Prueba SUZUKI GRAND VITARA
1.9 DDiS 129 CV

EL ULTIMO SUPERVIVIENTE

Hace más de 20 años Suzuki era el fabricante más importante de todoterrenos de bajo coste. En la actualidad la mayoría de coches con aspecto de todoterreno se denominan SUV, Suzuki sigue ofreciendo un vehículo con aceptable comportamiento en carretera y aptitudes todoterreno superiores a los SUV de última hornada.

  

PIONERO EN SU SECTOR

Mucho antes de que existieran los Toyota Rav4, Land Rover Freelander o el Nissan Qashqai, ya había algunos Suzuki 4x4 (Vitara y Samurai) dando saltos por el campo y moviéndose como un utilitario más por las ciudades. Aquellos toscos, pero divertidos y resistentes todoterrenos han dado paso a un coche mucho más refinado, amplio y con un interior cuidado al detalle. El resto de fabricantes ha elegido claramente la opción asfáltica al dotar a todos sus modelos de tracción delantera o integral con bloqueo de diferencial pero nunca incluyendo una caja de cambios con reductora. En la actualidad el Grand Vitara se sitúa en un limbo intermedio entre los ágiles SUV de ciudad y los verdaderos todoterrenos de antaño.



VERSIONES Y ACABADOS

El Grand Vitara es un todoterreno con tracción total permanente y posibilidad de diversos bloqueos de diferencial, está disponible con dos carrocerías, de tres y cinco puertas. La de cinco puertas mide 4,5 metros de largo, la de tres mide 4,06 metros y está homologada para cuatro plazas.

Los acabados se dividen en: JLX, JLX-E y JLX-EH y EL (en el tres puertas sin la L).

Los que tienen al final de su identificación la palabra City son los Grand Vitara que no llevan rueda de repuesto en el portón trasero y tienen un enfoque más ciudadano.

En el momento de escribir esta prueba, existe una serie limitada sobre la versión de cinco puertas denominada Black&White que cuenta con un equipamiento muy interesante y que además se beneficia de un precio especial muy favorable con respecto al resto de acabados. El B&N incluye de serie llantas especiales de 18 pulgadas, faros de xénon, arranque sin llave, techo solar y radio CD con MP3 entre otros.

La gama mecánica está formada por un solo motor diésel (1.9 DDis 130 caballos) y dos de gasolina que se reparten entre las dos carrocerías. El modelo corto de tres puertas se queda con el 1.6 de 106 caballos y el largo de cinco puertas con el 2.4 de 169 caballos, todos ellos de cuatro cilindros. Las cajas de cambio son manuales de cinco velocidades salvo la versión gasolina 2.4i que puede llevar en opción una automática de cuatro. No todos los Grand Vitara llevan reductora, la versión de tres puertas de acceso, 1.6, no puede montarlo ni en opción.



INTERIOR

La calidad general que se percibe al sentarnos por primera vez es correcta en esta versión, tan solo la calidad del plástico de la consola central podría ser mejorable.

Los asientos delanteros son cómodos pero no sujetan nada el cuerpo. La visibilidad es excelente, no solo por la altura general de nuestra posición si no por los enormes espejos que ofrecen un gran campo de visión. La sonoridad es elevada nada más poner en marcha el motor diesel de 1.9 litros y origen Renault pero a medida que va cogiendo temperatura disminuye. La actual generación de Grand Vitara fue mejorada en insonorización con respecto a las primeras versiones. Aunque los dos pasajeros delanteros pueden hablar en tono normal, mantener una conversación con los pasajeros de las plazas traseras significa hablar un poco más fuerte de lo habitual.

El espacio en las plazas traseras es razonable tanto en altura como en anchura, el maletero es menos de lo que puede parecer a la vista del voluminoso tamaño del coche, 398 litros y aunque la superficie es plana, los pasos de rueda restan algo de espacio.

Esta capacidad puede aumentar hasta 1.386 si abatimos la segunda fila de asientos.

Los respaldos de los asientos traseros tienen varias opciones de inclinación por lo que se puede disponer de un espacio de carga extra sin tener que sacrificar las plazas traseras. En nuestra unidad de pruebas la rueda de repuesto va colocada en el maletero, como las bisagras de la puerta se encuentran en el lateral derecho, en el caso de estar aparcado en línea con un coche pegado detrás, resulta muy complicado poder abrir y sacar la carga.



EN CARRETERA

El Grand Vitara es un modelo muy cómodo para realizar viajes por carretera. La suspensión independiente hace que su nivel de confort se sitúe a la altura de los mejores. En su versión de cinco puertas resulta más confortable todavía gracias a la mayor distancia entre ejes. La conducción en curvas cuando se le exige se resiente por la configuración de suspensión más suave pensada para soportar una conducción fuera de carretera, esto se traduce en una sensación de balanceo más acusada al tener también el centro de gravedad situado más alto. Si nuestra forma de conducir no es deportiva, tiene una estabilidad y una comodidad más que razonable. De hecho los baches, bordillos o aceras son leves compresiones de amortiguación gracias también en parte a los enormes balones que lleva por neumáticos, 225/65 17. La suspensión es más efectiva que la de sus rivales cuando la pista se complica con surcos profundos, algo que se agradece por tener un mayor control sobre la dirección, que es más directa.

La ventaja añadida de sus diferenciales le da inmediatez de respuesta a las ruedas que pierden tracción pudiendo llegar a tener las cuatro ruedas con la misma cantidad de par motor. Sin embargo la altura total y los ángulos de entrada o salida no difieren mucho de sus rivales más asfálticos, por lo que si se trata de rodar por pistas de dificultad media no existe diferencia alguna entre todos ellos. Solo cuando las circunstancias se complican, trialeras, barro, charcas, etc, es cuando realmente la reductora marca las diferencias. Los voladizos delantero y trasero también contribuyen a mejorar sus aptitudes camperas pero no difieren tanto del resto de competidores. 

La última generación de Grand Vitara mejoró la frenada al sustituir los tambores traseros por discos de freno, el ESP es de serie en las versiones de cinco puertas y en las variantes más lujosas del tres puertas. Los consumos están en una medida aceptable teniendo en cuenta que tiene la aerodinámica de una caja de zapatos y un peso de 1.700 kilos, sin olvidar la tracción integral permanente. En carretera circulando alegre consume alrededor de 9,5 litros cada 100 kilómetros, al rodar a velocidades medias en torno a 100 kms/h se acerca más a las cifras oficiales (6,8 litros) aunque no he sido capaz de igualarlas. En mi opinión este motor está pidiendo a gritos una caja de cambios de seis velocidades, con ella se lograría mejorar dos aspectos muy importantes al mismo tiempo. Por un lado la rumorosidad descendería notablemente al igual que sus consumos en carretera. La respuesta del motor es satisfactoria pero los kilos de sobrepeso se notan por lo que la cifra de aceleración de 0 a 100 kilómetros/hora es de dos cifras, 13,2 segundos. Los adelantamientos en carreteras de doble sentido tienen que realizarse midiendo bien el espacio con el que contamos ya que cuando el motor se encuentra a plena carga por mucho que pisemos el acelerador la velocidad apenas se incrementa. La primera velocidad tiene un desarrollo corto sin duda más adecuado para la práctica de todoterreno. Esto no resulta molesto, simplemente basta con adaptarse a su banda de entrega de potencia y comprobar como el Grand Vitara responde con rapidez al acelerador.



RIVALES

No lo tiene fácil, las tendencias del mercado han provocado la aparición de numerosos modelos SUV con atractivos diseños de todoterreno y un comportamiento en carretera cada vez más cercano al de cualquier turismo compacto. Por otra parte hay que tener en cuenta que la mayoría de vehículos jamás pisa la tierra en toda su vida por lo que el comprador de un Suzuki Grand Vitara tiene muy claro lo que busca: un vehículo que puede servir para el día a día pero que el fin de semana permite escapadas para practicar off road con pocas o ninguna modificación. Sus peores rivales son el superventas Nissan Qashqai, KIA Sportage, Toyota RAV4 y aunque es un poco más grande, un Chevrolet Captiva. Todos ellos superan al Suzuki en conducción por carretera, prestaciones generales y consumos. A cambio el Suzuki se defiende razonablemente bien en carretera, es el mejor de todos ellos por campo y tiene uno de los precios más económico de todos, en algunos casos por una diferencia abultada. El Grand Vitara sigue teniendo las reminiscencias de un todoterreno de la vieja escuela y eso supone perder eficacia y refinamiento en asfalto e incrementar los consumos pero como todoterreno sigue cosechando buenos resultados de ventas. Algo de lo que no pueden presumir el resto de todoterrenos puros del mercado que han visto mermar sus ventas progresivamente.



¿CUANTO CUESTA ASEGURAR EL SUZUKI GRAND VITARA?

Según nuestro comparador de seguros, el precio mínimo por asegurar a todo riesgo con franquicia un Suzuki Grand Vitara 1.9 DDIS JLX-EL 129 Cv City 5 puertas cuando el tomador de la póliza es una señor de 50 años casado, con 10 años de antigüedad de carné de conducir, que vive en Ciudad Real y deja el coche garaje individual, recorre hasta 15.000 kilómetros al año, es 338.45 € euros, con una franquicia de 200 euros. Este precio lo ofrece Direct Seguros y con una calidad de póliza, 6.83 puntos sobre 10.



A favor

- Comportamiento off road (tanto por la suspensión como por las diferentes opciones de bloquear diferenciales y reductora, es un auténtico todoterreno).

- Confort de marcha (si el ritmo es tranquilo el confort es elevado, si le “apretamos” los balanceos acusados en curva enturbian la comodidad general)

- Espacio para los pasajeros (la versión de cinco puertas cuenta con bastante espacio, es uno de los mejores de su segmento)

- Estética y construcción (aparenta ser robusto y el diseño es atractivo y compacto)

En contra

- Asientos delanteros poco envolventes (son cómodos pero no sujetan apenas el cuerpo, los flancos laterales del asiento apenas sobresalen).

- Desarrollos (se echa de menos una sexta velocidad que reduzca sonoridad y consumos).

- Portón trasero (el sistema de apertura lateral es un inconveniente en los aparcamientos para poder descargar o incluso abrir)

- Salpicadero (calidad de la zona central mejorable)

- Maletero (los casi 400 litros no están mal pero alguno de sus rivales llegan a ofrecer casi 600)

Prueba y Redacción: Arpem.com
Fotos: Alex Blanco
Marzo 2012

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