Prueba SUBARU OUTBACK
2.0 TD Lineartronic Executive Plus 150 CV

Y SIN EMBARGO UN EXTRAÑO

Lleva 20 años en el mercado como pionero de una categoría de coches, los SUV o todocaminos, que hoy están más en auge que nunca. Ahora la quinta generación del modelo llega con muchas novedades que lo hacen más práctico, confortable, seguro y eficiente energéticamente. Y todo ello sin perder la personalidad de la marca en el apartado mecánico.

  

EL PIONERO

Cuando no se habían “inventado” los todocaminos/SUV/Crossover, Subaru ya comercializaba el Outback. El primero salió al mercado en 1995, y hoy, 20 años después, estamos ante la quinta generación del modelo. En consecuencia es el indiscutible pionero de la categoría. Un coche con carrocería familiar, con tracción a las cuatro ruedas y con suspensiones algo más altas que las de una berlina clásica. Y por supuesto con una personalización estéticas campera (bajos de parachoques, largueros bajo puertas, barras de techo, etc.) que hoy se ha convertido en denominador común en la legión de “seguidores” (Audi A6 Allroad, Volvo XC70, Volkswagen Passat Alltrack, o Skoda Scout, por citar solo algunos).



HABITÁCULO AMPLIO Y CONFORTABLE

En el habitáculo encontramos unas terminaciones bien resueltas, con ajustes correctos y plásticos de buen aspecto y tacto. Ciertamente el diseño es muy convencional pero el salpicadero es de plástico blando y cuenta con una pantalla central táctil muy práctica aunque demasiado expuesta a los rayos del sol. Además hay huecos para dejar cosas y en concreto en las bolsas delanteras de las puertas cabe una botella de agua de litro y medio.

La habitabilidad es muy buena para cuatro pasajeros con un espacio para las piernas muy generoso y suficiente distancia al techo incluso para tallas altas. Por anchura disponible es posible alojar a un quinto pasajero, pero la plaza central trasera es incómoda por el mullido demasiado firme y “sobresaliente” de la misma. Además el túnel central de transmisión también molesta  aunque más por ancho que por alto.

Subaru Outback

Respecto a los asientos son todos muy amplios y tapizados de cuero se perciben como de mullido firme. En el trasero se puede reclinar el respaldo en cinco posiciones y en dos partes asimétricas 60/40. A los delanteros les falta sujeción lateral y el del conductor tiene exceso de apoyo lumbar. En cualquier caso, la postura ante el volante es buena y cuenta con suficientes regulaciones. La instrumentación informa solo de lo justo y los interruptores posicionados en la parte izquierda y baja del salpicadero (ESP, alertas de cambio de carril y de colisión, y reóstato de luces del cuadro) están fuera de la vista del conductor y son incómodos de accionar.

En conjunto el Outback es un coche muy cómodo por la amplitud del habitáculo, por la adecuada insonorización y por el confort que aportan unas suspensiones que absorben muy bien las irregularidades.



BUEN MALETERO

El maletero tiene una capacidad de 512 litros hasta la cortinilla cubreequipajes. En consecuencia es grande sobre todo por profundidad y anchura. Dos tiradores permiten abatir cómodamente los respaldos desde el maletero en la habitual asimetría 60/40 y el “suelo” resultante es plano. El portón tiene accionamiento eléctrico y cuenta con memoria de apertura por si no deseamos abrirlo del todo (por ejemplo, para garajes bajos donde el portón podría rozar el techo).

Lamentablemente la rueda de repuesto (con llanta de chapa) situada en el fondo que tenia nuestra unidad de pruebas es una opción. De serie trae un kit de reparación de pinchazos.



MOTOR TURBODIÉSEL Y BOXER

Subaru monta en la mayoría de sus modelos motores con arquitectura Boxer. Consiste en que los cilindros están colocados en horizontal y contrapuestos dos a dos, con sendas culatas independientes en los extremos. En gasolina hay más propulsores de este tipo (por ejemplo todos los Porsche 911, Cayman y Boxster) pero alimentados por gasoil solo uno: el de Subaru.

Rinde 150 caballos extraídos de 2.0 litros de cilindrada y sobrealimentado con el habitual turbocompresor de geometría variable con intercooler de refrigeración e inyección mediante conducto único (Common Rail).

Subaru Outback

Con las cifras de rendimiento en la mano está en línea con la mayoría de motorizaciones de este tipo que existen en el mercado. Y en su manejo nada indica que estemos ante un motor “diferente”. Solo el ruido, muy moderado por cierto, es ligeramente distinto al de sus colegas con cuatro cilindros en línea.

Respecto al rendimiento lo hemos encontrado un poco “insulso”. A 1.800 revoluciones ya empuja, pero entrega la potencia máxima a unas modestas 3.600 rpm y en consecuencia no sirve “estirarlo” porque pasadas 3.800 vueltas la fuerza decae.



CAMBIO LINEARTRONIC

Al cambio de marchas automático del Outback, Subaru lo denomina Lineartronic. Tiene 7 velocidades pero son ficticias porque técnicamente es un variador continuo y en consecuencia no “engrana” ninguna marcha como tal. Este tipo de cambio tiene su mejor virtud en la suavidad de funcionamiento pero no es tan efectivo como los modernos de doble embrague. Acepta un uso de tipo manual mediante unas levas situadas detrás del volante y en esa modalidad sube de “marcha” al llegar al tope de revoluciones pero no reduce al acelerar a fondo. 

No estamos ante un cambio que “incite” a un uso manual sino todo lo contrario. Porque en automático es suficientemente efectivo para la utilización tipo del coche y no nos ha parecido que mediante un uso manual se obtengan mejores prestaciones o mayor satisfacción de uso para los que aman un tipo de conducción ágil.



PRESTACIONES "SOSAS" Y CONSUMOS RAZONABLES

Desde el punto de vista de las prestaciones este Outback no es un coche especialmente rápido. La aceleración de 0 a 100 km/h en 9,9 segundos invita a pensar en una agilidad de marcha que luego resulta ser algo más tranquila de lo previsto. Pesa 1.751 kg y el cambio de variador continuo tampoco le ayuda. Y en este contexto, 150 caballos es una potencia un poco justa. En consecuencia, los adelantamientos y los cambios de ritmo hay que prepararlos para lanzar el coche con una ligera anticipación, y es en terrenos despejados donde su utilización resulta más agradable ya que mantiene la velocidad fijada con facilidad.

Subaru Outback

Respecto al consumo, en un uso plural que incluya carreteras de todo tipo y algo de ciudad nos ha gastado 8 litros. En vías de orografía y tráfico fácil nos ha consumido 7 litros. Son cifras correctas para el tipo de coche y solo lamentamos que no tenga sistema Stop/Start para minimizar los consumos en ciudad donde es fácil superar los 8 litros si el tráfico es denso. Resaltar que el depósito de combustible tiene una capacidad de 60 litros lo que le concede una buena autonomía.



ESTABILIDAD: MÁS FACILIDAD QUE AGILIDAD

Las suspensiones son suaves y de amplio recorrido. En consecuencia absorben muy bien las irregularidades y aunque permiten un cierto balanceo de la carrocería en la fase de entrada en las curvas, las bondades de una amortiguación muy bien calibrada le da un buen tacto de conducción. En cualquier caso, no estamos ante un coche ágil en zonas de curvas porque el peso, la altura y los neumáticos de perfil alto que equipa (medidas 225/65R17) no son adecuados a tal fin. Pero si resulta muy fácil de conducir, porque siempre reacciona de manera noble (el eje trasero parece encolado al asfalto) y cuando nos acercamos al limite de adherencia la electrónica (controles de estabilidad y tracción) actúa con discreción y eficacia.

A su vez la dirección tiene un tacto y precisión correctos, lo que no es muy habitual cuando cuentan con asistencia eléctrica como es el caso. Y los frenos tienen buen tacto, soportan el uso intensivo y gozan de un buen equilibrio en las frenadas de emergencia. Solo echamos en falta un poder de deceleración mayor (distancias de frenado más cortas) pero con un peso elevado y los neumáticos que monta tampoco es razonable pedirle mucho más al respecto.



ÓPTIMO SISTEMA EYESIGHT

Por la seguridad que aporta y por lo bien que funciona hay que destacar el sistema EyeSight. Engloba, entre otras cosas, el aviso de cambio involuntario de carril, el control de crucero adaptativo (mantiene la velocidad con el coche de delante incluso hasta la detención completa y luego re-arranca solo) o la frenada de emergencia ante un obstáculo (detiene el coche de manera autónoma a velocidades inferiores a 50 km/h). La base del buen funcionamiento de todos estos sistemas esta en las dos cámaras situadas a ambos lados del espejo retrovisor interior que le permiten “ver” con mucha precisión lo que esta sucediendo por delante del vehiculo. Sin lugar a dudas, uno de los sistemas más eficaces del mercado.



BUEN TODOCAMINOS

Fiel a la tradición, el Outback es un buen todocaminos. Tiene una distancia al suelo generosa, 20 cm, dispone de tracción integral, los bajos de la carrocería cuentan con una cierta protección que podemos reforzar con una línea de accesorios muy completa, los neumáticos, aunque son de asfalto, tienen un perfil alto muy adecuado para el campo y el programa electrónico X-Mode, que incluye el descenso de pendientes, ayuda a gestionar el coche en el campo.

Subaru Outback

Por caminos y pistas va mejor que la mayoría de rivales. Además las suspensiones absorben bien las irregularidades y nunca se sienten secas. Y los neumáticos de perfil alto dan mucha tranquilidad en estas circunstancias.

Si nos aventuramos en empresas de más calado donde las ruedas empiezan a perder adherencia, entonces echaremos en falta unos controles de tracción más eficientes/severos, un apartado donde no se muestra tan “puntero”.



RIVALES

Los rivales del Outback hay que buscarlos entre los vehículos con carrocería familiar y caracterización campera. Por supuesto con tracción a las cuatro ruedas y cambio automático como es el caso de nuestra versión. Pero hay pocos que cumplan los requisitos.

El Subaru Outback cuesta 35.200 € en la versión más económica y 36.900 € en la que hemos probado. Y el Opel Insignia Country Tourer podría ser su rival más directo. Cuesta 37.543 €, tiene 170 caballos y por lo tanto corre más. Pero carece de cambio automático, es mucho menos campero y las suspensiones son más firmes y menos cómodas.

El BMW X1 tiene una versión de 143 cv con todos los requisitos y cuesta 36.540 €. Pero es más pequeño y por lo tanto menos capaz.

Subaru Outback

La versión Alltrack del Volkswagen Passat llegara en septiembre y con absoluta seguridad será notablemente más costosa. Y respecto al precio lo mismo podemos decir del Audi A4 Allroad o de su hermano mayor el A6. También del Volvo XC70 que tiene 180 caballos

El Seat León X-Perience es más pequeño, y en la versión de 150 cv no puede tener cambio automático reservado para la motorización de 184 cv. El Volkswagen Golf Alltrack y el Skoda Scout son el mismo coche y por lo tanto comparten mecánicas con el Seat. En cuestión de precio el X-Perience y el Scout son más baratos que el Subaru y el Golf tiene tarifas equivalentes.



¿CUANTO CUESTA ASEGURAR EL SUBARU OUTBACK?

En nuestro comparador de seguros, a la fecha que se ha realizado la prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar el Subaru Outback 2.0 TD Lineartronic Executive Plus 150 CV, tomando como referencia un hombre de 48 años casado, con 25 de antigüedad de carné, que vive en Cambrils (Tarragona), deja el coche en la calle y recorre hasta 18.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece un precio más competitivo para un seguro a todo riesgo con una franquicia de 300 € es Genesis, con un precio anual de 272 € y con una calidad en la póliza de 8.69.



CONCLUSIÓN

Como se desprende del apartado de rivales el Outback tiene un precio interesante. Y en su tamaño y nivel de potencia no encuentra rivales que también tengan cambio automático. Es amplio y muy cómodo, en el campo hace honor a su condición de todocaminos y los sistemas de seguridad englobados en el EyeSight funcionan muy bien.

Las prestaciones las encontramos un poco justas porque el peso y el cambio tampoco le ayudan, pero la estabilidad es correcta y los consumos razonables para el tipo y tamaño de coche.

Subaru Outback



A favor

- Precio (tiene un precio interesante. Con tarifas análogas o renunciamos a tamaño/habitabilidad o al cambio automático)

- Sistema EyeSight (de los mejores del mercado. Aporta mucha seguridad)

- Confort de marcha (el habitáculo es amplio, está bien insonorizado y las suspensiones filtran muy bien las irregularidades)

En contra

- Cambio (El sistema de variador continuo solo destaca por la suavidad de funcionamiento)

- Prestaciones (algo justas. El peso y el cambio juegan en contra. Le falta agilidad en los cambios de ritmo)

- Sin Stop/Start (Un sistema cada vez más común que se echa en falta en este Outback. El motor de gasolina si lo tiene)

Prueba y Redacción: Luís Villamil
Fotos: Alex Blanco
Agosto 2015

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