Andrés R. nos ha dejado esta consulta en [email protected]:

«Salí un día a entrenar con la bici (soy triatleta) y fui atropellado por un coche, admitiendo él mismo la culpa porque no respetó un ceda el paso de una rotonda y me llevó por delante. 

El seguro del coche es Mutua Madrileña, con la cual me pongo en contacto para que me arreglen los daños ocasionados en mi bici. Me requieren un presupuesto, que me realiza mi taller de bicicletas habitual, para pagarme el arreglo (1930€ de reparación IVA incluido).

Un perito de la Mutua acude a ver mi bici para verificar que los daños son los indicados y no se hayan metido más de los debidos para engordar la factura. Emite un informe con todo, alegando que el precio del presupuesto es correcto según mercado y que todo lo que exigimos debe ser indemnizado. Pero resulta que concluye el informe con que de toda la factura total me descuentan un 20% de su valor porque las piezas de mi bici tenían un uso de 5 años.

Entiendo que si la bici es siniestro me paguen con un detrimento del 20%, pero si aceptan la reparación no me pueden descontar por un arreglo de piezas nuevas. No existen arreglos de segunda mano. 

En consecuencia, resulta que fui atropellado el 5 de agosto, llevo 2 meses guerreando con la Mutua para que me hagan caso, gestionen y hagan un trato justo, y resulta que no sólo fui el damnificado sino que encima tengo que pagar el 20% (que son casi 350€) para tener mi bici de nuevo. Me parece una auténtica vergüenza.

Perdón por la extensión, pero me gustaría saber si puedo hacer algo para reclamar o denunciar este caso. Muchísimas gracias».

La respuesta de arpem.com:

A la hora de indemnizar por los daños materiales tras un accidente en el que la culpa es de un tercero, las compañías suelen aplicar una depreciación por los objetos siniestrados acorde con su antigüedad.

El seguro está obligado a reparar los daños que le haya causado de forma que pueda quedar en una situación similar a la que estaba antes del siniestro, pero tenga en cuenta que deberá hacerlo sin que ello suponga un enriquecimiento injusto.

En este sentido, unos materiales nuevos tienen más valor que otros que tengan, por ejemplo, diez años de antigüedad, por lo que las aseguradoras suelen aplicar un porcentaje de depreciación y no es nada sencillo que le paguen el valor a nuevo, salvo que efectivamente se demuestre que era nuevo.

Es cierto que estos casos suelen causar controversia entre los usuarios, pero para que lo entienda mejor, piense en un siniestro entre dos coches: imagine que un tercero le golpea su coche de diez años de antigüedad y lo declaran siniestro total. En ese caso, a usted no le pagarán el valor de compra del coche nuevo, sino que le aplicarán un porcentaje de depreciación en función de su antigüedad.

Podría reclamar de forma amistosa un porcentaje más por el valor de afección (valor de uso del vehículo dañado), pero probablemente será complicado que lo consiga. Si tiene un seguro de coche o moto, le aconsejo que revise en la póliza el apartado de defensa jurídica y reclamación de daños, ya que algunas aseguradoras le pueden ayudar a reclamar a la compañía del responsable aunque usted no circulara con su vehículo en el momento del siniestro. AQUÍ tiene más información al respecto.

Esperamos que esta información pueda servirle de ayuda.