Prueba PEUGEOT METROPOLIS 400

METROPOLIS 400: EL ZARPAZO DEL LEÓN

No cabe duda que el interés de la firma francesa en el mundo del scooter es creciente y visto el éxito de los “tres ruedas” que están alcanzando en Paris prácticamente desde su lanzamiento, les ha animado a atacar en este segmento

 

No cabe duda que el interés de la firma francesa en el mundo del scooter es creciente y visto el éxito de los “tres ruedas” que están alcanzando en Paris prácticamente desde su lanzamiento, les ha animado a atacar en este segmento.

EL ZARPAZO DEL LEÓN

El Metropolis 400 es su propuesta, un concepto de tecnología propio totalmente desarrollado en las instalaciones de Peugeot por sus ingenieros, que emplea soluciones vanguardistas y va dirigido a un segmento “Premium”. Sus cotas y medidas lo hacen factible para poderlo conducir con el carné de coche aunque lleve un motor de 400 cc que rinde casi 40 CV y supera claramente los 140 km/h, pero esta considerado como un triciclo a motor y es el carné B el válido para manejar esta tipología de vehículo.

Peugeot ha tardado en desarrollarlo prácticamente tres años y el motor es el primero de fabricación propia que supera los 125 cc de cilindrada, hasta ahora habían utilizado mecánicas Piaggio para cilindradas superiores. En un principio el Metropolis se planteó como un scooter de tres ruedas con mecánica híbrida, pero viendo el poco éxito que de momento tiene este tipo de propulsión en motocicletas (Piaggio MP3 Hybrid), cambiaron el paso y se decidieron por un motor tradicional de explosión. Pero del propulsor te hablaré más tarde, ahora quiero contarte sus principales innovaciones y soluciones más vanguardistas.



INNOVACIONES

Lo primero que llama la atención es su Smart Key que en castellano es una llave de contacto que se activa por proximidad, una técnica empleada desde hace tiempo en los automóviles, pero más rara en las motos. Tiene un radio de acción de 1,5 m y permite arrancar el vehículo una vez detectada y reconocida la llave, nos deja desbloquear la dirección, activar el contacto y poner en marcha en motor. En caso de que la batería se agotara, tiene una llave oculta convencional que permite abrir el maletero trasero y poder acceder a la mecánica.

El DRL (Daytime Running Light) es otra solución heredada de los automóviles con la misión de aumentar la seguridad pasiva del vehículo. Permite al conductor elegir entre alumbrado nocturno (con las ópticas principales encendidas) o diurno (se encienden los leds de los faros frontales y la barra vertical ubicada entre las ruedas delanteras). 

Sensores de presión para detectar una bajada de presión de los neumáticos, otra buena innovación en un scooter, una alerta avisa haciendo parpadear la rueda afectada en un display en el cuadro de instrumentos cuando alguno de los tres neumáticos baja la presión más de 0,2 bar.

En cuanto a seguridad activa incorpora un sistema de frenado que ellos denominan SBC (Syncro Brakyng Concept), que coordina la acción de los tres discos, dos delanteros de 200 mm y uno trasero de 240 mm, al peugeot metropolis 400accionar el pedal con el pie derecho o la maneta izquierda. La maneta derecha solo actúa sobre los discos delanteros. Lleva una especie de repartidor de frenada con limitadores de presión y el objetivo es mantener siempre el vehículo lo mas horizontal posible y sin oscilaciones hacia delante o hacia atrás en el momento de frenar. En caso de una situación de emergencia sólo se llegaría a bloquear la rueda trasera con lo que la dirección seguiría estando operativa.

También lleva un freno de estacionamiento eléctrico, que es uno de los requisitos (como el freno de pedal) para conseguir la homologación como triciclo, y se acciona mediante un pulsador muy bien disimulado con el anagrama de la marca en el centro del manillar. Actúa sobre la rueda trasera, se enciende un testigo en el cuadro cuando esta activado y no permite subir al motor a más de 2.500 rpm en caso de que aún así se nos olvidara y pretendiéramos salir con el freno echado.

El parabrisas regulable está termocurvado para no distorsionar la visión y se puede ajustar manualmente la altura para aumentar la protección aerodinámica a nuestro gusto. Se hace de forma fácil aunque hay que bajarse de la moto, apretando dos pulsadores triangulares en el soporte de la pantalla se puede deslizar suavemente hacia arriba o abajo por unos rieles de 140 mm.



BUENA HABITABILIDAD

Este Metropolis es un vehículo bastante compacto, con unas medidas ligeramente más recortadas que las de su principal competidor por lo que permite ofrecer sus servicios urbanos con buena diligencia y, a pesar de su condición de triciclo, se puede aparcar en los estacionamientos dedicados a motos y entre el tráfico se desenvuelve como un scooter grande más.

El habitáculo no agobia, hay espacio de sobra para las piernas y su ergonomía está bien lograda con la plataforma plana para los pies y tan apreciada para llevar paquetes grandes, aunque en ese caso debemos de tener cuidado donde apoyamos el paquete, no sea que sin querer pisemos el pedal del freno. El asiento es amplio y bien mullido, con respaldo para el piloto regulable y el pasajero también dispone de una generosa parcela e igualmente con respaldo integrado en la tapa del cofre trasero. Tiene dos robustas asas donde sujetarse y unos amplios reposapiés que se esconden el la carrocería. 

El cuadro de mandos tiene un diseño un tanto automovilístico, pero en una marca como Peugeot eso hay que tomárselo casi como una virtud o idiosincrasia de la casa. Lo que es indudable es que es muy completo, se lee bien y desde él se pueden gestionar y acceder a todas las opciones disponibles. Cuenta también con un ordenador de a bordo que nos informa además de la presión de los neumáticos, del consumo medio e instantáneo, autonomía restante, temperatura exterior con alerta de hielo. También llevapeugeot metropolis 400 indicador de nivel de carburante, alerta de reserva, temperatura de motor, chivato de avería, carga de batería, indicador de revisión, reloj horario y un chivato cuando está el tren delantero bloqueado.

En cuanto a su capacidad de carga, algo verdaderamente importante en este tipo de vehículos, ofrece dos maleteros y como es casi habitual en la marca francesa, están comunicados interiormente. A uno se accede levantando el asiento, es amplio y ancho, pero no demasiado profundo por lo que no cabe un casco integral pero sí un jet y varias cosas más. A la otra parte del habitáculo se accede por el portón trasero y en ese sí cabe un casco integral y al estar comunicados permite guardar objetos largos y relativamente voluminosos, como una raqueta de tenis, barras de pan…

También disponemos de dos guanteras, una bajo el manillar, en el que caben diversos objetos personales, gafas, móvil, llaves, mando del garaje… y la otra es más profunda, se puede meter una botella de un litro de agua y tiene una toma de corriente para poder cargar un móvil o enchufar cualquier otro accesorio satélite.



DTW: EL TREN DELANTERO

Creo que ya comenté en la presentación que la “madre del cordero” de este tipo de vehículos la tenemos que buscar en la forma que han resuelto la actuación y funcionamiento de sus ruedas gemelas delanteras. Su sistema de suspensión-dirección es absolutamente propio, desarrollado por su departamento de investigación y diseño, lo denominan DTW, Dual Tiling Wheels. Sus creadores dicen que se han inspirado en la tecnología de la Formula 1 y adopta un paralelogramo deformable de doble triangulación con dos amortiguadores de inercia (lo mejor es que veas las fotos) y dos depósitos que contienen aceite y gas, asociados a un amortiguador hidráulico con muelle colocado de forma transversal. El funcionamiento permite inclinar el conjunto a ambos lados, la suspensión es independiente en cada rueda aunque transmite alguna reacción de una a otra. Se puede bloquear el conjunto con un sistema electrónico (anti-tilting) cuando circulamos a baja velocidad (menos de 10 km/h) con un pulsador que hay en la piña derecha. Todo está fabricado en aluminio inyectado con múltiples nervaduras, por lo que resulta bastante ligero y muy rígido. Su arquitectura, según sus creadores, transmite tal solidez que no necesita muchos refuerzos en el bastidor a nivel de la pipa de la dirección, lo que permite simplificar el chasis y tener el suelo bajo y plano, algo muy de agradecer en un vehículo de este tipo.



EL MOTOR

El motor es absolutamente propio, desarrollado y fabricado en Francia por los ingenieros de Peugeot, una decisión valiente para diferenciarse claramente de la marca que le proporcionaba hasta ahora sus motores y será su principal competidor y su objetivo a alcanzar. Se trata de un monocilíndrico del tipo SOHC que cúbica 400 cc y desarrolla 37,2 CV a 7.250 rpm con un eficiente par de 38,1 Nm. En su diseño, arquitectura y materiales empleados en su construcción utilizan las más modernas técnicas para reducir rozamientos y pérdidas por fricción. Lo denominan LEF (Low Friction Efficiency) que según sus mediciones optimizan los rozamientos internos rebajando las emisiones y los consumos (declaran 4,2 litros a los 100 km como gasto medio) y alargando los espacios entre revisiones hasta los 10.000 kilómetros.

En cuanto a su comportamiento me reafirmo en mi primera impresión y es el componente que más me ha gustado del nuevo Metropolis, con un comportamiento ejemplar. Apenas vibra, tiene un funcionamiento muy suave, arranca con energía, el sistema de transmisión con su variador está muy bien calibrado y mueve con sorprendente soltura los 270 kg en orden de marcha del Metrópolis.



¿CUANTO CUESTA ASEGURAR EL PEGUEOT METROPOLIS 400?

En nuestro comparador de seguros, en la fecha que hemos realizado la prueba, hemos calculado el precio que costaría asegurar un Peugeot Metropolis 400, hemos tomado como referencia un varón de 38 años casado, con 19 de antigüedad de carné, que vive en La Coruña, guarda la moto en garaje comunitario y recorre hasta 6.000 kilómetros al año. Con estos datos, la compañía que ofrece un precio más competitivo para un seguro a terceros ampliados a robo e incendio, es Regal Moto con un precio de 310.88 € y con una calidad en la póliza de 7.31.



CONCLUSIÓN

Lo primero que quiero decir en este capítulo final es dar la enhorabuena y la bienvenida a Peugeot en este difícil segmento de los scooter de tres ruedas y felicitarle por su valentía. Han partido de una hoja en blanco, desarrollando y plasmando sus propias ideas, cuando lo fácil hubiera sido continuar por un camino conocido. Ya tienen hecho lo más difícil y tengo que reconocer que con muchas soluciones nuevas y vanguardistas que funcionan muy bien, con un diseño moderno, atractivo, muy bien realizado y con un precio ligeramente inferior a su principal competidor, 8.490 euros.

Con el motor han acertado en la diana a la primera, y con el otro gran protagonista de este Metropolis que es el tren delantero, han iniciado un camino con un diseño innovador, pero deben evolucionarlo, pulirlo y mejorarlo, seguro que tienen medios y soluciones para conseguirlo. El Metropolis ya está aquí y ha llegado para quedarse.

Equipamiento Probador:

Casco: MOMO Design

Chaqueta: LS2 ventilada

Pantalón: BMW Denim

Guantes: AXO City

Botas: AXO Mobility



A favor

- Diseño innovador y vanguardista

En contra

- Tren delantero mejorable

Prueba y Redacción: Mariano Urdin
Fotos: Javier Ortega
Diciembre 2013

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