Prueba KAWASAKI NINJA 250 R

LAS BUENAS FRAGANCIAS

Es difícil que en el pobladísimo mercado actual haya un segmento que no tenga al menos tres o cuatros modelos, cuando no muchos más. Sin embargo, por curioso que parezca sí que existe una parcela muy desatendida en nuestro mercado que, además, no es nada minoritaria, sino todo lo contrario. Estamos hablando de las deportivas de cuarto de litro, que suponen el perfecto paso entre las 125- ya sean “homologadas” hasta 15 caballos de potencia o directamente del carnet A1- y las de gran cilindrada. Muchos usuarios de esas pequeñas motos tienen que pasar directamente a una 500 o 600 para acceder al mundo de la moto “grande”, lo que no es muy lógico, porque actualmente hay pocos modelos intermedios.

  

LAS BUENAS FRAGANCIAS

Como todos sabéis, los motoristas con el carné A recién adquirido han de tener sus motos limitadas a 34 caballos durante los dos primeros años, pero realmente todos los que conocen algo de este mundo de las motos saben que, por ejemplo, cualquier deportiva actual de más de 120 CV a la que se le “capa” casi el 60% de su potencia natural nunca puede ir realmente bien. Siempre dejará notar esa brutal limitación en forma de una lenta subida de vueltas y, en resumidas cuentas, un tacto “raro” de motor.

kawasaki ninja 250 rEn cambio, con una cilindrada de 250 técnicamente se pueden conseguir hoy día excelentes motos que ronden la potencia legal para esos dos primeros años (34 CV) y, que además, sean más manejables, más ligeras, más baratas y, en resumen, mucho mejores para aprender a pilotar una moto de gran cilindrada. La gran ironía es que en el mercado apenas se pueden encontrar estas motos sport de 250. Hasta hace poco existía la opción más rabiosamente deportiva que era la Aprilia RS 250, una moto cara pero con unas terminaciones y materiales de primera y directamente inspirada en las motos de carrera de la marca con excelencias como chasis y basculante curvado de aluminio, además de un potente motor de dos tiempos. Por otro lado, también tuvimos durante un tiempo la excelente sport-turismo Kawasaki ZZR 250, pero se dejó de comercializar hace unos años y actualmente sólo se contaba con la Hyosung Comet 250, una buena moto pero con un diseño muy particular, con una excelente relación calidad precio pero con unas terminaciones que aún no están al nivel de las marcas europeas o japonesas.

Conclusión: es mejor buscar una moto más pequeña “full power” que una grande limitada aunque den la misma potencia final. Como las buenas colonias, a la hora de dar el paso definitivo hacia el mundo de las motos de gran cilindrada es mucho mejor un buen perfume en envase pequeño que nos deje disfrutar de todo el excelente “aroma” de su caballaje que una gran botella con una colonia con un alto porcentaje de alcohol barato.



Y AQUÍ LLEGÓ LA NINJA

kawasaki ninja 250 rConociendo las grandes posibilidades que tenía en nuestro mercado el modelo del que hablábamos antes, la ZZR 250, es de extrañar que la marca verde no lo hubiera introducido en nuestro país desde el primer año de su incorporación como importador directo. Antes la marca era representada por Derbi que traía menos modelos y menos unidades de cada uno, por lo que esta preciosa y polivalente ZZR no se vió en nuestras carreteras todo lo que se merecía. No obstante, pronto se ganó la forma de moto buena, bonita y… no tan barata, porque la verdad es que el precio de compra en la época era muy alto para lo que ofrecía y, sobre todo, para el mercado al que iba dirigido. Adaptando las formas de toda la saga del mismo nombre, aunque lógicamente mucho más compacta y estrecha, usaba un motor que, básicamente, era el mismo excelente bicilíndrico que propulsaba a las GPZ 500, Vulcan 500, KLE 500, etc. pero reduciendo su cilindrada a la mitad. Ese 500 ha sido posiblemente uno de los mejores motores de la historia del motociclismo actual y, por supuesto, de los fabricados por Kawasaki. Lo cierto es que ese motor se adelantó a su tiempo, sobre todo en el segmento de motos de media y baja cilindrada.

kawasaki ninja 250 r

Cuando toda la competencia usaba refrigeración por aire y técnica muy simple, Kawa ya desarrolló un motor con culata multiválvulas, refrigeración líquida, etc. Pero se diseñó a mediados de los 80 y era propulsado por carburadores, lo que no permitía actualmente que pasase leyes de emisiones Euro, por lo que se impone un cambio. Además, su estética se había quedado desfasada. En resumen, se necesitaba un modelo nuevo. Y aquí es donde llegó una idea flamante, que aún no sabemos por qué no ha sido desarrollada también por su competencia directa: hacer una “adaptación” de sus modelos súpersport y superbike a la cilindrada de los 250. Por supuesto, convenientemente adecuada al uso del potencial comprador, que lógicamente no tendrá la misma experiencia que el de las “hermanas mayores” más radicales. Así se ha llegado a esta preciosa Ninja 250 que hoy probamos, evidentemente inspirada en las ZX 6 y 10 aunque con un diseño menos afilado que logra un perfecto equilibrio entre la agresividad que gustará a los más radicales y cierta suavidad que traerá a aquellos que busquen algo más polivalente y, sobre todo (y por lo que hemos podido comprobar) encandila a todas las posibles moteras. Si, está claro que el 250 es un segmento con una gran proyección entre el mercado femenino, cada vez más creciente y potente en nuestro país, porque lo tiene todo para las chicas que quieran empezar a montar en moto: estrechita, relativamente baja de asiento, cómoda de posición, un motor progresivo y suave y con un diseño arrebatador.



¿Y COMO ES ELLA?

Pues como ves el frontal recuerda mucho a la serie ZX y a la Z. De hecho el frontal y la óptica es muy similar a las Z1000 Y 750 de hace dos años. El chasis no es de doble viga, como la ZZR 250 antigua que sería su referencia directa, sino extrañamente ahora tiene una estructura menos deportiva. De tipo diamante y también de acero, así logra ser algo más estrecho y ganar manejabilidad. Las llantas aligeradas de seis brazos son claramente de deportiva ligera, con unas anchuras de 110 delante y 130 detrás y 17 pulgadas de diámetro. En cuanto a los frenos, cuenta sólo con dos discos (uno delante y otro detrás) de 290 y 220 mm con pinzas de doble pistón en ambas. El tacto de la maneta es suficiente para el uso de esta “Mini Ninja”, con un mordiente correcto. Si fuera más agresivo, ya pondría en aprietos a la horquilla- no invertida, por cierto, algo curioso en una Ninja aunque sea de baja cilindrada-, que lógicamente tiene unos reglajes más pensados para la comodidad que para uso deportivo. Además, no es regulable, por lo que sí frenase en exceso la horquilla se hundiría y descompensaría un conjunto muy equilibrado. En cuanto a la maneta del embrague, el sistema es por cable y cumple su cometido sin más. Pero hablemos ya del motor, sin duda un punto muy importante en este modelo. Sin competencia real en el mercado, Kawasaki ha aprovechado la excelente base anterior y se han cambiado los vetustos carburadores (que aún se siguen usando en modelos con este propulsor en mercados donde el acuerdo de Kyoto les toca las narices, como EEUU) por una evolucionada inyección electrónica Keihin. Por lo demás la estructura general es casi igual: bicilíndrico paralelo DOHC con 4 válvulas por cilindro, cotas de 62x 41,2, refrigeración por agua, etc. Proporciona 33 CV, casi en el límite de la actual reglamentación para los nuevos usuarios de carné A, pero eso no es lo importante. Lo más reseñable es su progresividad y suavidad desde el momento mismo del arranque (aunque el régimen se dispara un poco al ralentí si la temperatura exterior es muy baja) y unos consumos realmente bajos. 

kawasaki ninja 250 rTiene la motricidad y el tacto perfecto para ser usada en ciudad, para ir al instituto, a la universidad o salir con los amigos, pero también logra un excelente “feeling” deportivo en carretera que permite llevarla muy alta de vueltas (por encima de las 10.000 rpm) y mantener un excelente empuje en zonas de curvas. Por otro lado, la magia de la inyección logra una mejora de par considerable respecto al anterior motor: 2´2 kgm a más de 8.000 revoluciones. No es precisamente un par de locomotora, pero desde luego si lo suficiente para disfrutar de la potencia real de un motor divertido y al que se le puede sacar un rendimiento y un disfrute que no te esperas, sobre todo si la pruebas viniendo de cilindradas muy superiores. Tienes casi unas 3.000 rpm para “trabajar” si buscas un pilotaje deportivo sobre esas 10.000 hasta la zona roja, algo que solo cuesta un trabajo “psicológico” puesto que estrujar un motor a estos regímenes (sobre todo si la moto es tuya) puede dar reparo, pero la baja cilindrada unitaria y el bien funcionamiento general ayudan a que resulte fácil. Por otro lado, desde las 5.000 puedes usarla para rodar suavemente en carretera o circunvalaciones gastando poco y disfrutando del paisaje. A la hora de viajar o aventurarse a alguna exclusión larga, su velocidad media podría estar entre los 140 y 160 con un solo ocupante, con alguna punta de hasta 180…por supuesto si no contamos con el rosario de radares dispuestos a “cazarnos” en cualquier punto de nuestras carreteras. Con pasajero la cosa cambia puesto que el peso la lastra bastante, especialmente al subir puertos o cuestas largas. No obstante, los consumos se mantienen contenidos, porque incluso tras tramos muy rápidos es difícil llegar a los 6 litros.

kawasaki ninja 250 rEn cuanto a ergonomía, lo cierto es que Kawasaki parece haber dado en el clavo porque tengas la talla que tengas siempre te encontrarás cómodo sobre esta Ninja. Bueno, exageramos un poco porque está claro que a un jugador de la NBA se le quedará pequeña, pero os puedo asegurar que desde chicas que rondan el 1,65 hasta nuevos motoristas ansiosos de tener su primera moto deportiva que sobrepasan el 1,80 se acomodan sorprendentemente bien. Está claro que la marca verde ha querido diseñar una Ninja para un mercado muy extenso y usuarios de tipologías muy diferentes, y que además estará compuesto por clientes con no demasiada experiencia que necesitan sentirse cómodos en una posición en que controlen perfectamente la moto. Así, el asiento está situado realmente bajo -775 mm- de forma que, como os digo, incluso moteros y moteras de tallas realmente contenidas se sentirán seguros. Por otro lado, la estrechez general que logran el compacto motor y el diseño del chasis permiten no tener que abrir mucho las piernas, lo que también ayuda a llegar bien al suelo. También las estriberas están situadas perfectamente para el espíritu sport de este modelo, mientras que los semimanillares se anclan por encima de la tija y además están ligeramente elevados, lo que permite llevar el tronco bastante erguido y tener un buen brazo de palanca. En resumen, siempre tienes un buen control de la rueda delantera que además, con un buen radio de giro, la hace realmente ágil en ciudad. Para los que hagan de ella su primera moto rutera y disfruten de sus primeros viajes, tampoco les defraudará. Tiene dos ganchos a cada lado del subchasis y en el soporte de la estribera trasera, por lo que fijar sobre el asiento trasero algún tipo de equipaje no supondrá un gran problema. A este respecto, la cúpula de serie no es el colmo de la protección, pero cumple al desviar algo de aire del pecho y, además, siempre puedes instalar una de mayor tamaño que, eso sí, romperá el precioso perfil de esta preciosa Ninja.



NO TODO ES PERFECTO

kawasaki ninja 250 rHasta ahora todo ha sido alabanzas hacia esta estupenda 250, y sólo unos pocos detalles son realmente mejorables. Hay que tener en cuenta que debido a su calidad general ya tiene un precio mucho más alto que su competencia directa (léase la Hyosung Comet 250), pero lo cierto es que cosas como la ausencia de indicador de gasolina en una moto para motoristas no experimentados como es esta, serían detalles a mejorar en siguientes futuras evoluciones. Más molesto, pero mucho más fácil de subsanar, son los pétreos e inestables neumáticos ARC de serie que no permiten ni de lejos aprovechar todas las excelencias y la diversión que es capaz de proporcionar esta Kawasaki. Bueno, realmente elegir unas gomas de buena calidad después de terminar el rodaje es realmente barato, por lo cual no es tan grave. También podría haberse añadido un sistema de regulación en ambas manetas, algo que no tiene. Quizá se puedan disculpar por la necesidad de contener el precio puesto que esta Ninja juega en una liga en que el precio es una baza muy importante, pero desde luego son tan superfluos que apenas son reseñables en un conjunto tan realmente brillante y efectivo como el que Kawasaki ha logrado desarrollar con esta moto. Es buena, bonita y no demasiado cara teniendo en cuenta todas sus virtudes. Sin duda, es un perfume de lujo del que deberían disfrutar todos aquellos que empiezan en el mundo la moto y aspiren a disfrutarlo de la mejor forma posible.



A favor

- Suavidad motor.

- Consumos.

- Estética.

- Comodidad.

- Polivalencia.

En contra

- Falta de indicador de gasolina.

- Amortiguación muy simple.

- Calidad de los neumáticos de serie.

- Respuesta a plena carga.

- Manetas no regulables.

Prueba y Redacción: David García de Navarrete
Fotos: Miguel Méndez
Octubre 2008

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