Para contratar el mejor seguro de vida adaptado a tus necesidades debes tener en cuenta una serie de factores importantes, de modo que tu elección sea la más adecuada y puedas tener los mejores beneficios posibles.
Capital aseguradoEs el punto más importante a la hora de tener en cuenta la contratación de un seguro de vida. Es la cantidad de capital asegurado para poder hacer frente a los gastos financieros que dejas a tus seres más queridos.
Motivo de contratación del seguroExisten diferentes tipos de necesidades a la hora de contratar un seguro de vida: puede ser dar protección a tu familia o bien para saldar la deuda de la hipoteca en caso de fallecimiento.
Indemnización por invalidezLa mayoría de los seguros de vida riesgo cubren la invalidez permanente y absoluta del titular de la póliza a través de una indemnización. El objetivo es el mismo: garantizar la estabilidad económica.
Beneficiarios designadosTú decides quiénes serán tus beneficiarios, puedes elegir entre tu cónyuge, hijos, familiares u otras personas queridas. No tienen porqué ser tus herederos.
Posibles carenciasAntes de contratar tu seguro de vida, verifica si aplica algún tipo de carencia o exclusión. Las carencias en los seguros de vida es el tiempo por el cual no tienes cobertura desde que entra en vigor tu póliza. Una vez pasado ese tiempo, que suele ser medido en meses, ya tendrás cobertura total.
Enfermedades preexistentesDependiendo de la enfermedad, se podrá contratar un seguro de vida o no, o se tendrá más dificultades para hacerlo. Habitualmente, en los casos en los que existe una enfermedad preexistente, la prima de la póliza es mayor y puede haber exclusiones.
Otras coberturas incluidasSi, más allá de lo habitual, la póliza contempla los gastos de sepelio (ferétreo, coche fúnebre y más), los gastos de liquidación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, el coste del testamento notarial y/o los costes de repatriación en caso de fallecimiento fuera de España.
ExclusionesExisten exclusiones que no permiten cobrar el seguro de vida como la muerte por suicidio (habitualmente esta prestación tiene la validez de un año, después se elimina), imprudencia y/o conflictos bélicos. También si tienes un accidente practicando un deporte de riesgo.