«Tengo un vehículo adaptado que utilizo para desplazar a mi hija en su silla. Hace tres días me golpearon por detrás cuando me encontraba detenida en su semáforo en rojo.

Con motivo del accidente la rampa de acceso al vehículo ha quedado inutilizada y la furgoneta no podemos utilizarla para su fin, puesto que los daños impiden abrir el portón y por consiguiente extender la rampa, que no sé aún si está dañada.

Aparte de esto también hay daños físicos: esguince cervical y dorsalgia post traumática diagnosticado por las urgencias del hospital ese mismo día.

Ya que no puedo desplazar a mi hija y he sufrido daños físicos, ¿Qué es lo que puedo reclamar?

Mi aseguradora me dice que un perito tardará unos días en valorar los daños del coche. Es la primera vez que me ocurre algo así y no sé si es buena opción consultar con el abogado de la compañía.

Respuesta de Arpem

Al ser la culpa de un tercero, en primer lugar debes reclamar los daños que te hayan ocasionado en el vehículo, que deberán ser reparados y quedar en la misma situación que se encontraba antes del siniestro, con todas las adaptaciones que tuviera incluidas.

Al no poder hacer uso de la furgoneta para desplazar a tu hija, podrías reclamar los gastos de desplazamiento que fueran necesarios como, por ejemplo, un servicio de taxi adaptado para tu hija. Guarda todos los tickets de desplazamiento que te entreguen y posteriormente reclama la suma de las cantidades que se hayan generado, la cual deberá pagar la compañía culpable.

Aparte de esto, tienes derecho a que te presten asistencia sanitaria y rehabilitación por todos los daños físicos que te hayan ocasionado en el accidente.

Puedes reclamar los daños a través de abogados de tu aseguradora, pero si no confías en las soluciones que te prestan, revisa tu póliza y comprueba hasta qué cantidad te ofrecen para reclamar los daños con abogados de tu confianza.

Normalmente las aseguradoras ofrecen una cantidad limitada no superior a 3000 €, que podrás utilizar para contratar a un abogado de libre elección que te asesore personalmente en todo el proceso y defienda tus intereses y no los de la compañía.