HARLEY TOUR 2010

DE MADRID A ANDORRA EN UNA HARLEY

Esta historia de un viaje sobre el lomo de los llamados “hierros” de la cultura motociclista, comienza como todas las buenas rutas moteras, tomando unas cervezas con unos amigos. Durante hace ya cinco años y durante el último fin de semana de julio, se viene celebrando en el país de los Pirineos una concentración harlista, la “ &Dorra”. Esta concentración la organiza Nacho Antón y es uno de los mejores destinos a los que llegar con una Harley y pasar unos días de diversión y espectáculo, rodeados de naturaleza y compañerismo.

Tengo la suerte que uno de estos amigos, con los que tomaba este día unas cañas, Javier Arias organiza el viaje para uno de los “Chapter” o grupos de gente con Harley. Mas concretamente para el Madrid Chapter que pertenece al HOG (Harley Owners Group), el club de estas motos más grande del mundo, con más de un millón de socios. Y hablando y hablando y entre caña y caña me sorprende con la invitación: quieren que les acompañe hasta Andorra.

La verdad es que nunca he hecho un viaje tan largo en una moto y yo que monto desde hace años, me pregunto que si aguantaría en la parte trasera de su Harley Road King, me lo pienso y decido poner una única condición, yo llevaré mi propia Harley, nada de ir de paquete, quiero sentir la libertad, el viento en mi cara, los mosquitos en el casco, el frío y el calor, con mi propia montura y en mi pellejo. Quiero hacer el viaje de verdad. La única pega es que yo no tengo una Harley.

Aquí entra en la historia otro buen amigo que además de ser un hombre aventurero (nos conocimos hace años en el desierto marroquí), es el dueño de la mejor tienda de Harley Davidson de Madrid, Makinostra. Él es Víctor Romero, al cual me dirijo para rogarle que me deje una de sus “niñas” para poder realizar esta ruta tan especial. La respuesta es afirmativa y me prepara tres bellezas para poder elegir. Al final, por peso y tamaño me decido por una Harley Davidson Sportster, modelo Nightster 1.200, negra, y preciosa.

harley tour 2010Ya tengo la moto, ahora vuelvo a hablar con Javier que me sigue contando las peculiaridades de esta ruta. El grupo del que voy a formar parte es variopinto. Nos moveremos varias Harley en las que irán otros amigos; como el director de comunicación de Michelín, Ángel Pardo, (con otra Road King naranja) que además es uno de los patrocinadores de este evento andorrano y un cocinero de conocido renombre, Sergi Arola (con una Dyna negra mate), con su mujer, Sara que hará las veces de coche de apoyo en un bonito Infinity. Pepe, “el llamas” con una Ultra Classic y otras dos más, un grupo completo excepto por la familia Softail que no había ninguna.

La ruta está servida, el grupo de motos cerrado. Durante 1.800 Km. conviviremos y rodaremos juntos. Y eso que cada moto tiene su cilindrada y su rollo sobre el asfalto, siendo yo la más “pequeña” aunque matona, en equilibrio sobre dos ruedas.

El jueves a las 11 quedamos en la puerta del concesionario oficial, Makinostra, en una calle del barrio de Chamberí. Cafelito para conocernos y foto de rigor, salimos de Madrid con un calor abrasador y un tráfico insoportable, aún no se ha ido nadie de vacaciones y la ciudad es un hervidero de vehículos calenturientos. Seguimos por María de Molina para coger la A2 dirección Guadalajara. Estamos deseando llegar al primer desvío y salir de la autopista. Primera dirección por la CL-101 hacía Hita.

harley tour 2010Esta zona de nuestra geografía es agradable y suave. Desde la moto veo los campos de trigo, ya muchos del color del oro. Extensiones y extensiones de campos amarillos, casi verdes y algunas reuniones de amapolas rojas en los lados. Aunque parezca una zona árida, pasamos cerca de muchos arroyos o riachuelos, cosa que se agradece, ya que el fresquito que desprenden los árboles de sus orillas, llega hasta nosotros, permitiendo bajar la temperatura corporal durante unos minutos. Conducir la Sportster está siendo sencillo, aunque claro, por las largas rectas y las suaves curvas de estas comarcales no es muy complicado.

Subimos y bajamos algún puertecillo, se ven los castillos y atalayas en los altos, cerca de los pueblos a los que antaño defendieron y avisaron de posibles invasores. Castilla es historia, sencilla y con unos amplios horizontes de trigo y cebada. Desde la Harley se pueden apreciar los pueblecitos de casas blancas y tejado rojos, acurrucadas alrededor de un río y una iglesia.

harley tour 2010Primera parada, Hita. La verdad que no llegamos ni a entrar en el pueblo, una gasolinera en la carretera nos dan la bienvenida, llenamos el depósito y justo frente a ella, un barecito. Bajamos de las motos, nos estiramos y tomamos una cervecita con una tapa. Bueno, lo de tapa es un decir, ya que engullimos un casi bocata de “tacos de jamón”. La comparación con la delicada comida del estrellado cocinero, Sergi, nos hace reír. (lo de estrellado es por las dos estrellas Michelín de las que dispone su cocina).

De nuevo carretera y manta, hemos cubierto las dos primeras horas de viaje y son las 13 horas, aún nos queda llegar hasta Borja para el buen yantar. La ruta continúa por la CL-101 hacia Jadraque, Atienza, Almazán, Ólvega y Agreda para continuar por la N122 hacia Tarazona y Jadraque.

El cambiante paisaje se va enredando en curvas y puertos, puertecillos y más curvas, el amarillo va dando paso al verde y la temperatura va bajando. Una pequeña parada en lo alto de un puerto, nos permite contemplar un precioso paisaje, el mar de Castilla.

harley tour 2010La conducción de mi Sportster me sorprende a cada momento, pese a que este tipo de motos no frenen tanto como las de carretera y se supone que no son tan ágiles yo no consigo ponerle pegas, aún , a la mía. Estoy disfrutando de sus vibraciones, de hacer brazo en algunas curvas y de no tener más protección que la visera de mi casco, un pañuelo y la imprescindible cazadora. Si es cierto que el sentimiento de libertad de estas motos existe.

Para llegar a Borja, el pueblo al lado de Tudela y poder comer sentados en la mesa, debemos pasar un puerto helador muy cerquita del Moncayo justo donde se dividen Castilla y Leon de Aragon, estamos de nuevo en la autopista y de pronto creo que nos hemos teletransportado al Polo Norte. Las manos se me hielan, el frío penetra por los agujeritos de la cordura de mi “chupa” de verano. No me lo puedo creer, con el calorazo madrileño, este frío era impensable. Me hielo y comienzo a sufrir. Pero nadie para, ninguno de nosotros parece estar helado, no seré yo la que de la voz de alarma.

Gracias a Dios, según voy pensando en como será morir congelada con ropa de verano, paramos. Javier, que es el conductor del grupo nos guía hasta el arcén. Bajo de la moto y veo que Sergi, que viaja en la caravana detrás de mi, está tan helado como yo. Nos acercamos al Infinity conducido por Sara y sacamos la ropa de abrigo, cazadoras de cuero, un forro polar...esto es otra cosa.harley tour 2010

En este momento aprendí que cuando uno viaja en moto, sea por donde sea, hay que llevar de todo, tanto para el frío como para el calor, nunca se sabe y el micro-clima de cada zona hace subir o bajar el termómetro en varios grados.

Además algo ha pasado, la espectacular Harley del presidente de Chapter de Madrid, Pepe Llamas, se ha quedado sin embrague. Hay dos abandonos, aunque nos informan de que llegarán por la noche al hotel tras esperar la grúa, volver a Madrid (estamos unos 200 Km. por autopista) y subir en otra moto. ¡¡Esto si que es amor a la ruta!!

Calentitos por fin, arrancamos las ruidosas máquinas y nos dirigimos a el mesón Las Cuevas, a comer. Tengo hambre y estoy cansada, el frío me ha dejado tiesa. Este restaurante es muy bonito y agradable, pedimos verduritas (típicas de la zona) alcachofas, espárragos... está todo delicioso y la compañía del cocinero, hace que nos sirvan de manera especial. Perfecto, pero tenemos que reanudar la marcha. Repostamos y adelante! Aún nos queda la mitad del camino hasta llegar a dormir a un bello lugar, el pueblo de Aínsa.

La A-126 dirección Ejea de los Caballeros es nuestra ruta, Javier y su Harley naranja nos va marcando el ritmo, 90-100 Km./h es lo suyo, aunque hay puertos que los hacemos mucho más despacio. La nota dominante en estos parajes son los modernos molinos de viento, que pueblan las planas colinas. Limoneros y perales son parte también del paisaje.

Las grandes nubes nos empiezan a saludar, yo espero que no llueva eso seria muy incómodo, con estas motos, este equipamiento veraniego...no quiero ni pensarlo, pero las nubes enormes, blancas y de algodón están frente a nosotros. Tenemos un arma secreta, un amuleto para que hará que no caiga ni una gota: la cazadora de cuero de Sergi.

Esto es una pequeña anécdota que ha servido para que la lluvia ni se nos acerque durante todo el viaje. Cuando paramos antes de comer a abrigarnos, Sergi sacó una cazadora de cuero negra, nueva. Nos decía que le gustaría que lloviera para que se quedara curtida, con su forma, pero las leyes de Murphy existen, nos dijo, y seguro que si la llevo puesta no llueve, termina de contar. Yo me alegro por una vez de que existan estas leyes tan tontas y espero que el “maleficio de la cazadora” funcione. Creo que el resto piensa lo mismo.

Antes de llegar a Aínsa, ya en la provincia de Huesca tenemos que subir y bajar un precioso pero enrevesado puerto. El verde, el olor a pino y roble, la hierba fresca y la humedad de suelo nos hacen ver que acaba de llover. Casi, por los pelos.

harley tour 2010Este tipo de asfalto mojado me da miedo. Javier me indica que trace y frene donde él lo hace, pero aún así me saca muchos metros. Vamos todos muy despacio, algunos parece como si no quisieran manchar la moto esquivando charcos, a otros la inexperiencia nos hace ir muy despacio, la media es de 40 Km. por hora, parece que el puerto y sus barrancos a los lados no van a terminar.

A estas alturas de la ruta y con más de 7 horas a nuestras espaldas, las posaderas se comienzan a resentir. Creo que me tendré que pintar la raya del culillo cuando baje de la Harley, pues no siento ni padezco en esta parte de mi cuerpo. El asiento de la Sportster se ha ido volviendo duro e incómodo por momentos, no puedo más. Voy tirándome de lado en las curvas, como si condujera una 2R” por un circuito con la intención de que el lugar donde termina mi espalda descanse y se desentumezca. Tan solo me sirve para que Ángel y su acompañante, Jenny, se rían de lo lindo de mi cuando paramos. Si están hasta llorando de risa!, claro, su Harley dispone de cómodos asientos, respaldo... en fin, esto de ser harlista es un sufrimiento a veces, pero como digo, un buen rotulador para pintarme la raya...y como nueva (espero).

La llegada a Aínsa es espectacular, entramos en este bonito pueblo de piedra con el rugir de los motores, todos nos miran, en Harley es imposible pasar desapercibido, todo a nuestro paso retumba, los turistas se dan la vuelta y nos miran. Pasamos hasta el final de la plaza, y aparcamos frente a nuestro pequeño hotel. Muchas personas se acercan a fotografiarse con las motos, yo estoy agorada y hambrienta de nuevo. Cansada de la tensión de bajar el puerto, pero feliz de haber cumplido sin problemas la primera parte de esta ruta. El hotel, los Arcos, en la plaza, será el lugar de descanso esta noche.

Mientras cenamos en Aínsa comienza a llover, la ley de Murphy se ha cumplido o el cielo nos ha permitido respirar tranquilos, no nos hemos mojado. Ahora que llueva todo lo que tenga que llover. La dueña del restaurante nos enseña las bodegas, que llevan bajo la plaza unos cuantos metros, que bien viajar con Sergi, nos enseñan, sirven y tratan como a reyes. Es todo un placer. Truenos, rayos y agua a cántaros, pero estamos secos y “a salvo” en el hotel. Dormir bajo la tormenta, calentitos es lo mejor que nos podía pasar para terminar con este primer día de ruta.harley tour 2010

A la mañana siguiente está todo mojado, pero ha dejado de llover. Un buen desayuno nos pone las pilas, los compañeros que ayer se retrasaron han llegado de madrugada, sus monturas están fuera. Las nuestras están caladas, pobrecillas, han aguantado el chaparrón. Desayunamos fuerte y a secar motos. De nuevo y con el pantalón algo mojado (nunca se secan bien del todo) volvemos a funcionar.

Esta vez camino hacia el país vecino, Francia por la A-138, el túnel de Bielsa, Bagneres de Louchon, para coger la C-28 por el Valle de Arán hacia Bielha y después la N-260 para terminar al medio día en Sort, donde compraremos unos décimos de los que tocan y comeremos.

El día está fresquito, pero nos hemos abrigados, Sergi lleva su cazadora, anti-lluvia, eso me tranquiliza. Aquí el paisaje es verde totalmente, montañoso y húmedo. Hay grandes ríos muy anchos, vacas lecheras, caballos en libertad y una gran nube de niebla a la que nos vamos acercando pegada a la montaña.

Toca repostar, en realidad mi moto es la que más lo necesita, ya que mi depósito es el más pequeño, aún así me estoy haciendo una media de 170 Km. del tirón, no está nada mal, la conducción suave y fina me permite estirar los últimos litros y no tener que parar tanto al resto de ruteros. En la gasolinera nos hacemos fotos y de pronto veo a Javier bajo la rueda trasera de su moto.

No es que se haya auto-atropellado, es que su rueda se deshincha, un pinchazo sería fatal en estos momentos. Entre Ángel y él, consiguen hinchar de nuevo la rueda y pronostican un pequeño fallo en la válvula que hace que el aire se escape poco a poco. No tiene mayor importancia, nos toca continuar.

harley tour 2010Pasar el túnel de Bielsa impresiona. Primero, hay que hacer cola para que el semáforo esté verde, luego, el ruido de los motores de las Harley lo inundan todo, la temperatura baja como 15 grados y de nuevo, por segunda vez, empiezo a temblar. Llega un momento que no se si vibran más mis piernas por la tiritona que el motor de la Sportster, estoy helada. Hace frío y humedad y el túnel no acaba nunca, está oscuro y al fondo solo se ve una cortina blanca, niebla.

Salir del túnel ha sido como trasladarse a otro lugar, La empinada y curvilínea bajada del puerto está llena de niebla, no se veo casi la luz roja del piloto de detrás de la Harley de Javier. Esto no me gusta, el suelo está empapado, tirito como un “perro chico” y empiezo a pensar qué hago yo aquí. Pero no hay mal que 100 años dure y al bajar el puerto todo se aclara, la niebla se queda arriba y como no, paramos en un bar. Es un bar francés, tomamos queso con pan y aceite, café para entrar en calor.

Me dejan una cazadora más que me pongo sobre la mía, ya estoy calentita. Tenemos que volver a pasar a España y llegar a Sort. Este camino es un continuo subir y bajar puertos. Ya me he hecho totalmente al estilo de conducción de esta moto y estoy disfrutando de las curvas y el paisaje. Sale el sol, perfecto!harley tour 2010

Venga a subir y bajar, pasar por bonitos pueblos de piedra, oler a hierba y flor... mi estómago empieza a rugir como el motor de la moto, me pregunto si en Harley todo se pega, si la catarsis con la moto es tal... La verdad es que es tarde, como las dos del medio día y aún nos queda camino. Paramos a respostar y el grupo se divide en dos. Nos perdemos por la Masana, pasamos el Tourmalet...

Bajamos, subimos y volvemos a bajar. En un momento estamos en una carretera ancha, con curvas abiertas, es el momento de exprimir mi 1.200. Adelanto a Javier y me hago unos kilómetros a “toda mecha”, mmm... que gusto no tener nadie delante, poder divertirme un ratos a mis anchas... Dura poco, Javier ha venido en mi busca, me devuelve “al redil”. Llegamos a Sort muy tarde, como a eso de las 4. Comemos muy bien, solos en un restaurante.

Tras la comida en un restaurante con una estrella de la guía Michelín (Fogony) nos acercamos a la Bruja de Oro, a comprar unos décimos. De ahí, rumbo a Andorra, aún queda mucho día y carreteras por descubrir. Nuestro hotel es el Plaza, en Andorra la Bella. Muy cerca de donde se van a realizar todos los eventos de esta concentración. Frente al hotel ya lucen unas cuantas Harley, grandes, pequeñas, con música, maleteros...este mundo es increíble, no hay dos iguales.
Por la noche nos reunimos en una gran campa acotada para el evento. En el centro un escenario con un grupo de rockabilly tocando, ambiente harlista por doquier. Unas enormes parrillas nos dan la bienvenida con el olorcillo que desprenden sus hamburguesas y butifarras al asarse. Cerveza y tiendas ropa alrededor. Cenamos, bailamos y nos tomamos una cerve. Mañana hay diversión en Grand Valira. Nos recogemos pronto y nos vamos a dormir.

harley tour 2010Hoy ha amanecido con un día espectacular. La ruta es preciosa, hay más de doscientas Harley que escoltadas por la policía local, suben el puerto hacia Grand Valira, la estación de esquí de la zona, que esta vez luce las laderas peladas, de color gris. Aquí se reúnen todo el mundo, se pasea entre las motos, se saluda a amigos que solo se ven de concentración en concentración y se cotillea lo que se le ha hecho a esta o la otra “cerda” (nombre coloquial de las Harley entre los harlistas).

Ahora llega un buen momento, muy divertido. La Carrera de Lentos va a comenzar: los participantes se suben en sus motos enfrentados de dos en dos por gemelos pasillos marcados con cintas a los lados. Se da la salida y el último que llegue a la meta, a unos 300 metros sin poner el pie en el suelo, gana.

También damos una vuelta al circuito de karting, eso sin en moto. Hacemos fotos, nos reímos y tomamos el sano sol de esta montaña. Ahora la concentración vuelve a arrancar, bajamos el puerto y todos nos vamos al recinto a comer. Una gran paella nos espera. Después de hermanarnos unos con otros y compartir el mismo estilo de vida (al menos durante estos tres días), decidimos aprovechar y pasear por Andorra, las tiendas siempre son un buen entretenimiento.

Por la noche, en el recinto, vuelve a oler a carne a la brasa. Antes del concierto estrella hay un reparto de premios. Entre los de mi grupo, o chapter en este caso, premian a Sergi Arola y a al patrocinador, Michelín, representado por Ángel Pardo. Y como el mundo es un pañuelo, me encuentro con un buen amigo, Adolfo, que ha presentado una moto a concurso y también ha ganado.

En este concurso se presentan Harley modificadas que son un verdadero espectáculo de belleza u “horteréz”, aunque creo lo que puntúa es el trabajo artesano y la decoración, algo muy difícil de hacer bien debido a los cromados, pinceladas y dibujos, además de las delicadas soldaduras de las piezas y chasis entre si.

Tras los premios, el concierto, bailando hasta el amanecer , lo que aguantaron, claro. Nosotros nos retiramos, mañana toca volver a Madrid del tirón, desde Andorra. En otro viaje en el que tardaremos 10 horas (parando a repostar y comer) y que ya no será tan divertido, ya que la autopista y el viento no nos dejarán disfrutar.

La próxima concentración es en Castellón, del 9 al 12 de septiembre, una reunión de estos moteros que celebra su vigésimo segunda celebración. Vss!!

PRUEBA

Harley recrea su estilo más clásico al gusto europeo en una nueva versión de su archiconocida Sportster, denominada Nigthster, una americana urbana y fácil de conducir con una cilindrada de 1200 cc y una estética muy especial.

Esta belleza americana pertenece a la familia Sportster, cuenta con una estética clásica y elegante y es la Harley perfecta para comenzar en el mundo de las dos ruedas americanas si ya tienes experiencia en esto de las motos.

harley tour 2010Gracias a la altura de su asiento, de serie individual, es perfecta para cualquier estatura. La que aquí escribe, que es una mujer poco alta, ha llegado perfectamente al suelo y tan solo he tenido que mover un poco el manillar para obtener una posición a los mandos correcta y cómoda. Los pedales de freno y cambio están situados en una posición retrasada, raro en la mayoría de las Harleys, pero que ayudan y mucho a obtener un correcto manejo y equilibrio sobre esta moto. Las aletas muy recortadas se cierran y adaptan a las ruedas y sus grandes neumáticos acompañados de llantas de radios, terminan con este estilo clásico y agresivo a la vez. Incorpora un conjunto de leds en el piloto trasero e intermitentes integrados, de estilo minimalista. Para Bill Davidson, director de desarrollo de productos de la firma de Milwaukee, “la XL 1200N Nightster es una moto urbana que continúa medio siglo de tradición de Sportster de motos innovadoras, divertidas y versátiles". Sin duda, una mujer en esta moto no pasa desapercibida, aunque si eres un hombre el que se va a montar “a lomos” de esta Nigthster, tampoco. En el cuadro de mandos contamos con velocímetro electrónico, odómetro con reloj y cuentakilómetros parcial. Además del avisador de la luz larga, nos avisa del paso por punto muerto, de la baja presión de aceite, realiza un diagnóstico del motor cada vez que insertamos la llave y nos avisa de la entrada en reserva del combustible.

Una vez en carretera y gracias a un mayor recorrido de la suspensión trasera, la inclinación en curvas es superior al resto de sus hermanas, cosa que se agradece por las españolas vías, tan reviradas y en principio, complicadas de recorrer con uno de estos “hierros”. El propulsor que monta esta Nightster es el Evolution V-Twin con anclajes elásticos e inyección electrónica que se adapta a las medidas anticontaminación vigentes en el antiguo continente. El bastidor se monta sobre anclajes elásticos para reducir vibraciones, el embrague tiene un nuevo accionamiento, mucho más suave y cómodo para nuestra mano izquierda, aunque la palanca de cambios no ha perdido el estilo “patada” de las Harleys, dispone de una correa de transmisión secundaria de fibra de carbono que anuncia una mayor durabilidad.

A la hora de detenerla contamos con unos frenos de pistón, dobles en la parte delantera y simple en la trasera, suficientes para reducir la marcha e incluso parar rápidamente en caso de emergencia. Siempre contando con su peso, que no es el mismo que el de una motocicleta al uso.

Que esta Nigthster no suene como una gran Harley es debido a que su doble escape cromado monta silenciadores, cosa que agradecen los de nuestro alrededor y que más de un harlista echa en falta, aunque como cada Harley, todo se puede modificar al gusto del consumidor.

harley tour 2010Por carretera y tras esta larga ruta, se ha comportado muy noblemente, dejando que me divierta de lo lindo en curvas y sorprendiéndome por su agilidad en las mismas. En mojado y con la prudencia que el suelo húmedo requiere, se comporta noblemente avisando si nos pasamos de frenada (siempre con el freno trasero) con un suave derrape de su rueda que se recupera fácilmente a golpe de manillar. En carreteras abiertas es muy rápida y sorprende la capacidad de aceleración de que dispone.

La única pega que puedo ponerla es que a los 200 km el culo se resiente, aunque como todo en Harley, este se puede modificar o cambiar por otros mucho más cómodos y mullidos para las largas distancias.

En principio salía con la promesa de poder hacer unos 140 km con un depósito lleno, promesa que se hizo realidad cada 170 km, conduciendo suave al puño y sin pasar los límites de velocidad de nuestras carreteras.

Como colofón y tras poner la pata de cabra, única manera de aparcarla, no sin un poco de trabajo hasta que le cogemos el tranquillo, se activa la alarma, que monta de serie y se denomina “Smart Security System”. Si alguien piensa que puede moverla o subirse a ella mientras descansa, se llevará una sorpresa ya que comienza a avisarnos mediante señales acústicas que evitan que nos la “toquen” sin permiso.

En definitiva, una Harley perfecta para entrar en este mundo de las auténticas Custom americanas, adaptada a nuestras carreteras, cómoda por ciudad e ideal para entrar en el mundo Harley con estilo. Desde luego que también está indicada para las mujeres que gustan de este tipo de motos y no quieren pasar desapercibidas.



Prueba y Redacción: Alicia Sornosa
Fotos: Harley Davidson
Julio 2010

Busca tu moto

Marcas
Buscar motos
USO DE COOKIES. Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Si continuas navegando entendemos que aceptas las condiciones Política de cookies USO DE COOKIES. Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar la navegación por nuestra web, así como para mejorar nuestros servicios y mostrarte la publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de los hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Cerrar