Presentación Royal Enfield Continental GT 650 2018

UNA SPORT CON GLAMOUR

Royal Enfield, desdobla el carácter de sus nuevas bicilíndricas de 650 cc y lanza la Continental GT, una conseguida “cafe racer” al estilo de las deportivas de los '60.

 

Seguro que la Continental GT será la preferida de los conductores con inclinaciones deportivas. Su línea lo dice todo, el depósito de gasolina largo, asiento con colín tipo “bullet”, manillar bajo de dos piezas, estriberas más altas y retrasadas... Aun así, la postura de conducción no es excesivamente radical, aunque el asiento es duro y el tacto de las suspensiones te hacen sentir que estás ante una moto de carácter sport y sientes perfectamente en las manos lo que sucede entre las ruedas y el asfalto.

La continental GT comparte con su hermana, la Interceptor, toda su base técnica, tanto el motor como el bastidor, ruedas, frenos y suspensiones, eso sí, con reglajes diferentes. Así que lo dicho para aquella, vale también para esta. El motor, construido exteriormente a imagen y semejanza de los de antaño, incorpora tecnología de hoy y los materiales empleados, sistemas de construcción y mecanizado de piezas se realizan con la maquinaria y utillaje más moderno. 

Desarrolla 47 caballos de potencia a 7250 rpm y una de sus mejores virtudes es que entrega el 80% de su par (52 Nm) a solo 2500 rpm, lo que se traduce en una suave y consistente respuesta desde bajo y medio régimen. Es un bicilíndrico Twin (paralelo transversal a la marcha), refrigerado por aire y aceite, con un solo árbol de levas en culata (SOHC) y 4 válvulas por cilindro. Incorpora un ajustado sistema de gestión de motor e inyección de combustible Bosch que le permite superar holgadamente la normativa Euro 4 anticontaminación.

Royal Enfield Continental GT 650 2018

El cigüeñal está forjado de acero de una sola pieza y las bielas, como mandan las tendencias actuales, van caladas a 270º con eje de balance para eliminar vibraciones. La caja de cambios es de 6 velocidades, asociada a un embrague de discos múltiples en baño de aceite que incluye sistema antirrebote (evita bloqueos de la rueda trasera en retenciones bruscas). La transmisión secundaria funciona con la clásica cadena de rodillos con corona dentada y piñón.

El bastidor está fabricado en tubo acero y es de doble cuna desmontable, diseñado por el afamado especialista inglés Harris Performance (empresa que ahora pertenece a Royal Enfield). Ha sido probado durante miles de horas y de kilómetros por todo tipo de carreteras y condiciones, hasta conseguir la máxima fiabilidad y un buen compromiso entre agilidad y versatilidad dinámica. Tiene una distancia entre ejes de 1400 milímetros, 24º de lanzamiento de dirección, 793 milímetros de altura del asiento y 174 milímetros de distancia libre al suelo. En el depósito de gasolina caben 13,7 litros y, en orden de marcha, la Continental GT pesa 198 kilogramos.

Las suspensiones las forman una horquilla telescópica convencional de 41 milímetros de diámetro y 110 milímetros de recorrido. En la suspensión trasera lleva dos amortiguadores de gas con depósito separado en los que se puede regular la precarga del muelle en 5 posiciones para ajustar la altura y proporcionan un recorrido de 88 milímetros.

Los frenos son de disco, uno en cada eje: de 320 milímetros y flotante el delantero y 240 milímetros el trasero con pinzas de dos pistones. Todo firmado por Bybre, que es la fábrica que el prestigioso especialista europeo Brembo, tiene en la India. Las llantas son de 36 radios con cerco de aluminio y 18 pulgadas, lo que le da un aspecto muy clásico. Van calzadas con unos eficaces neumáticos Pirelli Phantom de medidas 100/90 y 130/70, delante y atrás respectivamente. Incluye sistema ABS de dos vías eficiente y poco intrusivo.

Royal Enfield Continental GT 650 2018

Manos a la obra

La gran baza de este motor bicilíndrico reside en esa “amabilidad” que proporciona su carácter tranquilo, su forma suave y constante de entregar la potencia, sin sobresaltos, de manera lineal desde bajo y medio régimen, que evita muchos cambios de marcha. Es una moto sencilla, fácil de conducir, muy apropiada para usuarios del carné A2, que les gusta llevar una moto con imagen deportiva, pero que en realidad es una herramienta perfecta para practicar un motociclismo sin complicaciones.

Tal vez puedas pensar que una deportiva con esas prestaciones puede resultar aburrida, pero te aseguro que no es así. Evidentemente no es una deportiva al uso, pero no hay que olvidar que el chasis construido por Harris Performance aporta muy buenos genes y el motor cumple sobradamente las expectativas. Se maneja bien, es lo suficientemente ágil entre curvas y resulta aplomada en virajes rápidos y tramos de alta velocidad.

Una vez a sus mandos percibo sensaciones agradables. El sonido del motor, sus acompasadas palpitaciones que no crecen en intensidad aunque subamos el motor de vueltas, el tacto del cambio al insertar la primera, la suavidad y buen tacto del embrague... Todo funciona perfectamente.

Luego, en nuestra ruta, disfruté bastante con la Continental GT, siguiendo las trazadas de nuestro guía, que nos llevó por otras carreteras diferentes a las del día anterior con la Interceptor, pero de corte muy parecido. Por lo general eran trazados de buen asfalto por carreteras comarcales tortuosas que discurren entre los bosques de los parques nacionales californianos, para acabar volviendo a Santa Cruz por la carretera de la costa.

Royal Enfield Continental GT 650 2018

La postura es claramente “cafe racer”, el depósito largo y el manillar bajo de dos piezas te obliga a ir echado hacia delante con las muñecas más forzadas y las piernas flexionadas al llevar las estriberas altas y, sobre todo, más retrasadas. Me recuerda a la postura de mi primera moto de carreras, la OSSA sport de los '70. No obstante, hice 300 kilómetros y tampoco me sentí fatigado, pero la Interceptor -es otro tipo de moto- es claramente más cómoda. Luego, al ritmo medio que mantuvimos durante toda la jornada, va muy bien y eso de ir ligeramente agachado y más cerca del suelo, te invita a atacar un poco más en alguna secuencia de virajes.

Pero en mi humilde opinión, el nuevo motor bicilíndrico es el protagonista del conjunto y ofrece algo más que un buen trabajo de ingeniería. Ha dado vida a un estilo clásico que se inspira en el pasado, pero que está perfectamente adaptado al presente en su funcionamiento y fiabilidad. La Continental GT es sin duda una moto de capricho, es bonita cuando la ves aparcada y los amantes de este tipo de moto disfrutarán mucho paseando los fines de semana por sus carreteras de curvas favoritas. Pero también puede ser un vehículo práctico y utilitario apto para usarlo en el día a día.

Como en la Interceptor, quiero señalar que esta Continental puede ser una base excelente para que cada motorista exprese su pasión y su forma de ver su moto a través de la customización. Royal Enfield ha desarrollado un completo surtido de accesorios, amortiguadores, escapes, depósitos cromados, aletas, manillares, estriberas... y una gran variedad de complementos también para el motorista.

Estará en los concesionarios a partir del próximo mes de noviembre y su precio, todavía sin definir, lo podemos situar en una cifra entre 6000 y 6500 euros.

Royal Enfield Continental GT 650 2018

Prueba y Redacción: Mariano Urdín
Fotos: Royal Enfield
Octubre 2018

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