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PRIMER
INSTANTE: aspectos humanos |
Si
bien este apartado no tiene relación directa con el mundo
de los seguros, unos consejos prácticos acerca de lo que hay que hacer en caso
de accidente nunca están de más.
Saber
qué hay que hacer en una situación tan delicada, donde puede incluso que la
vida de personas esté en juego, es una tarea que todo el mundo debería
conocer, ya que hoy puede ser otra persona, pero mañana puede que sea uno mismo
quien sufra el accidente, y le gustaría recibir ayuda de forma eficaz.
A
continuación se va a tratar, paso a paso, lo que se debe hacer en caso de
siniestro. Para ello, se va a suponer un accidente de gravedad, donde existen
personas heridas.
Los
apartados que se van a tratar son:
¿ES PRECISO AYUDAR?
Si
circulando por carretera un conductor se encuentra con un accidente, la primera
cuestión a plantearse es, sin duda, si es necesaria o no
su presencia para ayudar. La Ley y la "conciencia" le obligan a ayudar
a los demás en caso de accidente, es más, incluso está penado denegar el
auxilio.
Ahora
bien, es preciso saber si se debe o no parar en cualquier caso, y se pueden dar
las siguientes situaciones:
-
Si
en el lugar del accidente ya está la Autoridad
(Policía y/o Guardia Civil y/o Bomberos y/o Ambulancias), NO es preciso
detenerse, ya que el accidente está en manos de personas profesionales que
saben atenderlo, y su presencia NO es necesaria, por lo que siga lo
ideal es seguir camino, con lo que, además, se evitará causar molestias
añadidas.
En
este caso solo será preciso parar en una de estas circunstancias:
-
Si
en el lugar del accidente no está aún la Autoridad, pero existe un número
considerable de personas que se pueden presumir ajenas al propio accidente,
tampoco será preciso parar, ya que dichas personas se encargarán de
asistir a los accidentados, llamar a la Autoridad, etc., etc.
Al
igual que en el caso anterior, será preciso parar sí:
-
Si
en el lugar del accidente no está aún la Autoridad,
y NO hay nadie, o bien se considera que no hay un número suficiente de
personas ajenas al propio accidente, será preciso parar, ya que puede que
los accidentados necesiten más ayuda.
Así
pues, serán muy pocas las veces en las sea necesaria en un accidente la
presencia o parada de otros conductores que pasen por allí.
Consejo:
En muchas ocasiones, al ver un accidente, y aún sabiendo que no es precisa su
asistencia ya que está ya presente la Autoridad, la curiosidad de las personas
hace que quieran fijarse en detalles del mismo, y por tanto, se distraen de su
cometido principal, que no es otro que seguir conduciendo. Esto es muy
peligroso, ya que puede provocar otro accidente.
¿CÓMO PARAR?
En
el caso de que se decida que es necesario parar para ayudar en un accidente, la
siguiente cuestión es cómo hacerlo.
La
lógica dice que si hay que parar, en PRIMER lugar debe saber que esa detención
NO puede constituir un riesgo para los accidentados, y sobre todo, NO debe
producir un nuevo accidente.
Hay
que huir de las frenadas bruscas, las maniobras indebidas, la ausencia de
señalización correcta, ya que ante todo, lo que se debe plantear como premisa
es NO EMPEORAR más la situación.
Es
preferible no parar, que hacerlo de tal manera que se pueda producir un nuevo
accidente.
Así
mismo, también es importante saber DONDE hay que parar, es decir, el lugar
físico debe ser un sitio que SIN DUDA no constituya un peligro ni sea fuente de
nuevos problemas. Hay que estacionar, por tanto, en un lugar SEGURO.
Dato
de interés: La autoridad suele
estacionar su vehículo antes del primer vehículo accidentado en el sentido de
la circulación.
El
motivo no es otro que evitar que algún conductor
"despistado" pueda colisionar con el primer vehículo ya siniestrado,
y agravar aún mas el accidente, puesto que en dicho vehículo puede haber
personas heridas dentro, y personas alrededor asistiéndolas. En tal caso, el
"despistado" colisionaría con el vehículo de la Autoridad.
PRIMERO SEÑALIZAR
Una
vez que el vehículo está estacionado correctamente, la primera medida a tomar
es comprobar si el accidente está o no bien señalizado, al objeto de que otros
conductores no se sorprendan y puedan provocar un nuevo accidente.
Por
ello, antes de auxiliar a los posibles heridos, por muy graves que se
encuentren, o por más que soliciten ayuda, lo principal es evitar otro nuevo
siniestro, y por ello, es preciso señalizarlo.
Hoy
en día, con la obligación de llevar en el vehículo los triángulos de
emergencia, dicha tarea de señalización es más fácil.
EVITAR MÁS RIESGOS
Una
vez señalizado correctamente el accidente, la siguiente
misión será la de intentar aminorar las consecuencias del accidente, o
eliminarlas, si ello fuera posible.
Una
de las primeras medidas a tomar será apagar y quitar la llave de contacto de
TODOS los vehículos accidentados, así como TODOS los dispositivos eléctricos
del coche como las luces al objeto de evitar posibles incendios, etc.
Será
preciso inmovilizar los vehículos, para que no se puedan desplazar y provocar
situaciones de riesgo.
Si
algún vehículo está incendiado, hay que intentar sofocarlo, y así
sucesivamente con todas aquellas circunstancias que se observen como peligrosas
y que puedan agravar el accidente.
Como
siempre, el lema es el de evitar más heridos de los que ya pudiera haber.
EVALUAR LA GRAVEDAD DE LOS HERIDOS Y AVISAR A LA AUTORIDAD
Considerando
que todas las medidas de precaución han sido ya tomadas para evitar que el
accidente se agrave, la siguiente cuestión es analizar el estado de los
posibles heridos.
Si
no existe ningún herido, la cuestión consistirá, simplemente, en avisar a la
Guardia Civil de Tráfico, o bien a la Policía Local, en función de si
el accidente se produce en carretera o en población,
respectivamente.
Ahora
bien, si se presume que se han producido heridos, entonces, la metodología a
seguir será la de evaluar su gravedad. Si todos los heridos están CONSCIENTES,
y además el lugar donde se hallan (vehículo, calzada, etc.) no reviste
peligro, entonces, la principal medida será, ante todo, NO MOVERLOS,
NO MOVERLOS, Y NO MOVERLOS, NI DARLES DE COMER NI BEBER. Lo mejor que
se puede hacer por ellos es:
-
Llamar
a una ambulancia
-
Hablarles,
para tranquilizarles, darle confianza, que se sientan que están siendo
auxiliados.
-
Si
es posible, arroparlos con una prenda de abrigo o manta.
La
cuestión se complica en el caso en que hay heridos, y
éstos están situados en una zona de EXTREMO peligro, es decir, por ejemplo, en
un vehículo que se está incendiando. En tal caso, la primera cuestión será
evitar ese peligro a toda costa antes de mover al herido: en el ejemplo citado,
habrá que apagar el incendio. Es evidente que si no es posible evitar el
riesgo, antes es la vida de una persona, y por tanto, habrá que mover al herido
hasta una zona segura. En tal caso, la actuación será:
-
Trasladar
a los heridos a zona segura,
intentando que la cabeza y el tronco se muevan siempre al mismo tiempo,
habiendo dos personas para ayudar, una deberá sujetar la cabeza y la otra
el tronco, y deberán moverse lo menos posible estas dos partes.
-
Llamar
a una ambulancia
-
Hablarles,
para tranquilizarles, darle confianza, que se sientan que están
siendo auxiliados.
-
Si
es posible, arroparlos con una prenda de abrigo o manta.
Ahora
bien, aún mas crítica es la situación en el caso de
encontrar a un herido que ESTÁ INCONSCIENTE.
En tal caso, la medida a tomar es la de llamar INMEDIATAMENTE a los servicios
médicos, al objeto de que envíen personal cualificado y Ambulancia, indicando
tal hecho.
Debe
destacarse que la situación mas crítica que puede darse es el caso de que la
persona inconsciente NO respire, entonces es que se ha producido una parada
respiratoria, y puede incluso que sea una parada cardio-respiratoria (corazón y
pulmones). Esto no significa que dicha persona haya fallecido, pero si que está
en una situación de EXTREMA gravedad.
No
se van a describir las técnicas de rehabilitación cardio-respiratorias, ya que
no es una cuestión de teoría, sino de su aprendizaje con "muñecos"
destinados a ello. Es decir, que ante esta situación, la mejor medida siempre
será avisar INMEDIATAMENTE al servicio médico.
Consejo:
Mover a un herido de la situación que se está
describiendo sólo lo deben hacer personas especialistas o bien en casos de
EXTREMA necesidad, ya que, aunque sea involuntariamente, se puede provocar
lesiones irreversibles y de gravedad, como por ejemplo, una paraplejia.
EL 112, 061 Y OTROS DE SU ESPECIE.
Hasta
ahora, ponerse en contacto con las fuerzas de seguridad, bomberos, ambulancias,
etc., suponía para el usuario un esfuerzo añadido, es decir, que debía
saberse cada número.
Por
ejemplo, las ambulancias, con más o menos fortuna, pueden ser localizadas
llamando al 061, o al 088 si se llama a las que poseen los bomberos, o bien,
llamar a la Policía Local sería el 092, etc.
Y
aún se produce más confusión si se realiza la llamada con un teléfono
móvil, ya que será preciso marcar el prefijo de la provincia en cuestión.
Esto
provocaba confusiones y retrasos, por lo que en el seno de
la Unión Europea se adoptaron las medidas precisas de unificación de TODOS los
servicios de emergencia en un ÚNICO número telefónico.
Dicho
número es el
112
y posee las siguiente cualidades:
-
No
hay que marcar prefijos nacionales ni internacionales, solo el 112
-
Cualquier
teléfono, incluso si está bloqueado o no dispone de crédito está
operativo para llamar al 112.
-
Es
gratuito
-
Disponible
24 horas al día, 365 días al año.
-
Es
válido para TODA Europa
-
En
él están centralizadas TODAS las emergencias, es decir, que una simple
llamada servirá para avisar, al mismo tiempo, a Guardia Civil, Bomberos,
Ambulancia, etc., etc.
Por
ello, no hay que dudar en utilizarlo en caso necesario.
Recuerde:
112
CONSEJO
Las
recomendaciones dadas aquí para los casos de ayuda a heridos en caso de
accidente están orientadas a los supuestos de más necesidad. Es muy importante
seguir dos pautas claves: NO AGRAVAR EL RIESGO y, en caso de no ser necesario,
NO HACER NADA. Muchas veces es más deseable buscar rápidamente ayuda
especializada, que iniciar alguna acción más o menos dudosa de resultados
desconocidos, o, incluso, nefastos.
Nunca
está de mas realizar algún cursillo de técnicas de reanimación que
periódicamente imparten, gratuitamente, los organismos oficiales. Puede ser de
utilidad en caso de accidente de circulación, además de en otros ámbitos de
la vida.
Y,
repetimos, ante un accidente, lo más importante es no agravar el riesgo, y
luego, si se puede, ayudar.
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