Prueba TRIUMPH ROCKET III ROADSTER

DESMESURA ¿RACIONAL?

Tiene un tamaño imponente, en parado cuesta moverla y has de hacerlo con sumo cuidado, pues un “mal paso” te puede conducir a una lenta pero irremediable catástrofe. Pero no te preocupes, porque lo bueno viene cuando nos ponemos en marcha.

 

No vamos a pasar desapercibidos con esta moto, continua la saga Rocket III y es la moto más grande del catálogo de la firma de Hinckley y seguramente la mas grande de todos los catálogos de todas las marcas del Mundo. Mide mas de dos metros y medio de larga (2,65 exactamente) y pesa en orden de marcha casi 400 kg. ¡Es más grande que el Titanic! Menos mal que el asiento está situado bastante cerca del suelo, como corresponde en este tipo de motos medio cruiser, medio streetfighter, lo cual nos da cierta confianza una vez subidos encima de ella.

Su aspecto es más espectacular todavía que sus hermanas de gama, gracias a los certeros retoques que le han aplicado para apellidarla Roadster. El depósito de gasolina continúa con su forma de enorme lagrima, digna de un autentico berrinche, en la parte izquierda donde va la admisión del motor, le han colocado un gran embellecedor cromado para resaltar la inyección y la caja del filtro del aire. El marco del radiador que tiene el tamaño del cuadro de Las Meninas, también va cromado, así como los protectores de los colectores de escape que salen por el lado derecho y se desdoblan en dos largos silenciadores que son como dos cañones de artillería. Seguimos con la profusión de cromados en los protectores y cazoletas de los amortiguadores, soporte de la aleta trasera, claxon, intermitentes y los dos faros gemelos con su correspondiente soporte.

El asiento es de los que llamaría “ensillados”, es decir hace una forma de “S” tumbada siguiendo la línea de la aleta trasera hasta unirse con el depósito de combustible. El manillar es alto, pero no resulta exagerado ni incómodo, los espejos bien situados nos brindan una buena visión de lo que ocurre a nuestras espaldas y lleva una escueta pantalla que nace justo por encima de sus dos faros y protege mejor de lo que parece.

 

GRANDE Y ORIGINAL

Me gusta que haya marcas que innoven en configuraciones y soluciones técnicas distintas a las habituales. Si, ya sabemos que un motor de cuatro cilindros en línea transversal normalmente va bien, ¡pero es que lo hace todo el mundo!

Me gusta Ducati pionera en su distribución desmodrómica y sus grandes bicilíndricos en V, me gustan los motores tetracilíndricos en V de Honda y triumph rocket III roadster me habría encantado probar el 5 cilindros en V que tienen desarrollado y que no ha salido a la serie, me gusta KTM, y hasta BMW cuando ha inventado algo que no ha salido del todo bien, ¡también me gusta!

Y me gusta Triumph, que se ha atrevido a lanzar este motorazo. Ya sabes que es un descomunal tricilíndrico en línea de 2.294 cc, que por su situación longitudinal con respecto a la marcha, consigue que la anchura de la moto entre dentro de unos límites razonables. En esta versión han trabajado para lograr una respuesta algo más excitante, mejorando la inyección y el conjunto de los escapes. Han logrado una curva de potencia plana y suave, pero contundente a la vez, con cierto grado de “mala leche”. Rinde 148 CV a 5.750 rpm, y proporciona un par (o fuerza de empuje) digno de una locomotora a vapor, 22,5 kgm a 2.750 rpm.

También han retocado la caja de cambios, ahora su accionamiento es razonablemente suave y preciso, el embrague y el cardan. No obstante estos elementos todavía no llegan a la suavidad y confort de marcha de sus competidores japoneses y en esta Rocket, cuando circulas a baja velocidad sobre todo en marchas cortas, has de ser suave y cuidadoso a la hora de abrir y cortar gas, si no quieres padecer incómodos tirones y traqueteos.

El bastidor lo forma una robusta estructura de tubos de acero, al igual que el basculante, con dos amortiguadores anclados directamente al chasis. Destacar la enorme rueda trasera de 240/50-16”, aunque la delantera tampoco va descalza con un 150/80-17, es uno de los condicionantes de su comportamiento. En la suspensión delantera monta una robusta horquilla invertida y para parar este artefacto, lleva dos discos de 320 mm en el tren delantero mordidos por pinzas de cuatro pistones y otro enorme disco de 316 mm detrás. 



NOS VAMOS DE PASEO


La verdad es que con moto está moto, por poder, te puede ir hasta el Fin del Mundo. Pero quiero hacer alguna puntualización. Triumph dice que el cliente potencial de esta moto es en un 98% masculino. Yo quiero puntualizar que no, que seguro que es el 99,9%; puede que alguna lanzadora de peso Rusa o de jabalina de algún país del este, si se le antoja una Rocket IIIpueda conducirla, al resto de las féminas. ¡lo dudo! Pesa como un muerto y en parado es tan manejable como un elefante africano borracho.triumph rocket III roadster


Para manejar con soltura la Rocket III tienes que ser o muy habilidoso o un tipo alto y fuerte de verdad ¡y además habilidoso! Porque por muy fuerte que seas (la agilidad y la buena forma siempre ayudan), cuando cuatrocientos kilos dicen que se van al suelo… ¡es que se van! Hay que ser precavidos con el lugar donde la dejamos aparcada, procurar que si es una cuesta, quede apoyado el neumático trasero en la parte mas baja, para poder salir de frente con el motor arrancado. Como tengamos que recular con ella cuesta arriba, o eres el increíble Hulk o estás listo.

Una vez en marcha la cosa cambia, y si ser un prodigio de manejabilidad, si se deja llevar concierta soltura, siempre que el conductor tenga la suficiente experiencia. Pasear a ritmos tranquilos, circular sin apurar el paso y viajar disfrutando del entorno y del paisaje es lo que mejor hace. Aunque por motor puede superar los 200 km/h reales, está claro que ese no es su objetivo, no se encuentra a gusto ni segura a ritmos elevados.

En carretera abierta podemos disfrutar con ella a buena marcha, pero hay que tener claro que sus dimensiones generan importantes inercias y tendremos que trabajar duro en los cambios de dirección cuando circulemos por trazados sinuosos. Sus enormes ruedas hacen un poco la función de “tentetieso” y hay que cogerle el truquillo a la hora de tumbar con decisión. El motor responde con mucha fuerza y son increíbles los “bajos” que tiene. En carreteras muy viradas, puedes ir perfectamente todo el rato en tercera, la puedes dejar caer hasta mil revoluciones, entrar en el ángulo a menos de 30 km/h y abrir gas sin contemplaciones que saldrá con una tracción suave y enérgica, sin el más mínimo carraspeo. Y luego entre curva y curva puedes estirar esa misma marcha hasta 5.500 rpm y alcanzará en un santiamén 160 km/h. ¡Pero ojo! En esa conducción seudo deportiva hay que estar atento a los frenos, frenan bien y tienen mucha potencia, pero son 400 kg en orden de marcha más la carga (piloto y pasajero si lo llevara) lo que tiene que parar y hay que calcular bien las distancias de frenada. triumph rocket III roadsterComo ya he dicho también su volumen genera inercias que a veces las suspensiones no son capaces de digerir. La horquilla delantera esta bien tarada, pero los amortiguadores traseros no tienen demasiado recorrido y en algunas circunstancias resultan un poco secos.

En autopista si viajamos a ritmos más o menos legales es una moto muy agradable, no vibra, la postura es cómoda, lleva los reposapiés bien situados y la pantalla protege más de lo esperado.

En cuanto a su utilización ciudadana evidentemente no es lo suyo, sus dimensiones intimidan más todavía, hay que calcular bien por donde podremos pasar y por donde no y mucha atención a la hora de aparcar, recordar siempre que no llevamos marcha atrás. Por otra parte en verano y metidos en un atasco su motor al descubierto, nos transmite una ingente cantidad de calor, por lo que estaremos deseando dejar los edificios atrás y que nos de un poco de aire fresco.

Como conclusión, volver a señalar que esta Triumph Rocket III Roadster es una moto diferente por sus dimensiones descomunales y por su estampa, dirigida a fornidos y expertos motoristas amantes de las grandes cruiser, que quieran distinguirse con la exclusividad que ofrece la marca de Hinckley. 



A favor

- La estampa de la moto y la suavidad, el carácter y la respuesta del motor a bajo y medio régimen.

En contra

- Una moto de sus dimensiones y precio tiene que llevar marcha atrás.

Prueba y Redacción: Mariano Urdín
Fotos: Paloma Soria
Mayo 2010

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