Prueba PORSCHE CAYENNE
3.6 300 CV Tiptronic S

MEJOR EN CARRETERA, PEOR EN CAMPO

Con la segunda generación del Cayenne, Porsche da un pequeño giro de timón para mejorar, aún más, las aptitudes de su todoterreno en asfalto en detrimento, no muy grande, de las que tenía fuera de él. Motores más potentes y que gastan menos son otras de las señas de identidad de su modelo más vendido en la actualidad.

  

MENOS PESO, MÁS DEPORTIVO

El Cayenne, desde sus orígenes, en el año 2002, ha destacado por su respuesta en carretera, ya que presumía de una estabilidad y agilidad poco o nada habitual en un coche de sus proporciones. También lo ha hecho por su capacidad como todoterreno, puesto que suspensión y tracción le permitían superar obstáculos realmente complicados.

El modelo lanzado en 2010 refuerza la faceta de coche con el que viajar por carretera a un ritmo rápido. Aparentemente los cambios estructurales no son grandes: Porsche mantiene el chasis monocasco al que va anclada la refinada suspensión independiente en las cuatro ruedas mediante paralelogramos deformables; pero si observamos la ficha técnica podremos comprobar que hay un cambio grande, que es una reducción considerable de peso, unos 160 kilogramos. Y esto se ha conseguido a pesar de que los nuevos elementos de equipamiento y las mejoras estructurales —motivadas entre otras causas para cumplir las normativas de seguridad— suponen un peso adicional de unos 70 kilogramos.

Esta disminución es de masas no suspendidas y suspendidas. Las primeras corresponden a los brazos y soportes de rueda, hechos de aluminio, y al menor peso de las nuevas llantas. En las segundas, el trabajo abarca un mayor número de elementos: en la carrocería, el aluminio que ya se utilizaba en él capó, es ahora también el material que se estampa para construir el portón y las aletas delanteras. Además, cada una de las cuatro puertas pesa ocho kilogramos menos. En total, 111 kilogramos de ahorro. A esto hay que sumar diez kilogramos menos de cableado y unos 60 kilogramos repartidos entre el motor y la caja de cambios. Y he aquí otra de las novedades importantes, la ausencia de la reductora. Porsche ha pensado que era un elemento prescindible y ya no lo ofrece, ni siquiera como opción, algo que sí hace Volkswagen con el Touareg, un modelo que comparte muchos elementos con el Cayenne.



UN MOTOR CON LUCES Y SOMBRAS

El motor del Cayenne —Cayenne a secas— es un seis cilindros de gasolina con 3.598 cm³, atmosférico y con inyección directa en la cámara de combustión. Es el mismo motor que tenía la generación anterior pero ahora da mayor potencia —299 CV, 9 más— y tiene una relación de compresión menor —11,7 a 1 frente a 12,3 a 1—. 

Tiene una peculiaridad y es que se trata de lo que se conoce como V estrecha, es decir, que el ángulo que forman las dos filas de cilindros es muy pequeño, 10,6 grados.

A pesar de que el aumento de potencia supone tan sólo un tres por ciento del total, el menor peso del nuevo Cayenne permite que las prestaciones mejoren, muy ligeramente la velocidad máxima y algo más la aceleración de 0 a 100 km/h —ha disminuido de 8,5 a 7,8 segundos—. Pero la principal mejora tiene que ver con la cantidad de combustible que gasta, un sorprendente treinta por ciento menos. Esto se consigue gracias a dos puntos ya mencionados, la mejora en el motor y la disminución de peso, a lo que hay que añadir un tercero: la nueva caja de cambios.

Porsche ha reemplazado la caja automática de seis relaciones por una nueva, también denominada Tiptronic, con ocho marchas. El mayor número de relaciones permite que las siete primeras sean más cerradas y, además, contar con una octava de desahogo. Esta última marcha permite viajar a la velocidad máxima de las autovías en España con el motor girando a 2.200 rpm, un régimen más propio de motores Diesel sobrealimentados que de uno de gasolina atmosférico.

Y sí el consumo es la luz, la sombra se presenta en forma de prestaciones, algo justas si lo comparamos por ejemplo con el BMW X5 xDrive35i o el Infiniti FX37. Es algo que se nota al conducirlo. Obviamente no estamos diciendo que sea un coche lento, porque no lo es, pero sí que se espera algo más de un motor de 300 CV.

El cambio Tiptronic tiene un funcionamiento muy bueno. Cambia de marchas con mucha suavidad y suficiente rapidez. Tiene dos programas de funcionamiento automáticos —uno normal y otro más deportivo— y uno manual. En el volante tiene unos pulsadores para cambiar de marcha. Si se adquiere el volante deportivo opcional, en vez de pulsadores hay dos levas.



AMPLITUD Y CALIDAD

Además de las mejoras referidas a sus cualidades dinámicas, el habitáculo del nuevo Cayenne también ha sido optimizado. Ahora es más amplio y tiene soluciones que lo hacen más práctico. Donde más se notan estas mejoras es en las plazas traseras: sus ocupantes tienen más espacio para las piernas, gracias a la mayor batalla. El espacio longitudinal del que disponen estos pasajeros se puede configurar puesto que los asientos (la banqueta está dividida en dos partes, según la proporción 60:40) se desplazan hacia delante y detrás por unas guías. 

Así es posible aumentar la capacidad del maletero adelantándolos, siempre que los ocupantes traseros no tengan las piernas largas (o no vaya nadie). Gracias a este mecanismo, Porsche homologa un volumen de 670 litros para el maletero del Cayenne, una cifra muy alta. Esto incluye el espacio del doble fondo y el maletero cargado hasta la cortinilla enrollable. Si se abaten los asientos traseros y se aprovecha el espacio hasta el techo, el volumen de carga es de 1.780 litros.

El puesto de conducción es muy bueno tanto por el asiento como la situación del volante y los pedales. El único pero tiene que ver con la cantidad de mandos que hay en la consola. Están agrupados por funciones pero son muy numerosos y hay que buscarlos con la vista para utilizarlos. Esto tiene una ventaja y es que no es necesario recurrir a un menú, y sus correspondientes submenús, para manejar elementos como el climatizador u otras funciones del coche.

La instrumentación es muy abundante, con indicaciones propias de un deportivo como la presión del aceite del motor. Uno de los relojes es una pantalla circular en la que se puede visualizar información del ordenador de viaje, del teléfono, del equipo de sonido, de diversos dispositivos del coche —como el programador activo de velocidad— y del navegador. En la consola hay otra pantalla, de mayor tamaño y táctil, que sirve para manejar más funciones del ordenador de viaje, del navegador y del equipo de sonido.



RIVALES

El Porsche Cayenne compite en el numeroso grupo de todoterrenos que están pensados para aquellas personas que usan este tipo de coches sólo en carretera. Son el Audi Q7, los BMW X5 y X6, el Jeep Grand Cherokee, el Infiniti FX, el Lexus RX, los Land Rover Range Rover y Range Rover Sport, los Mercedes-Benz ML y GL, el Toyota Land Cruiser, el Volkswagen Touareg y el Volvo XC90

Tomando como referencia el Cayenne de 299 CV, por precio se sitúa en un punto intermedio entre todos ellos. Los hay más grandes y con capacidad para siete pasajeros, como el Q7 y el GL, o con cuatro asientos, como el BMW X6.

De todos ellos, el Land Cruiser es quizás el que está más enfocado a un uso exigente fuera del asfalto. Los modelos de Land Rover, Mercedes-Benz y Volkswagen —todos ellos pueden tener reductora— también tienen muy buenas cualidades para superar obstáculos complicados en el campo.



CONCLUSIÓN

El Porsche Cayenne destaca por cómo se desenvuelve en carretera. Permite circular a ritmos muy rápidos con mucha seguridad, algo difícil de creer en un coche de sus proporciones y peso. Los hay con suspensiones más suaves pero la firmeza que tiene la del Cayenne no lo convierte en un coche incómodo. Además puede circular fuera del asfalto y superar obstáculos relativamente complicados. Con las ruedas adecuadas, incluso la ausencia de reductora puede no ser un problema.



A favor

- Agilidad (En carreteras lentas no hay un todoterreno similar).

- Equilibrio (Va muy bien en carretera pero sin que ello suponga que fuera de ella esté muy limitado)

- Habitáculo (Es más amplio que antes, más funcional y está muy bien terminado).

En contra

- Prestaciones (La respuesta del motor de gasolina menos potente del Cayenne es algo justa si la comparamos con el de algún rival directo).

- Precio (Tiene un precio elevado y las opciones, muy numerosas, lo incrementan aún más).

- Carrocería (Está muy expuesta a roces si se utiliza el coche en el campo).

Prueba y Redacción: A. Reguart
Fotos: José Antonio Díaz y José Robledo
Enero 2011

Busca tu coche

Marcas Modelos
Buscar coche
USO DE COOKIES. Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Si continuas navegando entendemos que aceptas las condiciones Política de cookies USO DE COOKIES. Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar la navegación por nuestra web, así como para mejorar nuestros servicios y mostrarte la publicidad relacionada con tus preferencias mediante el análisis de los hábitos de navegación. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies
Cerrar