Suzuki Katana 2019

LA ESPADA DEL SAMURÁI

Suzuki recupera un nombre mítico para su catálogo 2019. Lo rescata del exitoso modelo que lanzó en 1981 y se convirtió en la moto deportiva más exitosa y rápida de su época.

 

Suzuki ha dejado claro que su Katana 1000 del 2019 no es una reproducción de su moto de los años '80 ni un modelo nostálgico vintage, es una moto técnicamente moderna con componentes de primer orden y un comportamiento muy actual. No en vano utiliza toda la base técnica de la Suzuki GSX-S1000, una naked que hemos probado a fondo de la que ya dije que es una de las más eficaces de su clase. Solo la han vestido con un traje de indudable atractivo, diseñado por un maestro de la alta costura, porque no es nada barata. La Suzuki Katana 1000 cuesta 15.099 euros, 3.600 euros más que el modelo del que procede.

El segmento de las supernaked sigue en expansión. Son motos que se están afianzando como las reinas de la carretera, relegando a las superbike a un uso casi exclusivo en circuito. Su atractivo reside en que tienen casi la misma eficacia en carretera que una deportiva. Incluso en trazados revirados y con el firme sin estar en condiciones óptimas, puede ser más eficaz y fácil de llevar. Además, ofrecen mejor confort de marcha y más polivalencia para una utilización diaria. Y como dije en su momento, en todos estos puntos la GSX-S1000 ha encontrado un equilibrio realmente interesante.

Presentación Suzuki Katana 2019

¿Cómo es la nueva Suzuki Katana 1000?

Hablemos un poco de historia. Me imagino que casi todos sabréis que la Katana es la espada de los samuráis, un arma excepcional, con la hoja ligeramente curvada y un solo filo. Sin contar la empuñadura, tiene aproximadamente un metro de longitud y a partir del siglo XII los maestros artesanos japoneses alcanzaron un altísimo grado de perfeccionamiento en el templado y forjado del acero. Fabricar una espada tan perfecta lleva muchas horas de trabajo y hoy en día todavía queda algún maestro en las lejanas islas del archipiélago japonés que las produce a la antigua usanza. Seguramente son descendientes de alguno de los tres grandes maestros de las Katana, que cada uno fundo su propia casa, el maestro Yoshimitsu, el maestro Masamune y el maestro Yoshihiro.

Cuando un samurái aceptaba su Katana, decían que absorbía su propia alma, y a partir de ese momento nadie más que él podía tocarla. Si otro samurái lo hacía, aunque fuera de manera accidental, significaba un duelo a muerte inmediato, y si el que tocaba su katana no era un guerrero, podía darse por muerto. El samurái era un luchador feroz, con un código de honor arraigado y severo, con una fidelidad sin límites hacia su señor por el que se quitaría la vida sin pensarlo si él se lo pidiera.

Evidentemente, entre el samurái y su katana existía un vínculo muy fuerte, sus almas y sus destinos estaban unidos, así que cuando Suzuki eligió esa denominación para su deportiva del '81, acertó plenamente y sabía muy bien lo que hacía.

Presentación Suzuki Katana 2019

Estéticamente la nueva Katana está muy bien conseguida, tiene un aire inequívoco que recuerda claramente a su ilustre predecesora y esperan conseguir el mismo éxito comercial que tuvo aquella. En algunos mercados fue tan grande que se siguió vendiendo más de 25 años, hasta bien entrado el 2006.

En la forma de la nueva Katana han mantenido el frontal adelantado, con perfil en cuña y una cúpula baja que esconde un cuadro de instrumentos muy completo, totalmente digital y diseñado específicamente para este modelo. El depósito de gasolina es estrecho en la parte de las piernas y alto de cintura, de tal forma que el asiento se integra en su unión con él. Todo el conjunto está muy bien conseguido, aunque su esbeltez ha obligado a reducir la capacidad a 12 litros, con lo que su autonomía resulta algo escasa al tratarse de una 1000. 

La parte trasera también está resuelta con acierto. Lleva el portamatrículas, el guardabarros, el piloto trasero y los intermitentes, todos, en un conjunto que se ancla directamente en el lado izquierdo del basculante, dejando la parte posterior de la moto, con el asiento del pasajero incluido, minimalista y nada recargada. A su estética le pongo un sobresaliente.

Hablemos de sus “tripas”. El motor es el mismo que el de la GSX-S1000, un cuatro cilindros en línea refrigerado por agua que partía de la versión del 2005 a 2007 de la GSX-R, pero se han introducido diversas modificaciones en la distribución, relación de compresión y los pistones que son de diferente diseño y más ligeros. También se ha dulcificado su respuesta, gracias a la adopción de un sistema de inyección de combustible de última generación, que gasta y contamina poco.

Presentación Suzuki Katana 2019

No tiene modos de motor con distintas curvas de entrega de potencia. En su lugar encontramos el sistema de control de tracción, que toma datos de sensores situados en la caja de cambios, del cigüeñal, de la situación de las mariposas de la inyección y del ABS de las ruedas. El resultado es bueno, cuenta con tres posiciones de regulación y, si queremos, lo podemos desconectar.

La posición 3 es la más intrusiva, muy recomendable para su utilización en ciudad con sus mil trampas, pasos de cebra, rejillas metálicas, asfalto sucio… y para situaciones climáticas adversas, lluvia y terreno resbaladizo. La 2 es ideal para carretera y uso deportivo en general y la 1 es en la que menos interviene el sistema, la recomendaría para explorar sus cualidades deportivas sobre buen firme y en trazados conocidos. En cualquiera de las tres posiciones, su entrada en funcionamiento es suave, progresiva y apenas notas su acción, lo importante es que cuando actúe pase desapercibida.

En cuanto a rendimiento, declaran una potencia máxima de 147,5 caballos a 10.000 rpm. Es poderoso a medio régimen y se estira con energía hasta alcanzar las 11.500 rpm con bastante facilidad. Su rumorosidad mecánica es discreta a bajas revoluciones, pero cuando abrimos el gas a fondo se transforma, sube el tono con una voz más grave y profunda que invita a explorar su lado más salvaje.

El bastidor es de doble viga fabricado en aluminio, con basculante asimétrico también de aluminio que en su caso es el mismo al utilizado en la última generación de GSX-R1000 (a partir de 2008). El resultado es una parte ciclo bastante ágil y estable a alta velocidad. La parte delantera se siente ligera sin llegar a ser nerviosa y su precisión a la entrada de los virajes, sin ser sobresaliente, es más que suficiente para cualquier tipo y nivel de conducción. El reparto de pesos y sus geometrías y medidas no son radicales, con lo que resulta una moto amigable, que se adapta a muchos usuarios con diferentes estilos y niveles de conducción.

Presentación Suzuki Katana 2019

En cuanto a suspensiones, la horquilla delantera es una Kayaba invertida de 43 milímetros de diámetro de barras y 120 milímetros de recorrido. Es regulable en tres vías, con la peculiaridad que el reglaje de extensión se encuentra en la pata izquierda, el de compresión en la derecha y la precarga del muelle se hace desde las dos. Detrás monta un monoamortiguador con bieletas para dar progresividad a la suspensión, pero solo se puede regular el hidráulico en extensión y la precarga del muelle, no tiene regulación en compresión.

Lleva frenos de disco Brembo con discos de 310 milímetros y pinzas radiales de 4 pistones con un moderno sistema ABS Bosch de dos canales que solo pesa 640 gramos. En conducción muy deportiva y frenando al límite, es posible que actúe un poco antes de lo que nos gustaría, pero cuando hace falta, prefiero que salte un poco antes a que lo haga demasiado tarde y ya estemos en el suelo. Sea como fuere, su comportamiento es muy bueno, con mordiente, tacto y potencia de frenada.

Un paseo por la sierra de Guadalest

Fueron las tortuosas y cuidadas carreteras de la provincia de Alicante donde hemos tenido nuestro primer contacto con la nueva Suzuki Katana. Un recorrido corto (algo más de 100 km) pero intenso, donde pusimos a prueba el carácter polivalente de esta Katana, aderezado con un toque deportivo.

La postura a sus mandos es confortable, vas adelantado, te sientes cerca del tren delantero, a una distancia correcta del suelo (825 mm), con las piernas no demasiado flexionadas y el manillar alto y cómodo. Salimos del aparcamiento del hotel y comenzamos a percibir las primeras sensaciones de conducción. No puede ocultar de donde proviene y, como en la GSX-S1000, recibo mensajes parecidos. Noto que el motor empuja desde abajo con energía, el acelerador es de cable, preciso y de corto recorrido y proporciona una conexión directa entre mi puño derecho y la rueda trasera. Te diría que ahora, que estoy cada vez más acostumbrado a la suavidad de los aceleradores electrónicos, casi me parece demasiado directo y noto cómo retiene o empuja a la hora de cortar y abrir de nuevo el gas.

Presentación Suzuki Katana 2019

Es un motor sano, con una curva de potencia generosa, que permite incluso ir en sexta apenas superado el régimen del ralentí y abrir el gas a fondo. Va ganando revoluciones sin una sola queja, sin tirones ni requiebros en toda la ascensión. Pero es a partir de 6.500-7.000 rpm cuando se despierta el samurái que lleva dentro y tenemos que empezar a agradecer el buen trabajo que hace el control de tracción.

La caja de cambios es de 6 velocidades, el funcionamiento y tacto del selector es “made in Suzuki”. Ya lo he dicho en más de una ocasión, es el conjunto cambio/embrague de referencia en el mercado, en cuanto a precisión, tacto y recorrido. Únicamente me hubiera gustado que viniera equipada con un sistema semiautomático que permitiera subir marchas sin cortar gas ni tocar el embrague y también bajarlas sin tocar embrague, pero de momento no se puede pedir ni en opción. Es una lástima porque cuando lo has probado, ya los cambios convencionales te dejan de gustar por buenos que sean.

Como en la GSX-S1000 la velocidad máxima está autolimitada a 245 km/h, no sé por qué lo han hecho, seguramente podría correr un poco más, pero no me parece mal en una moto naked ya que después de todo circulas completamente expuesto al viento.

Para terminar, recalcaría que, a pesar de su postura cómoda, bastante turística y su electrónica relativamente sencilla, su nombre y aspecto prometen sensaciones deportivas y tengo que decir que no me ha defraudado en absoluto. Lo he pasado muy bien con ella trazando y apurando los virajes del puerto de Guadalest.

Mi recomendación es que, si te gusta su aspecto, no dudes en darte el capricho y comprarla. Además, esta Katana hace recordar tiempos pasados, aquellos que a partir de ciertas edades siempre parece que fueron mejores. Ya está disponible en los concesionarios de la marca y hay dos colores a elegir: el clásico gris plata y el negro.

Presentación Suzuki Katana 2019

Prueba y Redacción: Mariano Urdín
Fotos: Suzuki
Junio 2019

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