Prueba VOLKSWAGEN GOLF
2.0 TDI 110 CV Sport

COMPACTO SUPERIOR DE VOLKSWAGEN

En su sexta entrega y tras 35 años de existencia, el mito Golf mantiene intactas sus cualidades como referencia del segmento de los compactos, pese a que sus más directos competidores –véase el Renault Mégane, uno de los más recientes–, cada vez se acercan más a sus elevados estándares de seguridad, calidad, tecnología y prestaciones. Una lucha enconada por destronar al rey Golf, en la que prácticamente todas las marcas participan, y en la que los ingenieros alemanes siempre han hecho un esfuerzo por ofrecer un ‘algo más’ que hacen de él un coche casi siempre ‘mejor’.

Calidad del coche Prueba VOLKSWAGEN GOLF

Superioridad alemana que se percibe en pequeños detalles e incluso matices pero que siempre te acaban convenciendo y que se distinguen por la calidad de los materiales y acabados, la completa dotación tanto de serie como en opción, los excelentes rendimientos mecánicos obtenidos gracias al uso de una tecnología siempre a la última y, sobre todo, en una siempre grata sensación de aplomo y seguridad en marcha. Eso sí, ese ‘algo más’ que aporta el Golf conlleva un precio un poco mayor al de sus competidores directos a igualdad de motor y equipamiento. En este sentido, el Golf que probamos es una versión de tres puertas con motor TDi 2.0 de 110 CV en acabado Sport cuyo precio base es de 22.600 euros, 2.800 euros más que un Mégane equivalente con carrocería de tres puertas, por ejemplo un Coupé Dynamique 1.5 dCi de 105 caballos. Asumir esa diferencia de precio puede estar justificada si se tiene en cuenta, sobre todo, que el valor de recompra de unVolkswagen siempre es mayor al de un coche francés y que también el equipamiento, tanto de serie como en opción, es un poco más extenso en el caso del Golf.



Vehículo que gusta a todos Prueba VOLKSWAGEN GOLF

La gama de carrocerías de esta sexta generación sigue siendo muy amplia, con opciones válidas para cualquier necesidad. Así, el Golf está disponible en tres o cinco puertas; monovolumen; denominado Golf Plus; descapotable, conocido como Eos, y el familiar Variant. También hay mecánicas de todo tipo en gasolina: un 1.600 centímetros cúbicos de 102 caballos; el 1.400 TSi con turbo e inyección directa de 122 ó 160 caballos; y un dos litros TFSi turboalimentado de 211 CV que se monta en la versión deportiva GTi. En cuanto a la oferta en gasóil, todos son turbo con la novedad del motor ‘common rail’ con filtro de partículas de 2.000 centímetros cúbicos y potencias de 110 ó 140 caballos. Las transmisiones pueden utilizar el cambio secuencial con de doble embrague DSG en versión de seis o de siete velocidades, excepto las mecánicas de menor potencia en diésel o gasolina, que sólo están disponibles con un cambio manual de cinco velocidades.



Mecánica renovada Prueba VOLKSWAGEN GOLF

El motor 2.0 TDi 110 caballos es nuevo y reemplaza al veterano 1.9 TDi de 105. Dispone por vez primera de sistema de inyección con conducto común o ‘common rail’ de última generación en sustitución de los inyectores ‘piezoeléctricos’ con sistema de bomba-inyector. Es una mecánica mejor pues mantiene los bajos consumos de siempre pero vibra menos, y ofrece un tacto más suave, en parte gracias a la utilización de un diferencial con dos árboles. Conduciéndolo suavemente en recorrido interurbano he conseguido un gasto de combustible de sólo 5,3 litros cada 100 kilómetros, una cifra realmente contenida para un coche cuyo peso ronda los 1.370 kilogramos. Ayuda bastante los desarrollos de cambio, algo largos, y que la entrega de la fuerza se realiza desde las 1.200 revoluciones, con un par máximo de 250 Nm a 1.500 vueltas. No es un motor excesivamente elástico aunque ofrece un buen margen de uso hasta las 4.500 revoluciones. En conducción deportiva la cifra de consumo también resulta brillante: unos 9,6 litros. Las prestaciones no son explosivas pues la relación entre el peso del vehículo y la potencia del motor no es para tirar cohetes, aunque se defiende muy bien sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un coche enfocado claramente a ofrecer la máxima comodidad en marcha con el menor consumo posible. Aun así he medido unas aceleraciones de 11,5 segundos para alcanzar los 100 kilómetros/hora desde parado. Y en recorrer los 400 y los 1.000 metros he conseguido unas cifras de 17,5 y 32,3 segundos, respectivamente. En cuanto a las recuperaciones, el cronómetro se sitúa por debajo de la mayoría de sus competidores, con 8,2 segundos para pasar de 80 a 120 kilómetros/hora en cuarta velocidad, y 14,1 en quinta.



Coche cómodo y seguro Prueba VOLKSWAGEN GOLF

Al volante de este Golfse perciben muy buenas sensaciones. La suspensión está claramente reglada para anteponer la comodidad antes que la máxima eficacia en conducción deportiva. El conjunto de muelles y amortiguadores, con las tradicionales columnas McPherson delante y un eje trasero de cuatro articulaciones detrás, ofrece un tacto blando para que los ocupantes no aprecien prácticamente las irregularidades del terreno, aunque el firme esté bien roto y viajemos deprisa. En curvas no se aprecian movimientos exagerados de la carrocería, sólo una leve oscilación hacia arriba y hacia abajo pero siempre de manera muy suave y sin molestas inclinaciones. La estabilidad en recta es de lo mejorcito del segmento, el aplomo es máximo y el coche va siempre por su sitio. En curvas se aprecia un leve subviraje ya que el coche gira algo menos de lo que le indicamos mediante el volante. Circunstancia nada peligrosa y que se soluciona aplicando más giro a la dirección o levantando el pie del acelerador para que el eje trasero ayude a cerrar la trayectoria. Por cierto que la dirección electromecánica con endurecimiento progresivo me ha parecido algo lenta, sensación acorde a la filosofía del vehiculo, aunque no es una gran molestia en giros rápidos y enlazados.



Detalles "Premium" del coche Prueba VOLKSWAGEN GOLF

El interior del Golf es realmente bueno, posiblemente de lo mejorcito de su categoría. Aunque recuerda bastante al de su antecesor, el diseño es totalmente nuevo, con detalles procedentes de coches de mayor porte como el Passat CC. Es el caso del magnífico volante forrado en piel suave con tres radios desde donde se controla parte de las funciones del teléfono, sistema de audio y ordenador de a bordo. Los materiales son de un material plástico muy blando, tipo goma, de excelente tacto que se utiliza no sólo en todo el salpicadero sino también en las puertas. Sólo hay plásticos de inferior calidad en la parte intermedia de la consola central. El ajuste de las piezas resulta excelente pues es imposible apreciar ruidos o crujidos extraños circulando deprisa sobre firmes irregulares.



Automóvil suave y silencioso Prueba VOLKSWAGEN GOLF

El aislamiento acústico resulta envidiable ya que casi no se perciben desde el habitáculo ruidos procedentes del exterior, en parte por el gran trabajo realizado en los nuevos motores TDi. Y también por una serie de retoques que ha recibido la carrocería, como por ejemplo el empleo de una lámina absorbente de ruidos en el parabrisas, un rediseño de las zonas de cierre de puertas y ventanillas y el empleo de unos espejos retrovisores de escaso tamaño y forma irregular que –según Volkswagen pues yo no he conseguido apreciarlo–, también ponen su granito de arena a la hora de reducir los ruidos aerodinámicos. Por cierto que la marca germana también asegura que esta nueva forma de espejos, con intermitentes incluidos tanto fuera como dentro de la carcasa, derivados de los del Passat CC, ayuda a que se ensucien menos, algo que me parece poco útil si es a costa de reducir el tamaño de los espejos. Las mejoras acústicas mencionadas se completan con acciones selectivas realizadas en el vano motor y en el habitáculo, así como el empleo de unos neumáticos de baja rodadura.



Coche con información fácil y a mano Prueba VOLKSWAGEN GOLF

La ergonomía es otro de los puntos a destacar del interior del nuevo Golf. Todo está en su sitio y es muy fácil de usar. A la ya de por sí buena ubicación de todos los mandos de control e información, característica típica de anteriores generaciones, se han añadido ligeros cambios. Por ejemplo una mejor ubicación del control del climatizador –bizona en esta versión–, una pantalla táctil multifunción situada en el centro del salpicadero y una posición más elevada de las teclas de control de las ventanillas eléctricas y de los espejos retrovisores, a la izquierda del conductor. Ligeros cambios unidos a unas esferas de información de velocidad, revoluciones, nivel de combustible y temperatura de motor, de gran tamaño y fácil lectura, así como una pantalla central colocada entre ambas esferas desde donde se informa de las múltiples funciones del ordenador de a bordo, cuyo manejo no se realiza mediante la palanca derecha del limpiaparabrisas sino directamente desde el volante. Uno de los datos que ofrece la pantalla del ordenador es la selección de la marcha engranada, como si se tratase de un coche con cambio automático, y que avisa cuando es necesario subir o bajar una velocidad con el objetivo de reducir el consumo de combustible anteponiendo siempre los regímenes de motor más bajos posibles.



Materiales de calidad del coche Prueba VOLKSWAGEN GOLF

En esta versión Sport hay detalles en el habitáculo diferenciadores, como por ejemplo el uso de biseles y bandas longitudinales de aluminio. También se distingue por montar unos excelentes asientos deportivos con las partes centrales en material de tela Alcántara, de muy agradable tacto. Los reposacabezas carecen, sin embargo, de regulación en inclinación. La sujeción y comodidad que ofrecen los dos asientos delanteros son encomiables, así como las posibilidades que ofrecen para ajustarlos en longitud y altura así como la regulación del apoyo lumbar. El espacio existente en las plazas delanteras es bastante amplio, sobre todo en altura al techo. Desde la posición del conductor la visibilidad es buena en todas las direcciones, incluida la parte trasera y los lados de atrás. Otra nota positiva es la existencia de cuatro asideros para cada una de las plazas, así como iluminación interior, doble e independiente tanto en la zona delantera como atrás. Un detalle muy bueno es el sistema de apertura del capot, que bascula automáticamente hacia arriba de manera suave y progresiva mediante un muelle muy bien regulado.



Vehículo con espacio generoso Prueba VOLKSWAGEN GOLF

El acceso a los asientos de atrás es sencillo gracias al buen espacio que dejan los asientos delanteros una vez avanzados al máximo y a la altura del marco de las puertas, aunque el funcionamiento en esta unidad del sistema de recuperación de la posición inicial del acompañante no acababa de ir bien. La altura al techo en las plazas traseras es casi tan amplia como en la zona del conductor (1.000 milímetros delante, 960 detrás) y aunque hay espacio para que viajen tres adultos, la cota de anchura (1.380 milímetros) queda un poco justa si quienes se sientan cuentan con espaldas anchas. La plaza central dispone de un cómodo apoyabrazos que al abatirse da acceso directo al maletero por medio de una escotilla, solución útil para llevar por ejemplo un par de esquís.



Maletero amplio Prueba VOLKSWAGEN GOLF

La capacidad del maletero va de los 350 litros a los 1.305 con los respaldos de los asientos traseros abatidos. Estos se parten en dos en una proporción 60/40 y cuentan con un sistema de anclaje robusto y que informa si están bien sujetos por medio de una patilla de color rojo. La distancia que he medido desde el borde interior del maletero hasta el respaldo del acompañante una vez abatido es de 1.875 milímetros. El portón se abre desde el logo de Volkswagen y la distancia del borde al suelo (680 milímetros) permite introducir cómodamente cualquier bártulo. Una rueda de emergencia tipo ‘galleta’, una discreta luz interior y unos útiles ganchos para asir bolsas o colocar una red completan la dotación del maletero.



Vehículo con huecos para objetos Prueba VOLKSWAGEN GOLF

También queda bien resuelto la portabilidad de objetos en el interior del vehículo. Las puertas cuentan con espacio suficiente para llevar botellas de 1,5 litros y otras cosas, y hay un cajetín a la altura de la rodilla izquierda del conductor con tapa. La guantera monta luz y refrigeración en su interior. En la consola central, a la altura de la palanca del freno de mano, hay un cenicero con tapa y una toma de corriente de 12 voltios, un portalatas doble con un abrebotellas en el centro. También monta un porta gafas en el techo, y un apoya brazos entre los asientos, con huecos interiores pequeños, y conexiones para reproductores de música tipo iPod y un puerto USB. Detrás se pueden llevar un par de latas en la espalda de la consola central y hay dos pequeños huecos en los laterales. La calidad de los acabados convence ya que casi todos estos portaobjetos o van tapizados o cuentan con material de goma para impedir el desplazamiento de los objetos.



Coche con un equipamiento completo Prueba VOLKSWAGEN GOLF

El equipamiento Sport de este Golf incluye una amplia dotación de serie donde se incluyen elementos como climatizador bizona con información en la pantalla táctil, control de estabilidad desconectable poco molesto en conducción decidida, control de tracción, bloqueo electrónico del diferencial, freno en pendiente que actúa sin necesidad de mantener engranada una marcha, sistema de radio CD con pantalla táctil y ocho altavoces, llantas de aleación de 16 pulgadas, control de velocidad y antinieblas con luz de giro, entre otros. En seguridad pasiva cabe destacar los siete airbags de serie, incluido uno que protege las rodillas del conductor. Sí se echa de menos las luces de xenón en un coche tan completo como este, opción que de momento no está disponible ni pagándolo como extra. Volkswagen anuncia la disponibilidad futura de un sistema de suspensión adaptativa, disponible en otros modelos de la marca y que sería de gran eficacia en esta versión del Golf para dotarle de una mayor firmeza en curvas; además de un sistema de regulación automática de la velocidad por medio de láser y un asistente de aparcamiento automático.



Conclusión sobre el coche Prueba VOLKSWAGEN GOLF

Para quienes busquen un vehículo muy cómodo, completo y fácil de conducir, con un motor de prestaciones correctas y un consumo mínimo, este Golf puede ser un acierto. Si a ello sumamos el gran equipamiento que monta, sobre todo en los apartados de seguridad activa y pasiva, y una imagen robusta con detalles que recuerdan al Touareg, como por ejemplo los pilotos traseros que son casi un calco, la decisión es fácil. El único inconveniente está en comprobar si merece la pena pagar ese dinero extra que cuesta el Golf en relación a sus rivales. Yo creo que sí, sobre todo si se tiene en cuenta la fiabilidad y el elevado valor de recompra característicos del alemán.



A favor

- Aislamiento acústico.

- Comodidad en marcha.

- Bajos consumos.

- Equipamiento completo.

- Interior de calidad.

- Maletero aprovechable.

En contra

- Dirección algo lenta.

- Motor justo de potencia.

- Precio mayor que la competencia.

- Reposacabezas sin regulación en inclinación.

- Luces sin xenón.

- Rueda de repuesto de ‘galleta’.

Prueba y Redacción: Arpem.com
Fotos: Arpem.com
Marzo 2009

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