Ilustración: Víctor López

El uso del intermitente puede evitar situaciones de riesgo y prevenir accidentes ya que pone en alerta al resto de conductores de un posible giro o, por ejemplo, advierte de tu intención de cambiar de carril a quienes van circulando por dicho carril.

Aunque a veces pareciera que para algunos conductores los intermitentes no existen o no son necesarios, lo cierto es que su uso es obligatorio para señalizar como decíamos cualquier giro, cambio de carril o de sentido que vayamos a realizar.

Sin embargo, aunque acciones el intermitente antes de realizar la maniobra y con el tiempo suficiente como para advertir al resto de usuarios de tus intenciones, este hecho no te da prioridad de paso con respecto a los demás.

El Reglamento General de Circulación te obliga a accionar el intermitente, pero los cambios de vía están regulados de forma específica en el primer apartado del artículo 74, que indica que cuando trates de realizar una de estas acciones, deberás abstenerte si observas que los vehículos que circulan detrás lo hacen a una distancia y velocidad que no te permite maniobrar con seguridad y sin riesgos.

El segundo apartado del citado artículo establece que para efectuar un desplazamiento lateral que implique un cambio de carril, deberás respetar la prioridad de paso del que circule previamente por el carril que pretendes ocupar. 

En caso de incumplimiento de la norma, las sanciones son de carácter grave y conllevan una multa de 200 euros. Además, si no respetas la prioridad de paso serás declarado culpable en caso de siniestro y tu aseguradora te pagará los daños solo si cuentas con un seguro a todo riesgo, ya sea con o sin franquicia.

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