Prueba HONDA VT 750 S

TRES CARAS

Esta 750 de Honda tiene tres caras. A simple vista, por su nombre o por su herencia Shadow, es una custom de raza, de familia longeva, fiable y bien reputada. Por su apellido “S”, su estética y, en la versión que ves en las fotos su decoración tricolor de las deportivas de la marca, muestra un claro estilo sport. Y por su funcionamiento, posición de conducción y versatilidad, una utilitaria original y práctica.

 

La verdad es que es una moto agradable desde que la ves. No soy especialmente aficionado a las motos custom, lo reconozco, pero esta VT750S no es una custom al uso. Su decoraciónhonda vt 750 s tricolor es llamativa, distinta a lo típico. Esos tres colores que ves en las fotos (blanco, rojo y azul) es la decoración tricolor de las deportivas de Honda desde hace muchos, muchos años. Llama la atención verla en una moto de este tipo pero a mi, al menos, me ha encantado.

Es una moto bastante básica: chasis de acero, suspensiones, frenos...todos los componentes son simples y no hay nada superfluo ni complicado. Con ello se ha conseguido no sólo un precio razonablemente contenido (es una Honda, no suelen ser baratas precisamente) si no cierto encanto muy a tono con la filosofía general de la moto. El motor viene de las Shadow 750 y no ha habido muchos retoques para esta VT. Es un motor con fama de fiable, pensado para tener buena respuesta desde abajo y poder circular casi “contando pistonadas”. Entrega poco más de 43Cv y con esta potencia entra dentro de las motos que puedes conducir con el nuevo carnet A2 y después de probarla te aseguro que puede ser una muy buena opción como primera moto grande.

Bajita (750mm de altura de asiento, muy estrecha en la zona de las piernas), es muy fácil para cualquiera llegar al suelo.honda vt 750 s El depósito es estrecho y el asiento también, aunque bien mullido y cómodo. La llave de contacto va en el lado izquierdo, sobre el motor y pegado a la placa lateral con el logotipo del modelo. El cuadro es muy básico: un cuentakilómetros de líneas “retro” y dentro de él la pantallita LCD para el kilometraje recorrido y algunos testigos. Las llantas de radios, con 19” la delantera y 16” la trasera, con freno de tambor, junto con el faro redondo con carcasa cromada también refuerzan esa imagen clásica de la VT. La caja del filtro cromada, los dos escapes superpuestos por un lado y cromados y el asiento bajo, “lamiendo” el guardabarros trasero le dan el toque custom que como buena Shadow debe tener. No hay caballete, sólo una pata lateral con desconexión del motor. Y tampoco hay mando de ráfagas en la piña de las luces. No son cosas demasiado necesarias y está claro que la final el ahorro en este tipo de equipamientos no estrictamente necesarios (aunque indudablemente cómodos) redunda en un mejor precio final de la moto, por lo que “se le pueden perdonar” estos despistes. Peor es el tapón del depósito de gasolina: no tiene bisagra, por lo que te quedas con él en la mano al repostar.

LA MECÁNICA: MOTOR Y CHASIS

La moto sigue siendo una Shadow, aunque esta denominación haya desaparecido en ella y por tanto su motor sigue siendo el mismo bicilíndrico en V cerrada a 52º, refrigerado por agua. Lleva el radiador por delante del chasis y debajo de la pipa de dirección pintado en negro mate para no ser demasiado ostentoso y así, aunque visible, no rompe la estética clásica de la moto. De hecho en los cilindros puedes ver el aleteado que simula la clásica refrigeración por aire. 

Las culatas llevan también las tapas cromadas, estilo custom y dentro de honda vt 750 sellas hay un sólo árbol de levas en cada una comandando las tres válvulas de cada cilindro. Por supuesto, a estas alturas, lleva la inyección electrónica Honda PGM-Fi con mariposas de 34mm y entrega 43,8Cv a 5.500rpm con un par motor de 62NM a 3.250rpm, buena cifra que se nota al circular con ella. Monta un cambio de cinco velocidades, bien escalonado, según Honda “de relación cerrada” (la 5ª no llega a ser directa) y de accionamiento preciso y suave, con transmisión final por cadena.

Toda esta mecánica va metida dentro de un chasis de doble cuna en tubo de acero con una espina central en tubo rectangular. La zona de anclaje del basculante está realizada en acero forjado para una mayor resistencia. En este chasis se montan dos amortiguadores con regulación en precarga, con los muelles terminados en negro y el cuerpo cromado. Delante, una horquilla de 41mm de aspecto también muy clásico y, por supuesto, sin reglajes ni complicaciones. Para frenar usa un disco de 296mm con una pinza de dos pistones y detrás un tambor de 150mm de diámetro. No es lo mejor que tiene la moto, pero funcionan bien y son suficientes en una conducción tranquila e incluso algo sport.



¿CÓMO VA?: ECHAR LA VISTA ATRÁS

Por algún sitio he oído no hace mucho aquello de que a veces hay que echar la vista atrás para encontrar el camino mejor. Y eso es lo que siente cuando te montas en esta Shadow. Me gustan las motos. Las de campo, las de velocidad, las de supermotard, los scooters “chachis”...como a todos vosotros. Y como a todos, también me gusta “soñar” con la moto que tendré el día que me toque la loto. Y está claro, me gustan las motos buenas, sofisticadas, que andan bien. Pero te montas en esta Shadow y lo primero que te viene a la cabeza es: ¿pero de verdad necesito algo más?. No hay suspensiones regulables, ni “ciento y pico” caballos. No hay sofisticados sistemas electrónicos o mecánicos que mejoren la tracción o las suspensiones básicas que lleva...sólo llevas un motor de dos cilindros, dos ruedas y lo básico para que “esto rule”. Pero va tan bien, es tan fácil y agradable que hace que te lo plantees. De hecho corre más de lo que en principio parece y se sujeta y frena lo suficiente como para hacer una conducción alegre sin muchos problemas. Además es noble y si te pasas “ de alegre”, te avisará. 

Cuando te subes, la posición de conducción es lo primero que llama la atención. Te dicen que vas a probar una VT 750, te viene a la cabeza “custom” y vas con esa idea preconcebida. Sin embargo no tiene la típica posición custom, con las manos arriba, abiertas y los pies adelantados. A pesar de su línea los pies van bastante centrados y los brazos quedan en una posición muy natural. Es cómoda y todos los mandos estás muy a mano. Contacto (ya sabes, en el lado izquierdo del motor), botón de arranque y por los escapes sale el sonido que esperas, ronco y contundente, aunque contenido: si te quedas mirándola verás que tiene el pulso típico de los bicilíndricos custom: se mueve con una vibración “gorda” en los espejos y en los escapes aunque está tan bien hecha que en cuanto te subes no percibes esa vibración más allá de lo que se debe, tal y como gusta a los mas “custom”. honda vt 750 sEstá viva y lo demuestra, simplemente.

Metes la marcha y sales. Es suave de mandos y de funcionamiento redondo e impecable. La primera es algo larga, para maniobrar tendrás que tener el embrague cogido y además no gira mucho. Eso si, la poca altura al suelo hace que cualquiera pueda poner bien ambos pies en el suelo y eso da seguridad para mover la moto a poca velocidad. Pesa bastante, 232 Kgs en orden de marcha según ficha técnica, pero esto sólo o notarás si te da por cogerla en brazos, por que tiene el centro de gravedad muy bajo y se mueve bien hasta a motor parado.

En carretera es una moto agradable. Corre más de lo que parece y mantienes velocidades de crucero alrededor de los 130 Km/h sin ningún esfuerzo. Al motor le gusta rodar relajado y aunque tiene “narices” suficientes para ir deprisa, es un placer ir cambiando marchas a bajas vueltas y escuchar sus pistonadas. Es capaz de rodar en 5ª a 60 Km/h sin toser y desde ahí estirarse a tope de vueltas sin protestar. Lógicamente no esperes grandes recuperaciones cuando ya estás en 5ª a más de 120Km/h: hay 43Cv, no más. Pero aun así, es una moto suficientemente ágil en carretera como para plantearte cualquier tipo de ruta sin grandes problemas.

En las curvas tu mejor arma con ella es su facilidad de uso. honda vt 750 sSi te tomas las cosas con calma, sin forzar la situación, la moto va bien. Sin brusquedades, llevándola con fluidez, se deja conducir hasta ir deprisa. Ojo a los reposapiés: es un chasis custom, bajito, y darás con ellos en curvas a poco que fuerces. Las suspensiones sorprenden: son duras para una custom un tarado “algo sport”, que en curvas se agradece. Aún así las geometrías del chasis no son las de una deportiva, por lo que insisto: con suavidad, hay poco peso en el tren delantero como para forzar la situación. Los frenos son suficientes y cumplen: paran la VT 750 cuando te lo propones. Y el tacto no es malo, ni siquiera el del tambor (si lo llevas bien tensado, claro). Pero para frenar fuerte de verdad hay que apretarlos con ganas y eso redunda en perder algo de tacto: al igual que con el chasis, no son los de una deportiva. Cuando sales de las curvas y enfilas las rectas de la autopista o de la autovía, la VT750S mantiene el tipo. Puedes ir deprisa, el motor te deja y la moto tiene suficiente aplomo para ello. Pero a los pocos kilómetros estarás suspirando por una cúpula o una pantalla que te quite algo de aire. Aún así, la posición de conducción es suficientemente cómoda y te permite ir por encima de los 140Km/h sin grandes problemas...salvo radares. Eso si, al V2 no le “molas demasiado” las altas revoluciones, y aunque las tiene y las alcanza bien, con ellas llegan algunas vibraciones. No molestan, pero se notan.

En la ciudad tiene grandes cualidades: no es muy alta, es estrecha y el motor tiene buen par, sale bien desde abajo. El radio de giro es lo que más te limita en este ambiente y necesitas maniobrar o tener mucho espacio para dar la vuelta. Pero con todo, y como te decía al hablar de las maniobras es fácil al ser bajita y estrecha. Las suspensiones, algo duras, no llegan a serlo demasiado para nuestras bacheadas calles. Eso sí, cuando aparques, para bloquear la dirección, y como es lógico, tendrás que cambiar la llave de cerradura, pues el bloqueo va en la columna de dirección.



EN CONCLUSIÓN

Una moto elegante, muy fácil de conducir, con unas líneas atractivas que unen de forma convincente lo custom con lo retro y lo sport con lo práctico, la VT750S es una moto que convence cuando la pruebas. No hay nada en ella que destaque por encima de lo demás o por encima de otras motos. Pero tampoco lo hay en sentido contrario: nada desentona ni encuentras errores en ella. Es una moto agradable en todo y muy útil como vehículo de diario, muy fiable y económica de mantener. Con 43 Cv es además una opción a considerar por los nuevos usuarios con carnet A2 limitado a 47Cv. Más rápida de lo que parece, no es una deportiva, aunque dentro de los parámetros custom, es una moto que corre bastante, divertida en curvas y muy agradable de llevar.

7.299€ es su precio, aunque ahora mismo está en promoción y por 6.999€ puedes hacerte con ella. No lo dudes, y permite un consejo: la versión tricolor, como la que ves en las fotos, es una preciosidad.

Equipamiento Probador:

- Casco: LS2 Modular

- Chaqueta: Halvarssons Proximo (Cedida por 2TMoto)

- Guantes: Halvarssons Newman (Cedidos por 2TMoto)

- Botas: Axo



A favor

- Una estética original en una moto muy agradable y práctica.

En contra

- Pocas cosas a mejorar, salvo lo que le puedes poner como accesorio: cúpula o alforjas.

Prueba y Redacción: Daniel Navarro “DaniRacing”
Fotos: Javier Ortega
Mayo 2011

Busca tu moto

Marcas
Buscar motos
USO DE COOKIES. Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Si continuas navegando entendemos que aceptas las condiciones Política de cookies USO DE COOKIES. Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar la navegación por nuestra web, así como para mejorar nuestros servicios y mostrarte la publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de los hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Cerrar