Prueba VOLKSWAGEN SHARAN
2.0 TDI DSG 7P Sport

CALIDAD, ESPACIO Y PRESTACIONES

Monovolumen clásico de siete plazas pero con un motor turbodiesel de 177 cv y un cambio DSG automático de doble embrague, este Sharan puede presumir de un dinamismo estupendo que no desmerece del que encontraríamos en una berlina de similar potencia. Pero es en la modularidad y en la capacidad de carga donde realmente marca diferencias

  

ESTÉTICA SOSA Y PUERTAS CORREDERAS

Tiene una línea de monovolumen clásico y sin el menor alarde estético. Y solo el techo algo mas bajo de lo habitual en este tipo de modelos le hace parecer más estilizado que la mayoría de rivales. Es al entrar en el habitáculo donde empezamos a encontrar muchas virtudes. O antes, porque las puertas correderas traseras son mucho más grandes, prácticas y cómodas que unas convencionales, ya que pueden abrirse incluso cuando el espacio lateral es reducido (por ejemplo en los aparcamientos en batería).

Volkswagen Sharan

En el habitáculo encontramos los típicos acabados de Volkswagen donde los materiales de los recubrimientos, los ajustes y la sensación de calidad son muy buenos. Tampoco faltan los detalles prácticos (enchufe de 230 voltios, cortinillas laterales, apoyacodos delantero regulable en altura y profundidad, etc.), muchos huecos para dejar cosas y unos mandos fáciles de accionar. Una facilidad que se extiende a los menús de la pantalla central táctil donde se pueden seleccionar y regular muchas funciones del coche.



SIETE PLAZAS Y BUENA MODULARIDAD

La configuración de siete asientos prevé que las dos filas de asientos posteriores se plieguen de modo tal que dejan un espacio de carga completamente plano. Se pierde algo de altura para cargar pero a cambio no hay que extraer los asientos del coche ni encontrar un sitio donde guardarlos. Sin embargo no todas las plazas son igual de cómodas. En las dos delanteras hay unos buenos asientos, cómodos y que recogen bien el cuerpo. Además la postura de conducción es muy buena, tiene muchas regulaciones y es similar a la de un turismo. Por su parte el respaldo del copiloto puede plegarse hacia delante, lo que permite transportar un objeto muy largo ya que podríamos dejar un espacio lúcido desde el portón posterior hasta el salpicadero.

En la fila intermedia hay tres asientos individuales más pequeños que los delanteros y con regulación longitudinal. También el respaldo puede reclinarse ligeramente y permiten un buen acomodo a tres adultos tanto por espacio para las piernas como a lo ancho. Además esta fila esta posicionada más alta que la delantera generando mejor visibilidad y más sensación de espacio, aunque las cabezas quedan más cerca del techo.

Volkswagen Sharan

La tercera fila en cambio cuenta con unos asientos sin regulación longitudinal, menos confortables y posicionados más cerca del suelo. En consecuencia un adulto no ira cómodo en un viaje de tipo medio aunque el espacio para las piernas fuera suficiente regulando la fila intermedia más avanzada. Jugando con todas las combinaciones, las posibilidades de modular el espacio son muy buenas y le aportan una polivalencia fantástica como corresponde a un monovolumen que hace honor al nombre.



MALETERO DE PEQUEÑO A GIGANTE

Como es habitual, con las siete plazas ocupadas el maletero se ve notablemente reducido. Pero hay un hueco profundo y cargando en vertical aun se pueden aprovechar los 300 litros declarados como capacidad. Plegando las dos plazas traseras el espacio de carga crece hasta unos fantásticos 711 litros, y si solo “dejamos en pie” los asientos delanteros entonces se alcanzan los 2.297 litros, una cifra digna de una furgoneta. Hay que decir que el Sharan no tiene rueda de repuesto y que monta unos neumáticos específicos “presuntamente” antipinchazos. Pero la experiencia nos sigue indicando que los cortes laterales o las perforaciones de la banda de rodadura más grandes que un clavo, solo tienen una solución: una rueda de repuesto de verdad. La otra alternativa es la grúa.

Volkswagen Sharan



MECÁNICA POTENTE Y PRESTACIONES DESAHOGADAS

El motor turbodiésel de 177 caballos de este Sharan es el más potente entre las motorizaciones disponibles con este tipo de combustible. Una potencia que se extrae del “pluriempleado” 2.0 litros TDI de la marca. Con suficiente respuesta en la zona baja de revoluciones, una franja media contundente y la posibilidad de estirar sin perder empuje hasta las 4.500 rpm, resulta tan agradable como efectiva. De hecho no hace falta exprimirla para tener unas prestaciones excelentes y en particular las recuperaciones son muy buenas. También las aceleraciones (0 a 100 km/h en solo 9,6 seg) y hasta cargado da muestras de agilidad y se pueden afrontar los adelantamientos y los cambio de ritmo con sobrada viveza.

A su vez el cambio automático de dos embragues DSG aporta mucha comodidad de uso y resulta suave y rápido a partes iguales. Se puede manejar también de modo manual con un movimiento secuencial de la palanca o bien con unas cómodas levas situadas detrás del volante. Sin embargo, en utilización manual “desobedece” (sube de marchas al llegar al tope de revoluciones y las baja cuando aceleramos fuerte) y se pierde algo de agrado de uso.

Volkswagen Sharan



CONSUMO VARIABLE

Por la potencia y el tipo de vehículo, el consumo es bastante sensible al ámbito de utilización y también a las exigencias prestacionales del conductor. Se pasa así de unos estupendos 7-8 litros en conducción tranquila y mezclando algo de ciudad (aquí el sistema Stop/Start resulta muy eficaz) con carreteras variadas, a acercarse a los 10 litros viajando rápido y con aceleraciones decididas.



BUENA ESTABILIDAD SIN AGILIDAD

Con un peso de 1.800 kg y una distancia entre ejes considerable no es posible tener una gran agilidad en zonas de curvas. Sin embargo el equilibrio de las suspensiones es muy bueno y el Sharan transmite aplomo y da confianza al conductor. Le ayuda un centro de gravedad bajo para ser un monovolumen, que colabora a que los movimientos de la carrocería no sean aparatosos. Resalta también el confort de rodadura, tanto por la absorción de las suspensiones, como por la buena insonorización del habitáculo.

Volkswagen Sharan

La dirección es precisa y suficientemente rápida pero le vendría bien girar más para facilitar las maniobras dada la envergadura del coche. En este sentido resaltar que dispone de un sistema de aparcamiento autónomo bastante eficaz y muy útil para los que “odian” esta maniobra. Y los frenos cumplen correctamente su cometido sea por tacto de pedal, deceleraciones o resistencia al uso exigente.



RIVALES

Los competidores del Sharan dentro de los grandes monovolúmenes con cambio automático, siete plazas y niveles similares de potencia serian los siguientes:

El Opel Zafira Tourer de 165 cv que tiene un precio de 28.521 € y es el modelo más asequible. A continuación tendríamos al Fiat Freemont de 170 cv con estética y modales de todocaminos más que de monovolumen, el nuevo Renault Espace de 160 cv que pierde capacidad respecto a su antecesor, el Ford Galaxy de 163 cv de planteamiento muy similar al Volkswagen, y el Ford S-Max de 179 cv que toma la base del Galaxy pero con una apuesta más estética que le penaliza muy ligeramente en capacidad.

Volkswagen Sharan

El Sharan que probamos pero con la terminación más básica Advance cuesta 40.255 € y con un precio similar encontraríamos al Ford Galaxy con mecánica de 200 cv. El Sharan con acabado Sport que es el que hemos probado cuesta 43.465 €, y el SEAT Alhambra “gemelo” del Volkswagen tiene un precio casi idéntico.



¿CUANTO CUESTA ASEGURAR EL VOLKSWAGEN SHARAN?

En nuestro comparador de seguros, a la fecha que se ha realizado la prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar el Volkswagen Sharan 2.0 TDI (177 cv) DSG 7P Sport, tomando como referencia un hombre de 38 años casado, con 18 de antigüedad de carné, que vive en Valencia, guarda el coche en garaje privado y recorre hasta 13.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece un precio más competitivo para un seguro a todo riesgo, es Verti con un precio de 489 € y con una calidad en la póliza de 7.94.



CONCLUSIÓN

Tiene todas las virtudes que se le pueden exigir a un monovolumen grande: capacidad, modularidad, confort… Además brilla por la calidad de realización y por un uso práctico donde las puertas correderas aportan un buen grano de arena. La mecánica de 177 cv le otorga un óptimo nivel de prestaciones y el cambio DSG aumenta el confort de utilización. Lastima de un precio alto que puede disuadir a muchos compradores.

Volkswagen Sharan



A favor

- Habitáculo (Muy bien acabado, modulable, confortable y espacioso).

- Maletero (En cualquier configuración brilla por su capacidad).

- Puertas correderas (mucho más prácticas que unas convencionales en un coche de estas características).

- Prestaciones (corre mucho y de manera fácil. Y “asimila” bien la carga).

En contra

- Precio (probablemente lo valga por calidad de realización y otras virtudes, pero es de los más caros).

- Radio de giro (para maniobrar se echa en falta una dirección que gire más).

- Sin rueda de repuesto (tampoco trae kit de reparación y hay que fiarse de unos neumáticos “presuntamente” antipinchazos).

Prueba y Redacción: Luís Villamil
Fotos: Alex Blanco
Abril 2015

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