaciones cercanas.
Además, es fundamental contar con el equipamiento de emergencia necesario por si surgen imprevistos, como la documentación del vehículo y un dispositivo que todavía no se utiliza en España, el Help Flash, una lámpara de emergencia que te ayuda a señalizar el vehículo sin tener que salir de él.
En Bélgica, las zonas medioambientales se llaman lage-emissiezone (LEZ, zona de bajas emisiones) o zone de basses émissions (ZBE). En Bruselas los vehículos que entran en zona LEZ se identifican con cámaras y se contrastan con una base de datos de vehículos autorizados. Los que tienen matrícula belga o neerlandesa no necesitan estar registrados. Los vehículos de otros países deben registrarse antes de poder circular por estas zonas. El registro es gratuito y puede realizarse en la página web correspondiente.
En Amberes, la LEZ no se aplica a los ciclomotores y motocicletas. En Gante la zona LEZ está dentro del anillo urbano y tampoco se aplica a los ciclomotores y motocicletas. Valonia, por su parte, es zona de bajas emisiones desde el 1 de enero de 2023. Por último, la LEZ de Bruselas es válida las 24 horas del día, 7 días a la semana, incluyendo domingos y días festivos.
A los conductores no residentes en Bélgica se les exigirá el pago en el acto de todas las sanciones económicas que se les imponga. De esta forma, si sobrepasas el límite de velocidad (da igual en cuánto siempre que tu velocidad no supere en más de 40 km/h el límite de la vía) o te saltas un semáforo, la multa puede ascender a 450 euros.
Para garantizar la seguridad vial, hay que tener en cuenta que la prioridad la tienen siempre los vehículos que, en una intersección, se acercan por la derecha, a no ser que haya una señal de «ceda el paso». Sin embargo, a diferencia de España, la mayoría de intersecciones en Bélgica no cuentan con señales de «ceda el paso», y hay que estar muy pendiente de las incorporaciones. Esta regla se aplica incluso en calles y avenidas principales, donde tienes que vigilar constantemente si viene algún coche por la derecha, incluso si lo hacen desde calles muy pequeñas. Sin embargo, esto no se aplica en autopistas.
En Bélgica es obligatorio para todos los vehículos circular con los siguientes elementos:
Además, el uso de los cinturones de seguridad es obligatorio para todos los pasajeros en cualquier circunstancia. Las luces de cruce del vehículo se deben llevar encendidas en túneles, independientemente que sea de día o de noche. Los niños menores de 3 años no pueden viajar en el asiento delantero del vehículo a menos que lo hagan en un asiento especial, al igual que los niños de entre 3 y 12 años cuya altura sea inferior a 135 cm. El uso de teléfonos móviles únicamente se permite bajo el sistema “manos libres”.
Bélgica es un país repleto de hermosos lugares que solamente son accesibles en coche; pequeños pueblos y aldeas, paisajes peculiares y abadías que te transportan a otro tiempo, por lo que una ruta por carretera puede ser una experiencia inolvidable.
Dado que Bélgica está dividida en tres regiones, puede ser una buena idea recorrer cada una de ellas en una ruta independiente.
Bélgica es un país que destaca por su tranquilidad, aunque es, al mismo tiempo, un destino turístico preferente. No plantea problemas a la hora de viajar solo. El servicio de urgencias es el mismo que funciona en toda Europa, llamando al número 112. Actualmente, existen tres consulados de España en Bélgica: en Bruselas, en Amberes y en Lieja. Si eres residente de la Unión Europea, solicita tu tarjeta sanitaria europea.
Es cierto que los nombres de las ciudades varían bastante entre el francés, que se habla en el sur, y el neerlandés, que se habla en el norte. Pero se trata de estar pendiente para reconocerlos en la señalización de las carreteras.
No, no son de peaje, a pesar de que es una red muy cuidada y en muy buen estado, que une las principales capitales del país. Solo necesitas el DNI y el carnet de conducir para desplazarte por Bélgica.
Es una modalidad de transporte en ciudad. Se deja el vehículo en un aparcamiento a las afueras y se desplaza uno en metro, tranvía y autobús. El precio de todo está incluido en el del ticket de aparcamiento.