Prueba KAWASAKI Z1000SX

PASIÓN DEPORTIVA, SOSIEGO GRAN TURISMO

La verdad es que cuando descubrí la Z 1000 SX flamante, como si fuera una estrella de televisión subida a una plataforma giratoria en el lugar más importante del stand de Kawasaki en el pasado salón de Milán, me pareció una moto preciosa y me entraron unas enormes ganas de probarla.

 

Lo cierto es que la cosa se ha hecho esperar, mi amigo Ricard Coll, jefe de prensa de Kawasaki, parece que ya no es tan amigo mío y entre los eventos para futuros clientes que quieren probar la moto, la cantidad de medios especializados que la perseguimos, al final he dispuesto de la dichosa moto para el día de San Fermín.

La primera pregunta que me plantee al verla fue el intentar saber cómo es esta moto y que es lo que busca y ofrece Kawasaki con ella. Por darte una definición rápida o hacerte un escueto resumen de lo que pienso, te diré que la marca verde ha compaginado la lógica con la pasión en un 50% ykawasaki z 1000 sx esta nueva Z 1000 SX pretende reunir el carácter e intrepidez de una deportiva con el sosiego y polivalencia de una gran turismo. Esto no se puede decir que sea un concepto nuevo, ya ha habido ciertos precedentes, como las primeras Yamaha Fazer 1000, construida sobre un motor de R1 que le regalaba prestaciones casi de deportiva. Pero en esta ocasión Kawasaki no ha partido de la ZX-10, sino de su naked la Z 1000, un punto de partida más tranquilo, con buenos argumentos y buenas maneras, para que con unos acertados retoques reconvertirla en una polivalente turismo-deportiva-todouso.

Llevo algún tiempo (dos-tres años) comentando que el mercado de las deportivas tiene sus días contados. El desplome de ventas de ese segmento es año pasado y el actual ha sido brutal. Y con la crisis en la que continuamos inmersos, los usuarios se decantan por motos más lógicas y polivalentes, a la que pueden dar un aprovechamiento mayor con un coste de adquisición y mantenimiento menor.

Esta nueva Z 1000 SX, no es que sea ningún chollo, cuesta 12.700 “pavos”, 1.450 euros más que su hermana sin ropa y por ese montante de dinero te colocan un carenado muy moderno y eficaz, con una pantalla regulable manualmente en tres posiciones y unos pocos litros más en su tanque de gasolina. Si además quieres ganar capacidad de carga y radio de acción para tus viajes, por otros 670 euros que tendrás que añadir tienes un práctico juego de maletas muy bien decoradas y pintadas en el color de la moto, que te recomiendo totalmente por su practicidad, a pesar de su voluminoso y aparatoso aspecto. También la puedes colocar un baúl trasero y una bolsa sobredepósito, pero con todo esto puesto resulta un auténtico “petrolero” y echa a perder su bonita y estilizada línea. Si tus preferencias son más deportivas, la marca te ofrece otros accesorios, unos escapes más Racing y unos topes antiácidas, que no son un seguro para que no te puedas caer, sino que en caso de que te caigas, no rompas demasiado la moto (en un arrastrón ligero, se entiende).

 

LO QUE HAN HECHO

Como ya te he dicho básicamente han partido de la Z 1000, a la que han cambiado el manillar y acoplado una carrocería realmente atractiva, aprovechando íntegramente todos sus elementos mecánicos. El motor es el mismo cuatro cilindros en línea de doble árbol, 16 válvulas y refrigeración liquida, con una cilindrada llevada hasta 1.043 cc y rinde una potencia de 138 CV a 9.600 rpm. Conserva los ejes del cambio alineados y lleva un sistema de inyección en la admisión muy moderno, complementado con un catalizador en el escape con salida “4-2-2”, bastante voluminoso, con un diseño bien conseguido idéntico al de la Z 1000

En cuanto al bastidor lo forman dos vigas de aluminio que discurren por encima de la culata al que van anclados es resto de componentes: una horquilla invertida de 41 mm en el tren delantero que se puede regular en todos sus parámetros y un monoamortiguador con bieletas para proporcionar progresividad al trenkawasaki z 1000 sx trasero. Los frenos son de discos lobulados con pinzas de anclaje radial, aunque echamos de menos, como en casi todas las japonesas, latiguillos metálicos de serie que siempre le dan un tacto más firme a la frenada. Existe una versión con sistema antibloqueo de ruedas (ABS) que encarece en 500 euros el precio final de la moto.

En cuanto a la carrocería es un auténtico ejercicio de diseño, con una mezcla de formas redondeadas y angulosas que acoge nuestro cuerpo proporcionándole bastante espacio para moverse y nos permite acoplarnos con naturalidad encima de la moto. El manillar es ligeramente más alto y con las puntas algo más levantadas de lo habitual, pero para nada resulta incomodo. La pantalla en su posición más baja le da un aspecto bastante deportivo y la podemos regular en cualquiera de sus tres posiciones apretando una pestañita que se encuentra debajo de los relojes y moviéndola con la otra mano. No es muy recomendable hacerlo en marcha pues hay que soltar las dos manos del manillar, pero si has sido buen ciclista no representa demasiada dificultad.



¿TURISMO O DEPORTIVA?

Yo te diría que se encuentra en un equilibrado punto medio. Su motor es potente, pero no apabulla, su chasis es rígido, razonablemente ágil y su peso relativamente contenido (228 kg, 10 más que la Z 1000), pesada para ser una deportiva y ligera para tratarse de una turismo. 

En marcha tiene genio, empieza a entregar potencia con suavidad y buen carácter desde los primeros dígitos de su cuentarrevoluciones, in crescendo paulatinamente según kawasaki z 1000 sxaumentamos el régimen de giro, a partir de 8.000 rpm el ruido de la admisión y el escape cambia, volviéndose más agresivo y excitante, sacando a relucir su faceta más deportiva.

En ciudad, gracias a las bondades de su propulsor, contenida altura del asiento, dimensiones generales y peso nada exagerado, se desenvuelve con soltura, eso si, tienes que dejar las maletas en casa, porque con ellas puestas resulta un poco armatoste para pasar entre los coches y has de calcular bien la anchura.

En autovía y autopista, nada que objetar. El bastidor y el motor responden bien y podemos viajar a buen ritmo con una velocidad máxima real que roza los 250 km/h. El problema que tuve con la unidad de pruebas es que de neumáticos estaba realmente canina, y eso se dejaba sentir en los virajes abordados a gran velocidad, no me transmitía confianza,kawasaki z 1000 sx aunque estaba seguro que sus movimientos se debían exclusivamente al desgaste de las gomas. Afortunadamente tuve la oportunidad de probar otra unidad de un particular con apenas 3000 km y su comportamiento despejó mis dudas, desaparecieron absolutamente sus bailecillos y meneos.

En carreteras viradas el balance es muy positivo y sale a relucir su faceta deportiva. Evidentemente no es una ZX-10, pero desprovista de las maletas, con la cúpula en la posición inferior y las suspensiones un poquito “apretadas”, puedes pasar muy buenos ratos por tu carretera de curvas favorita o incluso en un circuito haciendo un curso de conducción o unas tandas libres a tu bola. El cambio esta bien escalonado con las marchas bastante cercanas entre si, incluso la sexta se me hace un poco corta para circular por carretera y en varias ocasiones me vi buscando “una séptima”.

Frena con efectividad (nuestra unidad no llevaba ABS) con un tacto firme y dosificable, es intuitiva y rápida en los cambios de dirección y a la salida de los virajes tracciona con nobleza (a pesar del precario estado del neumático trasero de nuestra unidad de pruebas).



CONCLUSIÓN

Como conclusión me hago una reflexión: ¿Quién no quiere tener una moto cómoda, que sirva para viajar, con una buena capacidad de carga y que a su vez sea ágil y relativamente ligera? Creo que todos nosotros, y si además la podemos utilizar todos los días por su polivalencia, mejor que mejor. Es posible que muchos de vosotros penséis que para que queremos una mil que ofrece tanto para usarla a diario, seguro que podemos hacer lo mismo o casi lo mismo con una moto más pequeña. Claro que si, pero a mi me gustan las motos grandes, me gusta sentir que voy sobrado y que prácticamente en todas las circunstancias me ofrece más de lo que necesito: más velocidad, más aceleración, mejores frenos… 

Además esta moto me ha dejado muy buenas sensaciones, es un conjunto sin fisuras que puedo adaptar a mis preferencias de conducción y la puedo equipar de la manera más adecuada para la utilización que vaya a hacer ese día. Es sólida, agradable de conducir y fácil de llevar, te permite practicar el tipo de conducción que desees y tu acompañante siempre será bien recibido.

Equipamiento Probador:

Casco: LS2 Racing Carbono

Chaqueta: LS2 Hypervent

Pantalón: BRP Spyder Vent

Guantes: BMW Air Flow 3

Botas: BMW Air Flow 3



A favor

- El buen trabajo realizado transformando una naked deportiva en una polivalente turismo sport.

En contra

- No lleva caballete, solo pata de cabra.

Prueba y Redacción: Mariano Urdín
Fotos: Paloma Soria
Agosto 2011

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