Prueba YAMAHA YBR 125 Classic

LÓGICA APARIENCIA

Cuando hablamos de grandes customs, puede haber algunas aparatosas y atractivas, poco útiles a la hora de salir a la carretera o usarlas todos los días. Pero es que puede ser que su finalidad sólo sea esa. Con una custom de 125cc, que sea útil es una necesidad.

 

Esto es algo que en Yamaha saben hace muchos años. A principios de los 80, cuando Yamaha se instaló en España, uno de sus primeros modelos fue la “mítica” SR 250, una moto básica, útil y fiable de las que se vendieron millares y de la que hubo una versión que, sin perder esa fiabilidad ni utilidad añadía el atractivo de una apariencia yamaha ybr classicmás custom: la SR 250 Special. Muchos años después, la marca japonesa ha repetido esa operación con la YBR 125, una moto básica y de precio muy contenido destinada a ser la opción de los que sólo buscan una moto de marchas útil y que pueda conducirse con el carnet A1 o B. Y eso es la YBR 125 Classic que puedes ver aquí, una moto utilitaria, cómoda, fiable y agradable de conducir a la que se le ha dotado de una cierta imagen custom, con algunos cromados, manillar más alto y ancho, depósito en forma de lagrima, aletas más envolventes y clásicas y algunos “adornos” más. Pero sigue siendo una moto para usar todos los días, una buena herramienta para desplazarte de forma rápida y efectiva por ciudad.

Se fabrica en China, en la mega-ciudad china de las motos, Chongqing. Esta ciudad, aunque no hayas oído hablar de ella tiene 30 millones de habitantes y varias fabricas de motos. De aquí salen más motos en un año que de toda Europa y allí, en la fabrica de Jiangshe, “partner” chino de Yamaha, con lo que se consigue mantener un precio contenido. Aun así, los controles de calidad son Yamaha, desde luego, y el lugar de origen de la moto queda así en una mera anécdota.

Con respecto a la YBR normal sólo cambia la carrocería realmente. Chasis, motor y parte ciclo son las mismas, con la excepción de las llantas, de cinco palos en la YBR y de nueve en la Classic. Con estos cambios la “Yamahita” no sólo no ha perdido posibilidades en lo que a su “funcionalidad” se refiere si no que resultayamaha ybr classic incluso mejor utilitaria que su hermana básica, ya que el nuevo asiento, depósito y manillar mejoran la posición de conducción sobre la moto. Sigue llevando el motor monocilíndrico de 125 y 4T alimentado por inyección electrónica y de sólo dos válvulas. Con él se consiguen 10Cv, no es demasiado, pero la moto pesa poco más de 120 Kgs y esos pocos caballos consiguen moverla bien. Ahora es algo más ancha de carrocería, lo que le quita la sensación de “bicicletilla” que tienes en la YBR estándar, las manos, con el manillar alto no suben demasiado y si se separan más, lo que contribuye a tener un mejor tacto, más “ de moto”. Los pies siguen en la misma posición, centrados en la moto, sin desplazarlos hacia delante, algo que hubiese dado una imagen más custom a la moto pero a costa de perder parte de su agilidad en ciudad.

yamaha ybr classicEl cuadro es completo, para lo que se estila en las custom de 125. Dos esferas, una con la velocidad y otra con las revoluciones del motor, nivel de gasolina y unos cuantos chivatos por debajo de los relojes, no es un prodigio de información, pero puede ser suficiente. Un reloj horario es lo que más echo en falta en este cuadro, algo muy útil en una moto cuya función más lógica es moverte por la ciudad, situación en la que casi siempre vas con la hora “pegada al culo”. Es muy parecido al de la YBR normal, pero con una terminación cromada, mucho más “custom”. A la hora de aparcarla, como buena utilitaria, doble posibilidad: un caballete central (fácil de usar, ya que la Classic pesa poco) y una pata lateral, con desconexión del encendido para evitar accidentes. Lo peor, en cuanto a los acabados, los reposapiés fijos, que no se pliegan si te caes y que son un simple tubo perpendicular al chasis recubierto de goma: peligrosos y antiestéticos.

CÓMO VA: LA CUSTOM UTILIZABLE

No me entiendas mal, que no quiero decir, ni mucho menos, que las custom, en general, no sean utilizables. Sólo quiero hacer hincapié en que esta YBR Custom sigue teniendo más de YBR que de Custom, y por tanto, tiene más de moto utilitaria y ciudadana que de otra cosa. Nada más subirte te das cuenta, y más si (como ha sido mi caso) te acabas de bajar de una “autentika” custom. No hay estriberas adelantadas ni plataformas, no hay manillar recto o muy alto o asiento bajo. La posición es muy natural, no tienes que esforzarte lo más mínimo por encontrarte cómodo sobre la moto. Gira mucho, casi lo que una moto de trial, cualquiera llega bien al suelo y es ligera, lo que la convierte en una moto muy manejable y con la que hacer maniobras es realmente sencillo.

La llave de contacto la tienes en la consola de enfrente, bajo los relojes y por encima de la barra del manillar. Arranca con suma facilidad y emite un sonido algo agudo para un 4T, poco custom, pero desde luego, no hay yamaha ybr classicruidos mecánicos ni vibraciones exageradas. Los mandos son suaves y todo funciona correctamente. No hay maravilloso sonido ni fantástico manejo en nada: sólo hay funcionamiento correcto en todo. Lo que si lo piensas, es lo que puedes pedir en una moto así...y que no todas (ni mucho menos) consiguen.

Engranas la primera, sales y enseguida tienes que meter segunda. Sube de vueltas deprisa porque tiene una primera muy corta, algo que viene bien en ciudad y que unido al escaso radio de giro que necesita y al buen control que da el manillar y su poco tamaño le da gran parte de su agilidad. El resto de marchas va siendo más largo a medida que subes la palanca y en quinta es difícil, si no es con algo de cuesta abajo, llegar al tope de vueltas. Es normal, no es una deportiva y la quinta, salvo que tengas mucha prisa debe usarse para que la moto llaneé desahogada y ahorrando combustible (aunque ya de por si gastaría poco más que un mechero). Aun así, y si te empeñas, llegarás a verle los 120 Km/h (con un poco de ayuda cuesta abajo) a 11.000rpm, donde empieza la zona roja del cuentavueltas, lo que son 112Km/h reales medidos. No es una MotoGp en la recta de Mugello, desde luego, pero tampoco lo pretende en absoluto y lo demuestra con vibraciones que, aunque no son insoportables, si que se hacen sentir en pies y manos.

En las curvas es noble y fácil. Puede dar un poco de “repelús” al principio. Cuando ves las pequeñas ruedas que la sostienen, la horquilla y los amortiguadores tan “esmirrirados”...no parece que se vaya a sujetar “como debe de ser”. Sin embargo, según haces kilómetros, según vas cogiendo confianza, la YBRyamaha ybr classic demuestra que es capaz de mucho más de lo que parece. Te deja entrar en las curvas “deprisita”, es muy fácil cambiarla de trazada y se agarra lo suficiente. Algo parecido sucede con los frenos, con un sólo disco delante y un tambor trasero, pero el tacto es bueno en los dos y cuando precisas de ellos paran la moto con eficacia.

En ciudad la moto resulta súper eficaz. Todo lo que tiene de sencilla lo tiene de cómoda y fácil en ciudad. Ligera, estrecha, suave, con agarre y frenos suficientes...te metes por cualquier sitio, de cualquier manera y, mientras no hagas barbaridades la moto responde con nobleza y así, se convierte en lo que tiene que ser: la mejor arma anti-atascos y la mejor forma de moverte por una ciudad con independencia y agilidad.



EN CONCLUSIÓN: WYSIWIG

La YBR Custom, como pone en sus placas laterales, o Classic, si prefieres, en el catálogo de la marca es en el fondo una gran moto utilitaria sin más pretensiones. O bueno, sólo con la de ser un poco más “agraciada” que su hermana básica.

Para ello, en Yamaha la han “vestido” con algunos ropajes de regusto custom, pero sin perder de vista la finalidad real de esta moto: ser una buena utilitaria. Pero no es que pretenda engañar, o ser más de lo que es. Yo diría, más bien, y si fuese informático que es la moto Wysiwig: what you see is what you get (lo que ves es lo que tienes), ya que no hay sorpresas con ella, es lo que te esperas. Sólo que a pesar de ese poco que esperas de ella, cuando te pilla en una ciudad como Madrid, con un buen atasco de esos de hora punta te das cuenta de que es mucho lo que puede hacer por tí...o por tu tiempo. 

Equipamiento probador:

- Casco: Givi Jet

- Chaqueta: Hebo O´Rey



A favor

- Una moto fácil y útil, económica en todos los sentidos y con cierto estilo custom

En contra

- Reposapiés de tubo fijos al chasis

Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing”
Fotos: Miguel Méndez
Octubre 2010

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