Prueba BMW F 800 R

CAMINO DE LA PERFECCION

Esta R era un modelo “cantado”, de esos que todo el mundo sabe que van a terminar apareciendo incluso años antes de su comercialización e incluso de su presentación a la prensa. Cuando en el 2006 se presentó la primera generación de las nuevas 800 bicilíndricas, era evidente que una naked era la evolución lógica de aquellas primeras S y ST sport turismo semicarenadas.

Para esta nueva familia, de la que ya se venía hablando hace tiempo, se barajaron varias estructuras de motor para mantener ese “temperamento propio” que toda moto europea debe tener y más si hablamos de BMW, una fábrica que ha estado décadas enteras básicamente con un solo motor: el venerable boxer de cilindros puestos. Así, también se habló de esta configuración para las nuevas 800, pero para eso ya estaba la clásica R 850 R, pero que era demasiado ancho y con un funcionamiento demasiado “particular” para motoristas sin experiencia, uno de los públicos objetivos de esta nueva generación.

Por lo tanto, al final se decidieron por un bicilíndrico pero tipo “twin”. Es decir, con los cilindros paralelos al estilo de las antiguas inglesas, por lo que también podemos verlas en la Triumph Classic, y también en algunas más modernas como las Yamaha TDM- también la T-Max, pero es un scooter y es otra historia- aunque realmente podemos decir que no es un tipo de motor muy habitual actualmente en las grandes cilindradas. Esto queda para los V2 estilo Ducati, que prácticamente acaparan el mercado.

Bueno, el caso es que después de aquellas S y ST, en el 2007 llegaron las nuevas GS de cilindrada media, desarrolladas para llenar el hueco que quedaban entre las 650 monocilíndricas y las mastodónticas 1200 boxer. Aquí ya se notó una clara evolución en el comportamiento del motor, que disfrutaba de aligeramiento internos y el funcionamiento mucho más equilibrado y suave que la primera generación.

Y por fin, en estos 2009 ha llegado la naked que todos esperábamos y que, por otro lado, era un modelo casi obligado en la gama de la marca alemana donde las roadster han sido siempre protagonistas. Aunque lo cierto es que esta 800 R no es una roadster naked clásica, algo que sí era la 850 con motor boxer, sino una naked deportiva de estilo moderno y con un diseño que casi recuerda al de las más agresivas Street Fighter. Desde luego, está claro que en BMW buscan nuevos segmentos del mercado para conquistar y este año se han introducido en dos muy difíciles, como son el de las naked deportivas ligeras con esta 800 R y el de las superbikes racing con la S1000RR.

CARACTERÍSITCAS

Cómo puede deducir fácilmente, la base es prácticamente la misma que en las S y ST. Esto significa que mantiene su chasis doble viga, el motor bicilíndrico y la horquilla convencional, pero la verdad es que hay cambios que son realmente profundos y redundan en un funcionamiento infinitamente mejorado respecto a sus primas. 

BMW F 800 R

Comencemos por analizar el propulsor. La estructura básica es la ya conocida: bicilíndrico en línea refrigerado por agua, de 798 cc reales, cuatro válvulas por cilindro (o sea, 8 en total), válvulas accionadas por empujadores con doble árbol de levas en cabeza, y un particular eje de equilibrado mediante una biela ciega que se mueve en dirección contraria a las dos reales. Falta hace, porque estamos ante un motor en que cada pistón mueve 400 cc y en las primeras versiones esto se dejaba notar, con un tacto de motor algo, digamos, “trepidante”. La cilindrada unitaria puede no parecer mucho en una época en que las grandes custom llegan a los 2000 cc, pero aquí estamos ante una moto de carácter deportivo que tiene que girar relativamente alto de vueltas (no como una superbike, pero si llega a las 9000 rpm) y que no cuenta con el equilibrado “natural” de los V2 a 90º. Lo cierto es que en esta tercera versión parece mucho más afinado, en parte quizá por un ajuste general más cuidadoso y también porque incorpora unos nuevos cojinetes en el sistema equilibrado, pero también estoy convencido que influye el excelente trabajo de evolución sobre la electrónica… aunque para ser sinceros todavía son apreciables a medio régimen, lo que puede ser incómodo en un viaje largo. Los intervalos de combustión son a 0º, es decir, los dos pistones suben y bajan al tiempo, lo que consigue una respuesta y un sonido casi igual al del clásico boxer de la marca.

 

Todo el sistema de inyección ha sido retocado y mejorado más que notablemente, puesto que en las primeras F la progresión del motor en bajos y medios era poco consistente y con bastantes vibraciones, mientras que ahora la subida de vueltas y el empuje es realmente alegre y lineal desde cualquier régimen. También se ha retocado la cinemática de las mariposas (de 46 mm.) del sistema de alimentación. Todo esto logra un empuje consistente usando la marcha que prefieras, lo que consigue un pilotaje divertido, fácil, predecible y, lo que es más importante, terriblemente efectivo en zona reviradas, tanto lentas como rápidas. Como buena naked deportiva, el desarrollo y las tres últimas marchas se han acortado respecto a sus primas turísticas, lo que logra una menor velocidad máxima (inútil en una naked) pero optimiza las aceleraciones.

 

BMW F 800 R

Por lo tanto, ahora tienes recuperaciones infinitamente mejores (aún con escapes más catalizados) pero, y éste es otro gran logro, manteniendo esos consumos tan bajos que ya pudimos comprobar en todas las versiones de este motor.

Declara una potencia total de 87 caballos (existe un kit de 34 CV, por supuesto, para los que tengan el carnet reciente) y un par de 86 Nm a 6000 rpm., lo que la coloca como líder de la categoría, aunque este respecto hay que reconocer que juega con una gran ventaja de cilindrada con sus 800 cm³ en un segmento en que casi todas están entre 650 (Kawasaki Versys, Suzuki Gladius) y 700 (Ducati Monster 696). Así, se logra una velocidad final de 210 km/h.

 

Además, el tacto del embrague es más suave y modulable que antes, aunque quizá conecta un poco tarde porque te obliga a soltar la maneta casi del todo, pero el excelente y progresivo empuje del motor logra que su uso no sea tan necesario y crítico como lo era antes.



PARTE CICLO

El chasis es muy similar al usado en las F, un doble viga de aluminio que prácticamente va recto desde la pipa hasta el punto de pivotación del basculante, que aquí es un doble brazo de acero frente al gran monobrazo de sus primas. Por cierto, también la transmisión por correa de estas se cambia por una cadena clásica, otro elemento que convierte esa R en una moto más convencional y cercana al gran público… y también baja el precio final.

BMW F 800 R

El peso total está bastante contenido, con 182 kilos en seco y apenas 204 en orden de marcha, por lo que realmente la podemos considerar como ligera, sobre todo si tenemos en cuenta que estamos ante un modelo de gran producción y gama media pensada para llegar a un amplísimo público. Por lo tanto, los materiales nobles como el magnesio o el titanio, presentes en algunas superdeportivas de gama alta, brilla por su ausencia.

Y esta ligereza es algo que se confirma son su tacto en marcha, que consigue transmitir la sensación de manejabilidad en cualquier circunstancia. Recordemos que, como algunas de sus compañeras de catálogo, tiene el depósito de gasolina bajo el asiento con la boca en el costado derecho, lo que baja el centro de gravedad y por lo tanto la hace más manejable. Una BMW siempre ha de tener este tipo de detalles técnicos y especiales.



ESTILO ALEMÁN

Sus líneas generales, aunque mucho más ligeras y graciles, recuerdan a la Street Fighter más tecnológica y “robótica” del mercado, su hermana mayor K1300R que, por cierto, ha disfrutado este año de similares evoluciones respecto a las anteriores 1200 que esta 800 R respecto a las F.

Así, su óptica frontal bifaro asimétrica es una verdadera “marca de la casa”. Por lo demás, podemos asegurar que es una moto que gusta la gente y se une al grupo de naked deportivas agresivas al estilo de la también exitosa y muy efectiva Triumph Street Triple 675… curiosamente( o quizá no tanto ), ambas europeas. 

BMW F 800 R Por otra parte, las mejoras en la amortiguación-con una horquilla convencional de 43 mm y un mono amortiguador trasero con el ya clásico pomo de regulación remoto- se deja notar. Ahora es mucho más firme y con una regulación de hidráulicos claramente más conseguida. Mantiene fiel la trazada y, a pesar de su firmeza, ambos trenes resultan bastante cómodos en un uso diario o tranquilo. Equipo un efectivo amortiguador de dirección colocado bajo la tija inferior que cumple su trabajo y pasa desapercibido cuando no es necesario, por lo que podemos decir que funciona muy bien.

Y hablemos de los frenos. Todo el sistema está desarrollado por Brembo, y a pesar de que recordamos un quizá excesivo recorrido de maneta, podemos asegurar que la efectividad de los frenos está fuera de toda duda. Son modulables, potentes y agresivos hasta su adecuado punto, sin poner en aprietos a los motoristas noveles pero cubriendo las necesidades de los que ya no lo son tanto.

BMW F 800 RBásicamente, su conducción o pilotaje-depende de cómo lo mires- se apoya en las excelencias del motor, que básicamente tiene las mejores características que esperas de un bicilíndrico, con una entrega de potencia consistente en toda la gama y que no necesita ser exprimido para dar prestaciones, entre otras cosas porque tiene una zona roja bastante conservadora para los tiempos que corren (9000 rpm). Además, la ergonomía está muy conseguida desde el primer momento, aunque si empiezas a apretar el ritmo quizá notes el tren delantero demasiado elevado y el manillar algo ancho. La discreta visera instalada sobre los relojes no protege mucho al piloto pero si ayuda a asentar el tren delantero a altas velocidades y evita turbulencias, además darle un innegable toque estético.

Y, tratándose de una BMW, no podemos olvidar la innumerable cantidad de complementos que pueden ayudar a convertirla básicamente en la moto que tú quieras: desde más rutera hasta infinitamente más deportiva. Sin duda éste es uno de los grandes atractivos de las motos alemanas, y una de sus principales armas para seducir a los usuarios indecisos. Aquí te ofrecemos una lista de todos los “juguetitos” con que puedes complementar a tu 800 R.

- ABS de BMW Motorrad (complemento siempre mucho más que recomendable)
- Puños calefactables (el arma absoluta contra los dedos azules en invierno)
- Asiento de menor altura (775 mm). para los menos altos
- Asiento de mayor altura (825 mm).para los menos bajos
- Alarma antirrobo (DWA). Para que no te la roben, o por lo menos molestar al ladrón
- Sistema de control de la presión de los neumáticos (RDC). Evite tener que pensar en comprobarlo en una gasolinera
- Ordenador de a bordo.
- Reducción de la potencia a 25 kW/34 CV. Si eres de los que tienen el carnet recién sacado.
- Intermitentes de diodos luminosos o de color blanco. Para los que buscan un punto de personalización.
- Pantalla sport (del mismo color que la moto).
- Enchufe eléctrico.
- Caballete central.
- Parrilla portaequipaje. Para poder llevar algo de equipaje
- Maleta Sport de volumen variable. Para poder llevar bastante equipaje
- Bolsa para el depósito. Para poder llevar más equipaje
- Conjunto de elementos de sujeción de maletas laterales.
- Topcase pequeño.
- Bolsa interior para el topcase.
- Acolchado del topcase como respaldo para el acompañante. Para los que suelen llevar paquete, y no de tabaco.
- Mochila para el depósito. Cómodo y efectivo
- Conjunto de herramientas.
- Cable para asegurar el casco.
- Navegador BMW Motorrad ZUMO, incluido el soporte. Para no perderse
- Recubrimiento para el asiento del acompañante.
- Deflector para el motor.
- Embellecedor para el radiador, de color negro graneado o de color aluminio.
- Pantalla Sport (tres colores: blanco alpina, naranja fuego y blanco aluminio metalizado mate).
- Silencioso deportivo de Akrapovic. Si tienes espíritu de carreras.
- Barras de protección del motor.
- Enchufe eléctrico.

Bueno, y poco más nos queda por decir de esta moto. BMW ha dado en el clavo con este modelo, consiguiendo evolucionar su última generación de 800 hasta un punto casi perfecto (esas vibraciones…), consiguiendo además un conjunto agradable y atractivo para el gran público (algo que no siempre ha conseguido) y una moto que, sin tener las ingentes cargas de tecnología y elementos tan particulares como el cardan o la suspensión delantera Telelever, tiene un comportamiento intachable y un motor realmente efectivo.



A favor

- Estética muy conseguida

- Motor potente, progresivo y lleno a cualquier régimen.

- Buen precio para tratarse de una BMW de última generación.

- Gama de complementos sin rival

- Comportamiento en cualquier circunstancia, tranquila o deportiva.

En contra

- Vibraciones del motor

- Protección aerodinámica de serie

- Tren delantero algo elevado

- Capacidad de carga de serie (casi sin hueco bajo el asiento)

Prueba y Redacción: David García de Navarrete
Fotos: Miguel Méndez
Agosto 2009

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