Prueba PEUGEOT 5008
1.6 THP Sport Pack 156 CV

CADA COSA EN SU TIEMPO

Mientras el 5008 hacía acto de presencia, Peugeot se defendía en este segmento con otros modelos de su gama que aunque no eran exactamente monovolúmenes compactos cumplían una función similar, sirva como ejemplo el reciente 3008 del que deriva su plataforma o las versiones familiares de compactos de siete plazas.

  

DOBLE O NADA

Mientras el 5008 hacía acto de presencia, Peugeot se defendía en este segmento con otros modelos de su gama que aunque no eran exactamente monovolúmenes compactos cumplían una función similar, sirva como ejemplo el reciente 3008 del que deriva su plataforma o las versiones familiares de compactos de siete plazas. 

La gama mecánica está formada por cuatro motorizaciones, dos para cada tipo de combustible. Las versiones de gasolina comparten cilindrada y tienen potencias de 120 y 156 caballos. Sus equivalentes en diésel, están formadas por el motor 1.6 y 2.0 HDI de 110 y 150 caballos. Para realizar esta prueba y sin que sirva de precedente, hemos pensado en hacer una prueba doble. Peugeot amablemente nos cedió dos unidades de 5008, las más potentes de cada tipo de combustible y ambas de acabado Sport Pack, el más alto de la gama. El hecho de realizar la prueba consecutiva con ambos modelos nos ha permitido poder comparar con mayor fidelidad las respuestas de las dos mecánicas.

Para ello realizamos sendos recorridos idénticos formados por tramos de ciudad, autovía y tramos de carretera de montaña. Las dos unidades contaban con cambio manual de seis velocidades y sus potencias eran prácticamente idénticas, ya que solo había seis caballos de diferencia entre ambos motores.



SORPRENDENTE RESPUESTA

Comenzaremos hablando por la versión que más nos ha sorprendido por su buena respuesta y equilibrado comportamiento, el 1.6 THP de gasolina. No, para variar no es la versión diésel, con ello no queremos decir que ésta sea peor o inferior dinámicamente en algún aspecto. En la mayoría de las ocasiones, la versión de gasóleo suele vencer en agrado de conducción, respuesta a pocas vueltas y en el apartado de consumos en particular donde lo hace siempre de forma inevitable. El motor de gasolina del 5008, es uno de los más “redondos” que hemos probado últimamente. La combinación de la distribución variable con la turboalimentación, hace que su respuesta sea siempre inmediata al acelerador, aunque le exijamos desde la parte baja del cuentavueltas y con una marcha de más. El par máximo es inferior al de la versión diésel pero lo alcanza a tan solo 1.400 r.p.m. mientras que el motor díesel debe continuar subiendo de vueltas hasta las 2.000 r.p.m. Este hecho es definitivo y en la práctica se traduce en una capacidad de aceleración prácticamente desde que empezamos a soltar el embrague. 

En el díesel debemos esperar un poco más. La reacción inmediata del motor THP hace que nos cueste creer que un coche de semejante volumen se mueva de forma tan ágil. En cuanto a los consumos y teniendo en cuenta que hablamos de un vehículo de tamaño generoso, han resultado muy satisfactorios. Circulando a ritmo tranquilo y con el objetivo de reducir al máximo el gasto de combustible, el ordenador nos dió una lectura de 6,2 litros cada 100 kilómetros.

Los desarrollos del cambio de seis velocidades, ayudan a rebajar el consumo pero no hacen milagros, si bien es cierto que gasta poco, esto es practicando una conducción extrema en lo que a suavidad se refiere. Si nos olvidamos de la economía y nos integramos en el tráfico a velocidades más coherentes para realizar un trayecto de larga distancia, los consumos aumentan y superan fácilmente los 10 litros cada cien kilómetros. El secreto para tener una respuesta tan viva es la utilización del turbo compresor, ya que con tan sólo 1,6 litros de cilindrada obtenemos una potencia de 156 caballos sobre el papel, aunque por la sensación que transmite, parecía ofrecer algún caballo más de los anunciados.

En las primeras paradas obligatorias ante los semáforos en rojo, nos sorprende la mínima sonoridad y nulas vibraciones de este motor, hasta tal punto que tuvimos que dar un acelerón en vacío para comprobar que no se había apagado gracias a alguno de los sistemas tan habituales que detienen el motor automáticamente al detenernos, no era el caso, es simplemente, muy silencioso.



VIDA A BORDO

El planteamiento inicial del modelo es para ser utilizado con cinco plazas, de hecho, la tercera fila de asientos se vende con un coste adicional de 625 euros. Y es que su uso queda limitado a niños exclusivamente. Para un adulto, aunque no sea muy alto, resulta prácticamente imposible viajar en cualquiera de estas dos plazas extras.

 

Incluso desplazando la segunda fila de asientos longitudinalmente, el espacio es insuficiente. Estos dos asientos quedan escondidos bajo el suelo y no molestan en absoluto para las operaciones de carga. Para acceder a ellas, las dos plazas exteriores de la segunda fila tienen un dispositivo que las desplaza longitudinalmente a la vez que las pliega hacia delante, muy útil y práctico. Con la configuración de cinco plazas, el maletero es de 579 litros con la segunda fila de asientos en su posición más retrasada y de 1.754 si abatimos la segunda fila. En cada una de las cinco plazas el confort es excelente. El hecho de que los asientos traseros sean butacas independientes y la distribución del espacio, hace que resulte un excelente devorador de kilómetros que no agota a sus pasajeros. En el maletero encontramos detalles como ganchos para amarrar el equipaje, una práctica linterna que se encarga de iluminar el maletero al estar encajada en el lateral derecho de éste. Bajo la plataforma del maletero, la rueda de repuesto que, lamentablemente es en todos los casos de “galleta”. En las versiones más equipadas los asientos traseros son abatibles en forma de mesa.



CABINA DE CONTROL

El interior del Peugeot 5008 destaca por la calidad de ajustes y buenos materiales. Para ayudar a la conducción, dispone de una pequeña pantalla transparente que emerge por encima del cuadro principal de mandos, denominada Head Up Display (HUD), Éste se activa mediante un botón ubicado en el centro del salpicadero y gracias a un miniproyector, podemos ver reflejado en dicha “minipantalla” al estilo de los helicópteros de combate, la velocidad a la que circulamos entre otros datos. De esta forma queda reflejada y se sitúa justo a la altura del campo de visión de la carretera con lo que resulta menos molesto que los sistemas, más sofisticados en principio, que la proyectan sobre el cristal.

  

En el caso de haber activado el programador de velocidad o el sistema que nos alerta de la distancia de seguridad, distance alert, también lo podremos visualizar en el HUD. Con el distance alert, podemos programar la distancia que queremos mantener con el vehículo que nos precede y en el caso de rebasarla, una señal visual en el HUD nos avisa para que reduzcamos la velocidad. En la parte delantera, el conductor disfruta de un puesto de conducción muy bien resuelto por la comodidad de los asientos, recogen el cuerpo lo justo para que nos olvidemos de sujetar el cuerpo en los apoyos y una dureza óptima para largos recorridos. El espacio al sentarnos por vez primera puede parecer algo justo por la excesiva anchura de la consola central, pero una vez en marcha no echamos en falta más espacio del que tenemos. Solo la guantera principal nos parece pequeña. Para compensar contamos con una guantera central refrigerada entre los asientos delanteros de generosas proporciones. Dentro de ella encontramos distintas conexiones de audio. En este modelo es especialmente importante colocar la posición del volante y asiento en el punto justo, de no hacerlo es muy fácil que el aro del volante nos oculte parte del cuadro de mandos, en particular el velocímetro. La forma, grosor y tacto del volante merecen un sobresaliente.



LA VERSIÓN DIÉSEL

La segunda unidad que probamos fue la versión de gasóleo de 2 litros y 150 caballos. Lo primero que nos llama la atención es el escaso ruido de este motor o la buena insonorización del 5008. La respuesta es correcta, aunque no es conveniente dejarlo caer demasiado de vueltas. Tiene un pequeño vacío de potencia en la parte baja del cuentavueltas, nada preocupante ya que sucede a muy pocas vueltas y durante muy poco tiempo, pero ahí está. En ciudad nos ha gustado más el comportamiento de la versión gasolina.

 

En carretera el comportamiento del 5008, con ambas motorizaciones, es lo más parecido a un turismo. En apoyos fuertes de puertos de montaña el comportamiento que nos brinda es impecable y no percibimos la sensación de algunos monovolúmenes que, bien por su altura o por unos tarados de suspensión poco apropiados, transmiten un balanceo nada agradable. La diferencia de altura con un turismo compacto, como por ejemplo un Peugeot 308, es de solo 14 centímetros. Por ello aunque si es cierto que vamos sentados más altos que en turismo, esta pequeña diferencia de altura no resulta suficiente para malograr el comportamiento del 5008 ni empeorar un coeficiente aerodinámico muy decente para un monovolumen, tiene un CX de 0,29.
Salvo la versión más pequeña de motorización gasolina de 1.6 litros, todos los demás cuentan con seis velocidades. Existe la posibilidad de elegir el cambio pilotado para el 1.6 HDI o una caja automática de seis velocidades para el motor más potente de gasolina. En el caso del diésel resulta sorprendente lo que da sí un depósito hasta que llegamos a la reserva, y una vez en reserva, lo que tarda en agotarse ésta. Los consumos de carretera a velocidades conservadoras, pueden llegar a ser menores de cinco litros, 4,8 según las cifras oficiales.



EQUIPAMIENTO

Hay tres acabados disponibles: Confort, Premium y Sport Pack. Todos llevan volante forrado de cuero de tres brazos, el más básico ya incluye 6 airbags y aire acondicionado junto con el equipo de música con reproductor de CD y MP3 manejable desde los mandos situados bajo el volante. El Premium añade a lo anterior unos huecos bajo el piso de la segunda fila y un cajón bajo el asiento del conductor (salvo que lleve tapicería de cuero), elevalunas eléctricos traseros con antipinzamiento, faros antiniebla y detector de obstáculos trasero entre las diferencias más importantes. El modelo de nuestra prueba corresponde al acabado Sport Pack por lo que su acabado es el más completo de todos y suma a todo lo anterior: Head-up Display+Distance Alert, climatizador automático bizona, techo panorámico de cristal, llantas de aleación de 17 pulgadas (en los acabados anteriores en 16 pulgadas), sistema de navegación WIP-Nav con pantalla a color y soporte para tarjetas SD y detectores de obstáculos delantero. El navegador también está disponible para las demás versiones al precio de 989 euros.



RIVALES

Por medidas no busca entrar en la batalla de los monovolúmenes grandes aunque si les persigue de cerca. El 5008 mide seis centímetros menos que un Citroën C4 Grand Picasso y solo 3 menos que un Grand Scénic. Esos pocos centímetros hacen que resulte muy manejable y no sea complicado desenvolverse, en la práctica como en un turismo. No transmite la sensación que producen los grandes monovolúmenes en operaciones algo complicadas como aparcamiento o maniobrar marcha atrás.

 

A cambio de esa manejabilidad sale perdiendo con sus rivales a la hora de utilizar las plazas de la tercera fila. El Peugeot prefiere ofrecer cinco confortables plazas y dos eventuales de emergencia a siete plazas medianamente utilizables. Por anchura se coloca en primer lugar junto con el Renault Grand Scénic que sería su más peligroso rival. El Scénic, a diferencia del 5008 aumenta de longitud en función de las plazas que ofrece, cinco o siete. La capacidad de maletero del Peugeot es de las mejores de su categoría, siempre después del Opel Zafira vencedor absoluto en este apartado, sin embargo el Opel lo hace a costa de tener las plazas de la segunda fila con menos espacio para los pasajeros que el resto de sus competidores, de algún sitio tiene que sacar el espacio para ganar maletero.



A favor

- Prestaciones (Ambos modelos).

- Estabilidad (Se conduce como un turismo).

- Calidad general (Interiores muy cuidados).

En contra

- 3ª fila de asientos (Poco utilizables).

- Respuesta a pocas vueltas del motor Diesel (Leve pero perceptible).

- Precio elevado (Es de los más caros de su segmento).

Prueba y Redacción: Arpem.com
Fotos: Alex Blanco
Marzo 2010

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